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martes, 11 de marzo de 2025

LOS ÚLTIMOS DÍAS DEL EDÉN. UNA PELÍCULA FLOJA DE LA MEJOR ÉPOCA DE MCTIERNAN

LOS ÚLTIMOS DÍAS DEL EDÉN de John McTiernan - 1992 - ("Medicine Man")

Después de "La caza del Octubre Rojo", John McTiernan abandona la saga de Jack Ryan que inició para pasarle el testigo a Phillip Noyce y entrega una de las películas más flojitas de su primera etapa: "Los últimos días del Edén". 

En ella, mezcla la aventura con la crítica ecologista y anti-colonialista y con el romance. Todo muy diluido, y todo muy descafeinado. Lorraine Braco, en uno de sus papeles menores, es una investigadora que es enviada a la selva del Amazonas para ayudar a un Sean Connery también en un papel menor que está tratando allí de encontrar la cura del cáncer, que es el motor central de la trama. 

La película entretiene y no resulta terrible ni especialmente aburrida, pero también es tremendamente olvidable porque, en lo esencial, no acierta de pleno en ninguno de los campos que trata de tocar. 

La crítica ecologista y anticolonialista es superficial y los personajes no tienen mucho relieve (ni ellos ni el algo tópico retrato de la comunidad indígena en la que viven los protagonistas). Dice grandes obviedades como que hay que cuidar la naturaleza y no acabar con las tribus que viven en ella pero ya está. 

Luego, el romance es de andar por casa porque, como he dicho, los personajes no dan demasiado de sí salvo lo muy basiquito, y el resto es bastante predecible (lo que va a acabar pasando uno se lo sabe nada más empezar el filme). 

Finalmente, la aventura es también muy débil. No hay ningún momento que emocione, ni ninguna escena de acción apañada (y eso que estamos hablando del John McTiernan que venía de hacer "Depredador" y la primera "La Jungla de Cristal" y que estaba en camino de rodar la tercera aventura de John McClane). 

Hay que añadir además que ni siquiera la ambientación es especialmente brillante, y miren que tenían escenarios y paisajes naturales con los que lucirse a base de bien. 

"Los últimos días del Edén" es una película hecha con muy buenas intenciones pero con poco más. Se ve bien y se olvida bien. De lo más anodino de un director que en los años ochenta y en los noventa hizo algunas películas verdaderamente excelentes y míticas.

martes, 14 de enero de 2025

LA CAZA DEL OCTUBRE ROJO. LA SOLVENTE PRIMERA PELÍCULA DE JACK RYAN EN EL CINE

LA CAZA DEL OCTUBRE ROJO de John McTiernan - 1990 - ("The Hunt for Red October")

Jack Ryan es uno de los personajes más famosos de la literatura de política-ficción, creado por el escritor estadounidense Tom Clancy en 1984. Es un analista de la CIA que deshace entuertos diplomáticos y terroristas y que ocasionalmente participa en misiones peligrosas. 

Hasta 2016, año en el que se publicó la última de ellas, han salido a la venta veinte novelas sobre este personaje, que ha tenido en el cine una trilogía protagonizada en los años noventa primero por Alec Baldwin y luego por Harrison Ford y, posteriormente, dos reinicios fallidos de su saga, en 2002 con Ben Affleck como Ryan y en 2014 con Chris Pine en dicho papel.

También hay una película del universo del personaje, "Sin remordimientos", de 2021, basada en la tercera novela de la saga y que trata las historias de varios de sus secundarios.

En 1990, un John McTiernan en su mejor época (venía de dirigir las primeras partes de "Depredador" y "La jungla de cristal") se encargaba de adaptar su primera novela al cine, "La caza del Octubre Rojo", que tuvo críticas muy negativas pero un gran éxito comercial. 

Creo que, sin ser de las mejores obras de este director, es una cinta de espionaje con toques de acción bastante bien hecha, especialmente porque mantiene el ritmo bien tratándose de un filme de submarinos, donde la acción no tiene el dinamismo de filmes, por ejemplo, de acción bélica en la tierra o en el aire. 

