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viernes, 16 de octubre de 2026

EL SABUESO DE LOS BASKERVILLE. EL GENIAL SHERLOCK HOLMES DE MARVEL

EL SABUESO DE LOS BASKERVILLE de Doug Moench, Val Mayerik y Tony DeZuñiga - 1976 - ("The Hound of The Baskervilles")

Es extrañísimo que Sherlock Holmes en los cómics de Marvel de los años setenta no llegase a tener su propia cabecera y, ni siquiera, relatos periódicos continuados más allá de la versión de "El Sabueso de los Baskerville" que hoy comentamos.

Publicada en la revista Bizarre Adventures (antes Marvel Preview durante un breve tiempo), esta adaptación de la novela homónima del detective más famoso del mundo formaba parte de los magacines de la compañía que buscaban seducir a un público más adulto que el de sus cómics habituales de superhéroes.

En blanco y negro y en formato de revista (que no tenía que cumplir ciertas normas de la censura) estas publicaciones fueron un gran éxito en unos años setenta que demandaban historias decididamente más oscuras que las habituales: la más longeva fue con diferencia La Espada Salvaje de Conan.

En la primavera de 1976 apareció, con guión de Doug Moench, dibujo y tinta de Val Mayerik y Tony DeZuñiga y portadas y cubiertas de Ken Barr y Frank Thorne, este cómic espectacular que llevaba a las viñetas la obra homónima de Arthur Conan Doyle.

"El sabueso de los Baskerville" es la novela más famosa de Sherlock Holmes y la tercera de las cuatro que tuvo (las tenéis todas comentadas en esta etiqueta junto con todos los libros de relatos del personaje) y es especial por enfrentar al protagonista y a su amigo Watson con un caso que parece, a priori, totalmente sobrenatural, alejado de forma radical de los hechos anclados en el raciocinio más puro a los que se enfrentan prácticamente siempre.

Es, además, especial por otra cosa: Watson es aquí, durante buena parte de la trama, más protagonista que el propio Holmes.

Dough Moench sabe llevarla perfectamente a buen puerto en su paso a las viñetas respetando escrupulosamente su intriga, dotándola de un ritmo fantástico, creando impacto en cada uno de sus giros y manteniendo el aura de malditismo de nobleza rancia y demoníaca que la hace también única en el canon holmesiano.

El dibujo y la tinta de Val Mayerik y Tony DeZuñiga reproducen a la perfección su escenario mítico: un páramo apartado e inhóspito rodeado de pueblos pequeños y de mansiones con secretos. Cada página es una delicia del decorado, del diseño de personajes y de la composición de ambos, y cada página contribuye a magnificar la atmósfera lúgubre de la novela.

Como he dicho, Sherlock Holmes no tuvo éxito, inexplicablemente, en los cómics de Marvel de esta era, como sí lo tuvieron otros personajes sacados de la literatura popular como el mencionando Conan el Bárbaro, Red Sonja, Solomon Kane, Drácula, Frankenstein, Fu Manchú o Doc Savage.

Esta genial "El sabueso de los Baskerville" queda, no obstante, como obra magna de estas revistas en blanco y negro que tanto hicieron por traer un tono como he dicho más adulto a los cómics de la época en los USA y por dar a conocer a tantos personajes literarios.

martes, 13 de octubre de 2026

RUROUNI KENSHIN. UN SHONEN HISTÓRICO Y FANTÁSTICO CLÁSICO SOBRE LA REDENCIÓN

RUROUNI KENSHIN de Nobuhiro Watsuki - De 1994 a 1999 - ("Rurouni Kenshin")

La obra más famosa de Nobuhiro Watsuki sigue siendo "Rurouni Kenshin", que tiene además una continuación todavía abierta llamada "Rurouni Kenshin Hokkaido". Su mezcla de estructura de manga shonen con historia y fantasía fue muy novedosa en su momento y, además, el autor supo aplicarla sin fisuras, de forma creíble y lógica.

Publicado en la revista Shonen Jump de Sueshia desde 1994 a 1999, cuenta con adaptación al anime, películas y novelas y se ambienta en los primeros años de la Era Meiji, la era en la que Japón se abrió al mundo después de siglos de aislamiento de forma definitiva tras los acontecimientos del Bakumatsu, en los que cayó la dinastía Tokugawa.

