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miércoles, 22 de mayo de 2024

EL VIAJE DE SHUNA. EL PRECIOSO CUENTO ILUSTRADO DE HAYAO MIYAZAKI

EL VIAJE DE SHUNA de Hayao Miyazaki - 1983 - ("Shuna no Tabi")

La carrera en el manga de Hayao Miyazaki existe, pero ciertamente ha quedado eclipsada, y con cierta razón tal vez, por lo impresionante de su filmografía animada primero y, segundo, porque el autor se ha prodigado muchísimo menos en las viñetas (aunque me parece un genio también en este arte) que en el cine.

"El viaje de Shuna", publicado en Japón en 1983, anticipa muchos de los temas que veremos en sus futuras películas y en el propio manga "Nausicaä del Valle del Viento" (que había comenzado a publicarse un año antes, en 1982, y que ya por cierto tenéis comentado aquí en el blog en esta misma etiqueta).

Inspirado en la leyenda tibetana "El príncipe que se convirtió en perro", este cómic corto, recopilado en un tomo único, narra la historia de un príncipe, valga la redundancia, que abandona su pequeño y pobre reino (muy parecido al Valle del Viento de la mencionada "Nausicaä") en busca de una solución para el hambre que pasan sus súbditos. A partir de aquí, se abre una aventura en la que encontraremos los mencionados temas habituales del autor.

"El viaje de Shuna" es más una historia ilustrada ("emonogatari" en japonés) que un manga en sí: está basado en preciosos cuadros coloreados con acuarelas que se sirven de textos de apoyo, como una suerte de cuento. Es la única creación de este tipo que ha realizado Miyazaki en toda su carrera.

Estamos en un mundo muy personal y muy similar al de "Nausicaä del Valle del Viento" que podría ser, en este caso, tanto un mundo primigenio de corte asiático como un mundo postapocalíptico en el que las civilizaciones han resurgido a duras penas. Y este mundo es un mundo hostil, salvaje y despiadado donde los humanos se han visto desarraigados y donde unos esclavizan a otros para alimentar a unos dioses despersonalizados, egoístas, impasibles.

Como en tantas otras obras de Hayao Miyazaki, se pueden encontrar en "El viaje de Shuna" un buen puñado de alegorías que se pueden interpretar de muchas formas diferentes. El traductor al inglés de la obra, Alex Dudok de Wit, explica que se ha visto muchas veces su argumento como una metáfora de las relaciones entre los países ricos y los países pobres de nuestro planeta: los primeros explotan a los segundos en una gran aldea globalizada e inhumana.

Además, hay en el cómic tratados asuntos universales como el amor, la justicia, la integridad, la lucha del bien contra el mal, la ecología o la redención, y personajes que experimentan un cambio y que viven un viaje tanto exterior como interior. Por supuesto, encontramos igualmente a mujeres independientes y valientes que dan una lección al mundo (ya en 1983 estaba este tipo de carácter bien presente en las obras del autor).

"El viaje de Shuna" tiene además aventuras y peripecias frenéticas, momentos intimistas preciosos y un acabado visual que es como he dicho una auténtica maravilla y que nos remite a las mejores películas de Hayao Miyazaki (puedes estar horas mirando sus cuadros pintados).

Todo esto, finalmente, viene unido a paralelismos clarísimos con obras como la de nuevo mencionada "Nausicaä del Valle del Viento", "La Princesa Mononoke" o "El castillo en el cielo", a las cuales anticipa en muchos aspectos. Es genial que Salamandra Graphic nos haya traído por fin este cómic del creador de Totoro: merecía ya una edición en España, y además la edición es preciosa. Tiene que estar en vuestra biblioteca.

viernes, 8 de diciembre de 2023

EL CHICO Y LA GARZA. LA ÚNICA PELÍCULA QUE NO ME HA CONVENCIDO DE HAYAO MIYAZAKI

EL CHICO Y LA GARZA de Hayao Miyazaki - 2023 - ("Kimitachi wa dô ikiru ka")

Sabe todo el mundo que me lee, aquí o en mis demás redes, que adoro, adoro profundamente a Hayao Miyazaki como artista y que no existe ni una sola obra suya que me parezca mala. "El viento se levanta", tal vez la que hasta este año era la más criticada, yo siempre la he defendido a capa y espada porque me resulta excelente e incomprendida. No obstante, no puedo, por primera vez en mi vida, decir que es maravillosa una película de su autoría. Ésta película de la que hablo es "El chico la la garza", basada libremente en la novela "¿Cómo vives?" de Genzaburo Yoshino.

