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sábado, 23 de mayo de 2026

¡AVE, CÉSAR! UNOS HERMANOS COEN QUE NO SÉ A DÓNDE SE DIRIGEN

¡AVE, CÉSAR! de Joel e Ethan Coen - 2016 - ("Hail, Caesar!")

Me encantan los hermanos Coen. Por norma general es así. Tienen películas brillantes y pasarán a la historia del cine como los grandes directores que son. Sin embargo, creo que también tienen sus meteduras de pata y a mí "¡Ave, César!" me parece claramente una de ellas, por lo menos en parte. 

Los hermanos Joel e Ethan entregan una comedia que homenajea a la Edad Dorada de Hollywood (los años cincuenta) y al sistema de estudios de entonces, amenazado por la inminente llegada arrasadora de la televisión, y sumido en la Caza de Brujas y el "terror rojo" de la Guerra Fría. 

La película funciona como la colección de "gags" que es, pero creo que como conjunto falla. Sencillamente, no creo que vaya a ninguna parte, su final está cortado de un tajo y deja bastantes líneas argumentales colgando. Es una película errática, abrupta y que por ello, y a pesar de la gracia que sus mencionados "gags" tienen, se hace bastante aburrida. 

A mi por lo menos así se me hizo, y aunque las críticas hacia ella en general han sido buenas, esta vez no coincido con sus autores (para gustos colores, claro). 

"¡Ave, César!" tiene un puñado de ideas brillantes (toda la trama de los guionistas comunistas es genial), personajes con carisma y con ese punto freak inconfundible que tanto nos gusta de sus creadores, algunos momentos absolutamente desternillantes (el rodaje del drama en el que tratan de encasquetar al cowboy es delirante y me hizo reír y reír y la reunión con los líderes religiosos es magnifica), una representación histórica riquísima y llena de nostalgia fabulosamente recreada y, también, escenas rodadas de forma maravillosa (el baile de los marineros es una delicia visual y del musical).

Por otra parte, hay que decir que los actores también están muy bien y tienen carisma (en especial Josh Brolin, que lleva la mayor carga de la acción, está espléndido, como siempre, y George Clooney clava a su galán patán de una forma incomparable -qué buen actor que es y que poco valorado que está a veces-), y la critica política que compara al capitalismo con el comunismo (ambos con sus idólatras, sus teóricos más o menos brutos, sus intransigencias, y sus incongruencias y dictaduras y superioridades morales) es por momentos genial. 

Sin embargo, no sé a dónde va este filme de los Coen. Como he dicho, tiene flecos por todas partes y tramas que no llevan a ningún lugar (por ejemplo, la del personaje de Scarlett Johansson) y una gran indefinición como conjunto. Malo no me parece, pero tampoco bueno teniendo en cuenta las maravillas que han hecho sus artífices.

lunes, 22 de diciembre de 2025

A PROPÓSITO DE LLEWYN DAVIS. LA INDEFENSIÓN DEL ARTISTA SEGÚN LOS COEN

A PROPÓSITO DE LLEWYN DAVIS de Joel e Ethan Coen - 2013 - ("Inside Llewyn Davis")

"A propósito de Llewyn Davis" es una película que gana con cada visionado, pienso. Es, también, una de las películas menos "coenianas" de los hermanos Coen. Está basada parcialmente en la vida de Dave Van Ronk, cantante estadounidense de música folk y una de sus figuras centrales (tal vez eclipsado por otros como Bob Dylan pero igual de destacado e importante en su escena y en su estilo). 

"A propósito de Llewyn Davis" es una obra pausada, minimalista, con lirismo urbano y cotidiano coherente y perfectamente explotado. No encontramos personajes estrambóticos e histriónicos, no hay una trama negra, ni tampoco un onirismo predominante y ni siquiera un humor negro o canalla (o ambas cosas) puramente "marca Joel e Ethan". 

