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domingo, 31 de enero de 2021

SUEÑO DEL FEVRE. LA ADAPTACIÓN AL CÓMIC DE LOS VAMPIROS DE GEORGE R.R. MARTIN

SUEÑO DEL FEVRE de Daniel Abraham y Rafa López - 2010 - ("Fevre's Dream")

George R.R. Martin es esencialmente famoso por su larga (e inacabada) saga "Canción de Hielo y Fuego" (conocida ya más como "Juego de Tronos" a causa del éxito de su serie). Sin embargo, tiene, antes de su epopeya estrella, novelas fantásticas como "Refugio del viento" o "Sueño del Fevre".

Estas dos novelas las he comentado en este blog y hoy reseño la adaptación al cómic de la segunda mencionada, que es una historia de vampiros ambientada en el Mississipi en 1857 y de los años posteriores, en los que la esclavitud iba a ser por fin abolida.

Este cómic, de idéntico título, ha sido escrito por Daniel Abraham, famoso novelista, guionista y productor de series estadounidense y escritor de "The Expanse" junto a Ty Franck (ambos usando el seudónimo conjunto de James S.A. Corey). El dibujo ha corrido a cargo del español Rafa López.

Con las adaptaciones de novelas a cómic suele ocurrir que se suelen ver eclipsadas por la mencionada novela, valga la redundancia. Suele ocurrir también, no obstante, que animan a quien las lee a afrontar la obra original o a interesarse por su autor o autora.

Daniel Abraham adapta bien la historia base, con ritmo, aunque lo cierto es que se pierde bastante de la psicología de los personajes de la novela. Es normal, por otra parte, en el trasvase de medio. 

Igualmente, hay que decir que capta perfectamente la esencia de "Sueño del Fevre" y que no se deja nada de lo importante de la obra en el tintero, mientras que elige las escenas que traen los mejores diálogos para que sean las centrales, las más potentes (George R.R. Martin es un dialoguista genial: creo que es lo que se le da mejor como escritor, y con diferencia).

Rafa López cumple con solvencia a los lápices y ambienta muy bien la trama y, sobre todo, crea unas portadas magníficas y con un genuino sabor de clásico del cómic y de la literatura de terror y de aventuras: lo más destacado de todo el apartado gráfico.

El resto es lo que ya hemos conocido en la novela: acción, sangre, personajes carismáticos (mucho: otro de los grandes méritos de Martin) y una alegoría social certera sobre la explotación. Los vampiros actúan como un símbolo de esta explotación y los humanos, que se esclavizan entre ellos de forma clasista y brutal, no son mejores por el simple hecho de no beber sangre.

También es "Sueño del Fevre", dentro de este contexto, una fábula muy bella sobre la amistad y sobre la fraternidad entre personas diferentes y entre seres de diferentes especies.

Conserva este cómic el defecto del libro, igualmente: su desenlace es precipitado. De repente, todo corre que se las pela y acaba demasiado deprisa y dejando bastante cosas abiertas (y al ser esto una adaptación, la sensación está todavía más acentuada).

Antes que este cómic recomiendo leer la novela. Eso desde luego. Pero, una vez leída, creo que es interesante volver a ver a los personajes ya dibujados y en otro medio diferente.

domingo, 17 de febrero de 2019

SUEÑO DEL FEVRE. LOS VAMPIROS SUREÑOS DE GEORGE R.R. MARTIN


George R.R. Martin es de sobra conocido hoy en día por su saga interminable (en todos los sentidos, ya saben a qué me refiero) "Canción de Hielo y Fuego" (o "Juego de Tronos", a grandes rasgos).

Corre el riesgo, pienso, de ser devorado por la “maldición de la única obra”. Porque lo cierto es que este escritor de Nueva Jersey lleva publicando activamente desde los años setenta y, antes de ser mundialmente conocido por su drama de magia y espadas, ya tenía un respetado nombre debido a diversas novelas desgajadas del amplio universo de Poniente y Essos.


R.R. Martin ha tocado antes la ciencia ficción (en "Muerte de la luz" y "Los viajes de Tuf"), la fantasía también de corte político como la propia "Juego de Tronos" (en "Refugio del viento", escrito junto a su entonces esposa Lisa Tuttle, también uno de los nombres básicos de la literatura de este género), el terror (en "Los Reyes de la Arena", uno de los cuentos más impresionantes que he leído nunca) y hasta el retrato pop norteamericano (en "El rag del Armagedón", una de sus obras menos recordadas).

También escribió, en 1982, una de las novelas de vampiros más destacadas de la literatura de su país: "Sueño del Fevre". Vampiros en el Mississipi, en los años en los que la esclavitud estaba a punto de ser abolida.


Barcos de vapor, pantanos oscuros, un río que es metáfora del progreso y del salvajismo, unos personajes íntegros que se enfrentan a la deshumanización en persona (porque "Sueño del Fevre" tiene un villano de diez) y sangre, mucha sangre, y disparos, y puñaladas, y mucha aventura.

"Sueño del Fevre" es una alegoría de la explotación. No se ambienta de casualidad en los últimos referidos años de la esclavitud en Norteamérica: los vampiros son un símbolo por encima de todo, y los humanos, que compran y venden a personas de una raza a la que consideran inferior, no son mejores que ellos.


Hay, por suerte, algunos que tratan de plantar la semilla de la diferencia, y aquí entramos de lleno en una espléndida fábula moral sobre la amistad y la fraternidad.

George R.R. Martin si algo sabe es crear a personajes carismáticos, y los de esta novela lo son, los “buenos” y los “malos”. La relación entre Abner Marsh y Joshua York es hermosa como pocas. Y, como he dicho, el villano de la función es de altura, de mucha altura: ya lo descubrirán en sus páginas. Los secundarios tampoco se quedan atrás: en especial Billy Vinagre es del todo inolvidable, otro carácter magnífico y genial.


El libro, escrito con ritmo aventurero, adolece de un desenlace bastante precipitado, eso sí. Parece que Martin era todavía un escritor primerizo en aquellos inicios de los ochenta, y deja colgando algunas subtramas de mala manera y para colmo se pasa un poco con las elipsis y lo soluciona todo tras desarrollar muy bien toda la primera parte en unas siete u ocho páginas, a toda máquina (nunca mejor dicho).

No lastra esto, sin embargo, una novela que es entretenidísima y que ofrece una lectura novedosa y muy interesante de los manidos mitos vampíricos de siempre, a los que consigue reinventar con probada solvencia.