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sábado, 3 de agosto de 2024

DEADPOOL & WOLVERINE. UN CARAMELITO DE ACCIÓN DIVERTIDÍSIMO PARA FANS DE MARVEL

DEADPOOL & WOLVERINE de Shawn Levy - 2024 - (""Deadpool and Wolverine")

Lo comentaba en mis otras redes: creo que Marvel está tirando demasiado para las películas más "señeras" de su UCM de nostalgia y de encuentros entre personajes míticos. Desde "Spiderman: No way home" hasta "Doctor Extraño en el Multiverso de la locura" pasando por esta "Deadpool and Wolverine" que hoy comentamos.

Entiendo la estrategia y entiendo que suele ser un seguro de éxito, y también entiendo que realmente estamos en una etapa de este UCM marcada por el multiverso y sus dinámicas (y que además nos ha dado sorpresones como la mentada tercera película del hombre araña). No obstante, creo que la fórmula se puede agotar y quería comentarlo en esta reseña.

En "Deadpool and Wolverine" todavía funciona dicha fórmula: las sagas de los dos personajes pasan, usando las reglas del mencionado multiverso de Marvel, del universo clásico de los X-Men cinematográficos al UCM con coherencia y cachondeo (y con la ruptura de la cuarta pared que siempre ha caracterizado al personaje de Deadpool) mientras se hace un homenaje a los mutantes y, además, se trata de poner un cierto orden en la loca línea temporal de estas sagas, que era un auténtico desastre desde la primera cinta de Lobezno en solitario.

El resto de la película es pura diversión. Es brutalmente divertida, valga la redundancia, y aunque creo que es un poco larga para lo que cuenta (la parte final se me repite un poco), cumple de sobra y es un caramelito para el fandom de Marvel de todos los tiempos lleno de sorpresas constantes (que no voy a desvelar, evidentemente).

La química entre Ryan Reynolds y Hugh Jackman funciona desde el minuto uno y ambos configuran una "buddy movie" superheroica de acción enloquecida, de luchas sangrientas (se conserva esto de las dos primeras cintas de Deadpool, lo cual es de agradecer) y de chistes que se mueven entre lo canalla, lo zafio y lo inteligente disparados a ritmo de metralleta.

La trama es además interesante, actualiza a sus personajes, cuenta con una villana con carisma y, sobre todo, no comete el error de la horrorosa "Deadpool II" o de películas como "Thor: Ragnarok", porque ahora estamos otra vez en una comedia pero en ella no todo vale en pos de la comedia. 

Las risas son lo primero en la película, sí, evidentemente, pero no condicionan al cien por cien ni descuidan un argumento que trata de ofrecer también su drama y su contexto bien y lógicamente cohesionados.

"Deadpool and Wolverine" tiene fallos igualmente: la trama está llena de lagunas y desaparecen de forma muy cutre personajes clave de "Deadpool II". No obstante, el conjunto general es bueno, bonito y emotivo. Un soplo de aire fresco, pienso, para el cuestionado por irregular UCM de después de "Vengadores: Endgame".

sábado, 16 de abril de 2022

LOS NUEVOS MUTANTES. UN CIERRE FINAL A DESTIEMPO, DESLUCIDO Y MALTRATADO

LOS NUEVOS MUTANTES de Josh Boone - 2020 - ("The New Mutants")

"Los nuevos mutantes" es una película maldita. Maldita porque, entre mil vicisitudes, fue cancelada varias veces y fue estrenada más de dos años después del momento en el que le tocaba haberlo sido.

Dirigida por el apreciable Josh Boone, llevaba rodada desde 2017 y tenía toda la pinta de que iba a ser el inicio de un nuevo grupo de mutantes dentro del universo de los "X-Men" del cine, que, tras el baile enloquecido de derechos que ya nos conocemos, fue cerrado del todo con "X-Men: Fénix Oscura" (presumiblemente, los mutantes entrarán en algún momento, reiniciados tal vez -o no, que ya hemos visto a su multiverso en acción-, en el Universo Cinematográfico de Marvel).

