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lunes, 3 de noviembre de 2025

BALA PERDIDA. UN ARONOFSKY NEGRO SOLVENTE PERO POCO PERSONAL Y OLVIDABLE

BALA PERDIDA de Darren Aronofsky - 2025 - ("Caught Stealing")

"Bala perdida" es la película "menos Aronofsky" de Aronofsky, valga la redundancia. En la filmografía de un director que tiene un estilo y unos temas normalmente muy marcados, este filme aparece como algo totalmente diferente. Me gusta cuando un artista vira el rumbo de manera más o menos radical y de forma repentina, aunque lo cierto es que muchas veces esto no es sinónimo de que la obra salga bien o sea destacada.

"Bala perdida", basada en un libro homónimo de Charlie Huston, es un thriller negro alocado y brutal, con partes de humor negro y partes de drama, que recuerda inevitablemente al estilo de Quentin Tarantino, de algunas de las obras de los hermanos Coen y, sobre todo, al estilo de Guy Ritchie. No tiene que ser necesariamente malo esto, pero sí que es cierto que a Aronofsky aquí no lo encontramos por ninguna parte (lo cual tampoco tiene que ser necesariamente malo).

Sí que ocurre que este filme lo hemos visto mil veces ya. Un mindundi se mete en un lío de mafias y todo se desmorona en su vida y hay un variopinto grupo de personajes del submundo detrás de él porque él tiene algo que todo el mundo quiere a la vez.

La película es correcta, pero también tópica. Tiene giros de guión verdaderamente inesperados, y aquí se nota que Aronofsky no quiere ceñirse a los mencionados tópicos, aunque los use, pero tras estos giros inesperados (que además están concentrados en la primera parte de la historia) todo se alarga demasiado y el final se vuelve una colección de lugares bastante comunes y predecibles.

Estéticamente cumple, narrativamente tiene ritmo y, sobre todo, tiene un reparto magnífico de intérpretes que cuentan con mucho carisma. En especial, Austin Butler destaca y sabe moverse entre la coña y el drama. También presenta la cinta una violencia verdaderamente impactante por su brutalidad sin concesiones, lo cual choca incluso hoy, sobre todo en el inicio del filme.

"Bala perdida" es correcta en todos los aspectos y, a la vez, poco innovadora. Insisto: tiene giros verdaderamente sorprendentes. Los tiene. Pero son unos pocos y están todos como he dicho concentrados al inicio. Se puede ver bien, pero para lo que ha hecho antes Darren Aronofsky resulta bastante común y finalmente olvidable. 

jueves, 2 de octubre de 2025

LA BALLENA. OTRO DRAMA DE ADICCIÓN Y REDENCIÓN GENIAL DE ARONOFSKY

LA BALLENA de Darren Aronofsky - 2022 - ("The Whale")

Creo que Darren Aronofsky funciona mucho mejor en su vertiente realista que en su vertiente fantástica o simbólica. En conjunto, la "serie" conformada por "Réquiem por un sueño", "El luchador", "Cisne negro" y "La ballena" me parece más redonda que la conformada por "Pi", "La fuente de la vida" y "Madre!" ("Noé" la pongo un poco aparte: creo que comparte características de ambas -y me parece una buena película-).

La primera "serie" es de todas formas, lo reconozco, más accesible, más "comercial" incluso (sin ser en absoluto Aronofsky un autor comercial, se me entiende). De la misma manera, hay que reconocer que el director se repite, aunque sea capaz de darle una vuelta siempre al tema de esta vertiente, que más allá de su concepción realista es el de la decadencia y caída (y a veces redención) de uno o de varios seres humanos.

Su retrato del horror de la droga coincide en muchos aspectos con su retrato de la caída en desgracia de un luchador famoso, con el de una bailarina extenuada por la locura de su estresante vida artística y con lo que se trata en "La ballena".

Ahora tenemos, representado en un Brendan Fraser absolutamente espectacular e inolvidable, que duele de verdad en su papel, el drama de la adicción a la comida, que ha acabado llevando a su protagonista a una obesidad extrema que le ha destrozado la vida y que está a punto de matarle. 

Aronofsky, en un escenario único, muy teatral en parte, sabe desarrollar un relato durísimo donde todos los personajes, empezando por el principal, están llenos de claroscuros y de aristas. No hay maniqueísmo por ninguna parte, y si bien hay empatía en el análisis de por qué alguien cae en la mencionada adicción a la comida (extrapolable a cualquier adicción), también hay una crítica clara a los errores que los humanos cometemos y a nuestros egoísmos.

