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jueves, 7 de agosto de 2025

SNAKE EYES: EL ORIGEN. UN SPIN-OFF DESGANADO, SIN VIDA, SIN ALMA, SIN NADA

SNAKE EYES: EL ORIGEN de Robert Schwentke - 2021 - ("Snake Eyes: G.I. Joe Origins")

El caso de Robert Schwentke es curiosísimo: lo mismo te hace una pedazo de obra maestra como "El capitán" (comentada en esta misma etiqueta del blog) o una tan arriesgada e independiente como "Séneca" que bodriazos como "Plan de vuelo: Desaparecida", sus entregas de la saga de "Divergente" o este spin-off terrible de la de "G.I. Joe" que comentamos hoy.

Hay una cosa que sí que hay que salvarle a "Snake Eyes: El origen": tiene una fotografía estupenda de Bojan Bazelli y es bastante menos ridícula que las dos películas anteriores de su saga, que son verdaderamente lamentables sin redención.

Estamos ante una precuela que cuenta el origen de los dos ninjas famosos de los G.I. Joe, el blanco y el negro, y todo lo que nos cuenta nos lo sabemos de memoria. El filme, como he dicho, es menos ridículo que "G.I. Joe" y que "G.I. Joe: La venganza", pero por contra es una obra absolutamente desganada, pero a niveles gordos, gordos.

Parece que Schwentke es plenamente consciente de que esto es un producto de encargo, de usar y tirar o de temporada en su peor definición, y se limita a rodar para cumplir y listo. 

"Snake Eyes: El origen" no tiene emoción, ni sentido del drama, ni una trama en la que algo o alguien importe lo más mínimo. Todo da igual y todo te da igual: actores desganados, historia lineal y predecible (te la sabes de memoria desde el minuto uno, como he mencionado), diálogos sin alma, sorpresas pasotas y aburrimiento, mucho aburrimiento, porque dos horas en este plan son verdaderamente insufribles.

Ni las escenas de acción son maravillosas siquiera: qué menos se le puede pedir a este tipo de producto. Hemos pasado del show pirotécnico diarreico de sus antecesoras a una línea recta sin color y sin vida donde van pasando las cosas y de repente ya ha terminado todo.

"Snake Eyes: El origen", la última película de esta saga hasta la fecha, es un desastre por diferentes razones que sus mencionadas compañeras pero es un desastre también, y tan estrepitoso como éstas. Soporífera, sin personalidad, sin nada humano: parece el trabajo de una IA, en serio. Para echarte la siesta te servirá.

miércoles, 6 de agosto de 2025

G.I. JOE: LA VENGANZA. TODAVÍA MÁS HORRENDA QUE LA PRIMERA, QUE YA ES DECIR

G.I. JOE: LA VENGANZA de Jon Chu - 2013 - ("G.I. Joe: Retailation")

La bazofia de "G.I. Joe" tuvo en 2013 una secuela llamada "G.I. Joe: La venganza". Y, si aquella era infame, esta es para caerse de espaldas. Stephen Sommers cede la batuta de la dirección a Jon Chu y todo aquel horror está de vuelta todavía peor, aunque parezca increíble.

Sólo hay tres años y pico de diferencia entre ambas películas, pero como la primera parte era tan infame que la olvidabas a los pocos días de verla, aquí cambiamos a prácticamente todos los protagonistas de un plumazo y metemos a The Rock como reclamo principal por la cara para que haga una vez más su papel fotocopiado de siempre.

El personaje de Channing Tatum, figura central de la película de 2009, es asesinado cutremente al principio de ésta y nada, se lo quitan de en medio con un soplido y listos. Él tiene suerte: la otra mitad de los personajes de aquella, buenos y malos, han desaparecido sin ninguna explicación. O sea, que no están. O sea, que es como si nunca hubiesen existido. Total, a nadie le importan. Eso es un guión trabajado y que mira por el espectador serio, el que sigue las sagas y no ve las películas como quien ve un anuncio porque no tiene nada mejor que hacer.