Primero, "Los Nuevos Mutantes" se retrasó para no tener que competir con "Deadpool II", de su propia saga. Luego, para no hacerlo con la mencionada "Fénix Oscura", también de su propia saga. Luego, Disney compró la Fox y se volvió a retrasar. Y luego, llegó el coronavirus y hasta los últimos días de agosto de 2020 no la pudimos ver en las salas.

Se dijo de todo en todo el tiempo que la película se estuvo posponiendo: que iba a ser aprovechada como el reinicio de los mutantes del mencionado UCM, que iba a ser estrenada en plataformas, que iba a tener formato serie incluso llegué a escuchar. 

Sí que se ha eliminado en ella prácticamente toda referencia a supuestos hechos posteriores de la Saga Cinematográfica de los X-Men (entre ellos, se eliminó un cameo de Antonio Banderas que la enlazaba con ella todavía más).

Finalmente, se estrenó en los cines como he dicho, a destiempo, deslucida, con su franquicia madre ya cerrada tras la de nuevo mencionada "Fénix Oscura" (de la que originalmente era antecesora). Es una lástima lo maltratada que ha sido esta película, y el mismo Josh Boone ha reconocido que estos años han sido frustrantes para él debido a esto.

Y bueno... ¿Qué tenemos finalmente en "Los nuevos mutantes"? Pues creo que tenemos una muy, muy buena idea, pero mal aprovechada.


El mezclar a los referidos mutantes con el terror
era algo novedoso en una franquicia llena de películas dramáticas y graves o de comedias (escasas: sólo las dos entregas de" Deadpool") y, en general, en un género en el que la fusión de géneros no se suele dar, valga la redundancia.

Boone le pone ganas e ilusión, cuida la ambientación y la luz siempre apagada, y los actores y las actrices (ya crecidos hoy y famosos tras varias series y películas) le echan muchas ganas.

Le falla, por desgracia, un guión que no se sostiene. El lugar en el que están recluidos los mutantes no tiene razón de ser tal y como está concebido, y no se explica nada, pero absolutamente nada, de quién está detrás de todo esto.

Los personajes tienen carisma (en parte gracias a sus intérpretes), pero no están especialmente bien desarrollados, mientras que la villana de la función es muy sosa, muy aburrida, sin ninguna clase de interés.

La trama se sigue con comodidad y la película no es larga, pero como obra de terror, que es el principal de sus alicientes, no funciona: no da mal rollo, no crea inestabilidad en el espectador y apenas hay dos o tres sustos que, para colmo, son bastante tópicos y tontorrones.

Finalmente, todo termina de resentirse cuando llega el final: se nota que "Los nuevos mutantes" está descuadrada, fuera de su tiempo y de su momento, y que se ha quedado como un producto aparte, marginal en su saga, con sus conexiones cortadas de mala manera (lo cual la empobrece muchísimo).

Es una lástima lo que le ha pasado a esta película. Me da la impresión de que, en su momento, y si su franquicia no se hubiese cancelado casi de golpe, habría dado resultados por lo menos más aceptables dentro de su larga y malograda serie. Ahora, a esperar a los mutantes del UCM toca.

viernes, 15 de abril de 2022

X-MEN: FÉNIX OSCURA. UN CIERRE DE GOLPE, APRESURADO Y DECEPCIONANTE

X-MEN: FÉNIX OSCURA de Simon Kinberg - 2019 - ("X-Men: Dark Phoenix")

Es cierto que los bailes de derechos no han permitido todavía que en el cine los mutantes y los Vengadores compartan un universo Marvel común, como hacen en los cómics desde siempre.