De la misma manera, está igualmente señalado un camino muy claro hacia la redención, que una vez más en el creador del filme alcanza la batalla interna épica y, a la vez, fieramente humana. Hay además otros temas planeando de forma secundaria pero que son básicos en la historia, como las relaciones entre padres e hijas, el abandono y su trauma, la infidelidad o el horrible sistema sanitario de los USA, que te condena prácticamente a muerte si no puedes pagar un tratamiento.

"La ballena" es otro filme de caída y redención portentoso de Darren Aronofsky, que se apoya de forma decisiva en un Brendan Fraser que nos regaló uno de los grandes papelones de su vida y que volvía aquí por todo lo alto tras una etapa muy desaparecido. Magnífica obra.

miércoles, 24 de mayo de 2023

MADRE! UNA DE LAS PEORES OBRAS DE DARREN ARONOFSKY EN MI OPINIÓN

MADRE! de Darren Aronofsky - 2017 - ("mother!")

Dos de mis películas preferidas de toda la historia son "Réquiem por un sueño" y "El luchador". Quiero dejarlo claro antes de ponerme a destrozar a "madre!", la penúltima obra de Darren Aronofsky, una película que ha gustado a mucha gente y que a mi, la verdad, no me ha gustado absolutamente nada. 

El director cambia de género constantemente y ninguna de sus cintas se parece a las demás. Es algo que valoro. Es valiente y, habitualmente, suele entregar buenas creaciones. Sin embargo, a mí esta me parece del todo infumable. Creo que es mejor saber lo mínimo de ella para afrontarla, porque parte de su encanto reside en esto, así que me voy a explayar poco. 

Sí voy a decir que tiene puntos buenos, como una ambientación agobiante que termina poniendo de los nervios (que es lo que busca) y buenas actuaciones, pero para mi todo acaba aquí. La obra es totalmente simbólica, y al parecer tiene resonancias bíblicas (que más o menos quedan claras), pero a mí cuando la simbología es la protagonista total de todo y es tan abigarrada que no engancha nada, me parece una simbología fallida (y no estamos en una dictadura que nos obligue a autocensurar las cosas de esta manera para poder sacarlas adelante). 

"madre!" es una sucesión de acontecimientos crípticos y oscuros que logra enganchar en un inicio, pero que no llegan a ninguna parte, lo cual se entiende e intuye claramente a mitad del filme, que a causa de ello deja de interesar y aburre mortalmente. 

No hay ritmo tampoco, aunque las transiciones hacia el caos estén muy bien rodadas. Y el desenlace, que no voy a revelar, claro, me parece un despropósito y un timo de los más grandes que he visto últimamente en una historia de cualquier tipo.

Todo eso aparte de la misoginia que desprende el filme, que tiene uno de los retratos femeninos más sumisos e indignantes que he visto en mucho tiempo. ¿Que se puede interpretar como una crítica? Seguramente también. Pero a mí no me ha cuadrado nada tal y como está expuesto y desarrollado, la verdad. 

Y todo eso aparte también de, pero esto ya es muy personal, lo anticuadas que veo las referencias a un libro como La Biblia, totalmente superado, como todos los que explican el mundo a través de la religión y la mitología, como para resultar un creador de interpretaciones atractivas de nuestra vida en... 2017.

Sinceramente, los temas religiosos o los filtros religiosos a mi me parecen de una ranciedad aburrida y cutre a estas alturas de la historia de la humanidad. Es mi opinión, pero una crítica es eso: una opinión. Lo siento, pero aquí, para mí, un director que normalmente adoro ha metido la pata hasta el fondo.

lunes, 13 de marzo de 2023

NOÉ. LA MAGNÍFICA ADAPTACIÓN BÍBLICA DE DARREN ARONOFSKY

NOÉ de Darren Aronofsky - 2014 - ("Noah")

De una película como "Noé", el hecho de que sea una adaptación de uno de los relatos de "La Biblia", un libro religioso, es lo de menos. Es lo de menos porque la historia que adapta es una excusa para, primero, desarrollar un paisaje de fantasía neolítica con el que recrearse visualmente y, segundo, porque todo es, en manos de Darren Aronofsky, una metáfora de la necesidad de hacer justicia y de mejorar a toda costa aunque el ambiente que hay alrededor de una persona sea el peor. 

"Noé" se levanta, alegóricamente, por lo menos desde mi punto de vista, como una reafirmación de hierro de la voluntad de vivir y de hacer un mundo mejor a pesar de la existencia humana en una lugar brutal y salvaje, lleno de violencia y de injusticia. 