Kenshin es un maestro de la espada que fue una vez un asesino y que viaja como un vagabundo por Japón. En su camino, encontrará amigos, enemigos y el amor, y, sobre todo, una oportunidad para redimirse por su pasado.

Es éste el asunto central del manga: la redención. Kenshin ha matado a innumerables personas creyendo en el advenimiento de un tiempo mejor, pero eso no quita que haya sido un asesino. Hay una clave importante: en esta época, muchas personas habían matado, y el acto atroz de quitar una vida estaba desgraciadamente más normalizado que hoy. ¿Puede alguien como el protagonista dejar atrás este pasado?

"Rurouni Kenshin" estudia este asunto, que viene unido a una visión reformista y humanista del Japón del pasado, que dejó atrás en la mencionada Era Meiji un gobierno caduco e injusto que sustituyó por otro que, irónicamente, no se libró de la violencia, de la injusticia o de la corrupción. El retrato de Watsuki no es maniqueo: las revoluciones, aunque sean justas y salgan bien, no son siempre perfectas.

El manga clama además contra el autoritarismo y la tiranía, representadas en el villano del primer gran arco, el mítico Makoto Sishio, que quiere instaurar la ley del más fuerte en Japón y al que se oponen Kenshin y sus amigos con su pacifismo y su defensa de los más débiles.


Hay en el cómic una salvación de los valores samuráis de la vieja era, no obstante, pero adaptados a la nueva: se toma lo bueno que tenían y se deja atrás lo que volvió a los samuráis violentos, clasistas y corruptos.

Con un dibujo limpio pero lleno de detalles, carismático y dinámico, Nobuhiro Watsuki elabora un manga de acción y lucha cargado de drama político y personal con toques de humor también. La estructura del shonen habitual está siempre presente: enemigos que se vuelven amigos, personajes que evolucionan por medio de su entrenamiento físico y espiritual y varias sagas.

En sus inicios, "Rurouni Kenshin" presenta una serie de historias cortas con villanos independientes en las que se van presentando a los protagonistas y al Japón de esos primeros años Meiji. Posteriormente, llega la saga del mencionado Sishio, saga política sobre dos regímenes enfrentados, y luego la de Enishi Yukishiro, saga más emocional y centrada en el pasado de Kenshin.

La de Sishio es más interesante y perfecta: sus secuaces tienen más carisma que los de Yukishiro y su trama está más elaborada, pero la del mentado Yukishiro tiene una fortísima intensidad emocional y, con sus irregularidades (algunas lagunas de guión, personajes más desaprovechados -incluso los propios protagonistas-) es la que cierra de forma definitiva el ciclo de redención de Kenshin (además, Yukishiro es un villano interesantísimo lleno de sorpresas).

En septiembre de 2017 Nobuhiro Watsuki empezó a publicar la secuela de este manga, todavía inconclusa, como he comentado, "Rurouni Kenshin Hokkaido". En noviembre de ese mismo año el autor protagoniza un escándalo en Japón y fuera del país también que no puedo referir aquí porque me borrarían la entrada: los seguidores de este manga saben a qué me refiero y hay información sobrada de esto en Internet.

El debate sobre separar o no autor de obra estalla con fuerza alrededor de toda la franquicia, que es suspendida momentáneamente pero que luego vuelve porque Watsuki paga su correspondiente deuda con la ley japonesa. No es cancelado y las reacciones a todo esto son muy diferentes en su país y en el extranjero, ya que "Rurouni Kenshin" es una de las franquicias más importantes del manga dentro y fuera de las tierras japonesas, por lo cual Sueshia continúa como he dicho adelante con ella. El debate sigue y seguirá servido.

lunes, 15 de junio de 2026

LA VIDA ES BUENA SI NO TE RINDES. EL INOLVIDABLE DEBUT LARGO DE SETH

LA VIDA ES BUENA SI NO TE RINDES de Seth - De 1993 a 1996 - ("It's a good life, if you don't weaken")

Seth es el seudónimo del canadiense Gregory Gallant, miembro de la tríada canadiense, valga la redundancia, que conforman él, Chester Brown y Joe Matt (aunque éste es estadounidense, vivió con ellos muchos años en Canadá -y en este blog tenéis comentada su obra "Pobre cabrón"-). Los tres fueron muy amigos (Seth y Brown siguen siéndolo) y compartieron existencia diaria durante muchos años (Matt por desgracia murió en 2023 de un infarto con sólo 60 años) y también aparecieron todos asiduamente en las viñetas de los demás.