Y es cierto que a veces hay que trabajar con estos hechos sobre la mesa e improvisar. Pero también es cierto, y decepcionante, que "X-Men: Fénix Oscura" sea poco más que un capitulito de una serie que cierra toda una saga mítica a toda prisa y con una desgana que da miedo.

El mal hacer es algo que se nota. La falta de ilusión, la falta de ganas. Algo similar a lo que ocurrió con la saga de "The Amazing Spider-Man", que nació muerta y que también se cerró a toda máquina para pasar la gorra un rato y exprimir hasta el último céntimo con el valor seguro del Hombre Araña por delante (sí, ahora este Spider-Man ha tenido su lugar en el UCM, pero eso ha sido a toro pasado).

Todo en "X-Men: Fénix Oscura", dirigida por Simon Kinberg, guionista habitual de la franquicia, corre que se las pena. No se desarrolla nada, pero nada de nada. Los protagonistas, cero. Magneto, cero. Los nuevos seguidores de Magneto, cero. Los D'Bari, cero. El Fénix, cero. Genosha, cero. O casi cero en algunos casos. Pero en conjunto, prácticamente nada.


Todo es precipitación. Personajes básicos de la saga, despachados sin drama. El conflicto entre los mutantes y los humanos, despachado en dos minutos. El reencuentro entre Xavier y Magneto, despachado en un instante. El combate final, despachado en un ratito.

Y diálogos no especialmente buenos, y giros de guión forzados, y personajes secundarios olvidados (algunos cuya muerte importa un pito o que, directamente, desaparecen y listo...) y una escena final en un tren que ni siquiera es especialmente espectacular para lo que toda aventura de personajes de Marvel se merece.


"X-Men: Fénix Oscura" es uno de los cierres más decepcionantes de la historia. Ahí quedan maravillas como "X-Men: Primera Generación" o "Logan" y también bodrios como "X-Men: La decisión final", "Lobezno" o "Deadpool II" e, independientemente de la irregularidad de toda esta saga que ha sido construida de forma abrupta e improvisada, con incongruencias gordas y hasta con lagunas temporales cutres, solamente por habernos tenido desde el año 2000 enganchados a ella y por habernos dado dos o tres obras maestras del cine de superhéroes (además de por haber disparado el pistoletazo de salida a su "boom") merecía mucho, mucho más que esto.

Una verdadera lástima. Mañana, acabo este ciclo con "Los Nuevos Mutantes", una película que era originalmente el inicio de otro ciclo nuevo en esta saga pero que se quedó frustrada y colgada debido a los antes mencionados bailes de derechos.

jueves, 14 de abril de 2022

DEADPOOL II. REPETITIVA, CANSINA, SIN GRACIA E IRRESPETUOSA CON SU UNIVERSO

DEADPOOL de David Leitch - 2018 - ("Deadpool II")

Voy hoy con una opinión que no suele ser nada popular: odio "Deadpool II". No entiendo por qué es una película tan amada por tanta gente, la verdad. Y ahora voy a dar mis razones.

Una vez, tiene cierta gracia. Dos veces, no. "Deadpool", la primera, me pareció un soplo de aire fresco en un universo cinematográfico de los X-Men habitualmente lleno de películas de conflictos graves y épicos para salvar al mundo. No era el culmen del humor inteligente o transgresor, como se pretendió que pareciese, pero era eso: un soplo de aire fresco.

"Deadpool II", ahora dirigida por David Leitch, después de la brutal carga emocional de la maravilla de "Logan", me apetecía. Pero me encontré una repetición cansina de todo lo que vimos en su antecesora y, encima, y lo que es más imperdonable, una deformación payasesca repugnante de personajes clave del universo de Marvel.

Deadpool aquí ya directamente es un pesado. Un plasta. Sus gracietas no dejan un segundo de descanso y resultan irritantes porque además han perdido la inventiva y la originalidad. Caca, culo, pedo, pis, polla, culo, tetas y comentarios chorras sobre otros superhéroes. Y fin. Todo sin descanso, buscando la risa facilona y forzada: faltan ya solamente las carcajadas enlatadas de las sitcoms americanas.


