viernes, 15 de octubre de 2021

MONSTRUOS EN EL OESTE. SIETE NOVELAS DE WEIRD WESTERN BELLAMENTE RESCATADAS

MONSTRUOS EN EL OESTE de Donald Curtis - 2015 - ("Monstruos en el oeste")

Juan Gallardo Muñoz, muy olvidado hoy en día injustamente, fue autor de unas 2003 novelas en total (contadas por un amigo suyo: él al parecer ya había perdido esta cuenta) que firmó con diversos nombres (Donald Curtis, Curtis Garland, Kent David, Johnny Garland...) durante las décadas de oro del Bolsilibro.

Fue un autor exitosísimo en España, en muchos países de Sudamérica y también en Portugal, y trabajó todos los géneros imaginables en su momento: el terror, la ciencia ficción, el género negro, el romántico, el erótico, el bélico o el western (y además, los mezcló todos ellos en muchas ocasiones). Eso aparte de revisitar a personajes famosos como Sherlock Holmes, Drácula, Frankenstein, Fu Manchú o D'Artagnan.

Aunque tienen miles de fans, los Bolsilibros no están ya en su mejor época. Sí hubo, como he dicho, décadas en las que vivieron su edad de oro: se vendían millones de ejemplares y estaban en todas las librerías, en todos los quioscos, en las tiendas de comestibles de barrio incluso. 

Es encomiable la labor de Alberto López Aroca por rescatar en el volumen que hoy comento este tipo de literatura popular. He dicho popular, sí. Es también parte de nuestra historia, aunque tal vez no sea siempre una literatura que vaya a pasar, valga la redundancia, a la historia. 

El ritmo al que tuvieron que trabajar los autores que se dedicaron a cultivar el Bolsilibro tuvo que ser demencial. Se dice que algunos escribían varios libros al mes e incluso a la semana. Hay muchas más personas que controlan más que yo de este asunto por las redes, pero he leído en las suyas que esto era cierto. 

Muchas veces, estos autores reciclaban sus propios temas y sus propios personajes e incluso tramas completas y finales idénticos. Debía ser abrumador trabajar de esta forma y me parece, a pesar de esto, un mérito enorme lo que lograban.

Los Bolsilibros son también hijos de su tiempo. Años cincuenta, sesenta, setenta y gran parte de los ochenta. En España. En medio de una dictadura y de una sociedad rancia y beata o de una Transición convulsa. Vamos a encontrar en muchos de ellos machismo, misoginia, clasismo, valores que huelen a naftalina. Bueno, igualmente los encontramos en muchos libros de los considerados "grandes autores". 

También vamos a encontrar diversión. Pura y dura. Tramas delirantes que son arqueología de toda una época, que beben del imaginario de su momento (desde el western clásico hasta el western más barato pasando por James Bond, el terror de la Hammer o la pura y dura serie B). 

Con los Bolsilibros hay que dejar los remilgos a un lado y entender que la literatura también es esto (y por cierto, se comenta mucho que en aquellos tiempos tal vez se leía más que ahora y que muchos lectores se engancharon a este arte gracias a estos libritos y que desde ellos pasaron a "cosas mayores"). Con los Bolsilibros hay que sentarse, dejar el pensamiento actual a un lado y prepararse para viajar en el tiempo. Y todo viaje en el tiempo es constructivo y nos ayuda a descubrir cómo hemos cambiado.

"Monstruos en el oeste" reúne siete novelas de Juan Gallardo Muñoz firmadas con el seudónimo de Donald Curtis. Todas son "weird westerns": todas mezclan el género de las pistolas, los vaqueros y los indios con algún monstruo clásico o con algún concepto terrorífico.

Unas son mejores; otras, peores. Las hay frenéticas y divertidísimas, y las hay con ideas muy buenas y con personajes muy resultones. Las hay con finales sorprendentes y las hay con finales fallidos o precipitados. Y sí, el autor se autoplagia muchas veces, tanto en temas como en personajes como en tramas. Tenía que escribir tanto y a un ritmo tan demencial que no le quedaba otra.

Casi todas siguen un esquema claro y "fotocopiado": un vaquero valiente, prácticamente invencible y de fondo bondadoso se enfrenta a una amenaza extraña y salva a un pueblo de dicha amenaza (y normalmente también se liga a la chica explosiva de turno). A veces, la amenaza es real. A veces, es alguien disfrazado, un "Scooby Doo" (se le ha llamado así en el género a este golpe de efecto).