Los efectos especiales son buenos, las mencionadas escenas de acción están muy bien hechas (aunque algún que otro combate submarino es algo confuso) y la batalla final es solvente. 

El contexto político está bien retratado, y esquiva bastante bien los maniqueismos propios de las películas de la Guerra Fría o de los años inmediatamente posteriores a la caída del Muro de Berlín, con esos rusos malvados y brutales sin escalas de grises. 

En este sentido, el personaje de Sean Connery, que realiza uno de los mejores papeles de su carrera (y que ha sido algo olvidado), es un gran carácter alejado de construcciones totalmente en blanco o en negro y el más interesante de todo el filme. 

Alec Baldwin está bien como Jack Ryan, aunque creo que el mejor de todos sería el posterior Harrison Ford, que le sustituiría en la siguiente cinta de la saga, "Juego de Patriotas". Los secundarios, entre los que están Sam Neill o Tim Curry o un carismático James Earl Jones, lo hacen también muy bien. 

"La caza del Octubre Rojo" es una película de un contexto muy determinado que, sin embargo, no ha envejecido mal y que es muy digna. Mañana, seguimos con esta trilogía famosa del thriller de los noventa.

viernes, 4 de diciembre de 2020

JUNGLA DE CRISTAL III. LA MEJOR AVENTURA DE MCCLANE, EL MEJOR AMIGO DE MCCLANE

JUNGLA DE CRISTAL: LA VENGANZA de John McTiernan - 1995 - ("Die Hard with a Vengeance")

Después del nuevo éxito de “La jungla II. Alerta roja”, dirigida por Renny Harlin, John McTiernan volvió a la saga para encargarse de dirigir su tercera parte. 

El cambio fue acertadísimo, ya que “Jungla de cristal. La venganza” volvió por lo menos a alcanzar el nivel de calidad de la primera entrega de las aventuras del policía John McClane e incluso introdujo unas más que gratas novedades, entre las que destaca la presencia del mejor de los aliados que hasta ahora ha tenido el mencionado protagonista, Zeus, al que da vida un genial Samuel L. Jackson.

También vino, además, con una primera mitad del filme de aires detectivescos en la que ambos héroes (a su pesar, por supuesto) han de resolver un conjunto de retorcidos enigmas para salvar a la ciudad de Nueva York, amenazada por el hermano del villano de la primera parte (Alan Rickman), un también genial Jeremy Irons muy ajustado a su frío y deshumanizado papel.

Los efectos especiales son, de nuevo, más y mejores, pero esto no quita protagonismo en absoluto a una trama bastante imaginativa y con un cierto misterio cuya resolución está realmente bien economizada y que mantiene al espectador interesado en la historia desde el principio hasta el desenlace. 

En la antes mencionada primera mitad de la película (la mejor sin ninguna duda), John McClane y Zeus han de solucionar el grupo de problemas de inteligencia que el malvado Simon les ha propuesto, mientras que en la segunda han de enfrentarse directamente a él en el clásico espectáculo de acción frenética, luchas, disparos y explosiones ya más convencional pero no por ello aburrido. 

El humor mejora notablemente con respecto al de la segunda parte, con un McClane hastiado en horas bajas divorciado, retirado del servicio y con un pie en el alcoholismo que vive su aventura junto al referido Zeus, un tendero negro de Harlem muy racista que desprecia a los blancos basándose exclusivamente en sus prejuicios (lo repito: genial y brutalmente divertido Samuel L. Jackson). 

“Jungla de cristal. La venganza” es una trepidante tercera parte para una saga mítica y una de las grandes películas de acción de toda la década de los noventa. 