Es éste un filme melancólico, de poso romántico, sobre la decepción del artista, del "puro artista" (el que no se deja llevar por modas ni exigencias de la industria), del artista testarudo e insobornable, a veces esnob e insoportable (todo sea dicho), que es fiel a su sentido de la creación hasta el final y con todas las consecuencias. 

Oscar Isaac clava al personaje principal en un papel fantástico. Es un ser triste, aplastado por la realidad, por las exigencias del capitalismo y de una industria que no respeta el arte. 

También es un ser radical, cabezón, que es incapaz de hacer una sola concesión a nada ni a nadie, por muy nimia que sea, y que por ello es capaz de viajar kilómetros y kilómetros en un viaje de antemano absurdo para tratar de meter cabeza en una compañía musical para después tirar por la borda cualquier atisbo de oportunidad de grabar de forma profesional. 

Los Coen no diabolizan a nadie: ni a él ni a la industria. No hay maniqueísmo en "A propósito de Llewyn Davis": el mundo es el que es, y si bien esta industria artística es opresiva y hace exigencias que rompen creativamente a los artistas, éstos son también radicales, incongruentes y creídos de sí mismos.

Esta película de los hermanos de Minnesota es también un filme sobre la indefensión del ser humano moderno en el mundo moderno, valga la redundancia. Hay personas que, simplemente, no están dotadas desde su nacimiento para bregar con el sistema, y por ello están condenadas a la marginación o al autoexilio de una forma u otra. La crítica social sigue en pie en otro filme más de los directores de "Fargo". Los diálogos son por otra parte lucidísimos y el retrato de personajes acertado. 

"A propósito de Llewyn Davis" es una película lánguida, triste, de ambientación también alicaída (de forma consciente), que a muchos fans de los Coen tal vez no gustará demasiado pero que es, en todo momento, otra de sus obras más personales. A mi me parece fantástica y muy acertada y, como he dicho, creo que gana con cada visionado.

miércoles, 12 de febrero de 2025

VALOR DE LEY. EL PRIMER Y MAGNÍFICO WESTERN DE LOS HERMANOS COEN

VALOR DE LEY de Joel e Ethan Coen - 2010 - ("True Grit")

Aunque siempre se les asocia con sus géneros predilectos, la historia negra y la comedia (o con la mezcla de ambas), lo cierto es que los Hermanos Coen, más de una vez en esta ocasión, incursionaron en otro tipo de cine, y con éxito. 

A cintas metafóricas como "Barton Fink", parodias de drama como "El gran salto", parodias bíblicas como "Un tipo serio" o biopics como "A propósito de Llewyn Davis" sumamos aquí su primer western, esta nueva versión de la novela "Valor de Ley" de Charles Portis, que Herny Hathaway adaptó también en 1969. 

Si hay algo que los Coen hacen constantemente es revistar tanto la actualidad como el pasado el país que les vio nacer, los Estados Unidos, y... ¿Qué les faltaba en su constante revisión de este pasado? Efectivamente: una cinta ambientada en el Salvaje Oeste que convirtió a los USA en la nación ultracapitalista que es hoy. 

"Valor de Ley", rodada en un estilo de corte clásico (y con una fotografía excelente) traen a unos Coen heroicos, épicos incluso, brutales como siempre pero más cercanos a la pura tragedia histórica que a sus habituales creaciones. 

Se rastrean de todas formas sus maneras de siempre: un sentido del humor inteligente y cargado de ironía, personajes con un punto estrambótico y unos diálogos excelentes en todos los aspectos unidos a un retrato social de un momento sangriento como pocos pero con un encanto y una idiosincracia única que es dibujado con un cierto toque de parodia.

Esta parodia está reflejada en los antihéroes que protagonizan la película: un viejo borracho pero experto pistolero que ha visto tiempos mejores, una niña sola en el mundo pero de armas tomar a pesar de su debilidad y un ranger bastante básico pero con algo de carisma payasesco. 

