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sábado, 10 de mayo de 2025

LOS JUEGOS DEL HAMBRE. UNA PRIMERA ENTREGA MAGNÍFICA Y MUY INTERESANTE

LOS JUEGOS DEL HAMBRE de Gary Ross - 2012 - ("The Hunger Games")

La saga fílmica de "Los juegos del hambre" se vino abajo en sus dos últimas entregas (y en su precuela, que es cuestión aparte que ya comentaré) a causa de lo esperable: esa manía tan de moda ahora de adaptar un libro partiéndolo en dos películas alargadas hasta la náusea.

Sin embargo, las dos primeras partes, las más interesantes también pienso en su trama, son muy reivindicables. Sí, es cierto que pueden ser una copia de obras anteriores (especialmente del clásico fílmico "El malvado Zaroff" y de la novela japonesa y sus adaptaciones al cómic y al cine "Battle Royale"), pero también es cierto que dentro de esto saben innovar y, tratándose de unas obras para jóvenes (lo digo sin forma despectiva ninguna), exponer asuntos políticos bastante interesantes. 

Porque lo cierto es que estamos ante una saga que lanza duras críticas a las dictaduras, al sistema que perpetúa la pobreza y la incultura, a la demagogia, al mundo de la televisión y del espectáculo, idiotizadores supremos de las masas, y también a los movimientos rebeldes que surgen para acabar con una situación injusta pero que se pervierten. 

La primera película de dicha epopeya, del poco prolífico pero buen director en general Gary Ross, es coherente en su mensaje político y desarrolla a los personajes de forma precisa y también crea escenas de acción memorables.


"Los juegos del hambre"
sorprende por ser una obra comercial violenta, sádica incluso, y muy cruel, en la que nadie se corta un pelo a la hora de "asesinar" a un niño ante las cámaras. 

Gary Ross engancha desde el primer minuto y elabora una cinta llena de acción vertiginosa, con personajes bien trabajados, con una estética muy personal y conscientemente futurista-kitsch (pero nada cutre) y con un mensaje como he dicho coherente en todo momento. Por desgracia, como he dicho, la saga fílmica se malograría en la tercera y en la cuarta parte y no se recuperó tampoco en la reciente precuela.

sábado, 25 de enero de 2025

SEABISCUIT. UNA APOLOGÍA MÁS CON TODOS LOS TÓPICOS DEL SUEÑO AMERICANO

SEABISCUIT de Gary Ross - 2003 - ("Seabiscuit")

"Seabiscuit" es decepcionante, especialmente porque Gary Ross había debutado con una película muy original, "Pleasantville", con un mensaje bastante interesante y acertado, pienso. 

Y "Seabiscuit" es un viraje total a la convencionalidad. Y ojo, está bien rodada, tiene una fotografía bonita, una representación histórica cuidada, unos actores que lo hacen bien (repite un más que solvente Tobey Maguire como protagonista) y una trama que se sigue sin molestias, aunque está algo alargada (a la película le sobran unos quince o veinte minutos de metraje sin mucho interés). 

Sin embargo, el conjunto del filme no dice nada que no hayamos visto ya miles de veces antes. Y es que Gary Ross rueda en su segunda creación otra (otra más) apología barata de la persecución del Sueño Americano. 

Es cierto que la película esquiva la ñoñería y el mensaje patriotero con elegancia, todo hay que decirlo (se nota que, a pesar de todo, el director pretende escapar de esto), pero de una forma u otra la trama nos la sabemos de memoria, así como las reacciones de los personajes y todo ese trasfondo histórico manidísimo de gente que sale adelante en los USA de la Gran Depresión y que contamina de esperanza el corazón de todos esos que lo están pasando mal.

Es cierto igualmente que Seabiscuit fue un caballo de carreras real que vivió en los años treinta y cuarenta y que la historia del filme, al parecer, es valga la redundancia totalmente real (hay además un libro bastante conocido en los USA sobre este Seabiscuit), pero es que la hemos visto tantas y tantas veces, en miles de "idénticas variantes", que, sencillamente, nos acaba importando bastante poco. 

"Seabiscuit", por supuesto, fue candidata al Oscar en su momento: ya saben lo que a los americanos les gusta este tipo de película. Pos bueno, pos fale. A mi por lo menos no me dice nada. Correcta, y punto. Bien rodada, y nada más. No es un bodrio pero se olvida al rato de haberla visto.

martes, 28 de noviembre de 2023

PLEASANTVILLE. ORIGINAL, LLENA DE LECTURAS LÚCIDAS Y VISUALMENTE PRECIOSA

PLEASANTVILLE de Gary Ross - 1998 - ("Pleasantville")

Innovar en lo que se refiere a las clásicas historias de inconformismo y de héroes cotidianos que se rebelan contra una sociedad intransigente o beata es bastante difícil, pienso. Dicen que está todo hecho en casi todos los géneros. Bueno, pues en 1998 Gary Ross innovó de sobra en este aspecto en su debut en el cine, "Pleasantville", una película que es una delicia y que, a pesar de que cuenta lo que ya nos conocemos de memoria, lo antes referido, lo hace desde un punto de vista completamente nuevo en su momento y que hoy sigue sorprendiendo. 

Dos hermanos muy diferentes y que se llevan mal, unos excelentes Tobey Maguire y Reese Witherspoon, se ven transportados desde el mundo real al mundo de Pleasantville, el pueblo que da nombre al filme. 

Pleasantville es un lugar bucólico inspirado por las series de televisión norteamericanas de los años cincuenta que narraban las historias cotidianas de familias sanas en entornos sanos (pueblos de la Norteamérica profunda habitualmente) y que representaban lo mejor del Sueño Americano mientras servían de ejemplo de todo lo que había que luchar por conseguir en la vida (casa con jardín, familia feliz, un buen trabajo, una rutina paradisíaca, desayunos copiosos en familia, un buen instituto para los niños, fines de semana de barbacoas al sol, vecinos solidarios y muy educados, partidos deportivos donde los más jóvenes ejercitan su capacidad de competencia...). 

"Pleasantville" es el nombre de la serie a la que el personaje de Maguire, un "loser", está enganchado. Ahora, él y su hermana tendrán que buscar la manera de salir de esta propia serie, de este lugar idílico, precioso, pacífico, sin malas personas, pero en el que late el conformismo más siniestro y enfermizo.

"Pleasantville" es una fábula que se enfrenta radicalmente a la persecución enfermiza del mencionado Sueño Americano y que se opone también de forma radical a todo conformismo, a toda uniformidad, a favor de la libertad e incluso del caos que pone a cada cual en su sitio. 

Gary Ross recrea un mundo originalísimo en el que se alterna el color y el blanco y negro (y en el que el color y su uso cobra especial relevancia narrativa), que se enfrenta a convulsiones y por medio del cual analiza el miedo al cambio, la intransigencia, la mediocridad provinciana, el poder del patriarcado más pacato, la independencia de la mujer, la corrupción, el populismo, la represión sexual o la hipocresía. 

"Pleasantville" es un peliculón bastante poco conocido y que no ha sido valorado hasta ahora, pienso. Muy reivindicable, aunque la carrera posterior de su director, siendo correcta, no haya sido ya tan innovadora.