Como curiosidad, la película estuvo a punto de llamarse “Simon dice” y de ser una obra independiente antes de, finalmente, acabar cerrando la entonces trilogía de John McClane.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

LA JUNGLA DE CRISTAL I. COMIENZA LA SAGA LEGENDARIA DE JOHN MCCLANE

LA JUNGLA DE CRISTAL de John McTiernan - 1988 - ("Die Hard")

“La jungla de cristal”, basada en la novela de Roderick Thorp “Nothing last forever”, es una de las más importantes sagas de la historia del cine de acción y su primera entrega es una de las películas decisivas de este cine durante una de sus mejores décadas, la de los ochenta del pasado siglo.

Según he leído, “La jungla de cristal” fue concebida inicialmente como la segunda entrega de la exitosa “Comando”, aunque tras la negativa de Arnold Schwarzenegger de volver a protagonizarla se optó por rodar una película independiente que narrase una nueva historia y que estuviese protagonizada, valga la redundancia, por un nuevo actor. 

El encargado de dirigirla fue el entonces destacado y hoy por desgracia tremendamente devaluado John McTiernan, y el actor elegido para dar vida al protagonista fue Bruce Willis, que tras ella pasó a convertirse en una de las grandes estrellas de Hollywood.

El personaje que interpretó Willis, el policía John McClane, un héroe a su pesar cínico, irónico, malhablado y de fondo bondadoso se convirtió en un icono de culto que ya forma parte de la historia del cine norteamericano de todos los tiempos. 


Mil veces imitada y hasta parodiada y con sus raíces bien ancladas en las películas de policías “sucios” clásicas y en el cine de catástrofes (los cuales revisita y moderniza ligeramente), “La jungla de cristal” narra la historia del referido policía, que ha de enfrentarse a la banda terrorista que ha tomado el rascacielos en el que trabaja su mujer y que, prácticamente solo (únicamente le ayuda un policía algo torpe pero valiente interpretado por Reginald Veljohnson, al que veríamos como padre de familia en la serie “Cosas de casa”) termina con ella empleando sus propias armas y utilizando el solitario edificio como una más. 

La acción es incesante, vertiginosa, brutal y espectacular como pocas veces se había visto antes: un festival de explosiones, peleas, disparos y sangre imparable y que, sin embargo, no es el protagonista absoluto, ya que la trama, muy bien desarrollada y con gran pulso, mantiene el interés desde el principio hasta el final. 


Willis entrega una genial interpretación, al igual que hace un excelente y tremendamente carismático Alan Rickman como el villano de turno, un villano que también se ha hecho con un lugar en el podio de los "malos míticos" de Hollywood. 

“La jungla de cristal” fue uno de los mayores éxitos de toda esa década que terminaba. Lo mismo le ocurrió a sus hasta ahora cuatro secuelas (que serían de irregular calidad ya aunque aceptables en su conjunto).

jueves, 17 de septiembre de 2020

DEPREDADOR. ACCIÓN Y TERROR EN UN CÓCTEL ALIENÍGENA DEL MEJOR MCTIERNAN

DEPREDADOR de John McTiernan - 1987 - ("Predator")

El Depredador (o también llamado "Predator"), diseñado por Stan Winston, es, junto al Alien de Giger, uno de los grandes iconos de la ciencia ficción y del terror modernos. 

Su primera aparición en las pantallas, dirigida por el mejor John McTiernan, el de sus inicios, sigue, de hecho, una pauta parecida a la primera entrega de "Alien": un monstruo alienígena se dedica a cazar a un grupo de seres humanos que ha de acabar con él o escapar de sus garras. 

El filme se presenta como una película de acción de corte bélico para, bruscamente, tornarse como una obra de terror orientada hacia el cine de acción. 

El escenario es una selva profunda, y sus protagonistas terrícolas, armados hasta los dientes con arsenal militar, han de reducirse a un estado animal para acabar con el monstruo. 

La película, con ecos de clásicos como “El malvado Zaroff”, retrata la lucha de un hombre moderno debilitado por el progreso contra la naturaleza más sanguinaria, contra la fiera salvaje que está más allá de las comodidades y de los adelantos de la civilización que le protegen. 

