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lunes, 6 de julio de 2026

TOY STORY 5. SECUELA DIGNA, PERO ABRUPTA Y CON TEMAS QUE NO DESARROLLA

TOY STORY 5 de Andrew Stanton - 2026 - ("Toy Story 5")

"Toy Story 5" me ha parecido la película más floja de su saga, y con bastante diferencia (y eso que está a la dirección Andrew Stanton). Esencialmente porque, siendo buena en general (porque no, mala no es, desde luego) tiene dos problemas importantes: el primero, que es muy errática, y el segundo, que pone sobre la palestra un tema muy actual e interesante que se queda en la indefinición más absoluta.

Vamos con el primero: "Toy Story 5" está hecha de varias subtramas solapadas que van por libre hasta que se van uniendo de forma un tanto abrupta. No hay tampoco demasiado ritmo ni equilibrio entre ellas y mientras que algunas son interesantes otras importan y aportan bien poco (alguna, como la de los Buzzlightear, hasta prácticamente nada).

A esto añadimos otros problemas más ligeros pero que restan: hay asuntos secundarios que hemos visto ya en las otras entregas y que ya están muy manoseados y hay personajes que salen "porque tienen que salir" y ya está (y ello afecta a protagonistas principales como el propio Woody incluso).

Y ahora vamos con el segundo problema: el filme plantea, por vez primera, el enfrentamiento entre los juguetes tradicionales y una tablet. La irrupción de la tecnología desbocada con su idiotización de las personas, con su capacidad salvaje para aislarlas aunque prometa comunicarlas y para destrozar su atención era lo más sugerente del filme. 

Por desgracia, este asunto se presenta... Y se resuelve en un pis-pas, deprisa y corriendo, sin mucha coherencia, sin reflexión siquiera. Es tremendamente decepcionante esto, especialmente teniendo en cuenta que es prácticamente el único aliciente de una quinta entrega de una saga que ya se ve que no da más de sí por lo menos hasta nueva orden.

Oigan, que luego el filme tiene personajes carismáticos, como toda su serie, y chistes que funcionan, y momentos dramáticos bellos y escenas de acción imaginativas y una animación que como siempre es deliciosa. Pero todo esto no logra sacar de lo simplemente funcional a una secuela que, a pesar de ser digna, no deja de verse floja, a medio gas. Si hay una sexta "Toy Story" o afinan muy, muy bien en Pixar o posiblemente la saga se vaya ya a la mediocridad.

miércoles, 20 de mayo de 2020

WALL . E. ¿FUE ESTA PELÍCULA EL SALTO FINAL DE PIXAR A LA PURA OBRA "DE AUTOR"?


WALL-E de Andrew Stanton - 2008 - ("Wall-E")

Sería injusto, que digo injustísimo, decir que “Wall.E” fue el salto definitivo de Pixar hacia la “animación de autor”, especialmente porque la compañía, desde sus inicios, nos ha regalado maravillas personalísimas que además cumplían con una clara voluntad de alejamiento de los asuntos infantiles y hasta políticamente correctos de los que todavía seguían haciendo gala otras compañías más anquilosadas. 

"Wall.E", sin embargo, y a pesar de todo esto, se configuró hace ya doce años, junto con la posterior y extraordinaria "Up", como la película más madura de Pixar hasta entonces (luego, han venido otras, mejores y peores, pero para muchos el punto de inflexión, injusto o no, fue éste).


Al ritmo de “Hello, Dolly”, el protagonista que da nombre al filme limpia el planeta Tierra, abandonado hace siglos por los humanos y lleno de basura y de contaminación letal. 

Con una divertida cucaracha como mascota y única amiga, Wall.E se siente terriblemente solo... Hasta que llega un nuevo robot: Eva, con la cual va a vivir la aventura de su vida. 

Andrew Stanton conforma una película que a la par que adorable, emotiva y desternillante se erige como un efectivo retrato distópico de lo que podríamos llegar a ser los seres humanos: unos individuos obesos, vagos, aborregados, hiperconsumistas, ignorantes y esclavos de la tecnología más absurda confinados en grandes naves espaciales de turismo cargadas de lujos pero también heladas e impersonales (y oigan, en parte está siento profética, vaya que sí).


