Escritor. Creador de la tira cómica "Coaching para esclavos". Cinéfilo, melómano y superdotado con TDAH. Hablo por aquí de películas, series, libros o cómics que me gustan. También estoy en Twitter (@torres_criado), en IG (josetorrescriado) y en Bluesky (@josetorrescriado.bsky.social).
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viernes, 9 de agosto de 2019
LOS OTROS SUPERMAN VI: SUPERMAN RETURNS
Después de las detestables “Superman III” y “Superman IV: En busca de la paz” y de "Supergirl", la saga del hombre de acero se detuvo durante veinte años. La desgraciada parálisis de Christopher Reeve ayudó: no se atrevieron a dar el papel a otro actor, era algo inconcebible.
Otros superhéroes llegaron, aunque no fueron demasiados. El "boom" que propició Superman pareció apagarse: sólo vimos en las siguientes décadas cuatro entregas de Batman (dos geniales de Tim Burton y dos horrendas de Joel Schumacher), proyectos varios que nunca llegaron a cuajar y nuevas series de actores y de animación sobre estos superhéroes (y también sobre el mismo Superman).
Fue a partir del año 2000 cuando el género se revitalizó, justo cuando Marvel entró de lleno en las producciones cinematográficas y cuando llegaron "X-Men" y "Spider-Man". A partir de aquí, ya saben lo que vino.
En 2006, dos décadas después de "Superman IV", llegó por fin la nueva hora del olvidado hombre de acero. Bryan Singer fue el encargado del proyecto.
Sé que esta opinión es polémica, pero creo que con “Superman Returns”, una de las películas de superhéroes más odiadas de la historia, lo hizo bastante bien.
Situada cronológicamente después de la segunda entrega de Richard Donner y Richard Lester e ignorando a "Superman III" y a "Superman IV" como si nunca hubiesen existido, "Superman Returns" se me antoja muy, muy digna.
Es una película que apenas contiene escenas de acción: prácticamente una al principio y otra cercana al desenlace. Y es una película que se centra, sobre todo, en los personajes, en su desarrollo.
Superman (un más que solvente Brandon Routh que, como Reeve en su momento, fue muy criticado y que, eso sí, ha quedado muy olvidado tras el reinicio del Universo Cinematográfico de DC) aparece como un ser traumatizado por su pasado, que busca subsanar sus errores terribles, que busca redimirse.
Lex Luthor, ahora un genial Kevin Spacey (para mi lo mejor de la película) está ahí para castigarle, y también para redimirle involuntariamente.
El filme, de más de dos horas de duración y con un lirismo muy acertado, se centra en la relación del héroe con sus amigos y enemigos y se cimienta en constantes homenajes a las anteriores películas.
Es una tercera entrega alternativa sobre todo digna que en vez de reinicar la saga como hizo el "Batman Begins" de Nolan el año anterior, la continua descartando los elementos indeseables.
No es perfecta; tiene lagunas argumentales y en ciertos momentos parece un remake de la primera parte, a la que se parece demasiado, pero creo que "Superman Returns" es una cinta que ha sido injustamente vilipendiada desde el momento de su estreno.
jueves, 8 de agosto de 2019
LOS OTROS SUPERMAN V. SUPERGIRL
Buscando prolongar con otra saga el exitoso fenómeno de "Superman", la Warner encargó a Jeannot Szwarc tras "Superman III" la película de Supergirl, basada en las aventuras de la superheroína familiar del hombre de acero.
Es un puro tópico que las historias de ciertos personajes como Supergirl o, por poner otro ejemplo, Robin (el siempre discutido compañero de aventuras de Batman), considerados a menudo "ridículos" o "fuera de lugar", hayan de ser infantiles, tontas o meras excusas para sacar más pasta de sus "personajes madre".
Grandes guionistas han hecho de caracteres tan vilipendiados como los dos mencionados grandes iconos del cómic de superhéroes. Para muestra, la saga de Supergil de Peter David: una obra maestra.
No veo con malos ojos a priori una película sobre esta chica con poderes. Por desgracia, la que hoy comentamos sobre ella es un gran bodrio, y lo es por lo que lo son tantas películas de superhéroes: porque no se toma en serio al personaje.
La actriz y también cantante Helen Slater da vida de manera sosa y edulcorada a la superchica en una producción descafeinada en lo que a escenas de acción se refiere (mediocres todas y rodadas con menos presupuesto que las de Superman) y con un argumento ridículo que nada tiene que ver con sus mejores aventuras de los cómics.
