RUBEN BRANDT, COLECCIONISTA de Milorad Krstic - 2018 - ("Ruben Brandt, a gyujto")
"Ruben Brandt, coleccionista", primera película del animador y también pintor y artista multimedia esloveno Milorad Krstic (la segunda, de 2025, se llama "MouMoush, The King of Plastic", y está por estrenarse según leo) y coproducción entre Eslovenia y Hungría, país en el que él reside, es una película de animación de esas que, en un mercado algo saturado, pienso, de obras que copian el estilo de Pixar y el de Ghibli, podemos etiquetar perfectamente como "diferente".
A caballo entre el "noir", el filme de ladrones y el drama psicológico, "Ruben Brandt, coleccionista" es un homenaje el arte en todos sus ámbitos y especialmente al pictórico que establece una loca aventura moderna en una sugerente Europa cultural donde cada ambiente y personaje está recreado según un estilo artístico diferente.
Ruben Brandt es un famoso psicólogo especialista en trabajar los traumas por medio del arte que tiene constantes pesadillas con cuadros famosos que tratan de atacarle. Un grupo de ladrones profesionales a los que trata en su terapia buscarán la manera de robar estos cuadros para él y tratarle a su vez por este medio como él los trata a ellos, valga la redundancia.
Sirviéndose de una intriga interesante y de unas escenas de acción geniales (la primera persecución en el coche es espectacular), el filme desarrolla una parábola sobre cómo el arte está en todas partes, nos condiciona, nos cambia. Para bien y para mal.
La animación, mezcla de 2D y 3D, es lo más maravilloso que tiene sin ninguna duda. Cada escenario, cada personaje, cada escena, es una delicia para los sentidos. Vamos a tener seres y espacios expresionistas, cubistas, surrealistas, picassianos, art-deco y hasta "clásicos" reinterpretados en un juego constante de referencias, símbolos y plasticidad.
Además, hay más homenajes, esta vez cinéfilos: en especial, al cine negro clásico norteamericano y europeo. Desde la Nouvelle-Vague a Alfred Hitchcock pasando por Luís Buñuel o Fritz Lang o títulos clave como "El Halcón Maltés" o "Rififí".
El único problema que el filme tiene es que presenta muchos personajes y muchos de ellos no son muy profundos y que, en su parte final, adolece de un ritmo bastante abrupto y de una trama errática que, combinados, hacen que el conjunto decaiga y se pierda un poco. Empieza todo muchísimo mejor de lo que termina, y eso es una verdadera pena.
Pero a pesar del desinfle que encontramos en dicha última parte, "Ruben Brandt, coleccionista" es una obra animada como he dicho muy diferente a lo que vemos hoy, con una estética impresionante e inolvidable, personalísima, y con un trama extremadamente original. Lástima, insisto, en que no quede pulida como debiera por sus irregularidades.








