Seth es un hombre obsesionado con el pasado, con un pasado que muchas veces piensa que era mejor que el presente (aunque sabe en el fondo que no es así, por lo menos en muchos aspectos) y que incluso viste como un tipo de los años 10 a los años 60: con gabardina larga, chaqueta, corbata y sombrero de ala.

Sus primeras historias aparecieron en su propia revista, Palooka-Ville, que comenzó como una crónica de su vida diaria y que acabó acogiendo cómics como el que nos ocupa, "La vida es buena si no te rindes", el que llamó la atención sobre él y lo hizo famoso.

"La vida es buena si no te rindes" es una crónica ficticia de cómo el propio Seth trata de encontrar a Kalo, un dibujante canadiense de tiras cómicas del New York Times que publicó unas cuantas y luego desapareció de la vida pública. Esta narración no es real: Seth no vivió esta aventura cotidiana y Kalo nunca existió. Mucha gente todavía sigue pensando que todo esto era cierto y ocurrió.

Obsesionado con un pasado que cree que fue mejor, como he comentado, y atrapado en un presente que le desagrada, Seth es un joven inseguro y pedante, culto y pretencioso, que vive, a sus 31 años, autoretenido en su infancia y adolescencia, sumido en la melancolía por lo no vivido y evitando constantemente los problemas, a los que no sabe enfrentarse (además, es un negligente emocional de cuidado). 

Él se retrata así, de la misma manera que Chester Brown (el amigo que aparece constantemente en este cómic) y Joe Matt se retrataban también con sus defectos: era algo muy típico del cómic independiente canadiense y también estadounidense de la época.

Su viaje en busca del rastro de Kalo, de saber si está aún vivo, de rebuscar en archivos y de preguntar a personas que lo conocieron le lleva, por la Canadá profunda de su infancia, a reflexionar sobre la nostalgia y los peligros de vivir en el pasado, sobre si dicho pasado era realmente tan ideal o no, sobre el paso del tiempo, sobre el sentirse solo aún estando rodeado de personas, sobre la responsabilidad en el amor o en la familia, sobre la amistad y, especialmente, sobre la lucha por sacar adelante el arte en medio de un mundo que exige obligaciones cotidianas que hacen esta lucha muy difícil, tema representado en Kalo y en el propio Seth, que vive "al día" pidiéndole dinero a amigos como el propio Chester Brown cuando tiene una emergencia económica.

Con un dibujo aún en perfeccionamiento pero ya claramente propio, simple, de línea bastante clara, con figuras realistas pero que a la vez beben de ciertos dibujos animados contrahechos y de escenarios habitualmente o atiborrados de multitudes o desolados (en constante contraposición), "La vida es buena si no te rindes" está narrada de forma lineal y simple pero, a la vez, consigue una identificación muy íntima con Seth.

Es un cómic minimalista, a veces son subtramas cotidianas largas insertadas en la principal que completan la figura del protagonista, pero cargado de una lucidez emocional conmovedora que logra tocar las fibras más sensibles de quien lo lee. Su desenlace es una auténtica preciosidad que pone los pelos de punta.

La primera gran obra de Seth se publicó en su mencionada revista Palooka-Ville entre 1993 y 1996. Fue como he dicho un gran éxito y lanzó la carrera del autor al reconocimiento que no ha dejado de tener. Una joyita imprescindible.

viernes, 12 de junio de 2026

LA NUEVA ISLA DEL TESORO. COMIENZA LA CARRERA DE OSAMU TEZUKA

LA NUEVA ISLA DEL TESORO de Osamu Tezuka - 1947 - ("Shintaka Rajima")

"La nueva isla del tesoro" fue el primer manga largo realizado por Osamu Tezuka (con sólo 19 años) y en él, además de su característico dibujo ya bastante desarrollado en sus fluidas dinámicas, encontramos varios de sus temas y un desenlace absolutamente inesperado que sorprende en una obra para niños de 1947.

Inspirado en los dibujos de los hermanos Fleischer y de Walt Disney en esta primerísima etapa suya, el futuro Dios del manga se basó ligeramente en "La isla del tesoro" de Robert Louis Stevenson, que mezcló con su particular versión de Tarzán, para hacer una epopeya para niños llena de peripecias y de imaginación.

