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viernes, 7 de junio de 2024

TRUE DETECTIVE: NOCHE POLAR. OTRA MAGNÍFICA TEMPORADA DE ESTA GRAN SAGA

TRUE DETECTIVE: NOCHE POLAR de Issa López - 2024 - ("True Detective: Night Country")

La cuarta temporada de "True Detective" tal vez haya sido la más criticada junto con la segunda. Creo que las dos son buenas, pero ciertamente tal vez, valga la redundancia, se hayan quedado, especialmente la de nuevo mencionada segunda, algo atrás en calidad y en sorpresa en comparación con las dos anteriores (especialmente con la primera, que creo que es y que será siempre insuperable).

No obstante, a mí me parece una buena nueva serie de capítulos, y, aunque concedo que el final es algo predecible, pienso que todo el conjunto es notable en todos los aspectos.

Ahora Nick Pizzolatto se queda como productor ejecutivo y la directora, guionista, actriz y productora mexicana Issa López es la creadora y realizadora de la temporada, que por cierto ha sido un éxito y ha sido renovada, a fecha de hoy, para una quinta.

"True Detective: Noche polar" nos lleva a una pequeña localidad de Alaska en la que, durante la dura estación nocturna, ocurre un extrañísimo y salvaje hecho criminal. Algo sorprende es esta temporada: es, desde el primer momento, la única que parece ser abiertamente sobrenatural. 

Dos detectives, unas absolutamente geniales Jodie Foster y Kali Reis, tendrán que buscar la solución al enigma mientras luchan contra el ambiente en el que viven (pura América profunda cruda, con sus problemas habituales, su violencia atávica, su enfrentamiento social siempre latente y su naturaleza hostil) y contra ellas mismas y sus pasados y presentes.

Como es habitual en la saga, las protagonistas no son seres perfectos y están surcadas por una cortante escala de grises. Como otros personajes de otras temporadas, son íntegras y ambiguas, brutales y solidarias, luminosas y oscuras, y transitan demasiadas veces en equilibro en la fina línea del bien y del mal.

Los secundarios, con interpretaciones magníficas todos, siguen la misma tópica: están llenos de aristas. También el conflicto central de la historia está bien desarrollado: se enfrenta a la ciencia con lo supuestamente sobrenatural y se critica el racismo, el clasismo y la propia ciencia llevada sin escrúpulos mientras se tratan, como en el resto de la franquicia, asuntos universales: el amor, la amistad, la confianza, la violencia, la integridad, la corrupción, la redención, la bondad y la maldad, las relaciones familiares diversas, el peso del pasado.

La trama se sigue con agilidad y con interés desde el primer momento, e Issa López sabe llevarla dosificando perfectamente la información, la intriga y el drama. 

Sí es cierto que, como he dicho, el final se empieza a intuir en un cierto momento, por lo menos en sus líneas básicas, y que quedan algunas cosillas en el aire o explicadas solamente regular. Eso no lastra una muy buena serie que, además, está espléndidamente ambientada en una Alaska que, como se esperaba, es un personaje más de la historia.

"True Detective: Noche Polar" me parece otra magnífica temporada para una serie para la que la alargadísima sombra de la su primera parte puede ser una maldición pero que, en mi opinión, no ha dejado de ofrecer grandes historias.

miércoles, 20 de marzo de 2019

TRUE DETECTIVE III. LA TEMPORADA MÁS POLÉMICA DE LA FRANQUICIA


TRUE DETECTIVE III de Nick Pizzolatto - 2019 - ("True Detective III")

Tres largos años ha tardado en ser una realidad la esperada tercera temporada de "True Detective" tras el batacazo (injusto, pienso) de la segunda, vilipendiada, odiada y comparada con su antecesora de forma cruel desde el primer capítulo.

Se rumoreó durante un tiempo que, fiel al objetivo de la serie de explorar diferentes estilos de "noir", esta nueva historia estaría ambientada en los tiempos de la Ley Seca, muy estimulantes para el género.