Empieza la colección "Drácula en el Oeste", de 1987. Es un delirio pulp en el que hay vaqueros, un circo, vampiros y científicos locos. Se imaginan el tema central ya, desde luego. Muy divertida. 

La sigue la más floja "Estampida fantástica", la que considero la peor de la serie, de 1988, donde unos zombies desdibujados ejercen de amenaza desdibujada en una trama desdibujada.

Se levanta el nivel rápidamente, sin embargo, con "Luna de sangre y muerte", de 1987, un thriller con hombres lobo rondando por las montañas que no tiene nada que envidiar a los más divertidos de su género. Frenético y con personajes carismáticos (y un final que yo no me esperaba).

"El destripador viajó al Oeste" es el cuarto libro de la compilación, es de 1988 y es también divertidísimo. Ya se pueden imaginar qué destripador es el que viaja a estos lares de tabernas y vaqueros. Tiene esta novelita hasta una subtrama de enfrentamientos entre puritanos y libertarios muy interesante. 

Del mismo año es la quinta obrita, "Terror en el río Dorado". Muy entretenida también, con un terror bien integrado en el conjunto y con unos extraños pistoleros fantasma de por medio que dan bastante mal rollo. 

"El monstruo va al Oeste", de 1987, es otro delirio pulp de acción que ahora se trae al nuevo mundo nada más y nada menos que al doctor Frankenstein. Para leer sin prejuicios: si se entra en su juego, te lo pasas "teta" con esta novelita donde todo vale y donde todo se mezcla con gracia y cachondeo.

"Drácula West", de 1972, es la última de la colección y la que fue escrita primero por el autor. Es un batido alocado, cachondo y totalmente desprejuiciado de terror y acción donde, se imaginan, van a encontrar de nuevo vampiros. Un homenaje al terror de la Hammer en toda regla y con todos sus elementos girando.

Con la caída de la moda del Bolsilibro, Juan Gallardo Muñoz tuvo, a finales ya de los años noventa, que trabajar como agente comercial hasta su jubilación. Luego, pudo publicar más, por suerte, pero fue una lástima y una injusticia que un profesional de la literatura popular como él se viese obligado, tras toda una vida dedicada a escribir y escribir y escribir sin parar, a velocidades de producción de vértigo, a abandonar en lo profesional su máquina. Falleció recientemente, en 2013, a los 83 años.

Como he dicho, hay que agradecer a Alberto López Aroca la recuperación de material como el que tenemos en este "Monstruos en el Oeste". Al parecer, hay montones y montones de obras de autores de Bolsilibros y derivados que permanecen olvidadas e, insisto, esto es también parte de la historia de nuestra literatura. 

jueves, 14 de octubre de 2021

NOCHE Y DÍA. EL PATINAZO MÁS ESTREPITOSO DE LA FILMOGRAFÍA DE JAMES MANGOLD

NOCHE Y DÍA de James Mangold - 2010 - ("Knight and Day")

Se dice (y es cierto, pienso) que prácticamente todos los directores tienen por lo menos una "gran cagada". La de James Mangold, sin ninguna duda, es "Noche y día", el típico estreno palomitero veraniego del que en septiembre ya nadie se acuerda. 

La buena mano artesanal que este señor suele tener (que incluso logró rescatar del bochorno total a filmes claramente menores o fallidos como "Kate & Leopold" o "Identidad") se pierde completamente en esta horrible comedia romántica de acción en la que Tom Cruise parodia a agentes secretos como James Bond y, por supuesto, a su mítico personaje de la saga de "Misión Imposible" y en donde Cameron Díaz repite otra vez el papel de semi-tonta sonriente que ha repetido en tantas comedietas románticas de andar por casa (y esta mujer ha tomado parte también en algunas buenas películas, pero en general se prodiga demasiado en este tipo de chorradas).

La película, comercial hasta la médula y en el peor y más descarado de los sentidos, sigue las peripecias de la referida pareja en la historia más previsible del mundo. 