La última obra animada de este gran creador ha suscitado reacciones encontradas en general. Es la primera de su filmografía que he observado en las redes que no ha gustado a fans suyos que hasta este momento, como yo, no le ponían ni una pega.

"El chico y la garza" me parece, preciosidad de su aspecto visual aparte (esto es indiscutible) una película excesivamente críptica, errática y con personajes que no están bien desarrollados. ¿La hace eso mala? No, porque tiene virtudes, pero sí que la hace, desde mi punto de vista, floja, sobre todo para lo que nos tiene acostumbrados el autor.

Hayao Miyazaki es otro de esos directores que, como Quentin Tarantino, llevan décadas "retirándose". "El chico y la garza" iba a ser su despedida definitiva: por suerte, él mismo ha declarado que al final no será así, que va a seguir dirigiendo.

No obstante, el aura de despedida, valga la redundancia, se puede leer en toda la trama, que es un compendio de muchos de los asuntos que ya ha tratado en otras de sus películas: el Japón del pasado y del presente, el encuentro de oriente con occidente, la ecología, los horrores de la guerra, la búsqueda de un camino propio en la vida o el poder y los claroscuros del arte.

"El chico y la garza" tiene una primera media hora preciosa y apabullante. Se nos presenta un contexto impactante y a un personaje protagonista con un conflicto muy crudo y problemático en un Japón que está sumergido en plena Segunda Guerra Mundial.

Por desgracia, la parte media decae mucho. Decae porque es demasiado extensa, porque es demasiado críptica (hasta el punto de que, tras el filme, debes de leer para tratar de vislumbrar sus intenciones) y porque sus personajes son muchos y poco desarrollados. 

Finalmente, todo se levanta de nuevo en un final emotivo y bello en el que podemos empezar a intuir qué es lo que Miyazaki nos quiere decir en su trama. No obstante, el resto le pesa, y mucho. 

El hecho de que el filme sea tan críptico no debería ser un problema a priori, porque otros de Miyazaki como "El viaje de Chihiro" o "El castillo ambulante" lo son y son maravillas. Sin embargo, el simbolismo de "El chico y la garza" es tan cerrado, tan opaco y tan abundante que acaba empantanando a una trama que parece estar para servir sólo a estas metáforas y alegorías. Eso no pasa en otras películas del director.

Sobra decir que la animación es una pasada, y los decorados, y los diseños de los personajes y criaturas que nos encontramos. Pero la trama es lo que es: descompensada, excesivamente retorcida, poco abierta a que sus símbolos sean más digeribles y con personajes que están, como he señalado, poco desarrollados (solamente el protagonista prácticamente tiene un hilo conductor).

Es una pena, pero no me ha convencido "El chico y la garza". Se me ha ido desinflando poco a poco y le he encontrado todas sus costuras. Y es una verdadera lástima, insisto. De todas maneras, es solamente éste un patinazo en una filmografía gloriosa. Hayao Miyazaki es un genio y no va a dejar de serlo. Prácticamente todo artista resbala alguna vez.

martes, 12 de octubre de 2021

EL VIENTO SE LEVANTA. UNA PELÍCULA COMPLEJÍSIMA Y MUY INCOMPRENDIDA

EL VIENTO SE LEVANTA de Hayao Miyazaki - 2013 - ("Kaze tachinu")

"El viento se levanta" es la última película dirigida por Hayao Miyazaki hasta la fecha y es una película que estuvo envuelta en la polémica desde su estreno en Japón en julio de 2013 por tratarse de un filme radicalmente diferente de lo que el sensei de la animación japonés ha hecho hasta ahora y, sobre todo, por su trama, que narra la vida de Jiro Horikoshi, uno de los ingenieros aeronáuticos más importantes del país nipón y de la historia y desarrollador de varios de los aviones de combate más importantes de la Segunda Guerra Mundial. 