Los actores están todos excelentes: la dicha niña, Hailee Steinfeld, realiza una interpretación soberbia, tan desvalida como dura. Es la que más brilla en la película, por la dificultad añadida además de lograr una buena interpretación a esa edad (tenía entonces, en 2010, sólo catorce años) tanto por parte de ella como de los que la dirigen. Jeff Bridges está igualmente magnifico y entrega un papel antológico, al igual que Josh Brolin como el villano de turno, que es tan violento como estúpido. Matt Damon se luce menos, pero cumple. 

"Valor de Ley" es otro éxito artístico de Joel e Ethan Coen, una rareza dentro de su filmografía por su género y su estilo y una película fantástica.

martes, 19 de noviembre de 2024

UN TIPO SERIO. EL LIBRO DE JOB EN VERSIÓN MARCIANA DE LOS HERMANOS COEN

UN TIPO SERIO de Joel e Ethan Coen - 2009 - ("A Serious Man")

A los hermanos Coen siempre les ha gustado adaptar sus propias versiones modernas de grandes clásicos de la literatura y la cultura mundial. Lo hicieron con "La Odisea" de Homero en "O Brother, where art you?" y repitieron años después con "Un tipo serio", en la que parodian nada más y nada menos que el "Libro de Job", ese texto bíblico del "Antiguo Testamento" en el que un señor llamado Job es maltratado sin miramientos por Dios, que deja que Satán le envíe toda clase de desgracias para probar su fe en él y su conformismo. 

El asunto central es el del hombre bueno que sufre calamidades mientras hombres malos se van de rositas (asunto repetido en todas las filosofías y las literaturas de todo el mundo desde la Edad Antigua). 

Y bueno, los hermanos Coen se ponen a narrar la vida de un pobre judío a finales de los años sesenta que las pasa canutas mientras también narran retazos de lo que fue su infancia y adolescencia común en la ciudad de Minneapolis en aquella misma década. 

La película es un estudio sobre la aleatoriedad del sufrimiento, sobre el hombre sometido a la arbitrariedad de la vida diaria, de las putadas cotidianas. 

Un absolutamente fantástico Michael Sthulbarg da vida a este hombre, que se enfrenta de golpe a una cantidad abrumadora de problemas y malos tragos que le sumen en la primera crisis de su vida y que, como Job, consultará a tres personajes diferentes sobre lo que le ocurre (tres rabinos). 

Por supuesto, no falta el humor de los hermanos de Minnesota, freak e inteligente, cruel e irónico y algo marciano, y tampoco faltan sus personajes estrambóticos.

"Un tipo serio", como "Barton Fink", "El hombre que nunca estuvo allí"o "No es país para viejos" es una de las películas más extrañas y crípticas de Joel e Ethan Coen. Es, como he dicho, una historia de humor marciano, con momentos verdaderamente absurdos y surrealistas y muy negra. 

Se tratan además en ella asuntos como el adocenamiento de la clase media en los USA, el fanatismo religioso, la represión sexual. la hipocresía social, la cultura de la violencia o el capitalismo salvaje. Los diálogos son chispeantes y las metáforas son constantes. 

Su desenlace es también bastante enigmático, aunque comprensible en parte si se ahonda en el mito del mencionado "Libro de Job". 

"Un tipo serio" es una película inimitable, de esas que se aman o se odian sin muchos términos medios (y que es odiada incluso por muchos de los mismos fans de los Coen). A mí me parece curiosa y estimulante en general dentro de su filmografía.

martes, 4 de junio de 2024

QUEMAR DESPUÉS DE LEER. OTRA COMEDIA DE LOS COEN SOBRE LA ESTUPIDEZ DE LOS USA


QUEMAR DESPUÉS DE LEER de Joel e Ethan Coen - 2008 - ("Burn after reading")

Inmediatamente después de la cruda parábola social que era "No es país para viejos", su adaptación de la novela homónima del gran escritor Cormac McCarthy, los hermanos Coen se lanzaron a rodar "Quemar después de leer", una película ya mucho más ligera (suelen alternar este tipo de obras entre otras más "serias" -entiéndanse las comillas-) pero que no por ello es una creación menor en su filmografía.