Las escenas de acción están bien rodadas. Y ya. Los diálogos son tontorros, la relación de los protagonistas te la sabes nada más empezar la película, los malos de la función no tienen personalidad y los secundarios buenos tampoco, los supuestos golpes de humor, basados en tópicos conscientes, son tan tópicos y esperables que no tienen gracia y el conjunto es aburridísimo y soporífero. 

Y hay unas escenas ambientadas en una España de risa en dónde todo el mundo vive en casas castizas con elementos musulmanes y en dónde los San Fermines se celebran en Sevilla. Ole, ole y ole. No hay mucho más que rascar en esta tontería. Patinazo de Mangold en toda regla.

miércoles, 13 de octubre de 2021

LEGEND. EL PRIMER GRAN PATÓN DE RIDLEY SCOTT ES UNA BELLEZA VISUAL SIN SENTIDO

LEGEND de Ridley Scott - 1985 - ("Legend")

“Legend”, la cuarta y muy esperada película de Ridley Scott (que nada más y nada menos había firmado “Los Duelistas”, “Alien” y “Blade Runner”) supuso una enorme decepción y un enorme fracaso en su día tanto en las taquillas como para la crítica.

No fue, al parecer, culpa de Scott este descalabro, que sí que dejó impresa su fabulosa personalidad estética en ella, sino de la Universal, que no dejó de ponerle trabas durante y después del rodaje (la película duraba originalmente más de dos horas que se dejaron a base de malos tijeretazos en unos muy escasos 89 minutos). 

La trama de “Legend” es bien simple: el Señor de la Oscuridad (un inolvidable Tim Curry) quiere dominar el mundo y, para ello, ha de acabar con todos los unicornios, por lo que dos jóvenes humanos (unos jovencísimos Tom Cruise y Mia Sara), ayudados por las bondadosas criaturas del bosque, han de pararle los pies. 

Con tramas bien simples se han hecho grandes películas. El problema de la de “Legend” no es ser simple: es ser completamente incoherente. 

Los personajes, excelentemente caracterizados pero nada más, son planos hasta decir basta y no tienen ninguna consistencia. No se sabe por qué están donde están y, conforme la acción avanza, tampoco por qué van cambiando de escenario o por qué actúan como actúan (se distingue entre quién es del bando de los buenos y quién es del de los malos, pero poco más). 

La historia narrada avanza además a trompicones (como el montaje, muy caótico) y no está bien definida en ningún momento, mientras que los planos son poco claros (a pesar de su extremada belleza) y los diálogos, a veces muy tontorrones, no aportan casi nada a las escenas, por cierto pésimamente estructuradas (se va saltando de una a otra con una enorme brusquedad y en demasiadas ocasiones incluso el salto se hace sin nexo ninguno).

Todo esto es una verdadera lástima, ya que “Legend” es una experiencia visual única: con un toque siniestro que la aleja de la película convencional para niños, muestra dos mundos opuestos (el azul, verde y dorado del bosque y el rojo y negro del reino de la oscuridad) tremendamente sensuales (el primero en lo bucólico y el segundo en lo diabólico) y verdaderamente esplendorosos. 

Su fotografía ayuda: es, simplemente, soberbia, así como sus preciosos escenarios, su conseguidísima ambientación onírica y la caracterización de sus personajes (destaca la de Tim Curry, magistral y aterradora –sin ninguna duda, uno de los mejores demonios de la historia del cine-). 

El cuarto filme de Ridley Scott es una maravilla visual, pero nada más. Su trama, incomprensible de tan anárquica y mal planificada y desarrollada que está, lo hunde por completo. Extrañamente, tras éste, su primer batacazo, Scott comenzó a llevar una carrera irregular y en la que no dejó de alternar obras muy destacadas con otras inexplicablemente mediocres o directamente horrendas.

martes, 12 de octubre de 2021

EL VIENTO SE LEVANTA. UNA PELÍCULA COMPLEJÍSIMA Y MUY INCOMPRENDIDA

EL VIENTO SE LEVANTA de Hayao Miyazaki - 2013 - ("Kaze tachinu")

"El viento se levanta" es la última película dirigida por Hayao Miyazaki hasta la fecha y es una película que estuvo envuelta en la polémica desde su estreno en Japón en julio de 2013 por tratarse de un filme radicalmente diferente de lo que el sensei de la animación japonés ha hecho hasta ahora y, sobre todo, por su trama, que narra la vida de Jiro Horikoshi, uno de los ingenieros aeronáuticos más importantes del país nipón y de la historia y desarrollador de varios de los aviones de combate más importantes de la Segunda Guerra Mundial. 