La historia es una cutrería donde todo pasa por la cara: no se explica nada de la prisión mutante, no se explica nada del futuro del que viene Cable, no se explica nada de qué están haciendo los otros X-Men mientras se lía parda.

Hay lagunas de bulto además: los protagonistas dejan a villanos vivos para que vuelvan a por ellos, Cable pierde su tiempo con Deadpool en vez de ir a buscar a alguien más competente o a alguien conectado con su historia (los que hemos leído los cómics sabemos de qué va esto), el profesor Xavier ni aparece cuando Juggernaut la está formando...


Y ya de coherencia con las anteriores entregas de esta larga e irregular franquicia mejor ni hablo: no las tenían ya películas mejores como "X-Men. Apocalipsis" o "Logan", y no se la voy a pedir a ésta.

Pero es que encima, la cosa viene ahora con un mensaje políticamente correcto a favor de la paternidad y la familia (¿En Deadpool? ¿De verdad?). Es que apesta todo, y mucho, mucho, muchísimo.

Pero hay algo todavía más imperdonable que todo esto en esta chorrada de secuela: el maltrato de personajes de los cómics. Es una moda triste en ambas franquicias de Marvel el coger a caracteres serios y desfigurarlos hasta convertirlos en payasos de opereta. Pasó con la estupidez vergonzosa de "Thor Ragnarok" en el UCM y ha pasado aquí.


El bochornoso amago de X-Force de esta película es eso: bochornoso. Personajes como Estrella Rota aparecen para soltar un chiste patético y luego ser tirados por el retrete para hacer la gracieta facilona y gilipollesca.

Y aparte, ahí está Cable. Ese Cable... Han transformado a un viajero del futuro con conexiones importantes con los X-Men en un imbécil cómico sin pasado, sin presente, sin tormentos, que viene al mundo actual a echar el rato con una panda de idiotas en vez de ir a hablar con el profesor Xavier o con Cíclope para que le ayuden en condiciones. ¿De verdad esto es Cable? Es totalmente lamentable.

"Deadpool II" me parece una mierda de película. Con todas las letras. Repetitiva, aburrida, sin gracia, con una trama que es una basura y con unos personajes desvirtuados hasta la náusea. No salvo absolutamente nada de ella.

miércoles, 13 de abril de 2022

LOGAN. UNA DE LAS MEJORES PELÍCULAS DE SUPERHÉROES DE LA HISTORIA

LOGAN de James Mangold - 2017 - ("Logan")

En 2017, por fin Lobezno tiene con "Logan" la película que se merece, la que cierra su trilogía en solitario. Vuelve James Mangold a la dirección, que cuando quiere hace cositas muy buenas, y Hugh Jackman se despide supuestamente para siempre del personaje que le hizo famoso. Y la despedida es por todo lo alto.

Situada cronológicamente en un futuro lejano (intuyo que en la línea temporal de la primera trilogía de los "X-Men", aunque no queda nada claro por la dejadez y el pasotismo de los encargados de hilar la saga), retrata un mundo sin apenas mutantes donde Lobezno y el Profesor Xavier han de tener su última misión para salvar a su raza.

No quiero decir mucho más, salvo que todo es una absoluta maravilla en "Logan". La trama trata de rectificar algunas de las meteduras de patas de las otras dos películas del personaje en la medida de lo posible, los caracteres son profundos, los actores están soberbios (Jackman y Patrick Stewart fascinantes y la pequeña Dafne Keen sencillamente fantástica), el conflicto es serio y se adecua a nuestros días, los diálogos son muy buenos, los guiros de guión inesperados, los villanos muy carismáticos, la ambientación es crepuscular, sucia, realista y sórdida y las escenas de acción son una joya: brutales, sin concesiones, violentísimas y muy sangrientas para lo que es una saga enmarcada en la habitualmente más "reluciente" franquicia Marvel. Vaya, es que directamente duelen.