Descrita por ellos mismos como "una historia sobre la idiotez" o "un duelo entre idiotas", "Quemar después de leer" es una comedia de nuevo negrísima (marca de la casa) que parodia a las películas de espías y de conspiraciones gubernamentales y que sumerge al espectador en otro de sus habituales juegos de casualidades donde seres estrambóticos de toda clase se encuentran (y se "desencuentran") para desatar la carcajada. 


Los personajes son uno de los grandes valores de la película: todos delirantes, todos tiernos (incluso los antipáticos), todos "idiotas", vienen además interpretados por un plantel actoral excelente y henchido de carisma (entre el que destaca, pienso, un Brad Pitt en estado de gloria cómica en el que es uno de sus mejores papeles).

Los hermanos Joel e Ethan Coen vuelven a desplegar la historia con un ritmo ágil y dinámico que no deja parar un segundo y que atrapa desde el primer momento. Los diálogos son una delicia de la ironía, y los gags son una joya, los más y los menos sangrientos y brutos. 


La película contiene, además, otro despiadado retrato social de la idiosincracia de los USA, la otra gran marca de la casa del cine de los directores de "Barton Fink". Los personajes retratan a un país estúpido, absolutamente imbécil, embrutecido, clasista, violento y víctima de la búsqueda de un Sueño Americano ya podrido y pervertido desde hace mucho tiempo. Puro cine Coen. 

"Quemar después de leer" puede dar la impresión de ser una obra más olvidable dentro de una filmografía habitualmente irreprochable: no lo es. Es pura ironía loca y pura diversión ácida. No se la pierdan.

sábado, 6 de abril de 2024

NO ES PAÍS PARA VIEJOS. LOS COEN Y MCCARTHY, OBRA MAESTRA AMERICANA

NO ES PAÍS PARA VIEJOS de Joel Coen - 2007 - ("No country por old men")

Después de dos obras bastante menores aparecidas tras la magistral y en general poco valorada “El hombre que nunca estuvo allí” (“Crueldad intolerable” y el remake de “El quinteto de la muerte”, “Ladykillers”), los hermanos Coen nos sorprendieron de nuevo en 2007 con otra soberbia película en la que, basándose en la novela homónima del gran escritor Cormac McCarthy, exponen una vez más su visión de su país, una visión que, no podía ser de otra manera, se mueve a caballo entre lo esperpéntico, lo tierno, lo paródico, lo humorístico y lo brutal, visión que se suma a la del autor del escrito original, muy similar y que ha tratado los mismos asuntos que ellos en más de una de sus novelas, también caracterizadas por la violencia y por el retrato lúcido y despiadado de la idiosincrasia norteamericana. 

“No es país para viejos” narra las historias de un grupo de variopintos personajes de la Norteamérica profunda (escenario habitual de muchas de las obras de los Coen y de McCarthy) que se mueven acercándose y alejándose entre ellos por medio del azar: un genial Josh Brolin que encuentra una gran fortuna ilegal de casualidad se enfrenta a un asombroso Javier Bardem (el mejor papel del filme: verdaderamente terrorífico) que le persigue mientras a ambos los “persiguen” a su vez unos también magníficos Tommy Lee Jones y Woody Harrelson. 

El filme está dividido en dos segmentos bien diferenciados. El primero se centra en la persecución propiamente dicha. Está narrado de una manera pausada, minimalista y por momentos casi contemplativa que, sin embargo, mantiene al espectador en todo momento preso de una tensión casi insoportable. 

Perseguido y perseguidor se mueven en completo silencio, como sombras, mientras que, en momentos puntuales e inesperados, la violencia (crudísima, tremendamente sangrienta y sin ninguna concesión) estalla de repente y se muestra ya imparable (una violencia también silenciosa en la que el protagonismo absoluto lo tienen los estruendos secos). 