Supergirl se enfrenta a la villana Selena, aquí una bruja que vive en la atracción de "El tren de la bruja" de un parque de atracciones abandonado, por el amor de un chapuzas garrulo bebedor de cerveza (bueno, la bruja también quiere dominar el mundo, pero eso a veces parece que es lo de menos).
Las conexiones con Superman están ahí y son bastante forzadas y tontas: la mejor amiga de Supergirl es la hermana de Lois Lane y por la película ronda el compañero de redacción de Clark Kent, Jimmy Olsen, interpretado una vez más por Marc McClure (el único actor que conecta ambas sagas).
Superman no aparece porque "está en busca de la paz" (publicidad de la cuarta entrega, que ya se estaba planificando y que llegaría dos años después de esta película).
Los diálogos son ridículos, los efectos especiales bastante limitados, la historia aburrida y el gran reparto (con Faye Dunaway, Peter O'Toole o Mia Farrow) está desaprovechado y aplastado en personajes ridículos y planos hasta decir basta.
No hubo continuación de "Supergirl" porque fue al parecer un fracaso en las taquillas. Menos mal. Con ella y con la mencionada cuarta entrega de Superman se cerró esta saga que empezó de forma genial y terminó de manera bochornosa.
miércoles, 7 de agosto de 2019
LOS OTROS SUPERMAN IV: SUPERMAN IV, THE QUEST FOR PEACE
Después del fracaso de crítica de la horrenda “Superman III”, Christopher Reeve aseguró que no volvería nunca más a encarnar al personaje que le había hecho famoso, pues no quería encasillarse (aunque por desgracia para él acabó ocurriendo todo lo contrario).
Como la moda de Superman no había aún terminado, la Warner decidió encargar a Jeannot Szwarc (irregular director de “joyitas” como “Tiburón II” y de cosas más apreciables como “En algún lugar del tiempo”) el rodaje de la horripilante “Supergirl”, que apareció en 1984 interpretada por Helen Slater y con Faye Dunnaway como la villana de turno.
No tuvo el éxito esperado, y, finalmente, se acordó rodar la cuarta entrega de la saga de Superman. Reeve volvió a su papel a pesar de lo que aseguró (un aumento de sueldo puede con casi todo), y también volvió Gene Hackman a interpretar a Lex Luthor (lo cual fue toda una sorpresa).
La película fue encargada a Sidney J. Furie, un director ya muy mediocre, y el resultado fue del todo deplorable.
Estamos en los últimos años de la Guerra Fría y el guión, escrito para niños pequeños y bastante demagogo, pone a Superman a mediar entre los USA y la URSS mientras que Lex Luthor conspira para que estalle la Tercera Guerra Mundial.
Ni Reeve ni Hackman se creen ya sus respectivos papeles: se les ve cansados de sus personajes, excesivamente gesticuladores y, por momentos, incluso patéticos. Se les nota demasiado que se toman la película como un trabajo de encargo.
Las escenas de acción son realmente malas, e incluso los efectos especiales han empeorado. Ningún personaje aporta nada, ni tampoco el horrible nuevo villano: Nuclear Man, una suerte de He-Man estúpido que sólo sabe berrerar y destrozarlo todo.
El filme dura, además, unos escasos noventa minutos. Realmente, da la sensación de que “Superman IV” es un capítulo de una serie de televisión sobre Superman, no la cuarta entrega de una saga que destrozaron impunemente.
Tal vez sea una cinta algo más aguantable que la tercera parte porque falta ese detestable humor que la hizo tristemente célebre y ese secundario cómico encarnado por aquel horroroso Richard Pryor.
Sin embargo, no deja de ser lo que es: una bazofia, un triste colofón para una saga que tuvo que esperar casi veinte años para volver a surgir con una mínima calidad de la mano de Bryan Singer y su injustamente infravalorada y vilipendiada "Superman Returns".
Después de “Superman IV”, Christopher Reeve sufriría su famoso y desgraciado accidente que le dejó en una silla de ruedas hasta su muerte, el 10 de octubre de 2004.
martes, 6 de agosto de 2019
LOS OTROS SUPERMAN III. SUPERMAN III
Después del tremendo éxito que “Superman II” repitió en la taquilla, la Warner quiso jugar sobre seguro y encargó el rodaje de la tercera parte de la saga a Richard Lester, que ya había completado lo que Richard Donner dejó al marcharse del proyecto de la segunda.
