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martes, 14 de julio de 2026

EL EXTRAÑO CASO DEL DOCTOR JEKYLL Y MR. HYDE. OBRA MAESTRA FUNDACIONAL

EL EXTRAÑO CASO DEL DOCTOR JEKYLL Y MR. HYDE de Robert Louis Stevenson - 1886 - ("Strange Case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde")

"El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde" es una de las grandes obras maestras de la novela de terror, obra maestra que marcó a dicho género para siempre y que fue una de las pioneras del terror psiquiátrico tal y como lo conocemos hoy.

Robert Louis Stevenson (de quien tenéis comentada en esta misma etiqueta "La isla del tesoro") exploró en ella el asunto central de la doble personalidad para convertir el conflicto interior del ser humano en el verdadero "monstruo" de su siglo, alejándose de obras previas donde dicho monstruo era un ser sobrenatural, demoniaco o aberrante.

La mujer de Stevenson, Fanny Van de Grift, contaba que, una madrugada del otoño de 1886, despertó a su marido de una pesadilla y que él se quejó de que lo había sacado de aquella, de la que estaba obteniendo inspiración para esta futura novela suya. También se cuenta, y nunca ha quedado claro si es cierto, que tras las críticas de ésta el escritor quemó el primer manuscrito que creó.

Aunque no empezó vendiéndose con fortuna al publicarse en el Reino Unido y en los Estados Unidos, cuando una crítica favorable apareció en el periódico The Times, "El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde" empezó a agotarse sin parar en las librerías hasta acabar siendo un best-seller.

En una época en la que la racionalidad y la ciencia estaban rompiendo con el oscurantismo del pasado, la idea de que la naturaleza del ser humano podía seguir siendo brutal era sumamente perturbadora, y se había además constatado que esto era cierto en las diversas guerras que se habían vivido y se vivían a lo largo del planeta.

"El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde" vino a refrendar este hecho de la mano de la demás literatura gótica del momento. Conocemos la historia: básicamente, es la de un hombre bondadoso y respetable que es capaz de transformarse en uno monstruoso.

Thriller de terror gótico y drama con trazas de fábula a la vez, el libro explora el conflicto eterno entre el bien y el mal pero desde el interior del ser humano, dual, capaz de lo mejor y de lo peor.

Además de esto, Stevenson hace hincapié en que en el doctor Jekyll se cruzan el desdoblamiento de personalidad y la pérdida de la identidad, algo que en una época de orgullo ilustrado también producía verdadero terror.

Todo esto tiene lugar en el Londres de su tiempo, una ciudad populosa, moderna y cosmopolita, una de las cunas del comercio, la ciencia, la tecnología o el arte de Europa y de todo el mundo que, sin embargo, es profundamente hipócrita y falsa. En su sociedad, absolutamente obsesionada con las apariencias, es donde Jekyll alterna su imagen inmaculada y respetable con su doble monstruoso, que además hace cosas que Stevenson nunca aclara y que deben ser rellenadas en la imaginación de quien lee la novela.

La obra usa una estructura narrativa imaginativa y sofisticada, especialmente en su momento. Hay un narrador en tercera persona, Gabriel John Utterson, abogado y amigo de Jekyll, que sabe prácticamente lo mismo que los lectores. Luego, hay una carta del doctor Hastie Lanyon, que da información especial sobre la transformación de Jekyll. Finalmente, hay una confesión del propio Jekyll donde explica cómo se ha transformado en Mr. Hyde y cómo ha sido dominado por él (que además viene a ser una encarnación de sus propios impulsos reprimidos, algo que sigue siendo muy incómodo e incluso políticamente incorrecto hoy en día).

Leo por cierto que la división de Jekyll según varios críticos es vista además como una metáfora de las propias divisiones de la sociedad británica del autor, que incluyen las luchas de clases, las luchas religiosas o la lucha entre Inglaterra e Irlanda.

El estilo de Stevenson es sobrio y comedido, extremadamente sugerente: no hay brutalidad ni morbo presencial, todo está solamente esbozado de forma ambigua, y lo que se intuye es verdaderamente monstruoso.

La novela, clásico indiscutible, ha tenido por supuesto, y siempre las tendrá, montones de adaptaciones en todos los medios de la cultura popular, desde el teatro o el cine pasando por el cómic. 

"El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde" es una obra maestra que sigue sugestionando, que sigue generando debates y que sigue siendo un referente del terror relacionado con los dobles y la locura y con la exposición de los lados más oscuros del ser humano. Su eco resonará para siempre.

viernes, 18 de diciembre de 2020

LA ISLA DEL TESORO. UN CLÁSICO INMORTAL DE LA LITERATURA DE AVENTURAS

LA ISLA DEL TESORO de Robert Louis Stevenson - 1883 - ("Treasure Island")

El escocés Robert Louis Stevenson es uno de los autores de su tiempo que más novelas clásicas de todo tipo de género reúnen en su bibliografía (y también fue, tras su muerte, uno de los primeros grandes reyes de la adaptación cinematográfica). 