Momentos inolvidables muestra esta parte del filme: el descubrimiento del escenario de la matanza inicial por parte de Brolin, la presentación del psicópata al que encarna Bardem (la escena de la gasolinera pone los pelos de punta), el encuentro en el hotel de perseguidor y perseguido (una de las mejores escenas de acción de los últimos años) o el desencantado encuentro de Bardem y Harrelson. 

Ya la segunda parte abre la puerta al desconcierto: la trama da un giro tan radical y repentino que parece cortarse de repente y se da paso a la reflexión que hace el personaje de Tommy Lee Jones y el del propio Bardem, la reflexión que da nombre al filme: “No es país para viejos”. 

Se destapa entonces la película como lo que es: un western moderno crepuscular y la mencionada reflexión sobre el azar y la suerte, sobre lo justo y lo injusto, sobre la vida y la muerte, sobre el bien y el mal y sobre el desencanto y la pérdida. Continúa, sin embargo, el estilo, la pausa contemplativa que da paso al estallido inesperado. 

Con una maravillosa fotografía (la Norteamérica profunda brilla en todo su esplendor y malevolencia) y un reparto en estado de gracia, “No es país para viejos” reluce como una de las mejores películas de los hermanos Coen y una de las mejores adaptaciones de una obra de Cormac McCarthy.

jueves, 30 de noviembre de 2023

LADYKILLERS. CUANDO LOS REMAKES SE HACEN BIEN DE MANOS DE BUENOS ARTISTAS

LADYKILLERS de Joel Coen - 2004 - ("The Ladykillers")

Cuando un director es bueno y personal (y cuando se curra lo que hace), hasta un remake ("género" -por llamarlo de alguna manera- a priori poco interesante -salvo en contadas excepciones no lo es, pienso-) le sale bien. 

Si bien pienso que siempre será mejor (más que nada por ser magistral y sobre todo por ser la primera) la obra original de 1955 del gran Alexander Mackendrick, esta "Ladykillers" de los hemanos Coen de 2004 es una película divertidísima que toma el material primario y lo homenajea sin faltarle al respeto y sin faltarle a su esencia. 

El filme sigue la misma estructura que el mencionado original: un grupo de ladrones profesionales pero de poca monta planea atracar un casino y para ello alquilan el sótano de la casa de una anciana con la excusa de ensayar música renacentista y, desde ese sótano, acceder al lugar que quieren saquear.

La cosa es que la anciana, profundamente religiosa y partidaria de una vida estricta llevada según la moral cristiana, es, por decirlo de alguna manera, de armas tomar. La película es una sucesión de gags extremadamente delirantes y divertidos en los que los ladrones de marras han de engañar constantemente a dicha anciana. 

Por supuesto, y como en la versión original, el humor negro está servido y, viniendo el remake de parte de los hermanos Coen, está metido en una turbia batidora.

Tom Hanks encabeza, en un registro cínico y cachondísimo, un reparto excelente y absolutamente soberbio en su estrambótica representación: el grupo de delincuentes, en el que hay desde exquisitos "picos de oro" hasta puros nazis pasando por completos imbéciles, desprende carisma por los cuatro costados y tiene una capacidad cómica genial. 

Irma P. Hall como la señora Munson es su antagonista, y entrega un papel que también es una maravilla y despliega una química fantástica con el personaje de Hanks. Los diálogos son una delicia, cómo no viniendo de los Coen, y el ritmo esté excelentemente llevado, así como el equilibrio entre los gags, que van en delirante ascenso hasta llegar a un clímax desternillante. 

"Ladykillers" no es la mejor obra de los hermanos Joel e Ethan y tampoco pretende serlo. No es así mismo la más personal (es un remake). Pero es dignísima en todo momento y demuestra que los mencionados remakes, en buenas manos, pueden resultar excelentes.

lunes, 17 de julio de 2023

CRUELDAD INTOLERABLE. UNOS HERMANOS COEN SOLVENTES PERO NO BRILLANTES

CRUELDAD INTOLERABLE de Joel Coen - 2003 - ("Intolerable cruelty")

Hace unos meses hice la crítica de "O Brother" y decía en ella que no había nada más personal que la opinión sobre una obra artística. Lo mismo que me pasa con aquella película me pasa con "Crueldad intolerable", para muchos una de las obras menores de los hermanos Joel e Ethan Coen, opinión con la que estoy plenamente de acuerdo. 