Miyazaki, pacifista declarado y férreo (sólo hay que ver cualquiera de sus creaciones para combrobarlo), atacó a la derecha japonesa y a su proposición para que el país tenga un ejército nacional, lo que le costó a su vez el ataque a "El viento se levanta" por parte de esta facción política y, además, también por parte de la izquierda, que criticó que el protagonista de la obra sea un creador de máquinas de matar. 

Por lo que he leído, la polémica fue incluso más allá de Japón: Corea del Sur acusó al director de "glorificar la guerra y el imperialismo japonés" en su película. Creo que "El viento se levanta" se ha malinterpretado totalmente desde su estreno.

El dilema central del filme yo lo veo bien claro: el protagonista tiene un don, y ha de usarlo en los mejores años de su vida, su juventud y primera madurez, a pesar de que su gobierno, entonces sumergido en la delirante espiral de patriotismo enfermizo que le llevaría a participar en la Segunda Guerra Mundial, utilice este don para crear máquinas de matar. 

Un avión es una máquina de matar, es bien cierto: pero también es un medio para el transporte de las personas y para la unión de países y culturas en el planeta. 

El hombre es capaz, desgraciadamente, de crear lo mejor y lo peor, pero no por ello un creador ha de dejar de hacer lo que mejor sabe puesto que su creación también tendrá resultados positivos para la humanidad. 

Ese es el mensaje de "El viento se levanta", que por otra parte narra la vida real de un personaje real, cosa a la que Miyazaki es perfectamente fiel. 

El director critica además el Japón de los tiempos de Jiro Horikoshi y a su gobierno autoritario que somete a la persecución a los que están en su contra. De la misma manera, lo hace con la Alemania de los nazis, presente también en el filme por su básica relación con Japón en aquel momento histórico. Quien vea en esta película una apología belicista, no conoce primeramente a Miyazaki y, por otra parte, no ha entendido la propia película.


"El viento se levanta" es además radicalmente diferente de todo lo que el director ha hecho hasta la fecha. 

Se trata de una historia realista que, aunque tiene momentos para la ensoñación y lo onírico y metafórico (geniales) está perfectamente acotada en el mencionado realismo. 

El hecho de que un autor pueda cambiar de registro de esta manera y con esta soltura dice mucho de su capacidad y solidez como autor, valga la redundancia. 

La obra, de un intimismo lleno de delicadeza, es un drama fantástico que, además de los asuntos artísticos y políticos mencionados, trata otros como el amor, la amistad, la enfermedad, la muerte, la persecución de un sueño o la relación de oriente con occidente. 

Está, además, llena de homenajes a otros personajes (no soy el único que ha visto a Thomas Mann en el misterioso personaje del albergue) y a obras literarias y, también, es un fresco intrahistórico y costumbrista magnífico. Sobra decir que la animación y sus detalles son soberbios. 

"El viento se levanta" es una película incomprendida que, con el tiempo, será juzgada como se merece (si es que no lo está siendo ya, por fin).

domingo, 4 de julio de 2021

PONYO EN EL ACANTILADO. UNA FÁBULA PRECIOSA PARA NIÑOS Y ADULTOS

PONYO EN EL ACANTILADO de Hayao Miyazaki - 2008 - ("Gake no Ue no Ponyo")

Después de películas más complejas o "adultas" (nótese las comillas) como "La Princesa Mononoke", "El viaje de Chihiro" o "El castillo ambulante", "Ponyo en el acantilado", la décima obra de Hayao Miyazaki, fue una producción más simple tal vez que las anteriores en el sentido de que narraba una historia más lineal y con menos metáforas (que no es que no las tenga) y que, aparentemente, iba mucho más dirigida a un público "más pequeño" por estar protagonizada por niños que superan las convenciones del mundo de los adultos (además, incluso el trazo de los dibujos es más "naif" y las escenas de "acción" más hiperbólicas). 

