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martes, 27 de octubre de 2020

PUNISHER: SOVIET. GARTH ENNIS VUELVE AL CASTIGADOR DE LA GEOPOLÍTICA BRUTAL

PUNISHER: SOVIET de Garth Ennis y Jacen Burrows - 2019 - ("Punisher: Soviet")

Garth Ennis ha vuelto en una nueva serie limitada a Punisher, uno de los personajes de Marvel que más se ajusta a su forma de concebir el cómic y al que pienso que más ha aportado, tanto al oficial de la continuidad como al de la línea MAX.

"Punisher: Soviet" nos narra una nueva aventura de Frank Castle en la que acaba liado con un mafioso ruso y con un nuevo y carismático compañero de andanzas (grandioso personaje que se ajusta a la historia como anillo al dedo y que establece una inolvidable relación con el mencionado Castle).

No sitúo este cómic en ninguna línea concreta de los universos posibles del Castigador, y no he encontrado información sobre esto que me aclare en dónde se encuentra. Creo que se trata de una historia independiente del personaje, en otro mundo independiente, aunque lo cierto es que podría ser perfectamente una de las sagas del "Punisher MAX" que el mismo Ennis ya desarrolló (de hecho, ha sido publicado bajo este sello). Quede esto a gusto de cada cual, imagino.

En "Punisher: Soviet" nos encontramos de nuevo con las últimas constantes de este autor para con este personaje: abandona una vez más la comedia negra e inmisericorde de sus cómics más famosos para ser negro e inmisericorde pero desde otro ángulo, del más serio y oscuro si cabe.

Una vez más, encontramos un thriller brutal y despiadado en el que se esconden motivaciones que nos llevan a despellejar otra vez a la geopolítica actual y de las últimas décadas.

Tras una batalla abierta contra las mencionadas mafias rusas encontramos un retrato descorazonador de las personas que se vieron atrapadas entre dos mundos tras la caída de la Unión Soviética y tras el fin de una guerra.

Encontraremos soldados destrozados psicológicamente, y sed de venganza y de justicia, y también políticos podridos, y altos mandos sin escrúpulos y un retrato estremecedor de las personas que tienen a su cargo vidas humanas y que las manejan a su antojo con una falta de escrúpulos y de la más mínima moral que pone los pelos de punta.

Todo ello llevado con ritmo y agilidad a lo largo de seis números llenos de violencia, potencia narrativa, diálogos inteligentes cargados de dolor y de agudeza social y giros impactantes. El desenlace del cómic es una obra maestra, además: puro Ennis, puro Punisher, pura lección de brutal clarividencia.

No puedo termina la reseña sin alabar el dibujo expresivo y efectivo, realista y limpio de Jacen Burrows, muy conocido por haber llevado a los lápices "Crossed" (en la que también trabajó con Garth Ennis) y las obras de Alan Moore "Neonomicón" y "Providence".

"Punisher: Soviet" me parece una maravilla: otra de las imprescindibles visiones que ha dado el creador de "Predicador" y "The Boys" del antihéroe más famoso de la casa de Marvel.

martes, 31 de diciembre de 2019

MIS MEJORES OBRAS DE 2019. Y... ¡FELICES AÑOS VEINTE!


Termina otro año, y empiezan los Felices Veinte. Que espero que sean felices. Sí, sí, sí.

Gracias a todas las personas que me siguen aquí, en mi Blog, y en mi Twitter y Facebook también, y gracias especiales a todas las personas que se han aventurado en mi carrera literaria, en la que he puesto otros cuantos ladrillos importantes a lo largo de estos meses.

Este 2020 espero mantener mi ritmo de reseñas y hasta implementarlo.

¡Un nuevo viaje comienza!

Y no me voy sin hacer mi lista anual de las obras que me han marcado más. Justa o injusta, es subjetiva, y soy consciente de que me dejo cosas atrás que merecían estar en estas filas.


MI LIBRO DEL AÑO: "El arcano y el jilguero" de Ferran Varela. Porque es una novela de fantasía oscura que, aparte de estar espléndidamente escrita, de crear un mundo único lleno de belleza y de posibilidades, nos coloca ante un dilema moral y ante una total escala de grises que pone patas arriba la literatura fantástica en nuestro país.