Se instaló, definitivamente, el tono de comedia que al parecer los productores quisieron desde un principio. Y “Superman III” supuso el principio de la decadencia de la saga, que tendría una cuarta parte aún peor.
Christopher Reeve, que empieza a encasillarse peligrosamente, repite papel protagonista, mientras que Gene Hackman se niega a dar vida de nuevo a Lex Luthor (aunque volvería a hacerlo en “Superman IV”), por lo que el carismático villano es sustituído por Ross Webster, un personaje creado especialmente para la ocasión.
Y este Ross Webster no es más que un millonario muy listo y excéntrico (que es interpretado por Robert Vaughn) con, la verdad, muy poca gracia (es realmente una copia/parodia del propio Lex Luthor, físicamente muy parecido y con gestos y procederes criminales casi idénticos).
Se introduce además, por primera y última vez en la saga, un secundario cómico, el informático Gus Gorman, al que da vida el gran Richard Pryor, que por entonces era uno de los cómicos más populares de los USA.
Y la verdad es que aquí, tristemente, es tan incapaz de sacar una mínima sonrisa que hasta resulta patético e irritante con sus gesticulaciones exageradas y sus golpes y caídas absurdas. Su personaje no se lo cree ni él mismo, que se ve en todo momento muy perdido en una película que no tenía nada que ver con su humor habitual, que claramente no era para él.
El de Superman, por otra parte, sigue adentrándose en su pasado, reencontrándose con Lana Lang, su amor de juventud en Smallville, pero esta relación no ayuda nada a levantar la historia, que se mueve entre escenas de acción mediocres (la mayoría) y vulgares idioteces de un guión insultante que no hace reír ni una sola vez en todo el metraje (y en los años que ya corren todavía menos, por eso la película además ha envejecido tan mal).
Pocas sagas han mostrado una adaptación tan mala a la comedia como ésta. Verdaderamente, el cambio le sentó fatal.
Sólo hay algo que se salva de "Superman III": la lucha de Superman contra su sombra maligna, realmente emocionante y bien narrada, él único punto luminoso de todo el filme (que al parecer iba a llamarse en un principio “Superman VS Superman”).
El resto es para tirarlo directamente a la basura. Una verdadera lástima que todo el buen hacer que había dejado de herencia Richard Donner se malograse con tantas estupideces y con esa manía tonta de buscar a toda costa un Superman cómico.
Como curiosidad, he de mencionar que hay muchos que salvan a esta película argumentando que se trata de una muestra más del "típico humor Lester", el que exhibió en las innumerables y geniales comedias que dirigió.
Puede que tengan razón, pero pienso que Superman no es el personaje ideal para mostrar este humor (a no ser que se rodase una parodia sobre su personaje, que no es el caso). Lester es un gran director, pero aquí pienso que se hundió completamente.
lunes, 5 de agosto de 2019
LOS OTROS SUPERMAN II. SUPERMAN II
“Superman” y “Superman II” fueron rodadas casi a la vez por Richard Donner, o por lo menos muchas de las escenas de la segunda se rodaron junto a la primera.
Este director fue el encargado de ambas hasta que, por causas aún no del todo aclaradas, la Warner le despidió y le sustituyó por Richard Lester. Al parecer, los productores no estaban contentos con el tono de excesiva seriedad que le estaba otorgando a la saga. Querían introducir más toques de comedia y que los villanos fueran aún más esperpénticos que el Lex Luthor de la primera entrega.
Al marcharse Donner, una buena parte del equipo artístico de la anterior película le siguió indignado por solidaridad. Lester hubo de volver a rodar escenas que ya estaban rodadas y, mezclándolas con otras que no se pudieron volver a rehacer, compuso esta excelente y a menudo infravalorada segunda entrega de las aventuras del hombre de acero.
Queda un poco en el aire la autoría real de “Superman II”: se pueden encontrar en ella huellas de sus dos directores. Muchos la han atribuido por completo a Donner y han despreciado a Lester. Otros al contrario.
Yo creo que, para bien o para mal, el trabajo fue conjunto. El filme, de hecho, creo que es igual de bueno que el anterior, aunque ya ha perdido, como era lógico, la capacidad de sorprender.
