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lunes, 27 de abril de 2026

WHISTLE: EL SILBIDO DEL MAL. TERROR ADOLESCENTE DIGNO Y ENTRETENIDO

WHISTLE: EL SILBIDO DEL MAL de Corin Hardy - 2025 - ("Whistle")

"Whistle: El silbido del mal" no es la quintaesencia del terror ni creo que tampoco pretenda serlo, pero sí que es, pienso, una película muy bien llevada en un género que habitualmente presenta una cantidad notable de bodrios cada año.

Dirigida por Corin Hardy, del que podéis encontrar en esta etiqueta del blog la reseña de la primera entrega de "La monja", el filme es un clásico filme de horror adolescente que pone a sus protagonistas a lidiar con un extraño silbato azteca que atrae maldades.

Con ecos de clásicos como "Pesadilla en Elm Street" y de filmes de culto más modernos como "It follows" o "Smile", "Whistle: El silbido del mal" va, sin ningún tipo de pretensiones, a lo que va: a entretener y hacer pasar un mal rato. Y lo consigue en general, a pesar de tener bastantes y notables incoherencias.

Dafne Keen demuestra sus dotes para el terror y para dar vida a una clásica adolescente en crisis vital ante una pérdida y protagoniza con carisma la cinta. Los demás secundarios que la acompañan cumplen también muy bien, especialmente en papeles tan limitados (muchos de mera carne de cañón del ser sobrenatural de turno).

La trama, que muestra primero el drama de la protagonista y la vida de un instituto cualquiera de los USA, se sumerge pronto en la sucesión de muertes esperable y en el enigma que se presenta ante los protagonistas para acabar con aquello que los persigue.

Hay una cosa curiosa: salvo un par, los adultos no están presentes apenas en "Whistle: El Silbido del mal". Funciona muy bien esto, como funcionaba en la mencionada "It follows" por ejemplo, y elabora una metáfora (no sé si consciente o no) sobre la soledad adolescente que sabe estar bien presente.

El filme tiene ritmo y tiene sustos efectivos, pero también otros que lo son menos (estruendos sorpresivos y apariciones sorpresivas, más de lo de siempre) y también cae en muchos fallos e incoherencias y en muchas lagunas, con muchas muertes además que deberían haber sido muy traumáticas y que a los supervivientes parecen importarles un pito.

No obstante toda esta irregularidad, "Whistle: El Silbido del mal" es una película de horror que cumple en todo momento, que entretiene y que, sin inventar la rueda, es en general solvente, digna y con su dosis de mal rollito. Se puede ver bien.

martes, 18 de mayo de 2021

LA MONJA. LA SAGA DE EXPEDIENTE WARREN EMPIEZA YA A METER LA PATA

LA MONJA de Corin Hardy - 2018 - ("The Nun")

La saga de "Expediente Warren" ya había dado muestras de un claro agotamiento, especialmente con "Annabelle: Creation", pero hasta la película que hoy comento ninguna de sus tres secuelas ("Annabelle", "Expediente Warren: El Caso Einfield" y la mencionada secuela de la primera) había resultado horripilante como sí que ya lo es la cuarta, ésta bazofia llamada "La Monja". 

Insisto siempre: no me importa que me pasen la gorra, pero por favor, que me la pasen con algo que por lo menos sea medianamente digno. No me importa que hagan mil secuelas y spin-offs de todos los espíritus malignos que aparezcan de pasada en la saga madre, de verdad que no, pero sí que me molesta que me la cuelen por la escuadra en cosas infames como ésta. 

Miren que Corin Hardy había debutado dirigiendo "The Hallow", una película de terror más o menos apañada. Pero aquí no hay manera. "La Monja" no tiene puto sentido. La trama hace aguas sin parar: va de un lado a otro, errando sin razón de ser, cometiendo incoherencias sin descanso, metiendo gilipolleces a diestro y siniestro y con un ritmo que va a trompicones. 

No sabemos por qué pasan las cosas, no sabemos por qué los protagonistas van y vienen a los sitios o por qué hacen lo que hacen y todas sus resoluciones son precipitadas y gratuitas (lo de la sangre de Jesucristo es para mear y no echar gota de la risa, en serio: de ridículo extremo).

Un cura experto en casos extraños y en pillar a espíritus malévolos y peligrosos enviado por el propio Vaticano cae en una trampa tras otra (para matarlo: vaya mierda de cura experto, en serio, es que no puede ser más tonto). 

Una monja joven que todavía no ha probado su fe sobrevive a otras que llevan toda la vida dedicadas a combatir el mal enclaustradas de clausura y aquí no pasa nada. Ah, sí, y hay por ahí un chico franco-canadiense que no se sabe muy bien qué hace en un pueblo perdido de Rumanía pero que también combate al mal. 

El mal, como esperaban, es idiota: puede matar a los protagonistas mil veces, pero se hace el longui y se limita a lanzarlos por los aires. Muy bien. 

Por cierto que el toque de comedia que adquiere la película al final y por la cara es de vergüenza ajena, y las conexiones con la saga son forzadas no, lo siguiente. "La Monja" es un desastre de película, un truño de los grandes, de los hediondos. Ya metieron la pata a lo bestia en la saga.