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viernes, 8 de febrero de 2019

GLASS. OTRA CLASE DE SUPERHÉROE III


"Glass", con la que M. Night Shyamalan acaba de cerrar su trilogía superheróica (una de las más originales de la historia del cine tanto en planteamiento como en resolución y estilo), me ha parecido una obra maestra fulminante.

Shyamalan vuelve por todo lo alto retomando a sus personajes de "El protegido" tras el gran sorpresón que fue "Múltiple", donde nos la coló a todos.


Vuelven, además de aquel villano nuevo y genial interpretado por un James McAvoy en total estado de gracia (soberbio se queda corto: y por favor, véanlo si pueden en versión original), los grandes David Dunn y Don Cristal.

Por fin Bruce Willis, que cuando quiere es un gran actor, se deja de esos papeles cutres de acción cutre que llevaba haciendo los últimos años y retorna a la dignidad. Y de Samuel L. Jackson no hay nada que decir salvo que está absolutamente inmenso y que borda al que es el mejor personaje de la saga, un villano que ya es icónico.


También vuelven los secundarios de las anteriores películas, encabezados por una Anya Taylor-Joy fantástica, y algunos nuevos como una Sara Paulson que crea verdadera inquietud.

M. Night Shyamalan desarrolla una historia pausada, que se toma su tiempo, llena de ironías y de sorpresas, con súbitos estallidos de emoción y de brutalidad. Agarra al espectador y no lo suelta, lo ata a la silla y le muestra un giro tras otro y le sorprende con la marca de la casa (cuando la casa funciona bien): uno de sus clásicos desenlaces con sorpresa brutal. Y en este caso, cumple de sobra.


Todo ello con diálogos fascinantes, con escenas inolvidables, con combates magníficos, con una ambientación enrarecida de diez y con un mensaje social lleno de aristas y de metáforas que se pueden trasladar perfectamente a nuestros días.

"Glass" es una joya estimulante y sobrecogedora y la confirmación de que Shyamalan vuelve por todo lo alto. Esperemos que siga en esta línea.


jueves, 7 de febrero de 2019

MÚLTIPLE. OTRA CLASE DE SUPERHÉROE II


M. Night Shyamalan, después de unos inicios fulminantes, tuvo bastantes años de sequía creativa. De sequía creativa brutal, incluso (ahí han quedado manchas inexplicables en su filmografía como "Airbender" o "After Earth").

Sin embargo, con "La visita", empezó a retornar a la originalidad, aunque no fuese tampoco comparable a sus primeras obras. Luego, por suerte, llegó "Múltiple", en donde vuelve a entregar lo que siempre se le dio mejor: la mezcla de géneros, la reinvención de claves, la sorpresa final.


"Múltiple" no es tal vez tan brillante como sus primeras obras, pero es elegante, es brutal, tiene personajes geniales, tiene una intriga perfectamente desarrollada que agarra al espectador desde el primer momento y tiene un desenlace que deja con la boca abierta.

Pero "Múltiple" es, sobre todo, James McAvoy. No sabemos cómo habría salido con otro actor, pero él lo clava. Sencillamente, lo clava.


Es importante ver la película en versión original para saber sacar todo el jugo a uno de los intérpretes más versátiles y personales que se han hecho famosos en los últimos años. Interpreta a varios individuos diferentes con una coherencia fantástica, y conmueve, y extraña, y pone los pelos de punta y da auténtico miedo. 

La joven Anya Taylor-Joy, que también se ha ido posteriormente haciendo muy conocida en otras películas, también lo hace genial. Pero, sobre todo, "Múltiple" es James McAvoy. Y él permite a Shyamalan volver, por fin, a la calidad, y por la puerta grande. Esta película es un regalo a sus fans absolutamente maravilloso e inolvidable.


SPOILERS: El final del filme es el otro punto que lo hace verdaderamente grande. Cuando me enteré, en el último plano, de que era una historia ambientada en el universo de "El protegido", no pude dejar de aplaudir a Shyamalan. ¿Se lo esperaba alguien? Yo no. Y no conozco a nadie que lo hubiese intuido, ni por asomo.


miércoles, 6 de febrero de 2019

EL PROTEGIDO (IRROMPIBLE). OTRA CLASE DE SUPERHÉROE


M. Night Shyamalan ha pasado por diversas etapas, unas excelentes (desde "El sexto sentido" hasta "El bosque"), otras irregulares (desde "La joven del agua" hasta "El incidente"), otras pésimas (desde "Airbender" hasta "La visita") y otras (la última) en la que está volviendo a hacer, por fin, buen cine.

De toda su filmografía, "El Protegido" (de nombre real y más adecuado "Irrompible") es, desde mi punto de vista, su obra más original.


En ella vuelve, tras "El sexto sentido", al thriller fantástico, su género predilecto, con un emotivo homenaje al mundo de los cómics de superhéroes que sabe plantear, desarrollar y cerrar con una imaginación desbordante.

Todavía hoy, dieciocho años después de su estreno, sigue sorprendiendo su capacidad evocadora, su fuerza para sorprender, sus inolvidables personajes, su estética perfecta y su originalísima concepción y, por supuesto, sus dos actores principales, un Bruce Willis y un Samuel L. Jackson que una vez más desarrollan una química fascinante.


Primera parte de la espaciada pero genial trilogía dedicada a los superhéroes de este director, "El Protegido" es capaz de situarnos con coherencia y lucidez en la línea divisoria que existe entre la realidad y la ficción porque es capaz, valga la redundancia, de revisar nuestros mitos modernos y de establecer una nueva lectura del papel de los señoritos de los calzoncillos por fuera en nuestros días.

¿Lo ha hecho alguien antes de Shyamalan? No. Por lo menos, no con esta clarividencia, inteligencia y originalidad a la hora de teorizar sobre el asunto y de desarrollarlo en un formato comercial y personal.


Su estética, basada en encuadres que imitan a los de las viñetas y en colores apagados en los que destacan algunos encendidos, extiende su homenaje a los cómics clásicos superheróicos norteamericanos.

Algunos de los momentos clave de "El Protegido" son ya parte de la historia del cine fantástico; incluso su desenlace, que todavía hoy sigue poniendo los pelos de punta.

M. Night Shyamalan nos regaló una película inimitable que en su momento no fue demasiado valorada pero que, poco a poco, se hizo con un podio en el imaginario de su género. Mañana, hablo de su secuela.