Todo lo que se forjó en "G.I. Joe" no sirve para absolutamente nada. Que no es que se forjase nada bueno, pero cojones, hacer como si un personaje no hubiese existido nunca es el recurso más cutre y repulsivo de la historia de la narrativa (y aquí no lo hacen con uno, lo hacen por lo menos con cuatro o cinco). 

Luego, está ya la mierda testosterónica y patriotera de siempre, pero con una historia todavía más estúpida, con unos diálogos todavía más patéticos, con unos nuevos personajes todavía más lamentables, con giros de guión todavía mas vergonzantes y con unas escenas de acción todavía más exageradas y feas, amén de confusas. 

En "G.I. Joe: La venganza" todo explota, todo arde, todos gritan, todos se lían a tiros sin saber muy bien por qué, y los buenos son imbéciles y los malos pretenden dominar el mundo con planes inexplicables. 


El espectador asiste a una orgía pirotécnica absurda y el sopor se adueña de su mente, que divaga entre tontería y tontería sin ser muy consciente de por qué pasan las cosas que pasan en la pantalla. Es todo tan horroroso, tan triste. Ah, sí, y también sale Bruce Willis dando vueltas por ahí en un papel que ni él mismo parece entender bien.

Todo esto es una puta mierda pinchada en un palo con todas las letras y con todas las palabrotas reunidas y juntas (y miren que he dicho muchas ya en esta reseña). Mañana, el spin-off de la saga, "Snake Eyes", que es menos ridícula pero igual de mala.

martes, 5 de agosto de 2025

G.I. JOE. LA LAMENTABLE ADAPTACIÓN AL CINE DE LOS MÍTICOS MUÑECOS DE HASHBRO

G.I. JOE de Stephen Sommers - 2009 - ("G.I. Joe: The Rise of Cobra")

Junto con "Transformers", el otro gran juguete de la compañía Hasbro es "G.I. Joe", que desde hace décadas se ha prodigado en las televisiones con montones de series y productos derivados. 

Por supuesto, tiene también, aunque tardía, su correspondiente franquicia cinematográfica para vender muñequitos. Y por supuesto, y por desgracia, es igual de patética que la de los Autobots y los Decepticons de Michael Bay (aunque esta saga ha mejorado a partir de la maravillosa "Bumblebee", todo hay que decirlo, en cuanto éste ya no ha estado a la dirección).

Un Stephen Sommers por desgracia en horas bajas es el director encargado de llevar a la gran pantalla en 2009 la primera entrega de esta bochornosa serie de militares americanos. Todo es cutre, desastroso y disparatado. Están los buenos y los malos, y los buenos son muy buenos y los malos son muy malos. Hay acción estúpida, testosterona, músculos y culos y tetas, fanfarronería y patriotismo penco. Los personajes son para niños, los diálogos apestosos y la trama inexistente. 

Los actores no son malos a priori: de hecho, están ahí Channing Tatum, Sienna Miller, Joseph Gordon-Levitt, Ray Park o Christopher Eccleston. Da igual todo esto, porque no tienen nada que interpretar. Hay un musculitos con cara de tontaco, una tía buena prototipo con cara de "selfie", un secundario cómico infumable interpretado por Marlon Wayans desatado, dos villanos de pandereta que son malvados porque sí, un tiarrón enorme con cara de cabreado que es invencible y un ninja negro y un ninja blanco que son el bueno y el malo respectivamente. 

Y muchas escenas de luchas y persecuciones donde todo explota y en las que salen muchos muñequitos nuevos para vender con armas birriosas, armaduras idiotas y vehículos chorras. Ah, sí, y cameos de Dennis Quaid y Brendan Fraser entonces en horas también bajas. Ah, sí, y una escena en la que los protagonistas caminan hacia la pantalla hombro con hombro a cámara lenta. 

Por cierto que esta cosa tuvo una segunda parte... Todavía peor. Y luego un spin-off  de los mencionados ninjas igual de lamentable. Mañana, "G.I. Joe: La Venganza". Abróchense los cinturones.