Siempre inmisericordes y desprejuiciados, los guionistas y directores se atreven ahora a parodiar la comedia brillante de situaciones clásica norteamericana y, aunque el resultado es aceptable (siempre lo es), a mi no me llega en esta ocasión como tampoco me llega el resultado final de la mencionada "O Brother". 

El género de la comedia es el más personal de todos y, para tipos de humor, colores. La película está como siempre excelentemente rodada, los diálogos están medidos al máximo y procesan un humor inteligente, ácido, mordaz y negro; las actuaciones están muy bien y el filme tiene escenas que verdaderamente me hicieron reír, aunque fueron pocas (el prólogo con ese Geoffrey Rush desatado me parece una maravilla que condensa lo mejor de los Coen al volante de una comedia). 

Sin embargo, creo que a la película le falta la brillantez que sí tienen otros filmes de los autores. Ya se sabe: a personas que han dirigido maravillas como "Muerte entre las flores", "Barton Fink", "El gran salto", "Fargo", "El Gran Lebowski" o "El hombre que nunca estuvo allí" se les exige más. Injusto tal vez, pero es así.

"Crueldad intolerable" es, como es habitual en la filmografía de los Coen, una crítica despiadada de la sociedad norteamericana (en esta ocasión de la de nuestros días). En ella se reflexiona con ironía sobre el matrimonio, los contratos sociales, la corrupción, la hipocresía social y también sobre la eterna lucha de sexos entre hombres y mujeres. 

Sin embargo, creo que en esta ocasión ni la ironía es tan afilada como en otras, ni la crítica social es tan brutal, ni los gags son tan geniales (salvo excepciones), ni los homenajes tan acertados. Es una opinión absolutamente personal, sí, pero... ¿Cuál no lo es? 

"Crueldad intolerable", animada por una pareja actoral excelente con una química genial (George Clooney y Catherine Z. Jones están absolutamente magníficos, eso no se puede negar de ninguna de las maneras) se puede ver, es perfectamente disfrutable, pero es menor y bastante olvidable dentro de una filmografía llena de maravillas; una filmografía que es una de mis preferidas.

martes, 16 de mayo de 2023

EL HOMBRE QUE NUNCA ESTUVO ALLÍ. PURO NOIR MADE IN HERMANOS COEN

EL HOMBRE QUE NUNCA ESTUVO ALLÍ de Joel Coen - 2001 - ("The man who wasn't there")

Injustamente bastante poco reconocida dentro de una filmografía ciertamente brillante en líneas generales, "El hombre que nunca estuvo allí" es, a todas luces, una de las películas más personales de los hermanos Coen. 

Homenaje al cine negro clásico y también al pulp, el filme está protagonizado por un absolutamente soberbio Billy Bob Thornton en el que es uno de sus mejores y menos recordados papeles. Thornton da vida a un hombre común que, hastiado de una vida aburrida, sin alicientes de ninguna clase y atado a una mujer que ya no le llena y a unos amigos (colegas de mera circunstancia mejor dicho) que tampoco lo hacen, se mete en un lío de mil demonios que termina en turbios derroteros (se pueden imaginar, tratándose de los hermanos Coen, lo que viene después). 

Este lío sirve a los referidos hermanos, valga la redundancia, para analizar, como siempre, asuntos sociales de toda clase entre los que destacan aquí, por encima del resto, el hastío vital y el adocenamiento del hombre moderno (el filme se ambienta en 1949 pero las referencias valen perfectamente para cualquier momento y para el actual, por supuesto). 

Alrededor pivotan otros como el amor perdido, las frustraciones de la vida moderna, el estancamiento de la existencia de provincias, la hipocresía, la ambición desmedida del "quiero y no puedo", la persecución del dinero fácil, la redención en manos de un amor de juventud o la violencia. También un asunto envuelve todo esto: lo onírico.

