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lunes, 11 de diciembre de 2023

WONKA. UNA PRECUELA DIVERTIDA, ENTRAÑABE Y BIEN RODADA E INTERPRETADA

WONKA de Paul King - 2023 - ("Wonka")

"Wonka" es una de esas películas que fácilmente podría haber sido o bien algo digno o bien un pedazo de bodrio gigantesco hecho de cualquier manera para pasar la gorra y aprovechar el prestigio de "Charlie y la Fábrica de Chocolate", de cuya historia es precuela.

Por suerte, ha triunfado la primera opción. Paul King, director de las dos entregas de "Paddington" de la década pasada, nos ha dejado un musical muy apañado, bonito, hecho con cariño y que se pasa en un vuelo de puro divertido.

Incoherencias con el Willy Wonka de Roald Dahl aparte, que las hay, el Wonka de Timothée Chalamet tiene carisma y "porte friki" y con él el actor sabe demostrar que es, valga la redundancia, un actor todoterreno capaz de afrontar bien todo tipo de papeles. Los demás intérpretes, entre quienes hay caras también muy conocidas, están igual de divertidos y tienen idéntico carisma, desde los secundarios hasta los villanos.

La trama, por otra parte, presenta lecturas interesantes sobre la lucha de clases a base de metáforas chocolateras y es original y está bien llevada en todo momento, mientras que los diálogos son chispeantes, el humor del conjunto es inteligente y elegante y, salvo algún ex-machina demasiado forzado, los giros de guión alocados funcionan todos. Mantiene además sin interrupción el filme ese agradecido equilibrio entre lo luminoso y lo oscuro de los cuentos clásicos y de los propios cuentos de Roald Dahl.

Ésta aventura del joven dueño de la Fábrica de Chocolate tiene un sólo problema: su formato de musical creo que no brilla. Éste es posiblemente su aspecto más flojo. Si bien todos sus números son dignos, ninguno me ha parecido especialmente destacado y ninguna canción se me ha quedado en la cabeza, tarareándose, al salir del cine. Es el único cierto "pero" que le pongo al conjunto.

Quitando esto, "Wonka", que además tiene un aspecto visual muy bello, con unos escenarios de cuento y una caracterización muy rica y cuidada, me ha parecido una más que digna precuela de las aventuras de Willy Wonka que se disfruta muchísimo.

lunes, 4 de octubre de 2021

CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE. UN TIM BURTON CORRECTO Y POCO MÁS

CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE de Tim Burton - 2005 - ("Charlie and The Chocolate Factory")

En 2005, Tim Burton estrena dos películas, una de imagen real y otra de animación: "Charlie y la Fábrica de Chocolate" y "La novia cadáver". Para muchos, este año supone la confirmación definitiva de que este director está en horas bajas. 

Para mi, y aunque es cierto que empieza a caer en la "autofagocitación" peligrosamente, la capa se le cae del todo en 2010 con su floja versión de "Alicia en el País de las Maravillas".


"Charlie y la Fábrica de Chocolate"
es la segunda adaptación del cuento homónimo de Roald Dahl (la primera la protagonizó Gene Wilder en 1971) y es, a todas luces, una película correcta. En todo lo es: en actuaciones, en ambientación, en historia coherente, en humor resultón y con toques inteligentes. 

Sin embargo, sí que está lejos de la primera etapa de Burton e incluso de obras entonces relativamente recientes como las excelentes "Sleepy Hollow" o "Big Fish". Ocurre algo parecido con "La novia cadáver", que mañana comentaré. 

El "toque Burton", el que vemos en sus dos Batman, en "Eduardo Manostijeras", en "Ed Wood", en "Pesadilla antes de Navidad" o incluso en "Bitelchus" se tambalea.

El director gótico de Hollywood se limita en "Charlie y la Fábrica de Chocolate" a adaptar el referido cuento de Dahl y... Pues poco más. 

Que sí, que como he dicho, la película es digna, y además mantiene el espíritu de la obra original (sus lecciones morales, la visión del mundo desde los ojos de un niño, la caída del mito del "pensamiento adulto" ante los ojos de este niño...). Pero... Ni sus personajes tienen un toque especial ya que los distinga, ni los escenarios son especialmente llamativos (y eso en Burton es imperdonable) ni los actores gozan de la dirección genial que han gozado con Burton en otras ocasiones. 


El ejemplo más claro es el de un Johnny Depp que está bien (porque es un gran actor haga lo que haga, eso es indiscutible), pero que ya empieza a encasillarse en el papel de "freakie" en el que, para bien o para mal, está tan estancado últimamente, y que podría haber dado mucho más de sí. 

En definitiva: ¿Qué le falta a esta versión del cuento mítico de Roald Dahl? Personalidad. Porque esta película se la podríamos perdonar al Burton de sus inicios, al Burton de principios de los años ochenta, pero no al de 2005.