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martes, 17 de febrero de 2026

ARREBATO. LA PELÍCULA INDEPENDIENTE DE REFERENCIA DEL CINE ESPAÑOL

ARREBATO de Iván Zulueta - 1979 - ("Arrebato")

Diez años medran entre los dos únicos largometrajes de Iván Zulueta, ambos inclasificables, ambos originalísimos y ambos únicos en la historia del cine español: el ya comentado "Un, dos, tres al escondite inglés" y "Arrebato", de la que nos ocupamos hoy. 

"Arrebato" es una de las películas más importantes de nuestro cine, la gran obra de culto de su poco prolífico director, una de las que dio el pistoletazo de salida a la célebre Movida Madrileña, una creación totalmente rupturista y símbolo de la apertura del país tras el fin de la dictadura de Franco y, en definitiva, tal vez la película independiente y experimental española por excelencia (o por lo menos una de las más importantes de este ámbito). 

A pesar de haber tenido problemas tanto para rodarse como para estrenarse, "Arrebato" tuvo su lugar en varias salas de Madrid y de Barcelona a partir de 1980 y gozó de un gran éxito en sus ambientes alternativos, aunque fue retirada tras dos semanas a la "sesión golfa". Luego, fue bastante olvidada durante los años noventa, hasta que las reediciones la rescataron del peligroso olvido (y también la llegada de Santa Internet). 

Iván Zulueta realiza en su obra cumbre un ejercicio de nuevo underground adscrito completamente al arte más marginal (más incluso que las primeras obras de Pedro Almodóvar), un ejercicio fieramente experimental y transgresor alejado de cualquier moda imperante y rodado con cuatro duros. 

Abierto a múltiples interpretaciones, "Arrebato" es, desde mi punto de vista, un retrato generacional surrealista y desquiciado de los jóvenes de su momento y, sobre todo, un estudio violento y obsesivo sobre la naturaleza del arte cinematográfico (y de cualquier arte), del propio creador de arte, de la infancia y su "eterno retorno" y de sus espectros y, también, de la acción vampírica que ejerce toda obra sobre su creador, acción vampírica que se extiende a la mencionada infancia, a las relaciones personales de cualquier tipo y, por supuesto, a las drogas, que nunca abandonaron a Zulueta, que viene a ser un trasunto del protagonista del filme, el director underground José Sirgado.

Tremendamente simbólica e inquietante, llena de metáforas visuales, de tensión y de geniales diálogos y con una atmósfera ciertamente onírica y hasta malsana, "Arrebato" destaca también por tener unos personajes para el recuerdo (el fallecido Will More está de pura pesadilla, al igual que Eusebio Poncela y Cecilia Roth) y por estar plagada de significados ocultos que aún no aparecen resueltos. Podríamos ver mil veces la película y seguiríamos encontrándole nuevos e insinuantes secretos. 

Después del accidentado rodaje del filme (el presupuesto final superó al inicial con creces, muchos técnicos se marcharon dejando la cinta a la mitad, la mayor parte del equipo de sonido abandonó el proyecto -por lo que la obra tuvo que ser redoblada por amigos de Zulueta como el mismo Almodóvar con voz en falsete-, las peleas con el productor fueron antológicas, etc.), el director pareció no querer dirigir nunca más un largometraje. 

Así fue, por desgracia, aunque su labor como cortometrajista, pintor y diseñador de carteles nunca terminó (y fue famoso en las dos últimas disciplinas además). 