Este Noé (un muy buen Russell Crowe) es un trasunto perfecto del "hombre quemado" de muchos momentos históricos, harto de la maldad de sus semejantes y deseoso de acabar con todo de una vez. Es bueno y trata de ser justo, pero en su ira y su desazón se hunde en la desesperación y opta por el exterminio absoluto y el pesimismo más inmisericorde. 

El papel del supuesto Dios (llamado El Creador) es casi lo de menos (es, por momentos, prácticamente una anécdota). Lo que verdaderamente importa es la lección que el protagonista de la película recibe y el ataque que se realiza a ciertos radicalismos que son incapaces de ver todo lo bueno que también tiene el ser humano.

Aronofsky conduce con brío y fuerza la aventura de este Noé humanista y ecologista particular, rodeado por unos excelentes secundarios que se contraponen a su inflexibilidad y fatalismo. 

La ambientación, el otro punto fuerte del filme, es fantástica: tiene un poder evocador asombroso y delinea un mundo de corte neolítico-fantástico con una vieja tecnología de lejano toque casi satánico que resulta original y efectiva. 

También son destacadas las escenas de acción (el asedio al arca es muy bueno) y el diseño de los personajes, desde los secuaces locos de Tubalcaín hasta los particulares ángeles caídos convertidos en gigantes de piedra. 

"Noé" es una propuesta notable y un ejemplo perfecto de todo lo interesante que tiene el adaptar un relato clásico a nuestros días cuando se hace bien. Muy recomendable.

martes, 7 de febrero de 2023

CISNE NEGRO. OTRO BUEN DRAMA DEGENERATIVO DE DARREN ARONOFSKY

CISNE NEGRO de Darren Aronofsky - 2010 - ("Black Swan")

No es que me parezca un mal filme en absoluto, pero creo que "Cisne Negro" es inferior a otros grandes dramas del director como "Réquiem por un sueño", "El luchador" o la recién estrenada "The Whale", las que para mi son sus obras maestras indiscutibles. 

Aronofsky vuelve, una vez más, a su tema predilecto, a retratar lo que hasta ahora ha retratado en todas sus obras en mayor o en menor medida: la degeneración y la caída de un individuo, asunto central también en mayor o menor grado de "Pi", de "El árbol de la vida", de "Mother" y hasta de "Noé". 

Tras las drogas, la lucha contra la enfermedad de un ser querido y el fracaso vital tenemos ahora la frustración (o las frustraciones) de una bailarina fantástica pero aplastada por el exceso de trabajo y por una madre ultraprotectora y enfermiza. 

Natalie Portman está impresionante, tanto como lo estaba ese Mickey Rourke "resucitado" de la mencionada "El luchador": Aronofsky sabe dirigir como nadie a sus actores y actrices y lo vuelve a demostrar sobradamente. 

Portman está, de verdad y como he dicho, absolutamente impresionante: se come la pantalla con su mirada, con sus bailes (realizados por ella en el 80 por ciento del metraje) y con su total aspecto de desvalida emocional y eclipsa completamente a grandes secundarios como Barbara Hershey, Mila Kunis o Vincent Cassel.

"Cisne Negro" es una película de horror psicológico que ha sido comparada con obras como la "Repulsión" y "El quimérico inquilino" de Roman Polanski, y Aronofsky y el propio reparto del filme no lo han negado. 

La cinta es, desde luego, un excelente ejercicio, como he señalado, de "drama degenerativo", el asunto al que el director no para de volver y volver y que trata con precisión y limpieza, combinando perfectamente el realismo propio del mejor drama con la atmósfera más malsana pero nada efectista, y tratando consecuentemente y sin obviedades gruesas ni tópicos las frustraciones laborales, sexuales, familiares y sociales de la sufriente bailarina que interpreta Portman, una chica demasiado joven para soportar la despiadada presión de un mundo artístico precioso de cara al público pero entre bambalinas deshumanizado, aprovechado y delirantemente exigente, un mundo donde no hay amigos y donde sólo importa triunfar por encima de todo. 