Arnold Schwarzenegger (en uno de sus mejores y más míticos papeles) ha de volver a la Prehistoria, a desatar sus instintos de supervivencia más animales, para enfrentarse a un animal, valga la redundancia, no a un hombre. 

La guerra “habitual” que se muestra al iniciar el filme (muy bien rodada) es el contraste del combate individual contra la fiera en el que termina. 

Las escenas de terror son geniales y están cargadas de tensión. Hasta que el Depredador se muestra este gran John McTiernan de sus inicios explota sabiamente lo que no se ve para aterrorizar por medio de la sugerencia. 

Una vez que ya aparece en todo su esplendor, se desata una de las mejores sucesiones de momentos de acción de la historia, todo un ejemplo de rodar una contienda salvaje con majestuosidad, ritmo y brutalidad. 

Su sádica y sucia violencia (era realmente sangrienta para la época y todavía hoy sorprende en algunos momentos) fue censurada en algunos países. 

“Depredador” ha traído consigo hasta este momento tres secuelas muy diferentes y muy espaciadas, alabadas por algunos y vilipendiadas por otros, e infinidad de merchandising, videojuegos y comics, e incluso dos bodrios llamados respectivamente “Alien VS Predator” y “Alien VS Predator II: Requiem” en los que se enfrentaba bochornosamente contra la bestia del mencionado Giger. 

Estamos ante un clásico indiscutible del cine de acción y de terror, por mucho que se tantos se nieguen a reconocerlo. Una joya de la ciencia ficción.

martes, 23 de junio de 2020

NÓMADAS. EL OLVIDADO (Y MALÍSIMO) DEBUT DE JOHN MCTIERNAN ANTES DE PREDATOR


NÓMADAS de John McTiernan - 1986 - ("Nomads")

Es cierto que en sus últimos años cayó en picado con bodriazos como el remake de "Rollerball" y cosas como "Basic", y que lleva sin ponerse detrás de una cámara desde el año 2003, pero también es cierto que John McTiernan fue durante las décadas de los ochenta y los noventa uno de los mejores directores de cine de acción y de aventuras de Hollywood. 

Su primera película, muy desconocida y muy olvidada, no fue sin embargo ninguna maravilla: es más, fue hasta una bazofia que merecía con todas las de la ley morder el polvo. 


"Nómadas", estrenada en 1986, partía de una idea interesante (la de que las tribus urbanas de las grandes ciudades estaban emparentadas con los nómadas que viven en la naturaleza), pero se perdía completamente en un laberinto de tonterías y de explicaciones antropológicas chorras de andar por casa.

No llegaba a ser thriller, no llegaba a ser película de terror, no llegaba a ser drama, no llegaba a ser filme sobrenatural al uso: era un batiburrillo de pamplinas donde se mezclaban a las referidas tribus urbanas (de corte punky, por supuesto) con los fantasmas, con las posesiones, con el onirismo y con la intriga sin ton ni son.


La trama de esta cosa no tiene sentido, directamente. No hay explicación coherente a nada, los giros son confusos, los personajes van y vienen totalmente perdidos, los diálogos son malos y el desenlace es una broma de mal gusto. 

Los actores, entre los que como curiosidad estaba un joven Pierce Brosnan, están solamente regular para colmo.

Se salva la ambientación enrarecida, más o menos conseguida aunque sin ser ninguna maravilla de la imaginación o la sugerencia, y la premisa, que en los inicios llega a resultar minimamente interesante (es original, de hecho).


Pero nada más: el resto es un sinsentido infumable, aburrido hasta la extenuación, soporífero y tontaco a más no poder. Vale este filme para completistas de directores o como curiosidad, y nada más.

Por suerte, John McTiernan nos regaló luego la obra maestra de la acción y del terror que es "Depredador" y se redimió de sobra con ella y con las joyitas que vendrían después.