IT. CAPÍTULO II de Andy Muschietti - 2019 - ("It. Chapter II")
Si la primera parte de "It" de Andy Muschietti me parece de lo mejor que se ha hecho de adaptaciones de Stephen King y de terror en general de los últimos años, tengo que decir que la segunda, sin pensar que sea una mala película, creo que adolece de una caída notable en el escalón por, esencialmente, sus problemas de montaje, de ritmo, de duración y de descompensación.
"It. Capítulo II" dura más de tres horas. Vale. No debería pasar nada si todo estuviese bien llevado. El problema es que la trama de repente avanza a trompicones y se basa en encontrarse con "eso" una y otra vez para escapar hasta que al final ya los protagonistas se enfrentan a él. Todo repetitivo, predecible en varios momentos incluso, y además con un montaje muy descompensado, con flashbacks largos demasiadas veces, que hace que el ritmo se resienta mucho, pero mucho.
Los personajes ya adultos, por otra parte, aunque están magníficamente interpretados y son muy parecidos a sus homólogos infantiles, son interesantes unos y planos otros, y eso no pasa en la novela de Stephen King y tampoco en la primera película. Sí es cierto que en dicha novela la parte de la niñez de los protagonistas es más interesante que la de la mediana edad, pero aquí hay varios de ellos que no tienen gran desarrollo, y se nota.
Finalmente, la última hora viene abarrotada de repente, tras tanto dar bandazos, por demasiado ruido argumental: todo se precipita de golpe y llegan las carreras y las luchas atropelladas. Si tenías tres horas, lo que no puedes hacer es que las dos primeras estén diseminadas y la tercera sea un batiburrillo.
Cosas buenas las hay, desde luego: cambios acertados de ciertos personajes para "modernizarlos", escenas de terror magníficas y una ambientación de la Norteamérica profunda que sigue siendo espectacular y que contribuye a aterrorizar.
Y los intérpretes también: Jessica Chastain, James McAvoy, Isaiah Mustafa, James Ransone, Jay Ryan, Andy Bean y por supuesto el impecable y estremecedor Bill Skarsgard. Un repartazo de matrícula de honor.
Una pena que esos problemas de duración, montaje y descompensación argumental lastren una segunda parte que, de haber sido mejor, en combinación con la primera habría redondeado una bilogía perfecta. La serie "Bienvenidos a Derry" volvió a la calidad plena. Mañana la comentaré.