"La nueva isla del tesoro" narra la aventura de un niño llamado Pete que se enrola en un barco para buscar el referido tesoro y acaba enfrentándose, junto con su capitán, Mostacho, y junto a un perrito al que acoge, a unos piratas que también lo quieren y a otras amenazas como tiburones y caníbales.

Lo que Tezuka nos pone por delante es una loca historia de acción frenética, humor desenfadado, rupturas con las tramas lineales y final, como he dicho, con sorpresa. El ritmo es cinematográfico: aunque parezca increíble, no era lo habitual en el arte de las viñetas del Japón de esa época. Tampoco lo era crear una historia larga, de cerca de 200 páginas: en el país se vendían solamente mangas cortos entonces porque se pensaba que los largos no iban a funcionar.

El tono es infantil e inocente: la trama avanza saltando de giro en giro con ingenuidad total y los personajes son planos y predecibles. No obstante, hay ya un bonito retrato de amistad intergeneracional y, también, una interesante reflexión sobre la realidad y los sueños que sorprende por su relativa seriedad en un cómic que, como he dicho, es para niños japoneses de finales de los años cuarenta.

"La nueva isla del tesoro", encargada por el también mangaka Shinichi Sakai, fue modificada por éste a disgusto de Tezuka: se eliminó su final y se quitaron páginas. El creador de Astroboy llegó a considerarla una obra que no representaba su trabajo. 

Por suerte, décadas después, la volvió a dibujar de memoria (el original al parecer estaba perdido y las copias muy, muy deterioradas) para recopilarla en sus obras completas con el final real: esta edición, de 1984, es la considerada definitiva y la que comento.

Este manga vendió en su día la friolera de 400.000 ejemplares. En una época en la que el manga tal y como lo conocemos estaba prácticamente en pañales y, como he dicho, solamente se publicaba en formato de historias cortas. A partir de aquí, se empezaron a crear historias largas como ésta "La nueva isla del tesoro", clásico primigenio del cómic japonés y del autor que ya nos da pistas de su maestría futura y que es revelador de su estilo inicial y muy divertido.

lunes, 8 de junio de 2026

SOLOMON KANE. LA ETAPA MARVEL ORIGINAL. UNA JOYA DEL PULP MÁS OSCURO Y FRENÉTICO

SOLOMON KANE. LA ETAPA MARVEL ORIGINAL de varios autores - De 1973 a 1994 - ("Solomon Kane")

Solomon Kane ha quedado eclipsado, en la obra de Robert E. Howard, por su bárbaro mítico Conan e incluso por otros personajes menos conocidos que éste como Red Sonja o Kull el Conquistador. No obstante, es también uno de los más carismáticos y originales que creó y tuvo sus adaptaciones al cómic (y todavía las tiene).

Solomon Kane es un guerrero puritano del siglo XVII que se embarca constantemente en todo tipo de aventuras para defender a los más débiles y que nunca deja de viajar (especialmente por una África mítica llena de extrañas criaturas, pueblos hostiles y poderes misteriosos -y también de tópicos que hoy son muchas veces insultantes: es algo propio de la época en la que se publicaron sus relatos-).

Para más información sobre el personaje y sobre dichos relatos en esta misma etiqueta del blog los tenéis comentados y, también, la floja película que tuvo en el año 2009.

La etapa original de Solomon Kane en los cómics de Marvel (que tenía la licencia de éste y de otros personajes del autor como el eterno y mentado Conan, que nos dio obras maestras de las viñetas) de los años setenta a los noventa está recopilada, por ejemplo, en el tomo que en España sacó Panini con toda ella. Grandes autores al guión y al dibujo supieron, en general, traspasar muy bien al aventurero a las viñetas. Entre ellos hubo nombres como Roy Thomas, Don Glut, Ralph Macchio o Howard Chaykin.

El personaje empieza a ser adaptado en revistas de cabecera de otros personajes habitualmente de Howard (como "La espada salvaje de Conan") y en blanco y negro: el formato de revista permitía en su momento saltarse muchísimo las restricciones del Comics Code y hacer historias más sombrías y violentas.

