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martes, 12 de abril de 2022

X-MEN: APOCALIPSIS. UN VILLANO PLANO PERO UNOS CONFLICTOS BIEN LLEVADOS

X-MEN: APOCALIPSIS de Bryan Singer - 2016 - ("X-Men: Apocalypse")

"X-Men: Apocalipsis", de nuevo con Bryan Singer a la cabeza, cerró (hasta la llegada de la mala "X-Men: Fénix Oscura") la entonces última trilogía de los mutantes de Marvel con un buen nivel.

Si bien tenemos a un villano que puede resultar poco atractivo (ya lo era en los cómics) y que tiene unas motivaciones algo simplonas (sí, dominar el mundo y ascender a los mutantes por encima de las demás razas y poco más), el resto de los aspectos del filme están muy cuidados.

Los personajes están perfectamente desarrollados, tanto los nuevos (siempre atractivos y con conflictos que mostrar, por lo menos los principales), como los habituales (Xavier y sobre todo Magneto evolucionan en una línea coherente e interesante, y se recuperan a otros como Moira y se les reintegra sin fisuras).

La acción está perfectamente equilibrada, con espacio para el drama y también para el humor, que en ningún momento carga, y la trama vuelve a poner a los mutantes ante los conflictos de siempre, pero perfectamente desplegados y con hondura.


El combate entre los humanos y los mencionados mutantes, la lucha moral entre ambas especies en el marco de la Guerra Fría y conflictos como la culpabilidad, el racismo, la marginación, la memoria histórica, el discernir si el fin justifica los medios o la redención están perfectamente tratados.

Queda en el tintero, como se ha convertido por desgracia en una marca de la casa de esta saga, el hecho de que haya muchas incoherencias con respecto a la trilogía anterior. Hay personajes cuyos papeles no coinciden y que se repiten en ambas (sobre todo Rondador Nocturno y Ángel -aquí y en la horrenda "X-Men: La decisión final" muy poco explotado-, totalmente diferentes en una trilogía y en otra sin explicación convincente).


Sí que es cierto que se puede decir también que tras los hechos de "X-Men: Días del futuro pasado" se ha cambiado el futuro (de hecho, la mencionada "X-Men: La decisión final", ateniéndonos a aquella, nunca "llegó a ocurrir" tras haberse modificado la línea temporal).

Sin embargo, creo que está todo este aspecto cogido con pinzas y nada explicado y, aunque para algunos no sea importante, para mí lo es porque me parece una falta de respeto al espectador el no cuadrar bien los guiones de la misma saga por pura dejadez y pasotismo o por pensar que el espectador no es exigente y no va a prestar atención a esto.

Dejando esto aparte, "X-Men: Apocalipsis" me parece excelente. Mañana, "Logan", la gran obra maestra de Lobezno en solitario.

domingo, 10 de abril de 2022

X-MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO. UNA MAGISTRAL UNIÓN DE LÍNEAS TEMPORALES

X-MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO de Bryan Singer - 2014 - ("X-Men: Days of Future Past")

Fue una buena noticia que Bryan Singer, que ya dirigió las dos primeras entregas de la saga, "X-Men" y "X-Men II", volviese a la franquicia mutante de Marvel en "X-Men. Días del futuro pasado" para superar sus dos primeros productos con creces y entregar una obra seria, dignísima y con una trama con hondura.

Los personajes de "X-Men. Primera generación" vuelven con idéntica potencia e interés y también lo hacen los de la primera y malograda trilogía mutante. 

Sus dos mundos se fusionan en una historia que engancha desde el primer minuto y que vuelve a reflexionar sobre la contraposición entre los sentidos diferentes de justicia y de bien y mal, sobre la capacidad del ser humano para hacerse daño, sobre la redención y el perdón y sobre la aceptación de uno mismo con sus bellas diferencias.

Singer equilibra perfectamente las escenas de acción (geniales todas, desde las del prólogo hasta las del combate final pasando por momentos desternillantes como la fuga de Magneto y Mercurio) con las dramáticas (el primer encuentro de Lobezno con Xavier es magnífico, y escenas como la del avión o el encuentro de los dos Xavier ponen los pelos de punta) y con el espacio necesario para el humor fino y el guiño y el homenaje. La estética sigue cumpliendo; tan realista como anclada en la esencia de los cómics.