MI CÓMIC DEL AÑO: "The Boys". No es de este año, pero es uno de los que más me han marcado nunca. Una patada en la boca al Sueño Americano de Garth Ennis. Otra más. Mil temas sociales y políticos agitados en una coctelera de lucidez, brutalidad, irreverencia y poca vergüenza sin par. Como tiene que ser. 


MI SERIE DEL AÑO: "Juego de Tronos". Con su precipitado desenlace, con sus fallos, con sus ciertas decepciones, es una serie que se ha cerrado este año, no sin polémica, y que me ha dejado un gran vacío. La he visto dos veces y la veré una tercera y una cuarta. ¿Podrán sustituirla estos meses "The Witcher" o "The Mandalorian"?


MI PELÍCULA DEL AÑO: "Joker". Aquí me ha costado mucho, mucho, muchísimo decidirme. Porque hay maravillas por ahí como "Parásitos" o "Puñales por la espalda" que, tal vez, sean incluso mejor que este inesperado "What if?" que se ha marcado DC. Sin embargo, lo he elegido al final porque creo que es la película más sugestiva que se ha estrenado en una sala comercial en mucho, mucho tiempo. Que todavía, meses después de su estreno, haya gente fanática peleándose por las redes a cuento de si el Joker es un "revolucionario bolivariano piojoso" o un "incel blanco hetero opresor" merece todos los premios del mundo. 


MI DISCO DEL AÑO: "Ghosteen" de Nick Cave and The Bad Seeds. El gran músico perdió hace poco a su hijo adolescente y se marcó este discazo que pone los pelos de punta y que salta las lágrimas a puñetazos vitales. Una maravilla que te destruye en sus primeros temas y que te ayuda a seguir viviendo en los últimos. Una transmutación del dolor puro en arte precioso y perfecto.

¡FELIZ 2020! ¡COMENZAMOS OTRO PERIPLO!

domingo, 3 de noviembre de 2019

THE PUNISHER: THE END. EL CASTIGADOR SE ENFRENTA AL FIN DEL MUNDO


THE PUNISHER: THE END de Garth Ennis y Richard Corben - 2004 - ("The Punisher: The End")

"The Punisher: The End" es un "one-shot" del Castigador que en España fue incluido en el último tomo de la serie "The Punisher Max" y que, aunque no pertenece a ella, también ha sido escrito por su autor, Garth Ennis.

Este cómic formó parte de una pequeña colección de aventuras independientes en la que diversos personajes del universo de Marvel se enfrentaban al fin del mundo con diferentes estilos y resultados.


Se trata, por ello, de una historia completamente aparte, y que no tiene nada que ver con el referido "The Punisher Max", aunque comparta tomo como he señalado con la última de sus sagas de su primer gran arco.

"The Punisher: The End" no es un cómic inolvidable. De hecho, me parece bastante discreto, en especial para lo que ha hecho un autor tan genial como Garth Ennis. 

Sin embargo, teniendo en cuenta que se trata de un "one-shot", un número único y de formato de grapa, creo que éste tampoco contaba con un gran margen de acción.


Lo mejor que tiene es, sin ninguna duda, el dibujo: es del mítico Richard Corben, y es un trabajo fantástico que lleva todo su sello impreso: su estilo retorcido, apretado, oscuro, y su color sórdido y a la vez evocador, de cierto tinte romántico pero aquí también anclado en el realismo.

La trama es muy simple: el Castigador se enfrenta a la llegada del fin del mundo, en forma de la habitual amenaza atómica que ya nos conocemos tan bien, y a los artífices de la destrucción del planeta.


Ennis elabora una historia directa, cortante, fría, y con un desenlace brutal y sin concesiones aunque, eso sí, algo predecible. Hay, por supuesto, crítica política en sus páginas: la clase diligente del mundo es puesta a parir sin piedad y con el mayor desprecio imaginable.

Este cómic es del Ennis más serio y duro. No hay atisbo de humor en este "one-shot": todo es negro, deprimente, sangriento y cortante.


Richard Corben se adapta perfectamente a todo este tono en su mencionado estilo habitual, que se adecua como anillo al dedo a las sensaciones terribles y desasosegantes que quiere transmitir el inventor de "Predicador".