En esta época hubo adaptaciones de cuentos del autor (como "Calaveras en las estrellas", "Los cerros de los muertos", "En la ciudad silenciosa", "La diestra de la muerte", "Espadas de la hermandad", "Luna de calaveras", "Los pasos que se oyen dentro" o "Alas en la noche") pero también historias propias creadas para la ocasión como "El Castillo de los no muertos" y su secuela "Retribución en sangre", en las que Kane se enfrentaba al mismo Drácula en un loco crossover, "La bestia plateada que ronda por Torkertown", "La senda de Solomon Kane", "El dragón del Castillo Frankenstein" o "Mares rojos". Los guionistas que se van alternando son Roy Thomas y Doug Moench, y los variados dibujantes bordan al personaje y la ambientación oscura de su mundo.


Mención especial merece el gran Howard Chaykin
, que dibujó relatos como "La marca de Kane", "El dios gorila" o "Repiqueteo de huesos" e imprimió al guerrero puritano una de las visualidades que más han destacado en sus cómics.

También se adaptaron poemas de Howard como "El retorno al hogar de Solomon Kane", "El retorno de Sir Richard Grenville" o "La negra mancha".

La mini-serie "La espada de Solomon Kane", que por desgracia solamente tuvo seis números sacados entre septiembre de 1985 y julio de 1986, es, pienso, la mejor parte de esta etapa del personaje en los cómics. Con Ralph Macchio al guión y con diversos dibujantes magníficos, se adaptaron de nuevo varios de los relatos más míticos del espadachín y se aportaron dos nuevos a su mitología.

Los primeros fueron "Sombras rojas", "Espadas de la hermandad", "Los cerros de los muertos" y "Alas en la noche", y los segundos "Y la fe, inmortal..." y "¡El profeta!" (éste con un dibujo hermosísimo de un Mike Mignola que ya despuntaba a los lápices).

Continúa la etapa tras esta mini-serie con, de nuevo, diversos relatos de revistas como otra vez "La espada salvaje de Conan". Hay nuevas adaptaciones de poemas del personaje como de nuevo, valga la redundancia, el melancólico "El retorno al hogar de Solomon Kane" escrito y dibujado por Steve Carr, o historias creadas de cero como la terrorífica "Inocencia destrozada" con guión de John Arcudi y dibujo de Carr de nuevo o "El Santuario de Satán" con guión de Alan Rowlands y dibujo una vez más de Carr.

La etapa termina ya en 1994 con "Los oscuros jinetes de la muerte" y "La oscura torre de la muerte", un crossover espectacular de Kane con Conan el Bárbaro escrito por Roy Thomas y dibujado por Colin McNeil que es un frenético y épico homenaje a los dos personajes, al propio Robert E. Howard y a los mundos de ambos, que quedan solapados además de forma coherente y encantadora aunque pueda parecer a priori lo contrario.

Esta etapa original de los cómics de Solomon Kane, recopilada en este tomo, es una maravilla del pulp y de las adaptaciones de la obra de Robert E. Howard y vino además con plumas y con lápices de grandes nombres que hicieron un trabajo conjunto excelente. Imprescindible para fans del personaje, del autor, del pulp y de la aventura y el terror en general.

lunes, 25 de mayo de 2026

NEON GENESIS EVANGELION: EL MANGA. EL ANIME, MÁS Y MEJOR DESARROLLADO

NEON GENESIS EVANGELION de Yoshiyuki Sadamoto e Hideaki Anno - De 1994 a 2013 - ("Shin Seiki Evangelion")

El manga de "Neon Genesis Evangelion" empezó a publicarse en 1994 y terminó en 2013. Creado por el propio Hideaki Anno y por Yoshiyuki Sadamoto, se sacó inicialmente con el fin de promocionar al anime antes de su emisión, pero éste lo adelantó muy pronto y estuvo detenido o avanzando muy lentamente a lo largo de los siguientes 16 años.

Para información sobre los temas que se tratan en el mencionado anime y en sus películas, que son los mismos que se tratan en esta versión de las viñetas, tenéis las entradas dedicadas a todo ello en esta misma etiqueta del blog. En la reseña que llevamos hoy entre manos me voy a centrar en los cambios que ofrece este manga y en los comentarios sobre su calidad, que me ha parecido excelente.

Escrito y dibujado por Sadamoto, este cómic sigue básicamente la línea de la mencionada serie animada pero haciendo unos cuantas modificaciones pequeñas pero significativas y, sobre todo, tomándose su tiempo para explicar bien la trama (a pesar de que algunas lagunas quedan) y para desarrollar a personajes que en la obra original habían quedado poco redondeados (sabemos los problemas que tuvo ésta, cómo acabó cerrada de golpe con su primer y polémico final y cómo luego fue ampliada con "The End of Evangelion" y "Rebuild of Evangelion", que a su vez volvieron a ser polémicas).