Finalmente, no ha sido así: para bien y para mal, se ha optado por lo más seguro, por lo más cómodo; volver a los cauces de la primera temporada. Dos detectives, más de una línea temporal (pero todas pivotando alrededor de nuestra edad contemporánea), un caso de desaparición, personajes atormentados.

Siendo esta tercera una buena temporada, pierde el factor sorpresa y el factor "variedad" que se le quería dar inicialmente a la franquicia: Nick Pizzolatto y su equipo no arriesgan, van a lo seguro, a lo que saben que va a gustar por lo menos a priori.


No es algo malo, pero la verdad es que esperaba, yo por lo menos, algo más novedoso en sus líneas básicas, otro tipo de thriller. La segunda temporada puede ser lo que sea, pero cambiaba la fórmula por completo y eso aquí se ha perdido.

Independientemente de todo esto, "True Detective III" es excelente. Los dos protagonistas, unos absolutamente geniales Mahershala Ali y Stephen Dorf, devoran la pantalla. El primero está en este momento en la cresta de la ola y entrega un personaje intenso, que duele de verdad.


El segundo, tras haber tenido un breve periodo de fama (no olvidaremos aquel genial villano de la primera "Blade"), vuelve de entre los muertos tras más de una década bastante perdido con un papel absolutamente genial.

Mención especial merecen Carmen Ejogo, fantástica, y Scott McNairy, igualmente grande, en una interpretación atormentada y también brutal.

"True Detective III" es la más minimalista y pausada de la saga. Importa en ella el caso que hay que resolver, pero también la vida cotidiana que lo envuelve. Los personajes. El ambiente.


Esta temporada es, ante todo, un retrato social. Vuelven los asuntos habituales de Pizzolatto: la justicia y la integridad, la memoria, el paso del tiempo, la pérdida, la muerte. Y cobran mucha, mucha fuerza los asuntos del racismo, la homofobia, los traumas de la guerra, la violencia, la pobreza, el clasismo, la hipocresía.

Los personajes tienen cientos de aristas. Los dos protagonistas los primeros: fieramente imperfectos, fieramente humanos. Los secundarios, ídem. Se mezclan errores, ambiciones, pequeñas infidelidades cotidianas, minúsculas traiciones.


"True Detective III" pienso que es también una metáfora sobre una de las enfermedades "enemigo público número I" junto al cáncer: el Alzheimer. Sus saltos en sus tres líneas temporales, sus juegos con el formato de la entrevista, capítulos tan sobrecogedores como el quinto y su discutido desenlace lo son.


Sobre este referido desenlace, que ha disgustado a muchísimos fans, tengo que decir que a mi no me ha convencido del todo, aunque entiendo su intención y su forma de innovar con respecto al resto de la saga (y es algo que consigue, ojo, aunque desde mi punto de vista con irregularidad). Es algo diferente, pero a la vez fallido.

"True Detective" vuelve a la parrilla tras una larga espera con una temporada que creo que es fantástica en líneas generales, con muchos méritos y pocos defectos, poco arriesgada, es cierto, pero muy satisfactoria.

martes, 19 de marzo de 2019

TRUE DETECTIVE II. DIGNA SECUELA, PERO LA SOMBRA DE SU ANTECESORA ES MUY LARGA


TRUE DETECTIVE II de Nick Pizzolatto - 2015 - ("True Detective II")

La segunda temporada de “True Detective” fue una de las series más cruelmente vilipendiadas de su año. La destriparon con saña, sin ninguna clase de piedad. Imagino que la sombra alargada de su antecesora, un clásico instantáneo, le hizo un mal irreparable e infló demasiado sus expectativas. La "maldición de la primera obra maestra", le llaman algunos.