Miyazaki, pacifista declarado y férreo (sólo hay que ver cualquiera de sus creaciones para combrobarlo), atacó a la derecha japonesa y a su proposición para que el país tenga un ejército nacional, lo que le costó a su vez el ataque a "El viento se levanta" por parte de esta facción política y, además, también por parte de la izquierda, que criticó que el protagonista de la obra sea un creador de máquinas de matar. 

Por lo que he leído, la polémica fue incluso más allá de Japón: Corea del Sur acusó al director de "glorificar la guerra y el imperialismo japonés" en su película. Creo que "El viento se levanta" se ha malinterpretado totalmente desde su estreno.

El dilema central del filme yo lo veo bien claro: el protagonista tiene un don, y ha de usarlo en los mejores años de su vida, su juventud y primera madurez, a pesar de que su gobierno, entonces sumergido en la delirante espiral de patriotismo enfermizo que le llevaría a participar en la Segunda Guerra Mundial, utilice este don para crear máquinas de matar. 

Un avión es una máquina de matar, es bien cierto: pero también es un medio para el transporte de las personas y para la unión de países y culturas en el planeta. 

El hombre es capaz, desgraciadamente, de crear lo mejor y lo peor, pero no por ello un creador ha de dejar de hacer lo que mejor sabe puesto que su creación también tendrá resultados positivos para la humanidad. 

Ese es el mensaje de "El viento se levanta", que por otra parte narra la vida real de un personaje real, cosa a la que Miyazaki es perfectamente fiel. 

El director critica además el Japón de los tiempos de Jiro Horikoshi y a su gobierno autoritario que somete a la persecución a los que están en su contra. De la misma manera, lo hace con la Alemania de los nazis, presente también en el filme por su básica relación con Japón en aquel momento histórico. Quien vea en esta película una apología belicista, no conoce primeramente a Miyazaki y, por otra parte, no ha entendido la propia película.


"El viento se levanta" es además radicalmente diferente de todo lo que el director ha hecho hasta la fecha. 

Se trata de una historia realista que, aunque tiene momentos para la ensoñación y lo onírico y metafórico (geniales) está perfectamente acotada en el mencionado realismo. 

El hecho de que un autor pueda cambiar de registro de esta manera y con esta soltura dice mucho de su capacidad y solidez como autor, valga la redundancia. 

La obra, de un intimismo lleno de delicadeza, es un drama fantástico que, además de los asuntos artísticos y políticos mencionados, trata otros como el amor, la amistad, la enfermedad, la muerte, la persecución de un sueño o la relación de oriente con occidente. 

Está, además, llena de homenajes a otros personajes (no soy el único que ha visto a Thomas Mann en el misterioso personaje del albergue) y a obras literarias y, también, es un fresco intrahistórico y costumbrista magnífico. Sobra decir que la animación y sus detalles son soberbios. 

"El viento se levanta" es una película incomprendida que, con el tiempo, será juzgada como se merece (si es que no lo está siendo ya, por fin).

domingo, 10 de octubre de 2021

SOÑADORES. UN NOTABLE DRAMA DE RELACIONES HUMANAS DE TOM TYKWER

SOÑADORES de Tom Tykwer - 1997 - ("Winterschläfer")

Posiblemente, los dos géneros en los que mejor se ha movido hasta ahora Tom Tykwer, o por lo menos los dos en los que más ha incursionado, han sido el thriller y el drama de relaciones personales. 

"Soñadores" (traducida mal para variar al español de su título original, que en inglés viene a ser "Winter Sleepers" y que se ajusta más a la realidad) su segunda obra tras "Mortalmente María", pertenece a la segunda categoría, y fue la que le confirmó como una joven promesa del cine alemán a finales de los años noventa. 

"Soñadores" es como he dicho un drama de relaciones personales en el que se tratan varios segmentos importantes de este tipo de relaciones con el telón de fondo de la fatalidad y el azar y sus consecuencias en las vidas de la gente corriente. 