Y además, y por si fuera poco, esta tercera aventura de Lobezno se salta muchas de las concesiones habituales que suelen hacerse dentro de su género y sorprende sin cesar con caminos totalmente novedosos y que no caen nunca en lo predecible ni en lo maniqueo. 

Escenas para el recuerdo: a montones (no las voy a contar, evidentemente, tienen que verlas ustedes -si es que alguien queda todavía por disfrutar de esta maravilla del cine-). Y guiños y homenajes también, y hechos con cariño.

"Logan", la despedida de Lobezno (aunque ahora con los multiversos del UCM ya nunca se sabe...) es una película que por fin está a su altura. ¡Pelos de punta, oigan! ¡Pelos de punta! Y con cada revisionado gana y gana. 

martes, 12 de abril de 2022

X-MEN: APOCALIPSIS. UN VILLANO PLANO PERO UNOS CONFLICTOS BIEN LLEVADOS

X-MEN: APOCALIPSIS de Bryan Singer - 2016 - ("X-Men: Apocalypse")

"X-Men: Apocalipsis", de nuevo con Bryan Singer a la cabeza, cerró (hasta la llegada de la mala "X-Men: Fénix Oscura") la entonces última trilogía de los mutantes de Marvel con un buen nivel.

Si bien tenemos a un villano que puede resultar poco atractivo (ya lo era en los cómics) y que tiene unas motivaciones algo simplonas (sí, dominar el mundo y ascender a los mutantes por encima de las demás razas y poco más), el resto de los aspectos del filme están muy cuidados.

Los personajes están perfectamente desarrollados, tanto los nuevos (siempre atractivos y con conflictos que mostrar, por lo menos los principales), como los habituales (Xavier y sobre todo Magneto evolucionan en una línea coherente e interesante, y se recuperan a otros como Moira y se les reintegra sin fisuras).

La acción está perfectamente equilibrada, con espacio para el drama y también para el humor, que en ningún momento carga, y la trama vuelve a poner a los mutantes ante los conflictos de siempre, pero perfectamente desplegados y con hondura.


El combate entre los humanos y los mencionados mutantes, la lucha moral entre ambas especies en el marco de la Guerra Fría y conflictos como la culpabilidad, el racismo, la marginación, la memoria histórica, el discernir si el fin justifica los medios o la redención están perfectamente tratados.

Queda en el tintero, como se ha convertido por desgracia en una marca de la casa de esta saga, el hecho de que haya muchas incoherencias con respecto a la trilogía anterior. Hay personajes cuyos papeles no coinciden y que se repiten en ambas (sobre todo Rondador Nocturno y Ángel -aquí y en la horrenda "X-Men: La decisión final" muy poco explotado-, totalmente diferentes en una trilogía y en otra sin explicación convincente).


Sí que es cierto que se puede decir también que tras los hechos de "X-Men: Días del futuro pasado" se ha cambiado el futuro (de hecho, la mencionada "X-Men: La decisión final", ateniéndonos a aquella, nunca "llegó a ocurrir" tras haberse modificado la línea temporal).

Sin embargo, creo que está todo este aspecto cogido con pinzas y nada explicado y, aunque para algunos no sea importante, para mí lo es porque me parece una falta de respeto al espectador el no cuadrar bien los guiones de la misma saga por pura dejadez y pasotismo o por pensar que el espectador no es exigente y no va a prestar atención a esto.