Los personajes, excelentemente interpretados tanto los "clásicos" como los nuevos, son otro plato fuerte: todos sus conflictos están espléndidamente llevados e incluso Lobezno, del que habitualmente muchos se han quejado por acaparar protagonismo sin una hondura interior justificada (lo hacía todo el rato en la primera trilogía de la saga y eclipsaba a otros personajes también básicos e interesantes, es bien cierto), toma el papel justo y necesario y presenta una marcada importancia sin llegar a dominar la función él solo y sin llegar a ser en ningún momento ni invencible ni omnipresente.

"X-Men. Días del futuro pasado" es una maravilla. La saga mutante de Marvel por fin parecía aquí ir por buen camino y con firmeza a partir de este momento y con el complemento ideal de "X-Men. Primera Generación". Todo ello a pesar de las incoherencias que vendrían también a partir de ahora.

martes, 5 de abril de 2022

X-MEN II. LA MEJOR ENTREGA DE LA PRIMERA TRILOGÍA DE LOS MUTANTES DE MARVEL

X-MEN II de Bryan Singer - 2003 - ("X-Men")

Si bien no llegó a la altura de crear un filme redondo en "X-Men", sí que lo hizo mucho mejor Bryan Singer en su secuela "X-Men II", la mejor película de la primera trilogía de los mutantes de Marvel, donde mejoró notablemente el principal fallo que tuvo su primera parte: el que la hondura de los personajes no llegara lejos.

Ahora, esto queda subsanado con una profundización más ligera en caracteres ya asentados y con el desarrollo de una de las historias de amor más atormentadas y míticas de los cómics en los que el filme se basa: la de Cíclope y Jean Grey, que confirma al primero como líder contradictorio del grupo y a la segunda como el ser altruista y a la vez con una parte siniestra que ya conocemos bien en las viñetas.

Por otra parte, Tormenta y el Hombre de Hielo toman más protagonismo y son completados por otros personajes igual de bien desarrollados entre los que destacan unos excelentes Rondador Nocturno y Pyro, las nuevas grandes adquisiciones que además vienen con un conflicto interior magníficamente conducido por Singer. 

Se enriquece con ello al bando de los villanos, de nuevo liderados por Magneto y por Mística y con competencia directa de manos de un igualmente muy destacado William Strike interpretado por un Brian Cox que se amolda perfectamente y con carisma al papel de antagonista secundario y al que acompañan unos letales Deathstrike y Mente Maestra.

Otros secundarios aparecen con menos protagonismo pero con solvencia suficiente ante las cámaras como Kitty Pryde, Coloso o Júbilo.

La trama de "X-Men II" es, por otra parte, la más y mejor desarrollada de su trilogía: ahonda en el conflicto entre los mutantes pro y anti humanos y obliga al bando de Xavier y al de Magneto a colaborar a su pesar para acabar con una amenaza común que precisamente viene de estos humanos, lo que da pie a muy buenos diálogos entre ambos personajes enfrentados y sus seguidores.

Es especialmente destacable el conflicto que aparece entre el Hombre de Hielo y Pyro, que dominan dos elementos contrapuestos que sirven como símbolo perfecto de la rivalidad que las circunstancias desatan entre ambos y la separación de su forma de pensar con respecto a los mencionados humanos.

La estética sigue siendo la de la primera parte, fiel a los cómics pero actualizada y recreada de modo más realista y discreto, y las escenas de acción, sin abusar de los efectos especiales, vuelven a ser limpias, precisas y emocionantes.

lunes, 4 de abril de 2022

X-MEN. EL VERDADERO INICIO DE LA FIEBRE ACTUAL DEL CINE DE SUPERHÉROES

X-MEN de Bryan Singer - 2000 - ("X-Men")

Después del cierre de las primeras sagas cinematográficas de "Superman" y "Batman" y con la de "Blade" solamente en marcha, "X-Men" de Bryan Singer fue la película de dio el pistoletazo de salida definitivo, en el año 2000, a la avalancha de cine de superhéroes que hoy estamos todavía viviendo. 

Siendo bastante más digna en líneas generales que bodrios que llegaron tras ella como "Daredevil" y "Elektra", "Blade Trinity", "Linterna verde" o las sagas de "Los Cuatro Fantásticos", "The Punisher" o "El Motorista Fantasma", tampoco alcanza esta obra el grado de seriedad de películas de la misma década o de principios de la siguiente como la trilogía de "Batman" de Christopher Nolan (el ejemplo magno, sí) o de otras posteriores de su saga como "X-Men. Primera Generación" o "Logan".

La cinta a nivel estético es fiel a los cómics y actualiza el aspecto de los personajes embutiéndolos en trajes más oscuros, realistas y discretos. 