Representado maravillosamente por los Coen, este toque onírico tiene, según yo veo, una interpretación clara: el personaje escapa por medio de los sueños y las fantasías (y estas fantasías no tienen por qué ser perfectas o idílicas en absoluto; pueden ser perversas) de su vida de "muerte en vida". 

"El hombre que nunca estuvo allí" está rodada en un esplendoroso blanco y negro, ambientada con una riqueza sin par (delicioso el mundo de finales de los años cuarenta que retratan) y realizada con una delicadeza preciosa que homenajea sin caer en tópicos al mencionado cine negro de la época dorada del Hollywood clásico (las muertes, el juicio, la descripción cínica y patética del personaje en la barbería... son una delicia en la que se pueden ver claramente las influencias de los mejores filmes de Billy Wilder, Howard Hawks o John Huston, por poner algunos ejemplos). 

"El hombre que nunca estuvo allí" es una maravilla, una de las obras maestras más redondas de los hermanos Coen y, sin embargo, permanece en su filmografía bastante apartada a favor de otras películas que también se merecen, desde luego, una gran atención, pero que eclipsan por ser más famosas de forma injusta a ésta.

ATENCIÓN: SPOILER

El inserto en el que, tras el accidente, el personaje de Billy Bob Thornton aparece en su jardín tranquilamente... ¿Cómo lo interpretáis? Yo lo interpreto como una constatación de que, todo lo que ocurre en el filme, está en la mente del protagonista, que huye de su aburrida vida sin expectativas imaginándose toda una trama negra (lo que viene a corroborar la irrupción de otros elementos fantásticos como el ovni). 

De ahí el hombre de la película, "El hombre que nunca estuvo allí": nunca estuvo allí porque todo se lo está imaginado durante un aburrido día en el que permanece sentado en su porche. Ahí dejo mi interpretación.

viernes, 27 de enero de 2023

OH, BROTHER! PARA MÍ, UNA PELÍCULA FLOJA DE LOS HERMANOS COEN

OH BROTHER! de Joel Coen - 2000 - ("Oh Brother, Where Art Thou?")

Me encanta el cine de los hermanos Coen. Lo primero, afirmar esto. Y además, es algo que ha quedado bien patente en las críticas que hasta ahora he hecho de sus películas en este blog. Y, sin embargo, "O Brother", una de sus obras que más críticas (valga la redundancia) dispares ha cosechado hasta la fecha, me parece una de sus creaciones más flojas en todos los aspectos. 

Para muchos está sobrevalorada y para otros tantos está infravalorada (sólo hay que leer en internet sobre ella: la disparidad de opiniones es bestial, y además entre fans y no fans de los dos hermanos). En última instancia, cada persona es hija de su padre y de su madre y, en última instancia, y por mucho que intentemos justificar nuestras decisiones, una obra artística del tipo que sea nos parece buena si nos gusta y nos parece mala si no nos gusta. 

Y aunque no me parece una mala película, ojo, "O Brother" a mi, simplemente, no me llega, no me gusta tanto como otras de sus creadores. Me descojono con "Arizona Baby", adoro el humor de "Barton Fink" y "El gran salto", idolatro a "El gran Lebowski" (nunca, nunca, nunca me canso de verla) e incluso me río, y bastante, con comedias menores de Joel e Ethan como su remake de "Ladykillers" o "Quemar después de leer". Pero con "O Brother" me pasa lo que me pasa con la que considero el peor filme de los Coen: "Crueldad intolerable"; no puedo decir que sea malo, porque no lo es, pero su humor no me llega, lo siento.

Esta versión de la mítica "La Odisea" de Homero traspasada a los no menos míticos Estados Unidos de la Gran Depresión no me hace de reír, y la he visto más de una vez por mi amor por los Coen. 