La realidad es que "Ponyo en el acantilado" narra una fábula ecologista (posiblemente sea una de las películas ecológicamente hablando más militantes de Miyazaki, lo que ya es decir) que, como era de esperar, está orientada tanto a los mencionados niños como a los adultos, y es bien complicado contentar a ambos públicos, tan radicalmente diferentes, a la vez. 

El sensei de la animación japonesa es un experto en crear historias para todas las edades y que sean capaces de moralizar sin maniqueísmos y sin simplezas obvias.

Basada en parte en el cuento clásico de "La Sirenita", "Ponyo en el acantilado" se centra en la historia de amistad y amor de dos seres diferentes que vienen de dos mundos diferentes pero complementarios y que se necesitan para sobrevivir. 


La tierra y el mar, los hombres destructores del medio ambiente y los "peces" que lo preservan se ven obligados a colaborar para salvar dicho medio ambiente y es la inocencia de los más jóvenes el ingrediente principal para hacerlo. 

Miyazaki pone el futuro en manos de estos jóvenes, de los niños, clarividentes y lúcidos y que todavía no están podridos por el mundo adulto.


Sobra decir que la animación de la película es genial (como he dicho, de trazo notablemente más grueso y "naif" en comparación con los filmes anteriores del director) y el mundo en el que todo se ambienta, cargado de detalles y de contraposiciones (el realismo del exterior y las formas más exageradas del interior de los mares), está sacado directamente de un libro de cuentos infantil en su diseño. Escenas como el maremoto son además geniales en toda su desquiciada locura. 

"Ponyo en el acantilado" puede ser menos enrevesada, críptica, violenta y simbólica que la filmografía anterior de su creador, pero eso no quita que tenga toda su personalidad y que renuncie a una visión adulta de sus hechos. Es, a todas luces, otra joyita de la animación de Miyazaki.

sábado, 1 de mayo de 2021

EL CASTILLO AMBULANTE. UNA PRECIOSA AVENTURA CONTRA LA VIOLENCIA Y LA GUERRA

EL CASTILLO AMBULANTE de Hayao Miyazaki - 2004 - ("Hauru no Ugoku Shiro")

Después del megaéxito de "El viaje de Chihiro", Hayao Miyazaki adaptó la novela "El castillo ambulante" de la británica Diana Wynne Jones y volvió a conseguir otro de sus grandes filmes, centrado ahora mucho más en la pura aventura de corte fantástico pero en el que se exploran los asuntos habituales de su filmografía. 

De ambiente más "europeo", "El castillo ambulante" contiene, como era de esperar, un mensaje ecologista (es Miyazaki) y un retrato de la llegada a la madurez y a la autosuperación de la propia imagen que una persona tiene de sí misma y de la que transmite al exterior (que apareció en "Porco Rosso" o en el propio "El viaje de Chihiro"). 

Sin embargo, aquí hay un tema que está por encima de todos los demás: la crítica a la guerra en todas sus vertientes y, en concreto, a la Guerra de Irak, algo que el propio Miyazaki afirmó en su día, allá por 2004.

Aunque el antibelicismo aparece en "Nausicaa del Valle del Viento", en "El castillo en el cielo", en "Porco Rosso" o en "La Princesa Mononoke", es en esta película hasta la fecha en la que ha cobrado más fuerza que en ninguna otra de su autor. 

A través de la odisea de Sophie y sobre todo de Howl (al que intentan obligar a que participe en la mencionada guerra), se disecciona con ojo agudo la legitimidad de una contienda incluso cuando se esgrime la bandera de "mantener la paz".

Por supuesto, y por medio de diálogos fantásticos y de escenas llenas de lucidez que apuestan por los buenos sentimientos en las relaciones entre los humanos, Hayao Miyazaki arremete contra la violencia en todas sus formas y contra las personas sin escrúpulos, que, a pesar de todo, también pueden tener un lugar para la redención. 