Pienso, de todas formas, que algunas personas han optado por cogerle manía a esta segunda historia de la franquicia de forma gratuita, sólo porque la anterior era muy buena y a la sucesora ya había que mirarla mal sí o sí (ya saben, las normas de la casa gafapasta).


Recuerdo que ya en los meses de abril y mayo de 2015, cuando no se sabía demasiado de ella aparte de quiénes eran sus protagonistas, estaba siendo objeto de críticas asesinas. 

También recuerdo que muchos, con sólo haber visto el primer capítulo, ya la despreciaron y la abandonaron (cosa que tampoco entiendo: con un sólo episodio no puedes juzgar a una temporada entera que tiene otros siete).


Una de las grandes "comidillas" del final de aquel año entre amantes del cine y de las series fue "lo mala" que era "True Detective II". "Terrible", "decepcionante", "aburrida", "nada original", "un fracaso”.

En medios de todo tipo: desde el blog más cutre hasta el periódico más famoso. Y sí, ciertamente es floja, desde luego, y las comparaciones son odiosas. Pero tampoco es un horror ni la peor serie de su año.

Nick Pizzolatto es de nuevo el creador y, tal y como comunicó en su momento, incursiona en otro tipo de historia negra. El objetivo de la serie es éste: explorar diferentes formas de “noir”. 


En la primera "True Detective" teníamos una trama retorcida de sectas, de poderes y símbolos primigenios, de ambiente rural. Aquí tenemos una trama de policías y mafiosos, de corrupción y de ambiente urbano. 

Pasamos de la América profunda a la América del cemento y el cristal. Me parece excelente arriesgarse para no repetir la fórmula (aunque me da a mi que algunos, se haga lo que se haga, lo van a criticar: si repite, porque repite; si no repite, porque no repite).

Tenemos, sin embargo, las mismas coordenadas que en la temporada de 2014: unos personajes al borde del abismo que han de demostrarse a sí mismos y al mundo que les rodea que, después de todo, son más íntegros, valientes y justos que toda la podredumbre que les rodea.


Pizzolatto trata ahora asuntos como las secuelas de la guerra, la frustración sexual, la homofobia, la hipocresía social, la violencia, la soledad, las relaciones familiares y de pareja, la mencionada corrupción o el capitalismo agresivo.

El estilo es el mismo: el escenario es onírico, realista a la vez, sucio y oscuro, y el poso narrativo es directo, tajante.

Los diálogos, aún siendo pretenciosos a veces y excesivamente enigmáticos otras, me parecen acertados en "True Detective II". Concedo aún así que es cierto que carecen de la genialidad de los de su antecesora. 


Los personajes me parecen también interesantes, aunque no tienen, ni de lejos, el carisma de los dos protagonistas de la primera temporada (y es que es verdad que, prejuicios aparte, aquella dejó el listón muy, muy alto).

No me parece que estén mal interpretados: creo que todos los actores lo hacen muy bien, desde Colin Farrell hasta Rachel McAdams y Kelly Reilly pasando por los ultracriticados Taylor Kitsch y Vince Vaughn (este último me parece que se come la pantalla con su ambiguo personaje).

La temporada está rodada con potencia también, pienso, y hay capítulos excelentes como el cuarto y el sexto.


No obstante, no niego que, en conjunto, esta "True Detective" de 2015 es más convencional en todos los aspectos que la original.

Hay capítulos olvidables como el segundo y el tercero, y a la trama le cuesta arrancar (hasta el cuarto no lo hace del todo).

El desenlace también puede resultar algo decepcionante (a pesar de contar con escenas excelentes como la del personaje de Vaughn en el desierto).


En fin, no se puede conseguir siempre la excelencia, aunque pienso que es injusto también masacrar de esta manera a una temporada que es desde luego normalita, pero que tampoco es la peor infamia que se ha hecho (hay series mucho peores, vaya que sí).

