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sábado, 20 de diciembre de 2025

PUÑALES POR LA ESPALDA III. UN ESTUPENDO NOIR CONTRA LA POLARIZACIÓN

PUÑALES POR LA ESPALDA: DE ENTRE LOS MUERTOS de Rian Johnson - 2025 - ("Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery")

El detective Benoit Blanc se ha convertido por méritos propios de Rian Johnson y Daniel Craig en un personaje clave del cine de los últimos tiempos. Aún no sabemos mucho de él, porque se va dando información de su vida con cuentagotas, pero su carisma y sus misterios han hecho de su persona ya un icono del nuevo cine negro.

Ahora tenemos aquí su tercera aventura, "Puñales por la espalda: De entre los muertos", que si bien no logra rescatar la perfección extrema que tuvo la primera parte en lo referente a trama, sí me parece que está un peldaño por encima de la segunda (que aún así me pareció magnífica) y que, especialmente, viene con un mensaje precioso en estos tiempos de polarización ya insoportable.

En la parroquia de un pequeño pueblo de los Estados Unidos profundos hay un asesinato y el nuevo sacerdote del lugar es el principal sospechoso. Allí va Benoit Blanc a tratar de resolver el entuerto, que por supuesto es retorcido no, lo siguiente.

Aunque la mencionada trama en su parte central pierde algo de fuerza al volverse excesivamente enrevesada y un poco farragosa, y aunque el metraje del filme pienso que es excesivamente largo (se podía resumir mejor, incluso toda la introducción, necesaria pero opino que demasiado extensa), el caso es interesante desde el primer momento y Johnson es como siempre extremadamente hábil a la hora de engancharnos e ir dejándonos pistas e información perfectamente dosificada. Un diez, como siempre, en este aspecto.

Por cierto que, también como siempre, hay un repartazo de caras conocidas que están absolutamente estupendas todas ellas, empezando por el habitual Daniel Craig y acabando por un Josh O'Connor magnífico.

Pero lo mejor de la película viene, creo, en su mensaje. La polarización en los Estados Unidos ha llegado a un grado que muchas personas califican ya de monstruoso, y esto ocurre en otros países como el mío, España (aunque según leo el momento en el que están los USA adelanta a todos los demás con mucho).

Rian Johnson nos pone a Benoit Blanc, un detective que es gay (en la segunda entrega lo vemos) y que es ateo (no es una persona de iglesia, y lo deja claro) a tratar de ayudar a un sacerdote cristiano que, en una parroquia podrida, es un faro de luz: es una buena persona que quiere mejorar la vida de la gente de su pueblo de verdad.

Esta colaboración entre dos personas no solamente diferentes, sino opuestas por las razones históricas que bien conocemos, llega a ser preciosa y emotiva. Y Johnson, que hace un ataque frontal a los populismos que crean esta polarización en su beneficio (especialmente a los de derechas, que se oponen a todo avance social), hace también sin embargo un elogio del entendimiento y un retrato coral de individuos de toda clase y condición donde hay personas buenas, personas malas y personas regulares. 

Soy ateo, pero "Puñales por la espalda: De entre los muertos" ha conseguido que pueda entender a un cura que sólo quiere hacer el bien y que pueda entender también como alguien gay, tradicionalmente marginado y perseguido por las iglesias diversas del mundo, sea íntegro y justo por encima de todo y le salve.

Películas como esta tercera de Benoit Blanc son un canto por la justicia y el entendimiento necesario, extremadamente necesario, en esta época terrible e inaguantable en la que tanta gente está condenando a la persona de enfrente sin paliativos y tratándole como un enemigo sólo por pensar diferente. 

miércoles, 5 de abril de 2023

PUÑALES POR LA ESPALDA: EL MISTERIO DE GLASS ONION. UNA SECUELA MAGNÍFICA

PUÑALES POR LA ESPALDA: EL MISTERIO DE GLASS ONION de Rian Johnson - 2022 - ("Glass Onion: A Knives Out Mystery")

Vamos con la reseña de "Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion", que he tardado en ponerla en el blog porque he estado ocupado con cosillas de mis otras redes (aunque la tenía bocetada entera desde que la vi). 

Rian Johnson me parece, y ya lo he dicho antes por aquí, uno de los mejores directores modernos de género negro, y sagas como ésta que hoy comentamos no hace más que confirmarlo y reconfirmarlo. 