"The Punisher: The End" es un cómic que no aporta nada nuevo pero que es curioso y digno y que deja patente una química excelente entre su dúo creador.



viernes, 6 de septiembre de 2019

THE BOYS. CÓMO CAGARSE EN EL CAPITALISMO USANDO A LOS SUPERHÉROES


He hablado de su "Punisher MAX" y me falta hablar de su "Predicador", pero hoy por fin lo voy a hacer de otra de sus grandes creaciones, cuya versión para las pequeñas pantallas en forma de serie está arrasando en estos momentos: "The Boys".

Garth Ennis es un autor que pasa de la corrección política. Lo ha demostrado en la mencionada "Punisher MAX", pero sobre todo en sus obras más cómicas, como ésta y como la también mencionada "Predicador".


Garth Ennis no tiene ninguna vergüenza. Gusta del humor bestia, burro, sin concesiones, que aberra personajes y situaciones. Gusta de los caracteres paródicos y de la sátira más bruta. Y eso es "The Boys", una obra maestra del cómic de los últimos años.

"The Boys" es, a grandes rasgos, una parodia de los superhéroes de Marvel y DC de toda la vida. Y la protagoniza un grupo de humanos normales y corrientes (supuestamente) que se dedica a joderlos. Porque los superhéroes aquí son todo menos bondadosos sirvientes de la ley y del orden.


Los superhéroes de "The Boys" son unos individuos egoístas, desconsiderados, creídos, superficiales, corruptos. Eso en el mejor de los casos: en el peor, son unos supremacistas. 

Ya en las primeras páginas del cómic, en un prólogo que ha pasado a la historia por su brutalidad y su humor negro inmisericorde, queda muy clara la pasta de la que están hechos.

Por supuesto, ellos mueven en el mundo. Especialmente, en lo comercial. Porque "The Boys" es un auténtico mazazo a la cultura norteamericana del capitalismo agresivo.


Garth Ennis utiliza a estos personajes míticos, símbolo de los USA y que inundan sus cómics y también desde hace décadas sus salas de cine, para dar donde más duele.

Aquí, más que nunca, el superhéroe es la alegoría de la sociedad norteamericana y sus incongruencias.

La parodia está servida. Encontraremos en primera fila a "Los Siete", que son un trasunto aberrante de La Liga de la Justicia, unos personajes inolvidables: el Patriota es un Superman pasado de rosca, la Reina Maeve una Wonder Woman acabada, Negro Oscuro una suerte de Batman, el Profundo un Aquaman cutre, A-Tren un Flash, Jack de Júpiter un Detective Marciano...


Este grupo superheróico es el que pincha y corta la parte grande del pastel. Luego, vienen otros cuantos igual de delirantes que parodian a los Vengadores, a los X-Men, a los Jóvenes Titanes e incluso a pandillas de villanos. El cachondeo y las risas están servidas.

Y luego, claro, están los mentados protagonistas que les dan caza: humanos con ciertas y notables particularidades.

Es inolvidable su jefe, el Carnicero, uno de los personajes con más carisma de la historia del cómic, y Hughie, inspirado claramente en el actor y cómico Simon Pegg, un tipo mediocre que acaba con ellos por una cruel coincidencia del destino.


Les completan Leche Materna, la Hembra de la Especie y el Francés: tres individuos también inolvidables y a cada cual más loco. Y quedan otros cuantos personajes fantásticos que les rodean y que tampoco se van fácilmente de la retina.

"The Boys" es en gran parte un thriller, aunque tiene también muchas y geniales escenas de acción. Comienza casi como una comedia bufa y bestial, pero, como "Predicador", guarda más pasajes serios inesperados de los que parece. En eso, Ennis es un maestro: en hacernos reír y después rompernos todos los esquemas.


Porque, como he dicho, "The Boys" es un retrato de la sociedad norteamericana sin concesiones que, además, trata muchos otros asuntos de actualidad.

Junto con su crítica al capitalismo descarnado, motor final de la trama, hay otra a la guerra y a su uso por parte de los estados (uno de los temas habituales de su creador), pero también se habla de asuntos geopolíticos como los restos que dejó la caída de la Unión Soviética o la Guerra de las Malvinas y de otros sociales como la falta de oportunidades de los jóvenes norteamericanos o británicos, la hipocresía sexual, la homofobia, el machismo o hasta la transfobia.


Los personajes son redondos porque están llenos de aristas. Ni siquiera el bueno de Hughie, el protagonista principal, un individuo que parece no haber roto un plato en su vida, se libra de ser un auténtico gilipollas o de tener prejuicios en alguna ocasión.

