DEAD SET de Charlie Brooker - 2008 - ("Dead Set")
Unos la alaban y otros la detestan, y yo creo que ni es la octava maravilla del mundo de la series ni tampoco un bodrio. "Dead Set" es una creación televisiva muy limitada y, con lo que tiene, hace lo que puede; primero, porque su género, de moda desde hace bastantes años ya en 2008, estaba entonces ya también bastante gastadito, por decir algo, y no es que permita demasiadas innovaciones, y segundo, porque tiene apenas un capítulo piloto de 45 minutos y otros cuatro de 20, y fin.
La premisa, dentro de lo que cabe, es original: hay una clásica invasión zombie, el mundo parece haberse ido al garete y los concursantes de "Gran Hermano" se quedan encerrados en su mítica y cansina casa junto con algunos supervivientes más de la masacre. Y pasa lo de siempre: hay que colaborar para sobrevivir, hay que planear un escape desesperado, hay que pulir asperezas y siempre hay un cabrón o unos cabrones en el grupo que sólo miran por ellos mismos.
El mensaje es el de siempre: los seres humanos al final son peores que los propios zombies, que después de todo no tienen maldad y matan exclusivamente por puro instinto y hambre.
La novedad de "Dead Set" reside, exclusivamente, en las posibilidades de sus personajes, casi todos de una calaña repugnante a la que por desgracia estamos bastante acostumbrados (desde analfabetos chulos a frikis repelentes pasando por divas insoportables y productores tiránicos) y sin embargo tratados con gran humanidad, a pesar de todo. Los actores cumplen muy bien, y los caracteres resultan medianamente interesantes.
La crítica social, por supuesto, está servida viniendo "Dead Set" de la cabeza de Charlie Brooker, que se centra una vez más en poner a parir al mundo televisivo (a sus artífices y a sus espectadores) y en criticar la idiotización de las masas por parte de los medios de comunicación en la sociedad moderna (el plano final es absolutamente genial, lo mejor de la serie sin ninguna duda).
Es cierto también, por otra parte, que la crítica social que la serie plantea es ambigua, pero el género de los zombies es y ha sido casi siempre tremendamente ambiguo, y se pueden sacar miles de metáforas sociales, políticas, vitales y de lo que uno quiera de cualquier película de muertos vivientes.
"Dead Set", rodada en colores apagados y grises y con una cámara nerviosa, tiene además unos efectos especiales geniales (hay destripamientos "maravillosos") y contiene momentos verdaderamente tensos (especialmente en el capítulo cuarto y en el desenlace) que consiguen poner de los nervios a los más fanáticos de su género.
No se puede decir mucho más de una serie tan corta y tan circunscrita a un estilo; sólo añado que es recomendable en líneas generales.

