"Puñales por la espalda" fue un filme brillante, impecable, con un estilo reluciente y que bebía de lo clásico y de lo moderno y de los homenajes a grandes de lo detectivesco y lo "noir" como Agatha Christie o Arthur Conan Doyle para elaborar un thriller absolutamente redondo y fascinante que te pillaba totalmente por sorpresa en el primer minuto y en el último.

"Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion" es su secuela, que se conforma como un caso nuevo de Benoit Blanc, un detective de nuevo tan clásico como atípico, tan moderno como cargado de referencias míticas, que va completando además como un puzzle de su vida (con cuentagotas) la que es una saga que va a tener más entregas (ojalá más de tres, muchas más).

Rian Johnson vuelve a sacar sus mejores virtudes para regalarnos un nuevo "noir" estiloso, con resoluciones inesperadas y lleno de sorpresas y de giros de guión magníficos (y diálogos chispeantes). Daniel Craig vuelve a ser Blanc y se nos mete en el bolsillo de forma definitiva con un personaje carismático y genial que estoy seguro que va a ser un clásico del cine de investigadores.

Le acompaña un reparto de nuevo en estado de gracia conformado por caras conocidas y más novedosas que se nos mete en el bolsillo desde la primera aparición: pura presentación de novela de la mencionada Agatha Christie; todos pueden ser inocentes y culpables a priori. En especial destaco a una Janelle Monae absolutamente fabulosa y a un Edward Norton magnífico.

El director articula la trama con habilidad y elegancia, con humor y su toque de drama, y manteniendo el ritmo constante y hasta frenético en un filme que dura sus 149 minutos. No se resiente en ningún momento. 

Sí que tengo que decir que este caso nuevo es más rocambolesco que el anterior: hay algunos retorcimientos que se notan algo desquiciados e incluso forzados. No obstante, cuelan, porque en todo momento Johnson nos sitúa en una historia de millonarios locos y malévolos que destroza pronto nuestra suspensión de incredulidad y sirve además para lanzar otra crítica desolladora a las clases altas y a sus fechorías.

La ambientación, ahora luminosa y mediterránea, es exquisita y muy adecuada para las excentricidades de su género. Hay además, en este sentido, homenajes claros a "La huella" de Joseph L. Mankiewicz: ya los había en la primera parte. "Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion" es una joya del "noir" moderno. ¡Queremos más casos de Benoit Blanc!

miércoles, 1 de abril de 2020

PUÑALES POR LA ESPALDA. UNA OBRA MAESTRA INSTANTÁNEA DEL GÉNERO NEGRO


Rian Johnson se ha convertido por méritos propios en uno de los directores más prometedores de este momento. Su única película polémica, su aportación a la saga de "Star Wars", "Los últimos Jedi", es incluso perdonada por sus detractores cuando han visto "Puñales por la espalda".

El género preferido de este director ecléctico (ha incursionado como ya saben en la ciencia ficción y hasta en la comedia) es el género negro. Lo demostró en maravillas como "Brick" y "Looper".


En su última película, ha vuelto a dicho género, y además por todo lo alto. Una de las películas del pasado 2019 es sin ninguna duda "Puñales por la espalda". Aunque haya sido completamente ignorada en muchos premios.

Homenaje a los relatos de grandes de la intriga como Agatha Christie o Arthur Conan Doyle, esta cinta nos pone a resolver un asesinato retorcidísimo en una gran mansión abigarrada, de corte victoriano, llena de misterios y cachivaches. 

Sí, están pensando lo mismo que yo: "La Huella". Es cierto: la sombra de la obra maestra de Joseph L. Mankiewicz es alargada. Alargadísima. Hasta la mansión pertenece a un famoso escritor de novelas negras.


Sin embargo, "Puñales por la espalda" no es una copia: es un homenaje. Bebe de "La Huella", y de Sherlock Holmes, y de Hércules Poirot, y de toda la tradición literaria y cinematográfica de lo mejor de este género.

Rian Johnson elabora una intriga elegante tanto en lo argumental como en lo estético. Todo está clavado y perfectamente acompasado. La trama es redonda, finísima; un trabajo de cirujano. Y la estética primorosa y bellísima, brillante.


También, tenemos humor. Mucho humor. Ese humor extraño que a este director le gusta meter en sus películas y que en "Star Wars" no terminó de funcionar aquí lo hace de una forma ideal y nos regala momentos verdaderamente negrísimos e hilarantes.

"Puñales por la espalda" es puro noir clásico. Del bueno no, del mejor. Dos horas y pico de reventar cabezas de espectadores, de dar vueltas y vueltas y en cada una ofrecer algo diferente, de sorprender tras cada giro de guión, de montar y desmontar una trama donde, cómo no tratándose de este género, están retratadas las peores fechorías humanas, desde el clasismo, el egoísmo y la avaricia hasta la pura perfidia.