"The Boys" es una serie larga: sus tres tomos recopilatorios son gigantescos. Tiene una parte central en la que pierde algo el ritmo y creo que se alarga demasiado. Sin embargo, también se recupera pronto y, en general, es un cómic que pienso que es fantástico.


Su crítica política y social es certera, no se corta un pelo a la hora de retratar las cosas como son, le importa un pimiento la corrección política de cualquier clase y, además, tiene varios giros inesperados de guión que nos dejan con la boca abierta y que Ennis utiliza para golpearnos en los morros una y otra vez.

Desde mi punto de vista, estamos ante una obra capital de las viñetas. Recomiendo también su adaptación a serie para la televisión, que creo que capta bien su esencia aunque haya censurado y ablandado algunas de sus escenas y constantes para contentar a todos los públicos (es una lástima, pero es lo que hay).


jueves, 23 de mayo de 2019

EL CASTIGADOR: EL PELOTÓN. GARTH ENNIS VUELVE A "PUNISHER MAX" CON SU PRECUELA


EL CASTIGADOR: EL PELOTÓN de Garth Ennis, Goran Parlov y Jordie Bellaire - 2017 - ("The Punisher: Platoon")

Inauguré la sección de cómics de este blog con "Punisher Max", la relectura de Garth Ennis del mundo del mítico antihéroe de Marvel en un universo alternativo y realista en el que exploraba con ojo agudo la geopolítica del planeta en las últimas décadas.

Ahora, se publica la precuela de esta serie, también de Garth Ennis y de uno de sus dibujantes, Goran Parlov, en la que vuelven diez años después del cierre de aquella para narrar la historia de Castle en Vietnam justo antes de que se convirtiese en el principio de máquina de matar que sería después.


"El Castigador. El Pelotón" explora los primeros tiempos del personaje en esta realidad alternativa por medio de otro personaje, valga la redundancia, conocido de la saga original (no revelo quien es: tienen que descubrirlo ustedes). Éste se reúne con cuatro supervivientes del pelotón del futuro Punisher para que le cuenten lo que vivieron junto a él.

La visión poliédrica de todos, que aporta pequeños pero significativos detalles constantemente sobre la configuración del mito, permite, por supuesto, poner en la picota una vez más aquel gran y traumático fracaso norteamericano que fue la Guerra de Vietnam.


Hace Ennis, además, algo genial: también pone a su personaje a entrevistarse con un viejo alto mando vietnamita, uno que se enfrentó al pelotón de Castle, para narrar la visión de la contienda desde el punto de vista del otro bando, igualmente brutal.

El mundo de dolor, sangre, soledad, muerte e injusticia que se perfila es el que conocemos de tantas narraciones sobre esta terrible contienda y enlaza con el principio y el final de la mencionada "The Punisher Max", que está unida a esta guerra con un cordón umbilical irrompible.


El dibujo de Goran Parlov no decepciona: es preciso y precioso, simple y detallista, extremadamente realista. La documentación de Ennis tampoco: es hoy uno de los autores del mundo del cómic que más se ha preocupado por ajustar las cuentas con el horror de las guerras a través de sus revisiones en la ficción.

"El Castigador. El Pelotón", corto, conciso, directo, violento, es, además de una precuela fantástica sobre un Frank Castle casi irreconocible que todavía no sabía lo que era matar a una persona, otro retrato sin concesiones de la soberbia estadounidense y de su locura bélica. Imprescindible.

sábado, 15 de diciembre de 2018

THE PUNISHER MAX. ¿QUIÉN DIJO QUE GARTH ENNIS ERA SÓLO UN AUTOR DE COMEDIA?


THE PUNISHER MAX de Garth Ennis, Goran Parlov y varios autores  - De 2004 a 2009 - ("The Punisher Max")

Es un tópico extendido y muy injusto el que reza que Garth Ennis es solamente un autor de comedia. Es cierto que sus obras más conocidas, como por ejemplo Predicador o The Boys, pertenecen a este estrato (aunque, como toda buena comedia, son realmente más serias que muchos dramas). 

Pero es bien cierto también que otras permanecen, injustamente, en un segundo plano. Una de ellas es The Puniser MAX, en la que el autor irlandés coge a Frank Castle y le mete el turbo más turbio y brutal nunca imaginado, sin concesiones de ninguna clase.