Se ambienta en un pequeño pueblo de las montañas de Alemania (de Baviera concretamente, al sur del país) dedicado al turismo relacionado con las actividades de nieve y un accidente de coche da el pistoletazo de salida a una trama que une un grupo de vidas de personajes diferentes, de todas las edades y de toda clase y condición. 

Tom Tykwer hilvana bien las desventuras de este personaje coral y, por medio de unos diálogos acertados, habla de relaciones de parejas, de infidelidades, de hipocresía social, de machismo, de cómo la memoria cambia a una persona radicalmente, de amor y de desamor y de amistad.

Si hay algo que este director alemán siempre ha retratado perfectamente ha sido el ambiente de sus filmes (ya lo vimos en la asfixiantemente efectiva "Mortalmente María"). En "Soñadores" nos movemos de nuevo en un lugar onírico mostrado con bellos colores cuyas combinaciones demarcan los estados de ánimos de los seres que lo habitan. 

Excelente fotografía también para unos interiores hermosos y unos exteriores sencillamente esplendorosos, cargados de belleza natural. 

"Soñadores" es un buen drama, con lirismo y buen hacer. Sí es cierto que pierde algo de fuelle en su desenlace y que la trama en algún momento cae en reiteraciones, pero es sólo un pequeño fallo de un filme en general personal y recomendable.

sábado, 9 de octubre de 2021

THE WITCHER: LA PESADILLA DEL LOBO. UN SPIN-OFF QUE ME ACLARA MÁS QUE SU SERIE

THE WITCHER: LA PESADILLA DEL LOBO de Kwang Il Han - 2021 - ("The Witcher: Nightmare of the Wolf")

Vaya por delante que, debido la la falta de tiempo y a la enorme cantidad de libros que hay en el mercado, no he leído nada de la saga de "The Witcher" de Andrzej Sapkowski. Tampoco he jugado a ninguno de sus videojuegos por idénticas razones.

Uno de los problemas gordos que le he visto a la primera temporada de la serie de las aventuras de Geralt de Rivia (que está comentada en esta etiqueta) es que está hecha para personas que, o bien conocen los libros, o bien conocen los videojuegos. Yo, como profano de ambos, no me enteré de casi nada hasta los últimos capítulos, y además la organización torpe de su línea temporal tampoco ayudaba mucho.

"The Witcher: La pesadilla del lobo", un spin-off de esta serie y de uno de los personajes principales de la saga, me ha parecido muy digna porque, especialmente, subsana por fin este problema.

Es una película humilde, corta, de apenas 83 minutos: un complemento animado comercial para que el interés en la mencionada serie no decaiga mientras llega su segunda temporada. Pero está a pesar de todo esto muy bien hecha.


La animación
es bella y fluida, realista, con un pie en lo artesano. Las escenas de acción también lo son. Y los escenarios, que mantienen un alto nivel evocador. En lo técnico, todo es más que notable.

Y en lo argumental... Pues me ha gustado mucho porque, esencialmente, me he enterado de qué va todo desde el minuto número uno. De hecho, y aunque suele doloroso, he aprendido más con esta peliculita complementaria de muchos aspectos del mundo de "The Witcher" que con la serie (en especial, de la historia y de la organización del grupo al que pertenece Geralt de Rivia).

El resto es acción, drama, violencia (bastante violencia) y personajes interesantes con diálogos interesantes. El animador Kwang Il Han creo que sabe conjugar bien todo esto con un gran buen hacer y llevar lo que es un encargo comercial a buen puerto con solvencia probadísima.

Tal vez no hay mucho más que rascar en "The Witcher: La pesadilla del lobo". Es lo que es. Pero como pieza de una serie que ha empezando tambaleándose, me parece bastante básica y necesaria. Para mí, sin ser una maravilla, ha sido un soplo de aire fresco en un universo con el que no estoy familiarizado y al que ha sabido, por fin, introducirme en condiciones.

viernes, 8 de octubre de 2021

TARZÁN. LA ÚLTIMA GRAN PELÍCULA DE UNA DE LAS MEJORES ETAPAS DE DISNEY

TARZÁN de Kevin Lima y Chris Buck - 1999 - ("Tarzán")

Después de la excelente "Mulán", los estudios de Walt Disney continuaron en la buena senda de la calidad con su versión de las aventuras de Tarzán, el mítico personaje de la saga de Edgar Rice Burroughs. 