El retrato social de personajes que plantea y desarrolla es otra delicia. Y, además, están todos interpretados por un auténtico e inolvidable repartazo. El plantel de actores y actrices de esta película es otra cosa que quedará para la historia.

Tal vez odies a Rian Johnson por su visión de "Star Wars". Tal vez seas de esas pocas personas que, como yo, sí apreció lo que se arriesgó en "Los últimos Jedi", aunque el resultado fuese fallido. Seas una u otra, no te pierdas por nada del mundo "Puñales por la espalda".


martes, 17 de diciembre de 2019

LOS ÚLTIMOS JEDI. DESEQUILIBRADA E INTERESANTE, CON FALLOS PERO ARRIESGADA


Si hay una película odiada en la franquicia de "Star Wars", creo que es sin ninguna dura "Los últimos Jedi". Más que las precuelas de Lucas incluso. Paralelamente, tiene también una extraña legión de fans que, a más odio, más se reafirma en defenderla.

Yo me encuentro a medio camino. Veo que la película tiene bastantes fallos, pero también le encuentro muchos aciertos y, sobre todo, le valoro algo: que innova con respecto a la saga (innova dentro de las partes que tiene de "remake encubierto", que como a "El despertar de la fuerza", la lastran bastante).


Rian Johnson es un director arriesgado. Sólo hay que ver su filmografía anterior y posterior (acaba de estrenar una de las más grandes maravillas del año, "Puñales por la espalda", que comentaré cuando termine con este ciclo). Aquí, ha experimentado desde el principio. Y le ha salido en parte bien y en parte mal.

"Los últimos Jedi" me parece, junto con "Rogue One", la película más arriesgada de la saga. "El despertar de la fuerza" ya vino como su polémica. Eso de ser una suerte de "remake" encubierto de la primera película, "Una nueva esperanza", disgustó a muchos.


Aquí ha pasado lo mismo, pero precisamente por todo lo contrario: porque la película como he dicho arriesga. Y quien no arriesga, no gana.

Rian Johnson tiene hasta la "cara" de meterle su particular humor a todo. A mi no me desentona, en especial cuando hemos tenido a personajes como el horripilante y vergonzoso Jar Jar Binks rondando por esta franquicia.

Y no acaba con esto: el director de "Looper" se atreve todavía a hacer muchas otras cosas más que hicieron que los fans de toda la vida le odiasen. Pero oigan, es que a estas alturas, con dos trilogías a sus espaldas, en un episodio octavo repetirse y volver a hacer lo mismo de siempre es morir, y de muerte súbita. Rian Johnson lo entendió, y posiblemente sus productores, aunque fuesen los de la Disney, también.


Luke Skywalker me parece lo más acertado de la entrega. Sí, los fans podéis matarme. Pero su cambio lo veo lógico. Una persona que lleva desde su juventud cargando con el peso del universo entero es normal que dude, como su padre. Su evolución me parece totalmente lógica y coherente.

También Rey y Kylo Ren me parecen que llegan a un punto evolutivo fantástico. La relación que establecen está perfectamente llevada y desarrollada, y la química que hay entre los dos es impresionante.

Por otra parte, los rebeldes tienen sus fallos y se pelean entre ellos, y eso le da a la película un punto de vista que solamente se había explotado en la anterior "Rogue One". 


Leia me vuelve además a seducir como la otra gran protagonista de la cinta, a pesar de que tenga esa escena espacial horrorosa que no sé a quién se le ocurrió (verdaderamente me parece terrible, casi de coña en un momento muy serio).

Igualmente, las críticas que Johnson lanza al mercado de las armas, que se enriquece vendiendo sus productos a ambas facciones enfrentadas, las veo acertadas. Vale que podrían ser más incisivas, pero creo que cumplen.


La película tiene por desgracia fallos. En especial, falta muchísimo contexto anterior a ella. La relación de Luke y Kylo Ren está pésimamente explotada (no hay nada, pero absolutamente nada de ella), y lo de Snoke es indignante: no porque se lo cepillen a mitad de la película, que me parece genial y una gran sorpresa, sino porque no tiene trasfondo.

Es verdaderamente lamentable que no se diga nada, pero absolutamente nada de nada de nada de su pasado, de dónde viene, de por qué y cómo sedujo a Kylo. Un cero enorme en este aspecto.