En la primera instancia, hay que decir que, leyendo el manga de "Neon Genesis Evangelion", te enteras por fin del sentido de muchas de las tramas del anime. Algunas, hasta quedan perfectamente explicadas. Hay lagunas, sí, lo he dicho antes, pero en general todo queda muchísimo más claro, ampliado, desglosado. 

También, el final de la historia, que inexplicablemente en "The End of Evangelion" fue tan absurdamente abrupto. Y también, las conexiones con las cuatro películas futuras del "Rebuild of Evangelion".

Por otra parte, hay personajes que quedan mucho mejor desarrollados, como también he señalado. Los protagonistas, todos: desde Shinji a Rei pasando por Asuka, Misato, Kaji, Ritsuko o Gendo. Pero especialmente dos secundarios importantes salen ganando aquí: Toji Suzuhara y Kaworu Nagisa. El anime no explotó lo suficiente a estos dos caracteres clave en la historia y en la evolución de Shinji y aquí por fin se les hace justicia.

En el aspecto del argumento y del ritmo, Sadamoto sabe llevarnos con interés desde el primer momento alternando perfectamente el drama, la acción, la lucha, la introspección psicológica (y los momentos oníricos que suelen acompañarla muchas veces) y los toques de humor, que también están presentes.

Finalmente, el dibujo del autor es espectacular: él fue el diseñador de los personajes del anime y se le nota como pez en el agua trasladando su historia y sus conceptos a un manga que, en algunos aspectos, supera a la obra original y que está mucho mejor cerrado.

El "Neon Genesis Evangelion" de las viñetas es fantástico, muy recomendable, y lo disfrutarán tanto quienes hayan previamente visto el anime como quienes no lo hayan hecho desde el primer momento. Para el primer grupo será una ampliación no sólo estupenda, sino necesaria, y para el segundo una iniciación de la misma calidad que la "obra madre".

martes, 12 de mayo de 2026

ANIMAL MAN DE GRANT MORRISON. CUANDO UN SUPERHÉROE DESTROZÓ LA CUARTA PARED

ANIMAL MAN de Grant Morrison, Chas Truog y Doug Hazlewood - De 1988 a 1990 - ("Animal Man")

El "Animal Man" de Grant Morrison es uno de esos cómics que fueron tan rompedores en su momento que, todavía hoy, siguen sorprendiendo. En especial, porque nadie como Morrison ha roto hasta ahora la cuarta pared en el mundo de las viñetas (aunque con el tiempo se ha repetido muchísimo también con este asunto, pienso).

No era ésta la primera vez que un personaje de cómic rompía esta cuarta pared, pero sí que era la primera vez que lo hacía hasta las últimas consecuencias: esta ruptura, valga la redundancia, era el tema central de la saga y la metaficción acababa siendo un drama y una disertación filosófica y hasta social y política.

Grant Morrison pudo hacer esto debido a un contexto muy especial: estábamos en 1988, tiempos del DC de "Watchmen", y la editora Karen Berger estaba contratando a autores menos célebres entonces (muchísimos de Inglaterra) para dejarles a personajes poco conocidos o de capa caída con el objetivo de que hiciesen con ellos lo que quisiesen o, por lo menos, que trabajasen con mucha más libertad creativa con sus historias (esto era impensable casi en un Superman, un Batman o una Wonder Woman).

De esta línea surgió la mítica Vertigo y autores como los propios Moore y Morrison, Neil Gaiman, Peter Milligan o Jaime Delano. 

"Animal Man" empieza siendo un cómic también muy interesante aunque en sus inicios no ha irrumpido todavía la metaficción: el personaje es un superhéroe bastante fracasado, que está en paro, que tiene que mantener a una familia y que se siente completamente inferior ante otros compañeros de profesión.

A partir del mítico número 5 irá entrando este tema poco a poco y acabaremos teniendo una suerte de "Niebla" de Miguel de Unamuno que se preguntará por el sentido de la vida y del arte, por el sentido propio y la esencia del superhéroe en concreto, por la ficción y la realidad, por el olvido artístico, por la comercialidad del mismo arte e incluso por la diferencia entre el mundo de DC y nuestro mundo real, que al final acaba luciendo más feo y gris debido a la injusticia y a la política.