Sin embargo, el retiro del "gran cine" de Zulueta y la extraña vida que llevó hasta su prematura muerte el 30 de diciembre de 2009 no han hecho sino afianzar a "Arrebato" y a su escasísima obra cinematográfica como "de culto", especialmente cuando de una forma u otra se comentaba que, como sus personajes, él mismo había sido vampirizado por su arte. Hoy, tras todas estas leyendas, Iván Zulueta tiene por suerte el lugar que se merece en la historia del cine español.

miércoles, 7 de enero de 2026

UN, DOS, TRES AL ESCONDITE INGLÉS. EL DELIRANTE Y REBELDE DEBUT DE ZULUETA

UN, DOS, TRES, AL ESCONDITE INGLÉS de Iván Zulueta - 1969 - ("Un, dos, tres, al escondite inglés")

Iván Zulueta fue uno de los artistas underground más importantes de España. Pintor, fotógrafo, cartelista, decorador, guionista y director de cine, es tremendamente alabado por su cinta independiente "Arrebato" en este último campo, la que para muchos es tal vez la cinta independiente más importante de la filmografía española. 

Extremadamente poco prolífico en el cine (solamente dirigió dos películas y varios mediometrajes y cortometrajes), Iván Zulueta llegó a pasar décadas sumido en un olvido injusto (a pesar de que en otros artes como el de la cartelería creaba para Almodóvar, Garci, Borau o Gutiérrez Aragón) mientras sus obras, gracias al boca a boca, a reediciones, a ciclos especiales y sobre todo a Santa Internet, le iban transformando sin embargo y poco a poco en un autor de culto hasta su muerte el 30 de diciembre de 2009 en su San Sebastián natal. 

"Un, dos, tres, al escondite inglés" fue su debut en el largometraje, y sin ser tan mítica como "Arrebato", fue una de las comedias más inclasificables de la filmografía española de su momento y, todavía hoy, sigue sorprendiendo. 

Se rodó sin guión, con ayuda de amigos, y fue el propio Zulueta el que se encargó de fabricar los escenarios. Y como él no estaba inscrito en la Escuela Oficial de Cine, fue su amigo José Luis Borau el que apareció acreditado como director. 


El rodaje según leo fue un cachondeo y un caos
, lleno de improvisaciones y de problemas, y el filme no se estrenó hasta un año después de su finalización. Sorprende que haya esquivado a la censura del momento, porque "Un, dos, tres, al escondite inglés" es de 1969. Sí, de 1969. Y era fieramente irreverente, fieramente rebelde, fieramente delirante, y no se cortaba mucho a la hora de sugerir temas y escenas sexuales y era un retrato de una juventud alocada y desprejuiciada en una era pop que colocaba a la aberrante y rancia España franquista al nivel del Londres de la locura sesentera. 

Todo un prodigio en su momento, porque, aunque hoy en día no sorprenda tanto (la verdad es que a mí me sigue resultando una película actual y totalmente afilada), con Franco todavía vivo ver esto en una sala de cine tuvo que ser un espectáculo. 

La historia es una deliciosa chorrada: un grupo de jóvenes melómanos deciden boicotear un festival de música de masas llamado Mundocanal (es una clara referencia a Eurovisión) por la mala calidad de sus cantantes y bandas comerciales. Y luego, llega el desmadre.

Sorprende también mucho de esta película que tenga algunas parodias dirigidas a la moral del mencionado régimen franquista expuestas sin ningún tipo de corte, a las claras, y sugerencias sexuales, y malas palabras, y malos modales, y gags que ridiculizan a la sociedad beata y pazguata de la dictadura. 

La estética es otra maravilla: el buen hacer y la imaginación de Zulueta están por todas partes en unos escenarios fabulosos y originalísimos, en una banda sonora genial (con apariciones de algunas de las bandas míticas de la época, como Vainica Doble), en unos recursos estéticos y estilísticos que en la España de finales de los sesenta ni se habían apenas experimentado y en un estilo psicodélico, pop, collage de influencias que anticipa muchas de las constantes de la mítica Movida Madrileña que estaba por llegar con la muerte de Franco y el retorno de la democracia en los años siguientes. 

"Un, dos, tres, al escondite inglés" es una película única, irrepetible, muy poco conocida injustamente y que hay que revalorizar y descubrir sin parar. Iván Zulueta tardaría diez años en volver a ponerse tras las cámaras, pero nos regalaría en 1979 la definitiva obra maestra "Arrebato", que comentaré en las próximas semanas.