Luego, creo que personajes como Finn y Poe podrían haber también dado más de sí, y a mi tampoco me gusta el personaje, valga la redundancia, de Rose. Creo que está mal desarrollado, que no viene a cuento y que no aporta absolutamente nada (amén de protagonizar alguna que otra escena verdaderamente bochornosa).


Otro punto que me parece patético es la muerte del almirante Ackbar. Un personaje clave de la trilogía original, carismático y genial, es despachado de buenas a primeras en una escena de acción muy cutre y a nadie le importa. Mal, muy mal.

En el aspecto técnico y visual, "Los últimos Jedi" finalmente me parece sobresaliente, con una estética muy cuidada y unas escenas de acción fabulosas.


El episodio de Rian Johnson de "Star Wars" es puro claroroscuro: aciertos geniales y meteduras de pata garrafales se dan la mano constantemente en una película muy desequilibrada y a la vez interesantísima, que se atreve a toquetear las constantes de una saga que para muchos es sagrada e inamovible.

Agradezco el esfuerzo, aunque no haya salido bien del todo, y desde luego me quedo mejor con este episodio y con todos sus fallos que con las horrendas precuelas que George Lucas puso en marcha en 1999.


miércoles, 30 de octubre de 2019

LOOPER. CÓMO HACER UNA BUENA PELÍCULA DE VIAJES EN EL TIEMPO


"Looper", la última película de Rian Johnson antes de su discutidísima entrega de la saga de "Star Wars", me parece la mejor que ha dirigido hasta la fecha, y no es que las dos anteriores sean desde luego malas, especialmente una joyita como "Brick", su originalísimo debut.

Las películas de viajes en el tiempo suelen ser complicadas de llevar a buen puerto y, además, sus guionistas se las ven y se las desean para hacer creíbles unas paradojas que se basan a menudo en suposiciones.


"Looper" es una de esas que consigue atrapar con una lógica temporal coherente y lúcida, y además con una trama genial.

Rian Johnson, amante de mezclar géneros, fusiona aquí el cine negro con la ciencia ficción de aires distópicos y crea una fábula sobre la identidad, el azar, las paradojas vitales, el amor, la justicia, la corrupción y la redención fantástica y con referencias a la crisis económica global que hemos vivido en los últimos años.

El filme exige atención: sale de la zona de confort tanto del director como del espectador y crea una serie de bucles que exigen la total entrega de éste y su constante reto mental.


Huye también de finales "de rizar el rizo" (la lección aprendida de "Los hermanos Bloom" imagino que queda aquí bien patente): su desenlace es simple, coherente, limpio. No busca sorprender por la fuerza, ni meter dobles y triples finales con calzador. Es de agradecer, especialmente porque el cuerpo ha sido excelente y no se carga nada de lo anteriormente trazado.

Vale, hay algunas lagunas, pero casi todas las películas de viajes en el tiempo las tienen y aquí son muy, pero que muy pequeñitas, algunas casi imperceptibles y que sólo surgen más tarde en la mente del público.


El resto del filme es también una maravilla. Su ambientación, la concepción de su futuro próximo, la introducción sencilla y clara de elementos fantásticos que no se salen de la esencia del filme, los grandes actores, los perfectos diálogos, las trepidantes y brutales escenas de acción. Todo. Absolutamente todo.

Los dos protagonistas principales, tengo que repetirlo, brillan especialmente y con luz propia: Joseph Gordon-Levitt y Bruce Willis, ambos desbordantes de carisma, se acoplan perfectamente y desarrollan una química envidiable entre actores de dos generaciones diferentes que, de tan perfecta y solapada, encarrila ya por sí sola una parte amplia de la película.


Emily Blunt, Noah Segan, Paul Dano o Jeff Daniels también destacan como unos secundarios de lujo. Y los giros de guión inesperados, para algunos forzados, para mi en absoluto, terminan de redondear una joya de la ciencia ficción y de la fábula futurista seria, sobria, con todos los elementos en su punto, en su justa medida.

Rian Johnson se ha convertido por méritos propios en una clara promesa del último cine norteamericano.


martes, 29 de octubre de 2019

LOS HERMANOS BLOOM. INCLASIFICABLE, FALLIDA Y A PESAR DE ELLO CON ENCANTO


Rian Johnson, tras debutar con la originalísima "Brick", firmó "Los hermanos Bloom", una segunda película que, tal vez sin ser tan redonda, resultaba, a pesar de tener un cierre fallido, encantadora y desternillante.