Mañana, hablo de la tercera temporada, que en general ha mejorado bastante el listón pero que ha cosechado también la polémica por su desenlace, que no ha gustado a todo el mundo.

lunes, 18 de marzo de 2019

TRUE DETECTIVE. UNA OBRA MAESTRA DEL NOIR QUE INAUGURÓ UNA GRAN SERIE



TRUE DETECTIVE de Nick Pizzolatto - 2014 - ("True Detective")

Que desde hace más de una década el mercado de las series está felizmente saturado de grandes creaciones (algunas, por desgracia, se quedan inconclusas debido a esta saturación y a la competencia feroz entre ellas) es un hecho claro. Clarísimo. Y viva este hecho.

"True Detective", creada por el escritor Nic Pizzolatto y dirigida por Cary Fukunaga, ha sido una de las grandes revelaciones de los últimos años sin ninguna duda. Con sólo ocho capítulos y autoconclusiva, se ha metido en el bolsillo y en el corazón a las audiencias de todo el mundo. Y no es para menos.


La calidad de este thriller es gigantesca en todos los aspectos. En el argumental, en el visual y en el actoral. Y todo junto crea una de las mejores historias filmadas de toda la historia (valga la redundancia).

En el terreno argumental tenemos una trama detectivesca sórdida, violenta, brutal, realista sin concesiones, que también, como toda buena trama negra, disecciona con un fino y agudo bisturí la sociedad de su momento: concretamente, volvemos a tener aquí a la socorrida e inhóspita y a la vez apasionante Norteamérica profunda de las últimas décadas.


Porque "True Detective" es mucho más que una historia de detectives: es una historia sobre la vocación, sobre la búsqueda de la verdad a toda costa, sobre la integridad más escrupulosa (y mal pagada en todos los sentidos) y sobre la lucha del bien contra el mal, de la luz contra la oscuridad. 

Alrededor de esta trama principal pivotan además otros asuntos como la amistad, la camaradería, la familia, los desencuentros generacionales, la corrupción, la religión, el fanatismo, la violencia, las frustraciones vitales, el machismo, la muerte, el paso del tiempo y también la pobreza que se ha creado con la crisis económica global que hemos vivido en los últimos tiempos.


Todo está animado con unos diálogos magistrales, maravillosos, de una lucidez cortante, inteligentes. Una delicia en todos los aspectos. Y también por unos personajes espléndidamente construidos sobre los que se cimientan todos los conflictos anteriormente citados.

La ambientación, como he dicho, es igualmente magistral: esa también mencionada Norteamérica profunda (en este caso las planicies costeras de Vermilion Parish, en Louisiana) es un personaje más, un símbolo de las luchas de los propios protagonistas y del ambiente estancado, corrupto y podrido en el que se mueven; decrépita y oscura y a la vez fascinante, llena de secretos y de lugares imposibles, esta Vermilion Parish posee una atmósfera que pone los pelos de punta y que, como he dicho, es una metáfora, y nada casual, de todo lo que acontece en la trama de "True Detective".


Sin embargo, nada habría sido esta excelente serie sin las absolutamente soberbias actuaciones de su pareja principal: Matthew McConaughey y Woody Harrelson. El primero demuestra la gigantesca capacidad interpretativa que siempre tuvo tras años y años de estar anclado en papeles poco o nada interesantes (muchas comedias románticas chorras y muchas películas de acción tontunas; todas olvidables y olvidadas) y entrega al mejor personaje; un detective visionario, mesiánico, que ya se ha ganado un lugar en el podio de los grandes personajes televisivos de la historia.


El segundo se puede lucir menos en su papel, pero igualmente borda al hombre víctima del propio machismo “testosterónico” de la sociedad en la que le ha tocado vivir y consigue momentos espléndidos y brillantes igualmente.

Sin McConaughey y Harrelson, sin su química espectacular, sin su carisma que se come la pantalla y la hace explotar, "True Detective" no habría sido tampoco lo que es: una obra maestra indiscutible. Sus discutidas segunda y tercera temporadas, mañana y el miércoles.