Christopher Reeve vuelve a encarnar a Superman, y Gene Hackman a Lex Luthor. Entran en la historia, además, tres nuevos villanos con un gran carisma (encabezados por el gran Terence Stamp como el inolvidable General Zod) que añaden a la trama unas justas dosis de violencia que la primera entrega no tenía, aunque también, a su vez, añaden otras pequeñas dosis de humor infantiloide bastante fuera de lugar.
Estos villanos aparecen justo al inicio de “Superman”, siendo expulsados de Krypton por el padre del héroe (Marlon Brando). En este detalle se descubre que Donner planeó ambas películas casi como una sola, sin fisuras temporales de ningún tipo.
Las escenas de acción vuelven a ser geniales, así como los efectos especiales, y la trama guarda el justo equilibrio entre la aventura, la lucha, el romance, y el humor.
El personaje del protagonista también aparece más desarrollado: en un momento determinado, habrá de elegir, entre la espada y la pared, entre sus superpoderes o el amor de Lois Lane.
Muchos prefieren “Superman II” a “Superman”. Otros, injustamente, la han denigrado hasta la saciedad. Yo creo que ambas son excelentes. “Superman II” es una más que genial secuela para una de las películas más míticas de la historia.
Eso sí, fue la última de las cuatro primeras entregas que mereció la pena. “Superman III” y “Superman IV” tiraron la saga por los suelos. Como curiosidad, el montaje auténtico de Richard Donner de esta “Superman II” ya existe.
domingo, 4 de agosto de 2019
LOS OTROS SUPERMAN I. SUPERMAN
“Superman”, película mítica donde las haya y una de las grandes obras de Richard Donner, fue la primera incursión en la gran pantalla del mítico personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1935, además de la primera película “seria” sobre un superhéroe que se lanzó a las salas.
La andadura audiovisual de Superman había comenzado en los años cuarenta, dado el tremendo éxito de la obra homónima de las viñetas, con cortometrajes animados, tras los cuales llegó una serie de televisión en los años cincuenta: “Las aventuras de Superman”, a la que siguieron numerosas series de dibujos animados e incluso películas en blanco y negro hasta la llegada del filme comentado.
Posteriormente, a éste le siguieron otros cuatro de desigual calidad y nuevas series de animación y de actores como “La Liga de la Justicia”, “Superboy”, “Lois & Clark” o “Smallville” y películas sobre personajes relacionados como la bastante olvidada “Supergirl”.
Finalmente, llegó en 2013 "El hombre de acero", con la que se inició el tambaleante Universo Cinematográfico de DC. No se sabe qué ocurrirá todavía con esta saga y es dudoso si Henry Cavill seguirá encarnándolo: es algo de lo que en estos momentos se debate bastante.
El trabajo de Donner en esta inolvidable cinta de 1978, apoyado por artistas como John Williams en el apartado sonoro o Mario Puzo y Robert Benton en el guión, es inmejorable.
La historia que narra guarda el justo equilibrio entre la presentación del héroe por medio de su triste pasado y entre su lucha contra su peor enemigo, el ominipresente Lex Luthor.
Tiene “Superman” su dosis justa de acción (cimentada en unos efectos especiales soberbios que se llevaron un más que merecido Oscar), su dosis justa de romance, su dosis justa de aventura y su dosis justa de humor.
El actor elegido para dar vida al hombre de acero fue, después de barajar interminables listas de nombres, el entonces casi desconocido Christopher Reeve (elección acertadísima), que bordó su papel y que se convirtió en un símbolo más de la cultura de los USA, mientras que para Lex Luthor fue escogido otro excelente Gene Hackman que otorgó la dosis justa de excentricidad y malevolencia y que repitió como villano en dos entregas más.
En el punto flaco quedan la moralina y el patrioterío que tantas veces se ha usado en este género, además de ciertos momentos de la trama que hoy vistos quedan realmente infantiles. Sin embargo, se le perdona todo a “Superman”, que tiene un encanto y un buen hacer que pocas películas pueden imitar.
Después de terminar este filme, Richard Donner tenía previsto rodar la segunda entrega, que ya había empezado a la par que esta (los villanos de “Superman II”, el general Zod y sus secuaces, aparecen brevemente al inicio de “Superman”, conectando ambas películas).
Por problemas que aún no están del todo aclarados, la Warner le despidió cuando ya tenía terminada gran parte de esta secuela y lo sustituyó por Richard Lester, que la acabó con notable solvencia.
Queda todavía un poco en el aire la autoría que cada director tiene sobre esta segunda entrega de la saga, que para mí está al nivel de la primera aunque pierda parte de su encanto original.
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