El reparto, por otra parte, cumple bien: todos se toman en serio a sus caracteres; mientras, las escenas de acción están bien llevadas: son dinámicas y tienen la espectacularidad suficiente sin abusar de los efectos especiales absurdos.

¿Qué le falla a "X-Men" entonces? Pues el tal vez carecer de una personalidad más marcada y, sobre todo, el hecho de que los personajes tienen la hondura justita pero no van más allá.

Singer se centra especialmente en cuatro de los caracteres de esta primera película sobre el universo mutante de Marvel: Lobezno, Pícara, el Profesor Xavier y Magneto, a los que desarrolla por encima del resto (en la segunda entrega tomará a otros para completarlos).

No está mal pensado, pero el problema que deriva de esto es que personajes clave como Cíclope, Jean Grey, Tormenta, el Hombre de Hielo o los villanos secundarios de turno (Mística, Dientes de Sable y Sapo) son meros apuntes (sobre todo los villanos, que pintan muy poco salvo en las escenas de acción y que mueren sin haber aportado absolutamente nada), y eso empobrece notablemente el resultado final.

Es verdad que los X-Men son muchos, muchísimos, pero midiendo bien un guión y dotándole de más sutileza y economía narrativa se pueden dibujar en poco tiempo muy buenos personajes (sin ir más lejos, Matthew Vaughn lo logró en la mencionada "X-Men. Primera generación").

"X-Men" no es una película mala, guarda bien su dignidad y no toma al espectador por tonto, pero desde luego también dista mucho de las mejores sagas de un cómic que en manos de buenos guionistas ha llegado a tener historias muy profundas y llegas de lecturas sobre las contradicciones del ser humano y sobre la marginalidad del diferente.

viernes, 9 de agosto de 2019

LOS OTROS SUPERMAN VI: SUPERMAN RETURNS


Después de las detestables “Superman III” y “Superman IV: En busca de la paz” y de "Supergirl", la saga del hombre de acero se detuvo durante veinte años. La desgraciada parálisis de Christopher Reeve ayudó: no se atrevieron a dar el papel a otro actor, era algo inconcebible.

Otros superhéroes llegaron, aunque no fueron demasiados. El "boom" que propició Superman pareció apagarse: sólo vimos en las siguientes décadas cuatro entregas de Batman (dos geniales de Tim Burton y dos horrendas de Joel Schumacher), proyectos varios que nunca llegaron a cuajar y nuevas series de actores y de animación sobre estos superhéroes (y también sobre el mismo Superman).


Fue a partir del año 2000 cuando el género se revitalizó, justo cuando Marvel entró de lleno en las producciones cinematográficas y cuando llegaron "X-Men" y "Spider-Man". A partir de aquí, ya saben lo que vino.

En 2006, dos décadas después de "Superman IV", llegó por fin la nueva hora del olvidado hombre de acero. Bryan Singer fue el encargado del proyecto.

Sé que esta opinión es polémica, pero creo que con “Superman Returns”, una de las películas de superhéroes más odiadas de la historia, lo hizo bastante bien.


Situada cronológicamente después de la segunda entrega de Richard Donner y Richard Lester e ignorando a "Superman III" y a "Superman IV" como si nunca hubiesen existido, "Superman Returns" se me antoja muy, muy digna.

Es una película que apenas contiene escenas de acción: prácticamente una al principio y otra cercana al desenlace. Y es una película que se centra, sobre todo, en los personajes, en su desarrollo.

Superman (un más que solvente Brandon Routh que, como Reeve en su momento, fue muy criticado y que, eso sí, ha quedado muy olvidado tras el reinicio del Universo Cinematográfico de DC) aparece como un ser traumatizado por su pasado, que busca subsanar sus errores terribles, que busca redimirse.


Lex Luthor, ahora un genial Kevin Spacey (para mi lo mejor de la película) está ahí para castigarle, y también para redimirle involuntariamente.

El filme, de más de dos horas de duración y con un lirismo muy acertado, se centra en la relación del héroe con sus amigos y enemigos y se cimienta en constantes homenajes a las anteriores películas.


Es una tercera entrega alternativa sobre todo digna que en vez de reinicar la saga como hizo el "Batman Begins" de Nolan el año anterior, la continua descartando los elementos indeseables. 

No es perfecta; tiene lagunas argumentales y en ciertos momentos parece un remake de la primera parte, a la que se parece demasiado, pero creo que "Superman Returns" es una cinta que ha sido injustamente vilipendiada desde el momento de su estreno.