No obstante, "Animal Man" también trata muchos otros asuntos. Grant Morrison, animalista y vegetariano, convierte al protagonista en esto mismo, ya que es un superhéroe que toma poderes de los animales y los defiende y esta vía es la más coherente para él.

Además, en esta saga de Animal Man encontramos también relaciones familiares y de amistad, violencia en los USA, racismo, maltrato y experimentación animal, deconstrucción de personajes, problemas mundiales como la Sudáfrica del Apartheid de entonces. Es todo mucho más que simple metaficción, y eso es lo que termina de hacer tan grande y tan redondo a este cómic.

El dibujo de Chaz Truog es el adecuado: pienso que, manteniendo un estilo plenamente superheroico, es capaz también de otorgarle a todo un aura de cómic independiente, alejada de la espectacularidad más comercial (aunque tenga su propia espectacularidad) que le hace perfectamente coherente con sus cuartas paredes rotas.

"Animal Man" de Grant Morrison es un clásico imprescindible, un cómic que en su momento tuvo que volar completamente la cabeza a quien lo leía por primera vez y que todavía hoy lo hace. Grandioso.

lunes, 23 de febrero de 2026

METRÓPOLIS. LA LLEGADA DE LA PRIMERA MADUREZ EN LA OBRA DE OSAMU TEZUKA

METRÓPOLIS de Osamu Tezuka - 1949 - ("Metoropirisu")

Aunque tuvo grandes éxitos con sus primeros y ya revolucionarios mangas, como "La nueva isla del tesoro" o "Lost World", está considerado en líneas generales que con "Metrópolis" Osamu Tezuka alcanza un primer peldaño de madurez plena en su carrera.

Aunque él solamente había visto imágenes en revistas del filme homónimo del alemán Fritz Lang, su inspiración en éste fue según él mismo comentó clara en lo estético (y en lo temático también, aunque tal vez ya de casualidad). 

Igualmente existe otra influencia clara que además está presente en su primera etapa: los dibujos "redondeados" de Walt Disney (al que homenajea sin cesar: aparecen aquí incluso varios trasuntos de Mickey Mouse) y de las tiras de George McManus y su línea clara.

"Metrópolis", que forma parte de una trilogía temprana de ciencia ficción del autor junto con la mencionada "Lost World" y con la siguiente "Next World" ("Metrópolis" estaría en el centro y las otras dos espero comentarlas en el blog en algún momento), narra la historia de un niño robot, Michi, que crece en un mundo con profundas desigualdades sociales y una tecnología punta que es usada por el Duke Red, un villano muy de opereta, para propósitos malvados de dominación y terror.

Creado en los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, en medio del trauma que a causa de ella enfrentó el derrotado y empobrecido Japón, en este manga encontramos ya muchos temas que estarían en obras futuras de Tezuka: el mal uso de la tecnología y la responsabilidad moral que tiene quien la utiliza y quien la crea, la vida artificial, la identidad humana y esta identidad en los seres creados artificialmente, la lucha de clases o el capitalismo agresivo y sin control. 

En una de las obras posteriores del autor en la que más se verán estos temas es en la mítica "Astroboy", cuyo protagonista es una versión más desarrollada y ampliada de Michi, que por cierto además puede cambiar de género... En 1949 (esto anticiparía también a "La princesa caballero" del mangaka).

Osamu Tezuka elabora un manga que es claramente para niños pero en el que también introduce estos mencionados asuntos para adultos. Algunos los trata de forma afinada y otros solamente los esboza. Todavía está lejos el autor de "Adolf", "Buda", "Black Jack" o "Ayako", pero se está claramente formando.


La trama de "Metrópolis" es también descompensada: a veces sigue un orden, a veces va improvisando, a veces es coherente y a veces es deslavazada. No todo lo que hizo Tezuka era redondo y perfecto, en especial teniendo en cuenta que fue prolífico hasta lo prácticamente inhumano. Los logros están ahí, y los perfeccionaría en sus cómics posteriores.

Estéticamente, ya tenemos su habitual detalle y su dibujo característico en casi todo su esplendor, así como su dinamismo frenético, aunque a veces haya saltos bruscos de viñetas. En especial, los escenarios son ya una maravilla de la imaginación (se nota especialmente la fascinación de Tezuka por los Estados Unidos y por su cultura) y las multitudes un dechado de detalle. 