Mezclando géneros una vez más y homenajeando a la literatura, que creo que tiene que ser una de sus grandes pasiones, entregó una cinta que mezclaba el "género de timadores" (ya un género en sí desde hace tiempo) con la comedia, con la aventura y con algún pequeño toque negro. 


Y donde especialmente triunfaba era en la mencionada comedia, gracias a unos personajes extravagantes y llenos de carisma, a unos gags totalmente estrambóticos y a unos diálogos chispeantes, inteligentes y divertidísimos (tiene el conjunto un cierto aire al cine de Wes Anderson, por cierto).

Todo ello estaba sazonado con homenajes a la mencionada literatura y con una trama central que, hasta el desenlace, se sigue muy bien.


Los actores también están geniales, en especial ellas: Rachel Weisz es sencillamente delirante y encantadora, y con Rinko Kikuchi uno no puede parar de reír durante toda la película.

Los dos hermanos que le dan título tampoco desmerecen: Mark Ruffalo clava al cínico y "circense", y Adrien Brody, con su gesto melancólico de siempre (lástima que en los últimos años este gran actor no esté destacando demasiado por nada), borda al que busca el amor y una vida diferente.


Secundarios como Robbie Coltrane o Maximillian Shell también tienen mucha gracia y son comparsas excelentes.

Por otra parte, la ambientación, de toque "clásico" que homenajea a los años treinta, cuarenta y cincuenta (a pesar de estar el filme ambientado en nuestros días) es coherente, personal y evocadora, y está llena de detalles cómicos impagables en cada encuadre.


A "Los hermanos Bloom" le falla por desgracia su desenlace. Le ocurre a muchas películas del género: el director quiere rizar el rizo del rizo del rizo con el timo del timo del timo, y todo queda muy descuadrado, ambiguo, sin explicar y por todo ello al final resulta el conjunto decepcionante. 

A pesar de todo, estos últimos minutos no lastran una obra con la que me he carcajeado hasta hartarme. Muy recomendable en general.


lunes, 28 de octubre de 2019

BRICK. EL CLUB DE LOS CINCO + EL HALCÓN MALTÉS


El debut del norteamericano Rian Johnson, que se hizo famoso en 2012 con "Looper" y que dirigió el extremadamente polémico octavo episodio de la saga de "Star Wars", es una de las películas más originales de la pasada década sin ninguna duda.

¿Les gusta el cine negro clásico? ¿Les gustan las novelas de Raymond Chandler o de Dashiell Hammett? Pues imagínense un "El halcón maltés" o un "El sueño eterno" ambientando... En un instituto de enseñanza secundaria y protagonizado por estudiantes. Eso es "Brick".


No se espanten: la premisa parece absurda, pero el director sabe explotarla de forma magistral para meternos en la trama de esta consciente y desprejuiciada parodia y que no resulte tonta ni estúpida.

Un estudiante inteligente hace las veces de detective y es interpretado magistralmente por un Joseph Gordon-Levitt que se nos mete en el bolsillo desde la primera e hilarante escena. Este estudiante habrá de resolver una trama oscura con asesinato y drogas en su instituto y en su barrio.


Todos los demás estudiantes que le rodean cumplen un rol de la historia negra clásica: él es un Sam Spade de suburbio avispado y fuerte que no le tiene miedo a nada y que vive en el desencanto; le acompañan mafiosos que viven con sus padres y que meriendan galletas, femmes-fatales con porte de animadoras, otros detectives con pinta de loosers que manejan datos de toda clase y juegan con ellos, matones de poca monta y menos cerebro, bandas de chulos de medio pelo, actrices de instituto, profesores que hacen de "policías" y que persiguen a los alumnos díscolos.


Es todo delirante, pero concuerda con el estilo a caballo entre la comedia y el drama: así es una buena parodia.

Todos los lugares comunes de la historia negra están en "Brick": la corrupción, la traición, la fatalidad, la soledad, las drogas, la lucha de la justicia contra la injusticia, la inteligencia y la habilidad contra la brutalidad física.


Los personajes son un dechado de carisma, y los diálogos geniales y descacharrantes. El ambiente está a caballo entre romántico y "teenager". Es una mezcla única e inconfundible, y además está llena de escenas para el recuerdo que van desde lo cachondo hasta lo siniestro.

Tomen "El club de los cinco" y "El halcón maltés" y agítenlos bien en una coctelera. Parecerá absurdo, pero el cóctel resultante, una vez que lo prueben, no les dejará indiferentes y hasta les gustará. Uno de los debuts más originales en mucho tiempo es el de Rian Johnson.