Dejando esto aparte, "X-Men: Apocalipsis" me parece excelente. Mañana, "Logan", la gran obra maestra de Lobezno en solitario.

lunes, 11 de abril de 2022

DEADPOOL. UN SOPLO DE AIRE FRESCO DESCEREBRADO EN LA SAGA X-MEN

DEADPOOL de Tim Miller - 2016 - ("Deadpool")

El que no corre vuela, y con tres franquicias de superhéroes diferentes en 2016 (Universo Marvel, Universo X-Men y Universo DC) peleándose a guantazo en limpio en las carteleras, había que explotar a lo bestia la gallina de los huevos de oro. Y oigan, si se hace bien, tampoco importa, ¿no?

Deadpool (Masacre en España durante mucho tiempo) fue creado en 1991 como una alternativa a tanto superhéroe heróico, valga la redundancia. Era un antihéroe y un mercenario y sus cómics eran violentos y malhablados.

Y bueno, como este personaje aparecía ya en la primera película en solitario de Lobezno y como ha estado bastante ligado a los X-Men, pues se aprovecharon de ello y sacaron su película propia, dirigida por el entonces debutante Tim Miller. 

Y bueno, de nuevo: hay que decir que el filme cumple bastante bien. No es una maravilla, pero es desde luego un soplo de aire fresco entre tanto conflicto mundial épico y, situada entre "X-Men. Días del futuro pasado" y "X-Men. Apocalypse", viene bien como una suerte de tentenpié con refresco.

Deadpool, de nuevo interpretado por Ryan Reynolds, es eso, un antihéroe que dice muchas palabrotas, que es un cínico y que mata a lo bruto desmembrando a quien haga falta desmembrar. El filme tiene un tono cómico en todo momento, y también muy negro y desmitificador, e incluso los X-Men que aparecen en él como secundarios (Coloso y Negasonic Teenage Warhead) se lo toman todo con bastante cachondeo. Funciona.


Aunque hay lugar para la esperable historia de amor y para otra de venganza, "Deadpool" es un filme desenfadado, chorra, con muchos chistes de culos, tetas y pollas, con fanfarronería consciente y con frases lapidarias enrolladas.

Es además más violento que sus otros compañeros de producción, tanto de la franquicia de los X-Men como del Universo Cinematográfico de Marvel y del de DC. Aquí se destripan malos, vuelvan cabezas, vuelvan miembros y hay aplastamientos y sangre por todas partes.

Sí, es un soplo de aire fresco total, por eso tal vez haya funcionado tan bien, porque aunque nos gusten, los amantes de los cómics estábamos por aquel 2016 un poco saturados de batallas heróicas por la humanidad. Con pretensiones cero, y gracias, "Deadpool" cumple de sobra y no va de otra cosa. Eso sí, no puedo decir lo mismo de su horrenda y cansina segunda parte, pero de ella ya hablaré cuando me toque comentarla.


PD. Para variar, los guionistas se han pasado por el forro el hecho de que el personaje ya apareciese en el primer filme de Lobezno y le han dado otra historia y otro origen.

En fin, aquella película no era precisamente una maravilla, pero esto lo podían cuidar un poco más, porque queda bastante cutre hacer un "crossover" gigante y que en este "crossover" haya incongruencias por todas partes (y es que le sumamos que también cambiaban el papel de Dientes de Sable con respecto a la primera "X-Men"). Para algunos no tiene importancia, y tal vez soy yo muy pejiguero, pero lo cierto es que con esas cosas queda la saga muy poco seria.

domingo, 10 de abril de 2022

X-MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO. UNA MAGISTRAL UNIÓN DE LÍNEAS TEMPORALES

X-MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO de Bryan Singer - 2014 - ("X-Men: Days of Future Past")

Fue una buena noticia que Bryan Singer, que ya dirigió las dos primeras entregas de la saga, "X-Men" y "X-Men II", volviese a la franquicia mutante de Marvel en "X-Men. Días del futuro pasado" para superar sus dos primeros productos con creces y entregar una obra seria, dignísima y con una trama con hondura.

Los personajes de "X-Men. Primera generación" vuelven con idéntica potencia e interés y también lo hacen los de la primera y malograda trilogía mutante. 