Está esta obra animada basada muy libremente en la novela de la serie "Tarzán de los monos". Para muchos, esta película es la última de la llamada Segunda Edad Dorada de Disney, la que engloba obras tan geniales como "La Sirenita", "La Bella y la Bestia" o "El Rey León". 

Algo de razón tienen, pues aunque la compañía entregó películas geniales posteriores como "El Emperador y sus locuras" o "Lilo & Stitch", es cierto que a partir del año 2000 tuvo una etapa bastante irregular con otras flojas u olvidables y con fallidos intentos de emular con poca fortuna a Pixar y hasta a Dreamworks con cosas también flojas o incluso horripilantes como la bazofia inexplicable de "Chicken Little". 

El "Tarzán" de Walt Disney tiene todo lo que sus mejores películas tienen: una trama de aventuras llena de acción y de ritmo, unos personajes fantásticos y queribles, un villano de altura, un humor digno y con toques canallas e inteligentes, unos números musicales para el recuerdo, un sentido del espectáculo clásico que se emparenta con las mejoras obras de sus periodos gloriosos y una banda sonora excelente con canciones pegadizas de Phil Collins.

Todos estos grandes méritos están aderezados con una historia con los valores de siempre (el amor, la amistad, la familia, la bondad, la integridad) expuestos sin ñoñerías ni pasteleos baratos y con un mensaje ecologista y a favor del cuidado de los animales perfectamente integrado que por cierto es siempre muy necesario. 

Quedan además unas escenas de acción inolvidables (las de Tarzán saltando a través de los árboles mientras cruza la jungla son magníficas) y una animación como siempre de matrícula de honor (qué fluidez de movimiento, qué diseño de personajes, qué escenarios con qué profundidad y detalle) y, además, un tratamiento muy adulto que no escatima incluso en escenas de violencia (la lucha contra Sabor es una maravilla y sorprende). Excelente versión del rey de los monos de la Disney.

miércoles, 6 de octubre de 2021

SIN TIEMPO PARA MORIR. EL DECEPCIONANTE CIERRE DEL JAMES BOND DE DANIEL CRAIG

SIN TIEMPO PARA MORIR de Cary Joji Fukunaga - 2021 - ("No time to die")

Posiblemente "Sin tiempo para morir" quede como una de las películas más polémicas de la historia de la franquicia del agente 007. Tengo que decir que a mí no me ha gustado: desde el principio de la reseña lo advierto.

El James Bond de Daniel Craig ha sabido sorprender desde su primera e inmortal película, "Casino Royale", actualizando a nuestros días a un mito que se había quedado anclado en otras décadas para bien y para mal. 

No solamente se ha actualizado este mito, además: también lo han hecho sus personajes secundarios y, también, ha gozado por fin de una continuidad seria que, en general, en el resto de la franquicia, por desgracia, ha faltado o no se ha cuidado casi nada.

Las ha habido mejores y peores, pero para mí las cuatro películas anteriores a ésta última de este 007 han cumplido de sobra (incluso la por lo general despreciada "Quantum of Solace") y han recreado un universo muy rico que nos ha enganchado una a una.

"Sin tiempo para morir" cierra a este Bond. Por lo menos, hasta nueva orden (o así tiene toda la pinta). Y lo cierra solamente regular. Es fiel a su evolución, eso desde luego (porque otra de las grandes maravillas del Bond de Craig es que evolucionaba, y sentía, y no era siempre un tipo perfecto que no se despeinaba y que no quería a nadie o a casi nadie). Pero en esta evolución descuida muchos aspectos relevantes que la película trata regular o directamente mal.

Cary Joji Fukunaga dirige ahora. Pienso que tras las cámaras lo hace bien. Sin embargo, el guión le hace aguas y toma soluciones apresuradas casi siempre, y esto hunde su película en su tramo final.

"Sin tiempo para morir" dura la friolera de tres horas. No habría problema si estuviesen bien aprovechadas. Pero no lo están. La primera hora interesa: ok. Las otras dos, empiezan a meter la pata una vez tras otra.

En especial, creo que esta quinta aventura de este 007 maltrata mucho a los secundarios. No voy a decir nada porque incurriría en "spoilers", pero pienso que los maltrata. Tanto a los buenos como a los villanos. Y con esto, maltrata a su universo. Todo lo que se construyó en las anteriores cuatro obras casi, casi se va a la basura. Y lo peor es que lo que lo sustituye, tanto a nivel de personajes como de trama, no da la talla.

