sábado, 15 de diciembre de 2018

THE PUNISHER MAX. ¿QUIÉN DIJO QUE GARTH ENNIS ERA SÓLO UN AUTOR DE COMEDIA?


THE PUNISHER MAX de Garth Ennis, Goran Parlov y varios autores  - De 2004 a 2009 - ("The Punisher Max")

Es un tópico extendido y muy injusto el que reza que Garth Ennis es solamente un autor de comedia. Es cierto que sus obras más conocidas, como por ejemplo Predicador o The Boys, pertenecen a este estrato (aunque, como toda buena comedia, son realmente más serias que muchos dramas). 

Pero es bien cierto también que otras permanecen, injustamente, en un segundo plano. Una de ellas es The Puniser MAX, en la que el autor irlandés coge a Frank Castle y le mete el turbo más turbio y brutal nunca imaginado, sin concesiones de ninguna clase.


Ennis ya había escrito The Punisher entre 2002 y 2004 y ya le había dado a esta etapa del Castigador su toque personal: mucho humor negro y mucho comentario desprejuiciado y “bestia”. Sin embargo, en 2003, y hasta 2008, fue cuando desarrolló la serie que comentamos. 

El sello MAX de Marvel, dedicado a obras totalmente adultas en las que los autores se pueden desquitar con violencia, sexo y hasta con palabrotas, es todo un acierto dentro de la línea de la compañía: permite explorar facetas o versiones de muchos de sus personajes estrella que, en las líneas regulares, están obligados a encajar en un encorsetamiento a veces verdaderamente aburrido y estancado.


The Punisher MAX está totalmente fuera de la continuidad y sitúa a Frank Castle en el mundo real: no hay superhéroes, no hay superpoderes, no hay amenazas a nivel mundial y sólo existe una cara famosa de los cómics de siempre que, aquí, y como excepción, viene como anillo al dedo: Nick Furia.

Imagínense eso mismo: Punisher y Furia en nuestros días. El segundo coordinando, a veces presente, a veces ausente. El primero… Ya se imaginan haciendo qué. Castle comienza su andadura en la Guerra de Vietnam y llega hasta nuestros años mientras envejece (sí, envejece a lo largo de la serie, otro acierto total) y resuelve mil entuertos con sus métodos de siempre, pero ahora dibujados con carta libre.

Garth Ennis no hace en esta ocasión coñas, ni chistes aberrantes, ni mete chascarrillos. Aparca el humor y se centra en el drama, y en un drama duro, crudo, de los que marcan. Ultraviolencia, sexo desbocado, personajes al límite, códigos del género negro más duro y sucio y, lo que es más importante, un maravilloso y agudísimo trasfondo político.


Porque The Punisher MAX de Garth Ennis es pura crítica social y geopolítica: hace un repaso a toda la actualidad de este campo de las últimas décadas para mirar con una lupa desencantada y mordaz a los gobernantes, a los militares, a los mafiosos, a los corruptos. Es cínico y terrible, y se mea en el patriotismo norteamericano y hasta en el irlandés para dejar claro que en las guerras, en los chanchullos de las altas esferas, en las crisis, siempre pierde el mismo: el pueblo.

Repasamos la Guerra de Vietnam, los coletazos fatales de la caída de la Unión Soviética y de los últimos años de la Guerra Fría, las Guerras de Irak y de Afganistán, el terrorismo yihadista, la mafia, la trata de blancas, la corrupción, la podredumbre de los estamentos militares y la falsedad de la lucha armada en todo el triste asunto de Irlanda del Norte (que es su tierra natal). Y no deja títere con cabeza.


Mención especial merecen los secundarios, tanto los amigos como los enemigos: mujeres fuertes con gran sentido de la justicia o agentes de la ley que se mantienen íntegros contra viento y marea se codean con los peores monstruos del hampa, con los espías más amorales, con los asesinos de élite más monstruosos o con los militares más deshumanizados. 

Una galería de caracteres inolvidable que nos dejó, además, a uno de los peores enemigos que tuvo nunca el Castigador: su “némesis” Barracuda, un hombre casi invencible como él que vino a revolucionar la serie en uno de sus mejores clímax.


El dibujo, por cierto, es siempre una maravilla: oscuro, sórdido, con un entintado constantemente redondo que viene como anillo al dedo a la trama que se narra. 

Entre todos los dibujantes que han pasado por la etapa, destaco a Goran Parlov, que creo que es quien mejor capta la atmósfera idónea, y que además la capta con un trazo limpio y directo. Sin embargo, todos los que tocaron los lápices en la saga son igualmente magníficos, aunque nombre especialmente a éste.


The Punisher MAX se cerró en 2008 y, tras el paso de Greg Hurwitz, Duane Swierczynski y Víctor Glischer, tres buenos escritores que sin embargo no fueron capaces de mantener la serie en alto, acabó clausurándose del todo hasta que Jason Aaron la tomó para devolverla a la parrilla. 

Pero de su etapa hablaremos en otro momento. Ésta de Ennis ha sido editada por Panini Comics en la colección Marvel Saga, en un formato precioso, de lujo, con introducciones imprescindibles y galerías muy bellas. Extremadamente recomendable y reivindicativa del Ennis que se suele dejar en el olvido.


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