Los personajes me resultan tontorrones, alejados de la imaginación inteligente que despliegan los de obras anteriores de sus creadores, y las situaciones, aparte de estar bastante difuminadas en lo que es su relación con las vividas por el héroe griego Ulises (leñe, reconozco pocas, bastante pocas, y conozco bien "La Odisea"...), me resultan tan surrealistas y a veces tan gratuitas que llegan a carecer de gracia. 

Por otra parte, le reconozco al filme sus diálogos acertados, sus buenas actuaciones (el reparto está excelente, como siempre), su fantástica ambientación cargada de "realismo mágico", su agudo ojo crítico revisionista de la historia de los USA, su mensaje antiracista y su buen hacer general. Pero no me hace gracia, punto. Sí, soy un mal crítico, pero es lo que hay. La comedia es el arte más personal que existe, y lo que a unos divierte puede irritar a otros.

miércoles, 19 de octubre de 2022

EL GRAN LEBOWSKI. LA LOQUÍSIMA PRIMERA PELÍCULA DE CULTO DE LA ERA DE INTERNET

EL GRAN LEBOWSKI de Joel Coen - 1998 - ("The Big Lebowski")

Para muchos está sobrevalorada y para otros tantos está infravalorada, pero lo cierto es que "El Gran Lebowski", la según he leído considerada "Primera película de culto de la Era de Internet", no deja indiferente. 

Para mi es una de las mejores películas de los hermanos Coen y una obra que, bajo capas y capas de humor que parece en un principio muy chorra, esconde ataques indiscriminados a toda clase de idiosincracias de los USA e incluso algunos claramente políticos y sociales. 

El filme parodia, una vez más, las estructuras del cine negro clásico que tanto les gusta a los dos hermanos directores y las mezcla con la comedia más delirante, una comedia en la que cabe tanto el gag más visual y "físicamente destructivo" como el comentario irónico e inteligente o el momento conscientemente zafio y "bruto" pasando por el puro momento épico e incluso por el toque de drama (un tanto especial, pero ahí está).

Jeff Bridges interpreta a uno de los grandes personajes de su carrera: "El Nota" (The Dude), un vago redomado orgulloso de serlo que vive para jugar a los bolos, su pasión, y que tiene la suerte de poder darse esta vida que, hilarante, despiadado a veces y absolutamente desenfadado incluso en el momento más peligroso, es el "colega" que todos querríamos tener y la fiel representación del "pasota" total y absoluto que la sociedad del bienestar ha traído (hoy muchos le reconocen como un completo "Nini"). 

El reparto que le sigue, en total estado de gracia, dibuja una de las galerías más locas de personajes que los Coen nunca han creado: John Goodman es el enfermizo y desternillante Walter, Steve Buscemi es el entrañable Donny, Julianne Moore es una esnob divertidísima, John Turturro tiene un pequeño pero inolvidable papel de freak con personalidad, Sam Elliott es el narrador perfecto para la gesta de Lebowski...

Todos estos personajes componen un fresco genial de los USA de nuestros tiempos que sirve a los Coen para ponerlos a parir una vez más: hay ataques y burlas crueles a los millonarios hipócritas, a los veteranos de guerra que vuelven al "mundo real" completamente chalados, a los artistas esnobs, a los patriotas hiperbólicos, a los poderosos corruptos, a los parásitos frívolos, a los policías negligentes, a un sistema en general que no funciona... 


"El Gran Lebowski"
contiene mucho más fondo del que pueda parecer en un principio y sus ataques sociales ganan fuerza con cada visionado. 

Si a esto le sumanos una trama asquerosamente divertida (sí, asquerosamente divertida) con un ritmo apabullante que nunca se desinfla, una clara personalidad visual (geniales las escenas oníricas) que vuelve a poner a los Coen bien alto y unos diálogos chispeantes con gags que han quedado para la historia, tenemos otra de las grandes obras de estos creadores, obra que fue recibida algo friamente pero que, con los videoclubs y con internet, fue adquiriendo la fama que se merecía hasta acabar siendo un filme de culto.