El nuevo villano está muy bien interpretado por Rami Malek, pero es bastante plano y es un refrito de temas de los cuatro anteriores. Sus planes, ídem. Sus secuaces, ídem. Acabar con tan poco respeto con muchas cosas previas que eran geniales y que prometían un cierre digno es pecado gordo, pero sustituirlo todo encima con algo que no da la talla es directamente pecado mortal.

Los nuevos secundarios tampoco dicen mucho. Algunos están directamente desperdiciados: daban para bastante, pero para bastante más. Y mientras tanto, los clásicos están un poco perdidos y haciendo bulto. Mal.

Finalmente, hay, como he dicho, muchas lagunas en el guión general. Hay reacciones poco creíbles de los caracteres (de todos) y giros de guión muy forzados. Y no, el desenlace no me convence tampoco. Y me voy a los espacios para los "spoilers" para desarrollar esto.

Sí cumplen las escenas de acción. Frenéticas, muy bien rodadas, con garra, con fuerza. Como siempre. ¡Menos mal! Por lo menos, el espectáculo habitual sí lo tenemos aquí, y siempre es disfrutable. Que lástima que lo principal, el guión, falle tanto.

"Sin tiempo para morir" me parece un cierre apresurado y simplón y bastante indigno para una saga que me encanta, que cambió a su personaje y que nos entregó películas inolvidables. Una verdadera lástima que a última hora lo tiren todo por el desagüe de esta manera.

ESPACIO PARA SPOILERS: Lo de cargarse a toda Spectra y al propio Blofeld de una forma tan rápida y cutre me parece una chapuza. ¿Para esto una trama que abarcaba cuatro películas? ¿No se les ocurrió otra cosa? Decepcionante no: lo siguiente. 

Por otra parte, el nuevo villano, una suerte de reinvención del clásico Dr. No, tiene planes totalmente absurdos y mal trazados y su pasado está retratado a trompicones. Nada de lo que pretende y hace es creíble. Y estamos en una saga que se ha caracterizado por tener a malvados con objetivos más o menos realistas dentro de sus reglas. Un desastre.

Luego, los planes de Blofeld para engañar a Bond con Madeleine no tienen sentido. Lo engaña porque sí, porque lo dice el guión, y punto. Que Bond no investigue nada y lo dé todo por hecho siendo uno de los mejores agentes secretos del mundo es una cutrada de las grandes.

Por último: matar a James Bond me parece una cagada, y también de las grandes. Su evolución hacia alguien más cálido me parece lógica, pero no que tenga que morir para crear dramatismo forzado cuando trabaja para una organización que le podría haber buscado un antídoto o una cura con los medios que tiene, que son los de todo un país y más allá. Fatal.

martes, 5 de octubre de 2021

LA NOVIA CADÁVER. UNA BELLEZA VISUAL EN LA QUE BURTON SE CALCA A SÍ MISMO

LA NOVIA CADÁVER de Tim Burton y Mike Johnson - 2005 - ("Corpse Bride")

Para muchos sobrevalorada, para otros todo lo contrario, "La novia cadáver" supuso el regreso de Tim Burton al largometraje de animación después de doce años, tras la mítica "Pesadilla antes de Navidad" (aunque en esta ocasión, en vez de aliarse en la dirección con Henry Selick, lo hizo con Mike Johnson). 

Basada en un cuento ruso de tradición judía, la obra sirve como anillo al dedo para retratar otra de las historias preferidas del director gótico de Hollywood: la de un ser mediocre en su ambiente pero de fondo valiente y bondadoso que se ve atrapado por fuerzas que no controla en un mundo que no es el suyo. 

La película es en líneas generales muy correcta pero evidencia ya, al igual que lo hizo "Charlie y la Fábrica de Chocolate" del mismo año, que Burton empieza a desgastarse ligeramente, por lo menos en lo que a personalidad artística se refiere. 

Porque "La novia cadáver" es una maravilla de la estética animada y goza de unos diseños de personajes y escenarios absolutamente geniales (como siempre, los estilos gótico, romántico, victoriano y expresionista están bien presentes) y despliega una historia muy entretenida, con ritmo y con buenos diálogos. 