La primera hora del filme es toda una gozada, un homenaje a grandes humoristas de la historia del cine como Charles Chaplin, Buster Keaton o Jacques Tati protagonizado por un robot que busca el amor en un mundo postapocalíptico originalísimo y colosalista. 

Como si de un filme mudo se tratase, las aventuras de Wall.E transcurren en el puro silencio de las ruinas de la civilización. Su voz y la de Eva es lo único que los espectadores escuchan. Más que suficiente.


Stanton dirige con una maestría sin par un romance de ciencia ficción en el que únicamente se pronuncian dos palabras y que viene cargado de antológicas escenas de humor y, también, de desolación. 

La segunda parte del filme ya es más convencional, pero necesaria y divertidísima. El homenaje a “2001. Una odisea del espacio” está servido aquí. Es tópico, pero justo.

“Wall.E” es una obra maestra de la animación que desde una perspectiva madura muestra un futuro terrible y, además, una maravillosa historia de amor, de amistad y de esperanza.


sábado, 26 de octubre de 2019

BUSCANDO A DORY. UNA SECUELA PERFECTA CON UN MENSAJE ABIERTO SOBRE LA AMISTAD


BUSCANDO A DORY de Andrew Stanton y Angus MacLane - 2016 - ("Finding Dory")

"Buscando a Dory", la secuela de la inolvidable "Buscando a Nemo", nos devolvió en 2016 lo mejor del estudio de animación de Pixar después de una película floja como fue "El viaje de Arlo" (que comentaré cuando llegue el momento).

Y volvió a conseguir, una vez más, ese maravilloso punto justo entre filme para niños (para niños serios e inteligentes) y filme para adultos (adultos serios e inteligentes también).


Es increíble que Pixar, en casi cada película, sepa transmitir el mismo mensaje con distintas y leves variantes (la importancia de la familia unida en nuestras vidas) sin caer en la ñoñería, en la palabrería barata, en la demagogia o en la apología a priori esperable del Sueño Americano. 

Sí, otra vez tenemos este asunto como tema central de "Buscando a Dory", pero está expuesto con limpieza, madurez impecable y gran lucidez.


Ahora toca pues eso mismo; buscar a Dory, el personaje más hilarante de la saga, y ya por fin profundizamos en su historia y en su pasado.

Tenemos aventuras frenéticas, un humor divertidísimo e inteligente, espacio para crítica ecológica y drama perfectamente desplegado y llevado, escenas de acción fantásticas e imaginativas, gags memorables, personajes henchidos de carisma (todos, tanto los viejos como los debutantes) y momentos dramáticos contenidos, delicados, emotivos, magníficos (es maravilloso el prólogo de la película).


El gran Andrew Stanton, uno de los grandes valores de la compañía, vuelve a su saga estrella lleno de fuerza y de ganas de hacer algo bueno y fresco, y lo vuelve a lograr. Le ayuda el co-director Angus McLane. 

Algo hay especial además en "Buscando a Dory": su mensaje a favor de la familia está ahí, pero lo amplia a la amistad: los amigos también son familia, como se afirma durante el metraje, y es una idea moderna (y más en los USA) y alejada de los tópicos de siempre que cada vez se abre más camino tanto entre nuestra sociedad como en los nuevos filmes comerciales (sin ir más lejos, es incluso el tema central de una saga tan "mainstream" como es la de "The Fast and The Furious").


viernes, 25 de octubre de 2019

BUSCANDO A NEMO. LA MADUREZ DEFINITIVA DEL ESTILO DE PIXAR


BUSCANDO A NEMO de Andrew Stanton y Lee Unkrich - 2003 - ("Finding Nemo")

Tal vez la película de madurez definitiva de Pixar, la que marcó las grandes pautas de trabajo del estudio en su primera etapa creadora sea "Buscando a Nemo"; lo afirmo sin menospreciar en absoluto a grandes obras anteriores ni a enormes filmes posteriores.