Otro asunto tratado es el machismo: Sophie, por medio del cambio exterior que experimenta, aprende a ser una mujer más segura de sí misma y fuerte y derrota a los convencionalismos de su mundo (entre ellos, los del propio Howl, personaje completísimo y lleno de brillantes claroscuros). 

Otros personajes secundarios tratan igualmente asuntos como el clasismo, el amor, la amistad o la integridad. Todo envuelto en una fascinante historia cargada de aventuras y con escenas de acción, como siempre, soberbias, y llevadas con un ritmo perfecto. 

La animación, por supuesto, es impecable, y los personajes y los escenarios son un ejemplo de maestría a la hora de crear un mundo fantástico. "El castillo ambulante", otro gran éxito a nivel mundial de Miyazaki, es otra maravilla que nadie debe perderse.

miércoles, 24 de febrero de 2021

EL VIAJE DE CHIHIRO. LA IDENTIDAD HUMANA Y DE JAPÓN SEGÚN HAYAO MIYAZAKI

EL VIAJE DE CHIHIRO de Hayao Miyazaki - ("Sen to Chihiro no kamikakushi")

Éxito fulminante desde su estreno, película japonesa mítica que para muchos puso fin a la etapa de expansión y de consolidación del manga en occidente que comenzó a finales de los ochenta y catalogada como una de las mejores de la década del 2000 e incluso de la historia del cine, "El viaje de Chihiro" todavía confirmó más a Hayao Miyazaki como la eminencia de las historias de animación a nivel mundial que es hoy. 

Película complejísima a la vez que ágil, fresca y divertidísima (combinación que es difícil de lograr), "El viaje de Chihiro" supone en la filmografía del autor japonés la reunión del conjunto más amplio de asuntos que hasta ahora se habían tratado conjuntamente en una sola de sus películas.

Tal vez inspirada en cuentos clásicos de tradición europea como "Alicia en el País de las Maravillas" de Lewis Carroll o "Pinocho" de Carlo Collodi, el séptimo largometraje animado de Miyazaki propone el viaje de una niña del "mundo real" al mundo de los dioses japoneses, viaje que adquiere enormes tintes simbólicos que sirven al autor para tratar toda clase de temas. 

Tenemos los universales de siempre (amor, amistad, fraternidad, familia, relaciones entre padres e hijos, libertad, compromiso, paso de la infancia a la madurez) junto al habitual ecologista (cómo no iba a estar presente) y junto a otros como la búsqueda de la identidad de la protagonista, que según he leído corre paralela a la búsqueda de la identidad del Japón de las últimas décadas, occidentalizado desde el siglo XX pero que sigue siendo presa de su identidad (valga la redundancia) ancestral y de sus viejos valores, positivos unos, negativos otros, pero de una forma u otra arraigados en la idiosincracia nipona.

Los momentos de aventura y las escenas de acción (geniales como siempre) se dan la mano con las metáforas constantes sobre los asuntos tratados, mientras que la galería de personajes, extraída de la mitología y del folclore japonés y convenientemente actualizada, representa una gran variedad de tipos inolvidables y entrañables.


Todos, desde la propia Chihiro hasta la malvada Yubaba, el noble Haku o el dios Sin Cara (personaje complejísimo y extremadamente críptico que, visionado tras visionado de la cinta, descubre nuevos matices y cuyo contenido final nunca deja de suscitar interpretaciones) forman ya parte del imaginario colectivo no sólo de oriente, sino de occidente. 


Por supuesto, sobra decir que la animación, el nivel de detalle y la fluidez e imaginación del conjunto a nivel técnico es absolutamente soberbia. 

"El viaje de Chihiro" es una obra mítica, de culto absoluto, una joya de la animación mundial. Por fin, de una maldita vez, Hayao Miyazaki, y con él el Studio Ghibli, era reconocido como se llevaba mereciendo desde hacía ya décadas.

miércoles, 6 de enero de 2021

LA PRINCESA MONONOKE. MIYAZAKI SE COLOCA DEL TODO EN EL MAPA OCCIDENTAL

LA PRINCESA MONONOKE de Hayao Miyazaki - 1997 - ("Mononoke Hime")

A pesar de la grandísima fama de la que gozó la soberbia "Porco Rosso", fue tal vez "La Princesa Mononoke", llegada a países como España en plena fiebre del manga (en su etapa de madurez además, a finales de los años noventa, cuando el cómic en general empezó a ser reconocido como se merecía), la película que terminó de localizar en occidente (tal vez de forma algo tardía, pero es normal) a Hayao Miyazaki como el gran y reconocido maestro de la animación que es a nivel mundial. 