Sigo pensando a pesar de todo que, siendo un buen filme y a pesar de su absolutamente apoteósica interpretación principal, "Cisne Negro" es inferior a "Réquiem por un sueño", a "El luchador" y a "The Whale", que pienso que tienen mejores personajes y que narran historias más interesantes a pesar de beber del mismo asunto central.

sábado, 14 de enero de 2023

EL LUCHADOR. UN INOLVIDABLE E HISTÓRICO DRAMA SOBRE LA REDENCIÓN Y LA DERROTA

EL LUCHADOR de Darren Aronofsky - 2008 - ("The Wrestler")

Darren Aronofsky, después de la en mi opinión fallida "La fuente de la vida", cambia radicalmente de registro tanto argumental como estético para recuperarse de una manera espléndida y regalar la que tal vez sea, desde mi punto de vista por lo menos, su mejor obra hasta la fecha. 

No sólo se recupera con "El luchador" el propio Aronofsky, sino que también lo hace definitivamente Mickey Rourke, ese enorme actor que prácticamente llevaba décadas olvidado a causa de numerosos problemas tras haber regalado grandes papeles como los que interpretó en "Diner", "Manhattan Sur", "La ley de la calle", "El corazón del ángel" o "El borracho". 

Aronofsky rueda un drama sobre la derrota desolador y descorazonador en el que un luchador de lucha libre profesional, tras conocer la fama y el éxito en la década de los ochenta, malvive en nuestros días como una vieja gloria de trabajos esporádicos tanto dentro como fuera del ring; el mundo para el que tanto significó le ha dado de lado y le ha relegado a un injusto segundo plano y, además, se ha quedado solo, muy solo. 

La culpa en este último aspecto también es suya, y por eso va a intentar redimirse: su vida solamente podrá volver a tener sentido si recupera a su joven hija (Evan Rachel Wood), a la que abandonó cuando estaba en su mejor momento, y si vuelve a encontrar el amor en la stripper Cassidy (una soberbia Marisa Tomei), una vieja perdedora que como él también malvive como puede.

En el camino hacia la redención de "The Ram" hay sin embargo varios problemas; la propia inconstancia del luchador, la fatalidad a la que parece estar condenado y su cuerpo, que está severamente resentido y que puede matarle si vuelve al ring para recuperar lo que perdió. 

Aronofsky realiza, por medio de una puesta en escena de aire casi documental, sobria y directa (que a menudo sigue al luchador desde sus espaldas), un magistral retrato del fracaso y de la redención en el que Rourke, que sabe muy bien lo que significan ambas cosas (cayó en desgracia como actor y como boxeador a principios de los noventa y se encontró solo en la vida hasta que volvió a resurgir en películas tan dispares como "Sin City", "Domino", "Los mercenarios", "Iron Man II", "Inmortals" o ésta misma cinta), borda el que posiblemente sea el papel de su vida, el papel que ha vuelto a traerle definitivamente de entre los muertos. 

"El luchador", homenaje cargado de referencias culturales a la ahora tan de moda y "retro-guay" década de los ochenta (el personaje está completamente anclado en ella -incluso aún usa cintas de cassette y juega a la vieja Nintendo NES de 8 bits-), es una película sobre perdedores y sobre un nuevo fracaso del sueño americano que ya ha pasado a la historia. 

lunes, 21 de noviembre de 2022

LA FUENTE DE LA VIDA. UNA AMBICIOSA PERO MUY FALLIDA PELÍCULA DE ARONOFSKY

LA FUENTE DE LA VIDA de Darren Aronofsky - 2006 - ("The Fountain")

Después de hacerse con el favor de público y crítica con la para mi sobrevalorada "Pi" y la genial "Réquiem por un sueño" y tras haber estado a punto de dirigir el primer reinicio de Batman, que acabó finalmente en manos de Christopher Nolan, Darren Aronofsky volvió a las salas con su tercera película, "La fuente de la vida", que le produjo numerosos problemas antes de poder verla concluida; entre ellos, el abandono del proyecto por parte de sus protagonistas iniciales, Brad Pitt y Cate Blanchett, a los que sustituyeron acertadamente Hugh Jackman y Rachel Weisz. 

El filme, muy ambicioso y personal, es sin embargo, y a pesar de su hermoso y personal empaque visual y de su interesante punto de partida, muy irregular. 

Tres historias corren paralelas en "La fuente de la vida": la de un médico que busca la manera de curar a su esposa enferma terminal, la de un conquistador español que se adentra en las selvas de los mayas buscando el mítico Árbol de la vida (personaje que "vive" dentro de la novela que escribe la mujer del primero) y la de un astronauta (que según muchos es el propio médico y según otros no -para algunos es un símbolo más-) que en un futuro lejano realiza un viaje a las estrellas para encontrar la misma fuente de la vida que los otros dos personajes buscan. Los tres están interpretados por un excelente y verdaderamente conmovedor Jackman y los tres resultan ser, de una forma u otra, la misma persona.