Sin embargo, el conjunto peca de ser una suerte de "reiteración" de temas y elementos de películas previas del director como la mencionada "Pesadilla antes de Navidad" o "Bitelchus".

¿Es injusto tratar a un filme de esta forma cuando Burton no es el único director que se repite o que se reinventa sin cesar? Bueno, sí, lo es. Pero eso no quita que "La novia cadáver", siendo una película como he dicho muy correcta y visualmente preciosa, deje el brutal regusto a "todo esto ya lo he visto" que deja. 

Porque no se trata de que Burton deje solamente su impronta habitual en su obra (que eso es algo que todo creador hace); se trata de que encontramos en ella conceptos, personajes y hasta gags extremadamente parecidos y algunos tomados directamente (con variantes mínimas) de cintas anteriores del director. 

En concreto, los escenarios de "La novia cadáver" y de "Pesadilla antes de Navidad" son gemelos, así como muchos de sus personajes en lo que a aspecto se refiere (que sí, que la estética de Burton es así, pero es que algunos son puros calcos, mamma mía) mientras que el concepto del mundo de los muertos de "Bitelchus", donde todo es una fiesta delirante, está directamente repetido. Incluso algunos momentos cómicos son idénticos a los de la película del exorcista de los vivos de los ochenta.

"La novia cadáver" es una buena creación animada a la que no se le puede achacar nada. Eso nadie se lo va a quitar. Sin embargo, y aún corriendo tal vez el riesgo de ser injusto, como he dicho evidencia que Tim Burton empieza en aquel 2005 a agotarse y a perder inventiva, algo que quedaría demostrado, por desgracia, en los años posteriores, donde entregaría obras fallidas o directamente malas. Una pena. 

lunes, 4 de octubre de 2021

CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE. UN TIM BURTON CORRECTO Y POCO MÁS

CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE de Tim Burton - 2005 - ("Charlie and The Chocolate Factory")

En 2005, Tim Burton estrena dos películas, una de imagen real y otra de animación: "Charlie y la Fábrica de Chocolate" y "La novia cadáver". Para muchos, este año supone la confirmación definitiva de que este director está en horas bajas. 

Para mi, y aunque es cierto que empieza a caer en la "autofagocitación" peligrosamente, la capa se le cae del todo en 2010 con su floja versión de "Alicia en el País de las Maravillas".


"Charlie y la Fábrica de Chocolate"
es la segunda adaptación del cuento homónimo de Roald Dahl (la primera la protagonizó Gene Wilder en 1971) y es, a todas luces, una película correcta. En todo lo es: en actuaciones, en ambientación, en historia coherente, en humor resultón y con toques inteligentes. 

Sin embargo, sí que está lejos de la primera etapa de Burton e incluso de obras entonces relativamente recientes como las excelentes "Sleepy Hollow" o "Big Fish". Ocurre algo parecido con "La novia cadáver", que mañana comentaré. 

El "toque Burton", el que vemos en sus dos Batman, en "Eduardo Manostijeras", en "Ed Wood", en "Pesadilla antes de Navidad" o incluso en "Bitelchus" se tambalea.

El director gótico de Hollywood se limita en "Charlie y la Fábrica de Chocolate" a adaptar el referido cuento de Dahl y... Pues poco más. 

Que sí, que como he dicho, la película es digna, y además mantiene el espíritu de la obra original (sus lecciones morales, la visión del mundo desde los ojos de un niño, la caída del mito del "pensamiento adulto" ante los ojos de este niño...). Pero... Ni sus personajes tienen un toque especial ya que los distinga, ni los escenarios son especialmente llamativos (y eso en Burton es imperdonable) ni los actores gozan de la dirección genial que han gozado con Burton en otras ocasiones. 


El ejemplo más claro es el de un Johnny Depp que está bien (porque es un gran actor haga lo que haga, eso es indiscutible), pero que ya empieza a encasillarse en el papel de "freakie" en el que, para bien o para mal, está tan estancado últimamente, y que podría haber dado mucho más de sí. 

En definitiva: ¿Qué le falta a esta versión del cuento mítico de Roald Dahl? Personalidad. Porque esta película se la podríamos perdonar al Burton de sus inicios, al Burton de principios de los años ochenta, pero no al de 2005.