Volvemos a tener sus asuntos de siempre (la ecología, la defensa del medio ambiente y el férreo antibelicismo) esta vez en el marco de una Edad Media japonesa mítica poblada por seres fantásticos. 

Volvemos a tener la imaginación desbordante a nivel visual que caracteriza a su autor (con una de las galerías de monstruos y entes sobrenaturales más carismáticas de su carrera, que ya es decir), volvemos a tener unos escenarios recreados con un esplendor sin par y volvemos a tener una animación absolutamente maravillosa de un realismo, detalle y fluidez que se puede calificar como legendaria. 

Y volvemos a tener una trama original y encantadora con diálogos ejemplares en la que se enfrentan dos mundos contrapuestos: el de la naturaleza y el de los humanos que necesitan "aprovecharse" de ella por diversas razones (perfectamente extrapolable a nuestros días y al drama de la explotación del planeta por parte de agentes sin escrúpulos).

"La Princesa Mononoke" tiene una trama en la que la aventura pura, las escenas bélicas y el intimismo romántico se complementan sin fisuras y unos personajes que desprenden carisma desde el primer minuto y que despliegan dilemas universales (la integridad, el amor, la ambición, el poder, el odio, la amistad, el respeto, el hastío de un mundo injusto...) excelentemente recreados. 

Las escenas de acción y de batallas son, una vez más, puros prodigios: vibrantes, impactantes, capaces de sentar escuela tanto en la animación como en la imagen real. 

Y, como he dicho, es un filme cargado de contenido y de referencias a nuestro tiempo; el de 1997 y el de ahora, 2021. No ha perdido, tristemente, actualidad. Si alguien no ha visto otra de las grandes obras del sensei de la animación japonesa... ¿A qué está esperando?


sábado, 28 de noviembre de 2020

PORCO ROSSO. EL ALEGATO CONTRA LA GUERRA DE HAYAO MIYAZAKI

PORCO ROSSO de Hayao Miyazaki - 1992 - ("Porco Rosso") 

Originalmente, “Porco Rosso” fue ideada como una película exclusivamente dirigida a los niños que sería emitida en los vuelos de la Japan Airlines. 

Sin embargo, al estallar la Guerra de Yugoslavia de 1991, Miyazaki decidió realizar con ella un alegato antibelicista (ya presente en otras creaciones suyas como "Nausicaa del Valle del Viento" -tanto en la película como en el cómic-) en el que, además, trataría otros asuntos que son constantes en su obra. 

De esta manera, la amistad, el amor, la ecología (aquí algo más desplazada a favor del mencionado antibelicismo) o la redención estarían de nuevo presentes en la película.

Porco Rosso, una suerte de Barón Rojo de fondo bondadoso, es un aventurero del aire, un cazarecompensas aparentemente desencantado pero que todavía guarda esperanzas de encontrar su paz interior, destrozada por la Primera Guerra Mundial, como la de su amada Gina (ella perdió de manera violenta a todos sus maridos y él a sus amigos y compañeros de escuadra). 

El personaje de Fio se contrapone a ellos, siempre ilusionada y febrilmente enamorada de la vida, que todavía es un mundo casi virgen para ella. 

También lo hace el de Curtis, un galán (una suerte de Errol Flynn de dibujo animado) ambicioso hasta la extenuación y que por ello intenta derrotar a Porco Rosso a toca costa pero con el que terminará desarrollando una cierta amistad que nacerá del respeto mutuo. 