En mi humilde opinión, la película trata de hacer ver la imposibilidad de prolongar la vida o de alcanzar la vida eterna, imposibilidad que viene unida a la de prolongar el amor o alcanzar el amor eterno (aunque algunos me dirán que lo que el filme quiere hacer ver es todo lo contrario... para interpretaciones, colores). 

Creo que el mensaje de Aronofsky queda bien claro en todo momento, y por eso no voy a comparar su tercer filme con, como han hecho otros, los de David Lynch o los de, retrocediendo más en el tiempo, otros autores como Bergman o Buñuel. 

"La fuente de la vida" es una película cargada de simbolismos y de metáforas visuales, pero no es tan críptica como parece detrás de la farragosidad de su trama. 

El principal problema que creo que el filme tiene es el de querer, en una hora y media, extender innecesariamente una historia con resonancias de cuento de Borges que habría encontrado, tal vez, su formato ideal en un corto o en un mediometraje. 

Pretenciosa a más no poder, pedante por momentos, ridícula en algún punto aislado (pero existente), conscientemente enrevesada en sus inicios y en su desenlace para desatar un suspense que no tiene, "La fuente de la vida" es una preciosa historia de amor que se hunde por todas las vueltas innecesarias que su narrador le da. 

Los símbolos se repiten sin cesar y hay escenas y diálogos que sobran por todas partes: todo cabe en una hora e incluso en menos, todo da vueltas y vueltas intentando alargar lo que no se puede ni se debe alargar (por lo menos de la manera en que Darren lo ha alargado: por acumulación innecesaria).

Hay puntos buenos, por supuesto: sus escenas intimistas de amor, cargadas de delicadeza y de lirismo (la de la bañera especialmente), las mencionadas actuaciones (creo que la pareja protagonista es solvente y comedida) y, especialmente, la estética de la película, realmente esplendorosa aunque, como otras veces en Aronofsky (especialmente en su primera etapa), bastante efectista y artificiosa. 

Los escenarios del filme, barrocos, muy cerrados y por momentos claustrofóbicos, extraen belleza de la oscuridad y de sus cadencias, y todo en ellos brilla con un onirismo exuberante. 

Sin embargo, no es suficiente una estética hermosa. Insisto: creo firmemente que el fallo de "La fuente de la vida" es su formato; su historia, casi un simple mensaje, no da para un largometraje, por lo menos de la manera en que se ha estructurado y planteado. Por supuesto, las reacciones enfrentadas están ahí: para algunos la película es una infumable bazofia y para otros una obra de arte incomprendida.


viernes, 7 de octubre de 2022

RÉQUIEM POR UN SUEÑO. UNA DE LAS PELÍCULAS MÁS CRUDAS SOBRE LA ADICCIÓN

RÉQUIEM POR UN SUEÑO de Darren Aronofsky - 2000 - ("Requiem for a dream")

Tras debutar de manera fulminante con “Pi”, Darren Aronofsky abandonó el thriller y cambió radicalmente de registro para ofrecernos un drama en su segunda película, la que es, en mi opinión, la mejor de su carrera junto a "El luchador". 

Basada en la novela homónima de Hubert Selby Jr, que escribió el guión junto a Aronofsky, expone “Requiem por un sueño” la historia coral de un grupo de personas comunes cuyas vidas son completamente aniquiladas por la adicción (a las drogas y a la comida). 

La película salta constantemente de un personaje a otro narrando sus respectivas caídas progresivas en todos los aspectos de sus existencias, sus caídas estrepitosas en la miseria social, económica, moral y sentimental. 

Los personajes son los siguientes: Harry (Jared Leto), un joven adicto a la heroína; su novia Marion (Jennifer Connelly) y su mejor amigo Tyrone (Marlon Wayans), también adictos y que, junto a él, sueñan con establecer su propio negocio de drogas para prosperar y, finalmente, la madre de Harry, una mujer que ya está entrando en la tercera edad (soberbia Ellen Burstyn) y que, obsesionada con adelgazar, no puede dejar de comer compulsivamente. 

Sumidos en un mundo hostil y deshumanizado, todos sueñan con dejar atrás su situación de mediocridad actual o de soledad. Los actos de unos repercuten en los de otros interconectándolos a todos en una misma espiral de horror. 

