Mostrando entradas con la etiqueta Simon McQuoid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Simon McQuoid. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de julio de 2026

MORTAL KOMBAT II. VOLVEMOS A LA INFAMIA Y NI KARL URBAN SALVA EL HORROR

MORTAL KOMBAT II de Simon McQuoid - 2026 - ("Mortal Kombat II")

Si el reinicio de "Mortal Kombat" de 2021 era malo pero entretenido y destacaba frente a las dos anteriores entregas de la franquicia, de los años 90, por no ser tan rematadamente horrendo como ellas, su secuela, "Mortal Kombat II", que se estrenó el mes pasado, vuelve plenamente al horror, y de la mano del mismo director, Simon McQuoid.

No llega a la infamia de "Mortal Kombat: Aniquilación", porque eso es casi imposible, pero sí que vuelve a ser otra chorrada con un guión hecho de cualquier manera y que solamente basa ahora su gran aliciente en meter, como personaje nuevo, a un Johnny Cage interpretado por Karl Urban.

Este Johnny Cage, que además es el protagonista de repente, hace que la saga vire bastante hacia la comedia, y la comedia de turno no es buena. El humor no sólo es tonto y a veces hasta vergonzante, sino que para colmo infantiliza, aparte de a Cage, a más personajes como a Baraka (el peor parado sin ninguna dura).

Encima, a Cole Young, ese carácter nuevo sacado de la manga que metieron como protagonista en el anterior filme por la cara, nos lo quitan de en medio de una manera bastante cutre que roza, casi, lo que le hicieron al propio Johnny Cage en la mentada "Mortal Kombat: Aniquilación".

"Mortal Kombat II" tiene una trama errática, que combina los combates y un toque de aventura, pero que los combina de forma improvisada. Todo salta de un hecho a otro sin orden ni concierto, y el aburrimiento llega pronto entre chistes sin gracia, diálogos terribles, personajes desdibujados, resurrecciones gratuitas y villanos sin ningún carisma.

En fin, que estamos ante otro despropósito mayúsculo más en esta franquicia del cine. Algo menos ridículo que los de los años 90 porque tiene mejor visualidad y ambientación, vale, pero también absurdo, sin alma, improvisado y con un viraje al cachondeo que no le sienta bien.

jueves, 9 de julio de 2026

MORTAL KOMBAT. UN REMAKE MALO PERO ENTRETENIDO Y LA MEJOR DE SU FRANQUICIA

MORTAL KOMBAT de Simon McQuoid - 2021 - ("Mortal Kombat")

En el país de los ciegos el tuerto es el rey, y entre las cuatro malas (porque todas son malas) películas de "Mortal Kombat", este reinicio de 2021 es, podemos decir, la "menos mala". Pero claro, es que las otras tres, incluida la secuela de ésta, son tan terribles, que ésta, valga la redundancia, puede resultar hasta entretenida.

La saga empieza de nuevo con Simon McQuoid a la dirección y volvemos a tener a los personajes del videojuego a las puertas del torneo que va a salvar al mundo. A los habituales, le añadimos uno inventado para la ocasión llamado Cole Young (Lewis Tan) que no tiene mucho carisma y que no viene a cuento y dejamos para la siguiente entrega a otro como Johnny Cage (que sería Karl Urban).

La película es una sucesión de luchas con una trama muy simple en la que los mentados personajes se apelotonan y unos tienen una importancia aceptable y otros (especialmente varios de los villanos) sirven para salir y figurar y ya está. Es todo predecible, tópico y cutre, y dichos luchadores no tienen profundidad y alguno como Kano, transmutado en una suerte de malvado y a la vez secundario cómico, resulta bastante insufrible.

Los combates se suceden sin demasiadas sorpresas entre diálogos flojos y chistes malos y entre esperables momentos dramáticos. La estética es algo más realista dentro de sus parámetros que la de las anteriores dos películas: menos kitsch y camp, un poco más sobria.

Hay homenajes y guiños a los videojuegos y también a aquella saga fílmica anterior de los noventa y reconozco que todo ello está hecho con cierto cariño. No obstante, lo que hay es lo que hay: la película no da para más y se te olvida, incluso gustándote los mencionados videojuegos, con bastante rapidez.

"Mortal Kombat" de 2021 es una película mala y entretenida. Se puede ser ambas cosas. Y es la mejor del cuarteto que conforma su franquicia solamente porque las otras tres son rematadamente horrendas. No hay mucho más que decir.