La maldición del protagonista está abierta a multiples interpretaciones, aunque también hay que decir que el animal preferido de Hayao Miyazaki es el cerdo, el cual aparece en muchas de sus obras, por lo que el aspecto de Porco Rosso puede que también sea una simple preferencia. 

Con una animación prodigiosa en su fluidez y detalle y con unos escenarios naturales esplendorosos y brillantes, “Porco Rosso” es una fascinante e inolvidable película cargada de ritmo, de geniales combates aéreos y con un perfecto equilibro instaurado entre la acción, el romance y el humor que, además, como he mencionado, es un alegato antibelicista precioso y lúcido. Imprescindible.

miércoles, 28 de octubre de 2020

NICKY, LA APRENDIZ DE BRUJA. LA PELÍCULA MENOS CONOCIDA DE HAYAO MIYAZAKI

NICKY, LA APRENDIZ DE BRUJA de Hayao Miyazaki - 1989 - ("Majo no takkyubyn") 

Después de la mítica "Mi vecino Totoro", Hayao Miyazaki volvió a presentar una fábula sobre el paso de la infancia a la primera madurez en "Nicky, la aprendiz de bruja", una joyita de la animación que ha sido eclipsada por las películas más famosas del director japonés pero que no desmerece en absoluto del resto de su filmografía. 

Muy sencilla en su argumento, como la mencionada "Mi vecino Totoro", el quinto filme de Miyazaki narra la historia de una joven aprendiz de bruja bondadosa, Nicky, que a modo de "graduación" ha de vivir sola durante un tiempo entre seres humanos comunes, sin poderes mágicos, para formarse como persona. 

La trama vuelve a ser casi mínima y en su discurrir cobran importancia clave los pequeños detalles que la salpican: volvemos a una cotidianeidad encantadora en donde las acciones más leves de la vida diaria están cargadas de significado y que integra perfectamente la mencionada cotidianeidad (valga la redundancia) en un mundo de realismo mágico coherente y personal. 

Los personajes vuelven a estar cargados de buenos sentimientos y los seres fantásticos son una suerte de guardianes de dichos personajes en su aprendizaje.

Cobra especial importancia en la película uno de los habituales animales "mágicos" que tanto suelen gustar a Miyazaki: el de Jiji, el sabio gato de Nicky, que a todas luces es un nuevo Totoro que acompaña a la protagonista en su tránsito hacia el mundo adulto, tránsito nada traumático pero consecuente y realista cargado de melancolía (por eso el filme es tanto para niños como para adultos, valga la redundancia: me atrevería a decir que estos se verán perfectamente reflejados en ciertas vivencias de la joven bruja). 

El aspecto animado de "Nicky, la aprendiz de bruja" es una vez más genial y absolutamente impecable. A la habitual y fluida animación llena de realismo y detalles hay que añadir ahora el retrato de un mundo fantástico de aires mediterráneos en el que la luz traduce los sentimientos de los personajes que no son claros a simple vista. 

Posiblemente le falte la perfección que tienen obras como "Mi vecino Totoro", "Porco Rosso", "La Princesa Mononoke" o "El viaje de Chihiro", pero la quinta cinta de este sensei animado japonés es fantástica en todos los aspectos.


lunes, 28 de septiembre de 2020

MI VECINO TOTORO. LA MAGIA DE LA SIMPLEZA MÁS DEPURADA DE HAYAO MIYAZAKI

MI VECINO TOTORO de Hayao Miyazaki - 1988 - ("Tonari no Totoro")

"Mi vecino Totoro", la película que termina de confirmar de forma definitiva al Studio Ghibli como uno de los estudios de animación básicos de la historia del cine, es un canto a la infancia y a la vida simple en el campo.

Esa que tanto ama su creador, Hayao Miyazaki, que levanta una obra maestra desde la sencillez más absoluta, una de las cosas más difíciles de conseguir en un filme de cualquier tipo. 

Dos niñas se trasladan con su padre a vivir a una casa apartada en un entorno natural idílico y, mientras su madre se recupera en un sanatorio de una enfermedad cuyo nombre no se llega a decir, descubren el mundo fantástico de los espíritus del bosque, personificados en el archiconocido Totoro, el gato gigantesco y carismático que se convertiría en la "mascota" del propio estudio de Miyazaki, y en otros seres como los duendecillos del carbón o el estrambótico y originalísimo Gatobus. 