No solamente la que hoy comentamos, "La isla del tesoro", ha pasado a los anales: ahí queda "Secuestrado", "La flecha negra" o la mítica "El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde". Aventuras, historia, terror, piratas... La variedad está servida.

Es famoso por haber escrito, en tiempos de naturalismo y de novela psicológica, historias de acción en las que los personajes quedaban definidos por sus acciones, valga la redundancia.

Murió en 1894 con solamente 44 años. Toda su vida tuvo una salud extremadamente delicada y, además, su amor por el alcohol no le ayudó a preservar la poca que tenía.

"La isla del tesoro" fue la primera novela de Robert Louis Stevenson y, como tantas de la época, fue publicada por entregas. Lo hizo en la revista "Young Folks" entre 1881 y 1882 y su recibimiento en estas páginas fue bastante tibio.

Sin embargo, cuando al año siguiente de su finalización, 1883, fue publicada en formato de libro, empezó a tener un éxito inesperado que la llevó con rapidez a la popularidad. 

El autor se inspiró en las historias y en el estilo de Daniel Defoe, de Edgar Allan Poe y, sobre todo, de Washington Irving y creó una obra original, llena de acción, en un estilo sobrio y elegante que captaba los ambientes perfectamente con descripciones limpias y llenas de detalles.

En "La isla del tesoro", que se bebe casi en una sentada (lo juro, aunque suene a tópico) tenemos aventuras, peligros, misterios, un poco de intriga, giros argumentales constantes con sorpresas incesantes y un plantel de personajes absolutamente inolvidable (basados muchos en personajes reales que participaron en algunos hechos reales).

Es mítico el gran John Silver "El Largo" (inspirado en el escritor William Ernest Henley, amigo de Stevenson), que todavía es imitado y parodiado y que instauró la figura romántica y a la vez terrorífica del pirata de porte clásico que se ha quedado en el imaginario colectivo.

Sin embargo, el protagonista, Jim Hawkins, es otro personaje que se queda para siempre en el corazón del lector, al igual que el resto de la tripulación, malvada y bondadosa, de mar y de tierra, que conforma el plantel de caracteres.

Es sorprendente también, no obstante, la capacidad de Stevenson para crear a otro ser mítico, el Capitán Flint, que sin estar realmente presente tiene una alargadísima y estremecedora sombra que condiciona toda la trama.

También lo es el retrato creíble y fidedigno, según fuentes de la época, que realizó de los piratas y de los paisajes marítimos y tropicales. Stevenson, nieto e hijo de ingenieros de faros, había viajado muchísimo en barco desde su infancia.

"La isla del tesoro" es, como corresponde a tantas obras de su tiempo, una novela clasista y machista. Siempre remarco que es bello e interesante conocer a través de los libros cómo la sociedad ha cambiado para bien.

Estamos en Inglaterra en 1881 y 1882, y el clasismo campa a sus anchas en un retrato de personajes que, si bien es extremadamente carismático, también es extremadamente maniqueo.

Los marineros "oficiales", los compañeros del protagonista, son buenos y honorables y no tienen un solo defecto, y lo son además simplemente por pertenecer a clases altas y acomodadas, con estudios, con dinero o con posiciones sociales respetables.

Los piratas, sin embargo, son bribones de la peor calaña: malvados, crueles, sanguinarios, sucios, traicioneros, sin moral ninguna. Esto ocurre además porque no son cristianos: ha sido propio muchas veces en otras épocas el retratar a villanos que lo son porque no creen en Dios o porque se burlan de la religión.

También el papel de la mujer en "La isla del tesoro" es prácticamente nulo. No hay apenas personajes femeninos, y los pocos que hay sólo sirven para asustarse, para desvanecerse y para incordiar la labor de los protagonistas masculinos, que tienen que protegerlas una vez tras otra o apartarlas de sus misiones.

Repito: estamos en 1881 y en 1882. Y, sin embargo, y a pesar de todo esto, Stevenson lanza en su obra un mensaje moral crítico con la ambición desmedida, con la avaricia y con la búsqueda constante del dinero y de los beneficios. 

La vida es compleja: la Literatura también. "La isla del tesoro" es un clásico imperecedero que todavía sigue inspirando adaptaciones en todo tipo de medios ajenos al de las letras escritas. Y lo que queda. Stevenson creó una obra inmortal de la historia de las aventuras.