"Buscando a Nemo" conjuga a la perfección el sabor de la aventura animada clásica con un humor ya plenamente adulto (cargado de ironía, a veces surrealista, a veces tierno) y con una trama que es apta para el disfrute de cualquier edad. 


Sí, películas como "Toy Story" y su secuela o "Bichos" o "Monstruos S.A." ya tenían esta "marca de la casa", pero en esta obra estas características aparecen más potenciadas que nunca.

Tenemos acción, tenemos comedia, tenemos diálogos chispeantes, tenemos una parte incluso de drama perfectamente integrada en el conjunto (la introducción del filme pone los pelos de punta en toda su pasmosa sencillez) y tenemos también gags absolutamente memorables y, por supuesto, un mensaje a favor del buen trato a los animales que aboga por la no utilización de peces como mascotas (mensaje que se une a otros ya esperables como los que apuestan por la amistad, la fraternidad, la colaboración entre razas diferentes, la responsabilidad...).


La galería de personajes de "Buscando a Nemo" es, por otra parte, inolvidable (como las otras galerías de personajes de Pixar, claro).

Todos representan a tipos humanos perfectamente reconocibles y cautivan tanto a los niños como a los adultos y, en especial, uno se convirtió por méritos propios en el más mítico del filme y en un icono de la compañía: el del pez cirujano Doris, entrañable, divertidísimo y absolutamente delirante en su amnesia constante y en su vagar sin sentido por las aguas.

Desde luego que este personaje se ha transformado en un símbolo de la falta de memoria y de las personas olvidadizas.


Por supuesto, el aspecto visual de la película no se puede olvidar: es precioso, sencillamente precioso; las escenas del mar (al parecer los animadores tomaron clases de buceo para poder ver un arrecife desde todos sus ángulos y huecos) son completamente soberbias en su realista y hermoso diseño, mientras que la animación es un prodigio de representación de los movimientos de los animales a los que el filme retrata.

"Buscando a Nemo" es un clásico instantáneo, una película que alegra cualquier día triste y que nunca se cansa nadie de disfrutar. Su segunda parte, de la que hablaré mañana, fue también genial.


lunes, 22 de julio de 2019

BICHOS. LOS SIETE SAMURÁIS SEGÚN JOHN LASSETER


BICHOS de John Lasseter y Andrew Stanton - 1998 - ("A bug's life")

Entre el primer y el segundo "Toy Story", los estudios de Pixar desarrollaron "Bichos", una de sus películas injustamente más olvidadas, eclipsada por otros éxitos (merecidos) como la misma "Toy Story", "Buscando a Nemo", "Los Increíbles", "Wall-E" o "UP".

Versión libre y desprejuiciada de la obra maestra de Akira Kurosawa "Los Siete Samuráis" en un mundo de insectos, "Bichos" es otro habitual canto a la amistad, al compañerismo y a la justicia que, además, exalta la valentía de la persona que se atreve a diferenciarse del resto de "la masa" (una hormiga en un hormiguero, gran metáfora).


John Lasseter vuelve a ponerse a la dirección junto a Andrew Stanton, que sería a partir de ese momento uno de los grandes valores del estudio, para entregar una joyita de la animación igual de fascinante que el mítico "Toy Story" que en 1995 lanzó a su compañía de dibujos a las estrellas.

Volvemos a encontrar una animación fantástica de unos personajes personalísimos (valga la redundancia), unos escenarios magníficos y unas escenas de acción y de "combates" antológicas.


Todo por supuesto perfectamente equilibrado en una trama en la que no falta aventura, humor (inteligente y tanto para niños como para adultos, marca de la casa), amistad y romance y que, por supuesto y como es también marca de la casa, cuenta con diálogos irónicos, con gags memorables y con homenajes cinéfilos por todas partes.


Y no hay que olvidar su mencionada galería de personajes, la inolvidable visión de Lasseter de los "Siete Samuráis" que habrán de salvar a las hormigas oprimidas de sus tiranos, los vagos y aprovechados saltamontes. 

"Bichos" es una película de Pixar que hay que reivindicar y que creo que no debería estar tan olvidada en comparación con sus hermanas de estudio.