Ennis ya había escrito The Punisher entre 2002 y 2004 y ya le había dado a esta etapa del Castigador su toque personal: mucho humor negro y mucho comentario desprejuiciado y “bestia”. Sin embargo, en 2003, y hasta 2008, fue cuando desarrolló la serie que comentamos. 

El sello MAX de Marvel, dedicado a obras totalmente adultas en las que los autores se pueden desquitar con violencia, sexo y hasta con palabrotas, es todo un acierto dentro de la línea de la compañía: permite explorar facetas o versiones de muchos de sus personajes estrella que, en las líneas regulares, están obligados a encajar en un encorsetamiento a veces verdaderamente aburrido y estancado.


The Punisher MAX está totalmente fuera de la continuidad y sitúa a Frank Castle en el mundo real: no hay superhéroes, no hay superpoderes, no hay amenazas a nivel mundial y sólo existe una cara famosa de los cómics de siempre que, aquí, y como excepción, viene como anillo al dedo: Nick Furia.

Imagínense eso mismo: Punisher y Furia en nuestros días. El segundo coordinando, a veces presente, a veces ausente. El primero… Ya se imaginan haciendo qué. Castle comienza su andadura en la Guerra de Vietnam y llega hasta nuestros años mientras envejece (sí, envejece a lo largo de la serie, otro acierto total) y resuelve mil entuertos con sus métodos de siempre, pero ahora dibujados con carta libre.

Garth Ennis no hace en esta ocasión coñas, ni chistes aberrantes, ni mete chascarrillos. Aparca el humor y se centra en el drama, y en un drama duro, crudo, de los que marcan. Ultraviolencia, sexo desbocado, personajes al límite, códigos del género negro más duro y sucio y, lo que es más importante, un maravilloso y agudísimo trasfondo político.


Porque The Punisher MAX de Garth Ennis es pura crítica social y geopolítica: hace un repaso a toda la actualidad de este campo de las últimas décadas para mirar con una lupa desencantada y mordaz a los gobernantes, a los militares, a los mafiosos, a los corruptos. Es cínico y terrible, y se mea en el patriotismo norteamericano y hasta en el irlandés para dejar claro que en las guerras, en los chanchullos de las altas esferas, en las crisis, siempre pierde el mismo: el pueblo.

Repasamos la Guerra de Vietnam, los coletazos fatales de la caída de la Unión Soviética y de los últimos años de la Guerra Fría, las Guerras de Irak y de Afganistán, el terrorismo yihadista, la mafia, la trata de blancas, la corrupción, la podredumbre de los estamentos militares y la falsedad de la lucha armada en todo el triste asunto de Irlanda del Norte (que es su tierra natal). Y no deja títere con cabeza.


Mención especial merecen los secundarios, tanto los amigos como los enemigos: mujeres fuertes con gran sentido de la justicia o agentes de la ley que se mantienen íntegros contra viento y marea se codean con los peores monstruos del hampa, con los espías más amorales, con los asesinos de élite más monstruosos o con los militares más deshumanizados. 

Una galería de caracteres inolvidable que nos dejó, además, a uno de los peores enemigos que tuvo nunca el Castigador: su “némesis” Barracuda, un hombre casi invencible como él que vino a revolucionar la serie en uno de sus mejores clímax.


El dibujo, por cierto, es siempre una maravilla: oscuro, sórdido, con un entintado constantemente redondo que viene como anillo al dedo a la trama que se narra. 

Entre todos los dibujantes que han pasado por la etapa, destaco a Goran Parlov, que creo que es quien mejor capta la atmósfera idónea, y que además la capta con un trazo limpio y directo. Sin embargo, todos los que tocaron los lápices en la saga son igualmente magníficos, aunque nombre especialmente a éste.


The Punisher MAX se cerró en 2008 y, tras el paso de Greg Hurwitz, Duane Swierczynski y Víctor Glischer, tres buenos escritores que sin embargo no fueron capaces de mantener la serie en alto, acabó clausurándose del todo hasta que Jason Aaron la tomó para devolverla a la parrilla. 

Pero de su etapa hablaremos en otro momento. Ésta de Ennis ha sido editada por Panini Comics en la colección Marvel Saga, en un formato precioso, de lujo, con introducciones imprescindibles y galerías muy bellas. Extremadamente recomendable y reivindicativa del Ennis que se suele dejar en el olvido.