Sus dos mundos se fusionan en una historia que engancha desde el primer minuto y que vuelve a reflexionar sobre la contraposición entre los sentidos diferentes de justicia y de bien y mal, sobre la capacidad del ser humano para hacerse daño, sobre la redención y el perdón y sobre la aceptación de uno mismo con sus bellas diferencias.

Singer equilibra perfectamente las escenas de acción (geniales todas, desde las del prólogo hasta las del combate final pasando por momentos desternillantes como la fuga de Magneto y Mercurio) con las dramáticas (el primer encuentro de Lobezno con Xavier es magnífico, y escenas como la del avión o el encuentro de los dos Xavier ponen los pelos de punta) y con el espacio necesario para el humor fino y el guiño y el homenaje. La estética sigue cumpliendo; tan realista como anclada en la esencia de los cómics.


Los personajes, excelentemente interpretados tanto los "clásicos" como los nuevos, son otro plato fuerte: todos sus conflictos están espléndidamente llevados e incluso Lobezno, del que habitualmente muchos se han quejado por acaparar protagonismo sin una hondura interior justificada (lo hacía todo el rato en la primera trilogía de la saga y eclipsaba a otros personajes también básicos e interesantes, es bien cierto), toma el papel justo y necesario y presenta una marcada importancia sin llegar a dominar la función él solo y sin llegar a ser en ningún momento ni invencible ni omnipresente.

"X-Men. Días del futuro pasado" es una maravilla. La saga mutante de Marvel por fin parecía aquí ir por buen camino y con firmeza a partir de este momento y con el complemento ideal de "X-Men. Primera Generación". Todo ello a pesar de las incoherencias que vendrían también a partir de ahora.

sábado, 9 de abril de 2022

LOBEZNO INMORTAL. UNA PELÍCULA ENTRETENIDA DE TRANSICIÓN EN LA SAGA

LOBEZNO INMORTAL de James Mangold - 2013 - ("The Wolverine")

"Lobezno Inmortal", la segunda aventura en solitario del para bien o para mal personaje de los X-Men más conocido por el gran público, podría haber sido bastante mejor, pero, a pesar de no ser más que una película de transición entre "X-Men. Primera generación" y "X-Men. Días del futuro pasado", cumple y distrae, y mucho más que la fallida e incoherente precuela del personaje de 2009.

Basada en la historias de Chris Claremont y Frank Miller sobre el mutante ambientadas en Japón, "Lobezno Inmortal" retoma al héroe en la línea temporal de la primera trilogía (que en breve se uniría con la de la segunda) tras los hechos acontecidos en la horrenda "X-Men. La decisión final": está solo y aislado, apartado de los suyos voluntariamente y no deja de tener pesadillas con la fallecida Jean Grey. 

James Mangold rueda con solvencia en todos los aspectos, aunque sólo eso. La trama, ciertamente predecible y sin grandes diálogos (aunque también sin grandes pretensiones, con lo bueno y lo malo que esto trae), se sigue de forma agradable y las escenas de acción son verdaderamente buenas (en especial el primer combate en el funeral y la lucha en el tren).

La estética, sin perder la personalidad propia de las viñetas, es ligeramente más realista que la de las anteriores entregas debido a la uniformidad de su colorido en líneas generales, a la poca proliferación de mutantes con poderes vistosos y a su retrato de un Japón en general alejado de exotismos baratos (algunos hay, pero son los justos y necesarios).

Los personajes no son el culmen de la profundidad, ni siquiera el propio Lobezno, pero cumplen con su función sin resultar tontos y con un carisma mínimo, mientras que el romance y el humor están justamente equilibrados.