Harry y Marion se aman con locura (Aronofsky lo retrata magistralmente con unas pocas escenas rápidas cargadas de lirismo en el inicio del filme) y, precisamente por ese amor y por su sueño de prosperidad, acaban degradándose hasta límites insospechados y destrozando sus vidas. Tyrone es un buen amigo, y, por el mismo sueño que el de Harry y Marion y por su amistad (o por lo menos respeto) hacia Harry, acaba también sumido en un pozo sin fondo. 

Tyrone comparte con Sara, la madre de Harry, la soledad que siente. A él le falta su madre, a la que no puede dejar de recordar. A Sara el que le falta es su hijo, y también su marido, ya fallecido. Harry se ha ido de casa y ella, sola todo el día en el apartamento, sueña con adelgazar para acudir a un programa de televisión de éxito. Sin embargo, es comedora compulsiva. Los cuatro personajes luchan por su sueño, y son, en parte, destrozados por este mismo sueño.

La cinta analiza de forma ejemplar tres estratos esenciales de las relaciones humanas: el de las relaciones materno-filiales, el de las relaciones amorosas y el de las relaciones de amistad. Son estas relaciones también, junto a los mencionados sueños, las que hunden a los cuatro seres perdidos del filme, maravillosamente interpretados, por cierto. 

“Requiem por un sueño” está rodada, al igual que “Pi”, con un estilo efectista herencia directa de los videoclips, aunque ahora en todo color. Este estilo sin embargo, lejos de ser un cansino estorbo para la narrativa, como lo es en tantas películas, es tremendamente efectivo. 

Arofnosky lo utiliza con precisión y maestría, y de él se sirve tanto para crear momentos de insoportable angustia como momentos de delicada poesía. 

“Requiem por un sueño” es un drama excelente en todos los aspectos con un desenlace brutal, desmitificador y cruento como pocos. Presenta en todo momento un discurso alejado del cinismo o de la festividad que pueden tener otros filmes de la misma temática (esto no significa que sean peores que éste en absoluto). Es esta, creo, una de las películas sobre la pesadilla de las drogas que mejor “educa” sobre las consecuencias de entregarse plenamente a ellas.

miércoles, 31 de agosto de 2022

PI. EL SORPRENDENTE PERO A LA VEZ FALLIDO DEBUT DE DARREN ARONOFSKY

PI de Darren Aronofsky - 1998 - ("Pi")

“Pi”, la obra que catapultó a la fama a Darren Aronofsky y su debut, es una película de estética ciertamente subyugante que ha sabido combinar a la perfección arte, comercialidad y personalidad y que, sin embargo, a mi se me antoja fallida debido a su trama. 

Rodada en un crudo, granulado y hermoso blanco y negro y cimentada su narración en una cámara loca y, sobre todo, en la invasión inmisericorde de una brutal cascada de imágenes cada vez más frenética (que unos amarán y otros odiarán sin término medio), cuenta la historia de Max, un matemático que, buscando la clave del caos bursátil y sumergido en un mundo de drogas y de locura se topa con una empresa devoradora y despiadada, con una secta judía y con algo que podría ser el propio Dios… Y ha de huir de todos ellos y hasta de sí mismo, el más peligroso de los cuatro tal vez. 

La clave de la historia está en el número Pi y en lo que hay detrás de él, clave que (y aquí viene el fallo de la cinta) no dice absolutamente nada. No soy matemático (es más, siempre he sido "de letras" y las Matemáticas eran mi asignatura más odiada), pero no hay que serlo para darse cuenta de que el desarrollo de "Pi" no lleva a ninguna parte. 

Como estudio de la locura de un personaje la cinta funciona, así como denuncia de los fanatismos tanto religiosos como económicos (a ambos los ataca Arofnosky con agudeza y sin contemplaciones), pero su sustento supuestamente matemático-científico no lleva a nada: ¿qué encuentra el protagonista del filme? ¿A Dios? ¿A la susodicha explicación a la economía mundial? ¿Ambos son la misma cosa? 

Y llega la pregunta final: ¿qué quiere decir el desenlace de "Pi"? ¿Desmitificación del conocimiento absoluto o advertencia contra su peligrosidad -no lo creo, pero lo barajo a pesar de todo-? ¿Imposibilidad de afrontar el encuentro con Dios o con el sentido final de la vida? 

La cosa queda coja y mal explicada, y hay miles de películas con finales enigmáticos pero más sostenibles que el de "Pi", que como propuesta debutante es destacada pero que (y a pesar de que es un filme de culto) está lejos de las obras magistrales de Arofnosky (para mí, "Réquiem por un sueño" y "El luchador").