Entre juegos y juegos y con un argumento minimalista donde la sencillez está elevada a su máxima expresión el espectador se convierte en un compañero más de estas niñas y regresa a su infancia.

Muchas interpretaciones tiene "Mi vecino Totoro", y muchas más sigue suscitando hoy. Película de meandros complejos tras su mencionada sencillez expositiva, podemos encontrar en ella el mensaje ecologista habitual de Hayao Miyazaki una vez más, así como (yo lo veo de esta manera) una representación más del paso de la infancia a una cierta concepción primeriza de los "peligros" de la edad adulta, representada la primera por los juegos de las niñas con sus compañeros del bosque y la segunda por el "susto" ante la enfermedad de su madre.

También encuentro en la película una propuesta de divagación sobre el papel de la imaginación en la infancia ante la posibilidad de los primeros hechos traumáticos (el debate sobre si Totoro y sus amigos son seres reales siempre surge) aunque alejada de lecciones morales, lo cual es muy de agradecer.

La animación de "Mi vecino Totoro" es, como viene siendo ya habitual en el Studio Ghibli, una maravilla, y tanto personajes como decorados son una delicia absoluta. 

El filme fue estrenado en 1988 en Japón junto a la también excelente "La tumba de las luciérnagas" del gran Isao Takahata (del que hablaré en otro momento), una película de estilo completamente contrario al de ésta, para "demostrar la cara y la cruz de la temática que ambas trataban". 

En Estados Unidos se estrenó el filme en 1993 y en Europa a partir de 1995 (el manga japonés no estaba entonces tan aceptado como hoy en día y las producciones orientales no gozaban del favor que hoy tienen).

viernes, 21 de agosto de 2020

EL CASTILLO EN EL CIELO (LAPUTA). SE ASIENTAN MIYAZAKI Y EL STUDIO GHIBLI

"El castillo en el cielo" es la tercera película de Hayao Miyazaki y es la que confirma del todo al Studio Ghibli como un estudio de animación a tener en cuenta a nivel mundial tras la también genial "Naussicaä del Valle del Viento", que adaptaba su cómic homónimo.

Con esta película comparte dicha obra el ser una historia de aventuras plagada de buenos sentimientos y donde no falta, por supuesto, el habitual mensaje ecologista, antibelicista y a favor de una vida pacífica y sin ambiciones enfermizas del autor japonés (el asunto de la lucha absurda por el poder, que corrompe y destroza las vidas de los seres felices, vuelve también desde la mencionada "Naussicaä" y será otro de los asuntos centrales de la obra de Miyazaki). 

Este maravilloso filme sigue sorprendiendo hoy con su esplendorosa, fluida y detalladísima animación, todo un ejemplo de buen hacer artesanal y de realismo que deja con la boca abierta (las técnicas animadas han evolucionado mucho, y a mitad de los años ochenta realizar una producción de estas características manteniendo la calidad que tienen no era especialmente fácil).

Con una ambientación mágica-medieval con toques de "steampunk" y con unos escenarios asombrosos, "El castillo en el cielo" narra una historia de aventuras directa y lineal y, sin embargo, interesantísima desde el primer momento en el que la acción se equilibra perfectamente con una trama en la que los personajes se desarrollan a la perfección y en la que hasta los villanos tienen escondido un as en la manga para sorprender al espectador (otra característica habitual de los filmes de Miyazaki a partir de este momento). 

La banda sonora es otra maravilla por otra parte, mientras que las escenas de acción deberían servir para darle una clase a más de un director de este género (las persecuciones del filme son maravillosas en su fantástico frenetismo, y otras como la batalla final en la fortaleza de Laputa y la caída de lo que queda de esta civilización son absolutamente inolvidables). 

No se la pierdan. Bueno, no se pierdan esta ni ninguna de este creador. Viva Miyazaki, el hombre que de cualquier historia por simple que sea hace una joya.