Los personajes, "interpretados" por "actores" que saldrían en otros mangas suyos realizando otros papeles (Tezuka veía toda su producción como una compañía de teatro de seres ficticios que participaban en todas sus obras), son todos carismáticos, y hay diálogos verdaderamente lúcidos y un final ciertamente sorprendente.

"Metrópolis" inauguraba definitivamente el principio de la maestría del autor en el cómic y tuvo, en 2001 ya, una tardía adaptación dirigida por Rintaro y en la que estuvo el gran Katsuhiro Otomo participando como guionista.

viernes, 13 de febrero de 2026

PUNISHER: EL REY DE LOS ASESINOS. JASON AARON VUELVE A REINVENTAR AL CASTIGADOR

PUNISHER: EL REY DE LOS ASESINOS de Jason Aaron, Jesús Sáiz y Paul Azazeta - De 2022 a 2023 - ("Punisher: King of the Killers")

Jason Aaron, a quien descubrí con el clásico instantáneo "Scalped", comentado en este blog en esta etiqueta, entregó también una de las mejores etapas de Punisher en la serie "Punisher MAX", que articuló inicialmente de forma magistral en sus primeras y más largas etapas, valga la redundancia, Garth Ennis (este Punisher de ambos autores está igualmente comentado en este blog en esta etiqueta). Con "Punisher: El Rey de los Asesinos", se ha vuelto a coronar.

Es muy difícil a estas alturas en el universo de Marvel hacer algo verdaderamente novedoso. Incluso grandes autores fallan en esto a menudo. No lo hizo Aaron con este arco del Castigador, situado en el universo oficial de la franquicia (los "Punisher MAX" eran historias del personaje en un mundo en el que sólo estaba él, sin otros superhéroes o supervillanos -casi-). 

Frank Castle es renovado y, desde el más puro respeto a sus orígenes, avanza en su historia central (un problema y a la vez esencia de Marvel es el "eterno retorno", y aquí queda, por lo menos en lo que es la pluma de Aaron, hábilmente apartado).

Esta saga de Punisher tiene una curiosa historia política detrás: tras el intento de asalto al capitolio de los Estados Unidos de 2021, en el que hubo atacantes que llevaban camisetas con el logo del personaje, Marvel quiso lavar su imagen con algo que fuese totalmente diferente y a la vez genuino y que dejase claro que el justiciero urbano, con toda su violencia y su tormento, no era el símbolo que los asaltantes a dicho capitolio habían inventado.

Ahora, tenemos a Castle gobernando a La Mano, la brutal organización criminal enemiga de Daredevil, que parece haber descubierto que él era el destinado a ser su líder supremo, el "Puño de la Bestia". Las cosas, como se imaginarán, no son nada sencillas: ni quien lidera La Mano es claro y mucho menos el Castigador es alguien que se haya plegado a ellos gratuitamente.

Con dos dibujos alternados espectaculares (Jesús Sáiz para el presente en un estilo imponente y bellísimo y Paul Azazeta para el pasado en uno más realista y clásico) que se conjugan sin fisuras, "Punisher: El Rey de los Asesinos" explora el conflicto entre lo humano y lo divino (que en un mundo de superhéoes adquiere dimensiones además especiales) representado en el subarco del dios Ares (también metáfora viva de la pasión por la guerra y la violencia de la humanidad y del propio Frank), si la violencia del protagonista es producto de su trauma o es elegida por su propia naturaleza y la propia psicología de éste con su culpa, su odio, su sed de justicia y los medios que emplea para lograrla.

El cómic ha tenido su controversia: hay resurrecciones polémicas de personajes clave (que por otra parte en Marvel ocurren cada cierto tiempo) y Aaron se atreve a tocar aspectos clave de la idiosincracia de Punisher. 

Desde mi punto de vista, estos pasos son arriesgados y acertados y, como he dicho, saben esquivar el mencionado eterno retorno tan habitual (y a veces aburrido y frustrante) en la casa de las ideas con coherencia y respeto para ofrecer algo nuevo. 

Sí he sentido que el desenlace era precipitado, pero también es que, como casi todo en este universo, está abierto a que la historia del personaje siga en otra trama. A mí, "Punisher: El Rey de los Asesinos", me ha cautivado.