¿Cosas buenas de "Lobezno Inmortal"? Pues bueno, el hecho de ser consciente de su condición de "película puente" artesanal y punto. ¿Cosas malas de "Lobezno Inmortal"? Pues lo mismo, pero visto desde la otra cara de la moneda: no pasa de ser una "película puente" y, aunque no es incoherente como el primer "Lobezno", tampoco aporta mucho a la saga.

viernes, 8 de abril de 2022

X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN. LA MEJOR PELÍCULA DE LOS MUTANTES DE MARVEL

X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN de Matthew Vaughn - 2011 - ("X-Men: First Class")

Matthew Vaughn se confirmó definitivamente como un cineasta muy prometedor con "X-Men. Primera generación", en la que narró la historia de amistad truncada de unos jóvenes Xavier y Magneto y la historia de cómo juntos levantaron su escuela de mutantes antes de que las cosas quedaran como ya conocemos. 

En mi opinión, la mejor película de los mutantes de Marvel ha sido, hasta este momento y junto a "Logan", esta obra seria, madura, que expone un conflicto con profundidad y que tiene los personajes mejor desarrollados de toda la saga.


La estética del filme
es discreta, más en la línea las primeras películas; actualiza a los caracteres de las viñetas pero los acerca a un mundo más real, mientras que las escenas de acción poseen una espectacularidad por todo lo alto pero bien medida y economizada, que no queda irreal y que no abusa de los efectos especiales absurdos (y que tiene momentos geniales como el combate final y otros cuantos dignos de quedar para el recuerdo).

La trama del filme, sazonada con unos diálogos maravillosos y hondos, expone con coherencia los eternos conflictos que asolan a dos facciones enfrentadas por la política que siguen y por la visión diferente que tienen de la sociedad que les margina y les teme sólo por no ser como sus miembros.


Amistad, fraternidad, fidelidad, traición, decepción, antibelicismo, memoria histórica, marginación del diferente, racismo, elitismo... "X-Men. Primera generación" ofrece un trasfondo que se puede extrapolar a muchas otras situaciones y que alcanza por fin la profundidad de las mejores sagas de los mutatnes de los cómics, la que rozó el "X-Men II" de 2003 y que presenta a unos mutantes (valga la redundancia) inadaptados, dados de lado por la sociedad e incluso "losers" pero aplastados por los problemas y las responsabilidades que les dan sus poderes sobrehumanos y que han de tomar decisiones que les afectarán a ellos y a toda la colectividad que les rodea.

Vaughn sabe además insuflar aire fresco a la saga eligiendo como protagonistas a unos personajes nuevos que no habían aparecido antes. Así, a los esperables Cíclope, Jean Grey, Tormenta, el Hombre de Hielo o Lobezno (que sólo hace un gracioso cameo) les suceden Emma Frost, Tempest, Banshee, Havok (el hermano del mencionado Cíclope), Darwin, una joven Mística, un joven Bestia (que sólo apareció en "X-Men III" y muy brevemente en "X-Men II") y la futura novia de Xavier, la científica humana Moira McTaggert. 


Y los villanos son también nuevos:
Azazel y Riptide cumplen como comparsas de un genial Kevin Bacon que da vida a un malévolo Sebastian Shaw. Y quedan por supuesto los mencionados y eternos Xavier y Magneto, que interpretados por dos más que sobresalientes James McAvoy y Michael Fassbender mantienen al espectador en vilo durante todo el metraje con un conflicto épico que por fin ha quedado inmortalizado en la pantalla como se merece.

"X-Men. Primera generación" es una de las mejores películas de superhéroes de la historia desde mi punto de vista.


En 2011, cuando se estrenó, muchos pensamos que se trataba de una precuela de la primera "X-Men", como lo era el primer filme de Lobezno en solitario, y aceptamos las numerosas supuestas incoherencias temporales que tenía (en la mencionada "Lobezno" ya las había habido, y gordas).

Luego, en "X-Men. Días del futuro pasado", supimos que había dos realidades interconectadas. Por desgracia, la saga va a estar ya siempre llena de estas incoherencias argumentales que, con un poquito de cariño, se podrían haber solventado.