lunes, 8 de julio de 2024

TRANSFORMERS. MICHAEL BAY ADAPTA A ESTOS MUÑECOS A GOLPE DE ACCIÓN DESCEREBRADA

TRANSFORMERS de Michael Bay - 2007 - ("Transformers")

“Transformers” es una de las gamas de muñecos articulados más míticas de la historia, una gama de muñecos cuyas series (varias han sido) han gozado de un gran éxito en las televisiones de todo el mundo y que se ha convertido en uno de los iconos modernos por excelencia gracias a un imparable merchandising que todavía hoy sigue arrasando entre sus legiones de fans. 

Después de las mencionadas adaptaciones para la pequeña pantalla, de infinidad de comics y de un largometraje de animación complementario para televisión, estos famosos robots transformables fueron llevados a la gran pantalla por el destrozataquillas Michael Bay en 2007 en lo que fue, una vez más y por desgracia, su clásico producto vacío de acción descerebrada. 

La historia sigue, básicamente, las pautas de las series y de los comics: los bondadosos Autobots se enfrentan a sus enemigos, los pérfidos Decepticons, en el planeta Tierra, en donde obtienen la ayuda de un grupo de héroes humanos. 

El apartado visual, como suele ocurrir en las películas de Bay, es muy efectivo y, en ese caso particular, los Transformers están realmente bien diseñados y son bastante fieles a los originales. 

Por supuesto, las batallas que se dan entre ellos no se quedan atrás: están cargadas de una espectacularidad visual de alto voltaje y las escenas de acción que las configuran son hasta cierto punto imaginativas y están excelentemente llevadas. 

Dolorosamente, aquí termina casi todo. El resto se lo pueden imaginar: los personajes no son más planos porque no es posible, y además, son demasiados, tantos que llegan a confundir al espectador. Muchos de ellos para colmo no aportan nada o prácticamente nada a la trama (los militares por ejemplo y algunos de los informáticos del ejército). 

Los diálogos que esgrimen parecen, por otra parte, escritos por niños de doce años, y el humor que destilan es, literalmente, infumable: tonto, ñoño, fanfarrón y canallesco en el sentido más zafio y simplón. Sólo reconozco una escena que sí que me hizo reír: la de la casa del protagonista principal (un soso Shia LaBeouf) con los Autobots escondidos en el jardín. El resto es absolutamente terrible. 

Hay, además, toques patrioteros trasnochados (como no en Michael Bay) que no vienen a cuento y que sí que provocan la risa (la frase del pariente lejano del protagonista principal es de infarto). 

Poco nos queda ya salvo acción, acción, y acción (montada en estilo videoclipero, por supuesto) y un combate final largo, larguíiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo, en el que llega un momento de tal desmadre de explosiones absurdas en el que se pierde la noción de lo que está ocurriendo y en el que se confunden a los robots buenos con los malos. Un desastre que, por supuesto, tuvo continuaciones... Muchas y peores (hasta la llegada de la tardía precuela "Bumblebee").

domingo, 7 de julio de 2024

MI RENO DE PELUCHE. UNA SERIE SOBRE EL ACOSO DEMOLEDORA Y SIN CONCESIONES

MI RENO DE PELUCHE de Richard Gadd - 2024 - ("Baby Reindeer")

Supe que "Mi reno de peluche" estaba basada en una experiencia real de su creador, Richard Gadd, cuando iba más o menos por la mitad de la serie, y esto me dejó totalmente anonadado porque el cómico escocés, su creador, director y protagonista, se había verdaderamente abierto en canal ante el público en ella (sólo por retratarse con la sinceridad brutal con la que él mismo se retrata me parece que merece un aplauso de los grandes y largos).

"Mi reno de peluche" habla de una situación de acoso que un cómico vive por parte de una especie de admiradora tóxica que llega a lo enfermizo. En concreto, el mencionado acoso real en el que se basa la serie se saldó con, copio y pego, 41.071 correos electrónicos, 350 horas de mensajes de voz, 744 tweets, 46 mensajes de Facebook y 106 páginas de cartas. Eso además de regalos "envenenados" y de los montones de problemas que le causó a Gadd. 

Esta serie, corta, concisa, sin concesiones, tajante y directa hasta lo puramente doloroso, es un retrato de este acoso pero, también, de las circunstancias terribles que llevan a una persona a tolerar dicho acoso e incluso a parecerle aceptable o hasta deseable. No haré spoilers, por supuesto. Sí diré que van a ver montones de sorpresas en una trama que en cada capítulo les va a dar un tortazo tras otro. 

"Mi reno de peluche" es además de esto un retrato agudo e irónico de una sociedad inglesa supuestamente moderna en la que la homofobia o la transfobia se resisten a morir y a desaparecer y en la que, a pesar de los derechos sociales que se han conquistado en las últimas décadas, siguen muchísimas de las actitudes relacionadas con estas fobias presentes e interiorizadas generando vergüenza o directo terror.

También habla Gadd en "Mi reno de peluche" de un asunto polémico: cómo ante el acoso las instituciones fallan muchas veces en ofrecer protección a la persona acosada. Por falta de herramientas, por poca experiencia y/o formación o por directos prejuicios (el protagonista es un hombre acosado por una mujer: no se trata socialmente esto de la misma manera que se trata cuando es al revés).

Además, su sátira del mundo del espectáculo tampoco deja títere con cabeza: el ambiente de los profesionales del humor y de la comedia es, detrás del buen rollo que aparentemente se respira en los locales de monólogos, otro nido de hienas y de esnobs igual de horrendo que el que se le presupone a otros sectores ampliamente más conocidos y criticados en sus entrañas.

Siete episodios de 35 minutos. Nada más hace falta para desplegar este impresionante retrato social, de relaciones humanas y de traumas y dinámicas terribles que nos mira directamente a la cara y que nos escupe. 

Porque "Mi reno de peluche" es profundamente incómoda en todos los aspectos y desde todos los ángulos, y es sangrante, demoledora, agobiante, triste y brutal. Me quito el sombrero ante Richard Gadd y espero ver más cosas suyas lo más pronto posible.

sábado, 6 de julio de 2024

FLAVORS OF YOUTH. TRES CORTOS ANIMADOS PRECIOSOS SOBRE EL PASO DEL TIEMPO

FLAVORS OF YOUTH de Li Haoling, Jiaoshou Yi Xiaoxing y Yoshitaka Takeuchi - 2018 - ("Si shi qing chun")

"Flavors of youth" es una película que me ha pillado por completa sorpresa y que me parece una demostración clara de que la calidad extrema en el anime y en la animación oriental no es patrimonio exclusivo de Japón. En esta preciosa producción china tres autores, dos del país y uno japonés, cuentan tres historias cortas diferentes relacionadas con la juventud y las sensaciones que deja en nuestra vida cuando pasamos a la edad adulta.

La primera, "The rice noodles" de Li Haoling, es una joya minimalista sobre las pequeñas cosas que van conformando nuestra vida centrada en la comida y concretamente en los fideos chinos. Me parece una auténtica joya ya no solamente de la animación, sino de las sensaciones: vas a tener ganas de comer fideos en cuanto termines este corto, te lo aseguro. 

La comida se puede sentir, se puede oler, se puede saborear, y con ella viajamos a nuestra infancia, a etapas anteriores más felices (o no, pero etapas al fin y al cabo) y reflexionamos sobre la memoria y el paso del tiempo. Una gozada.

La segunda, de Jiaoshou Yi Xiaoxing, se llama "A little fashion show" y se centra en la ropa y concretamente en el mundo de la moda, un mundo competitivo y cruel hasta lo puramente salvaje en el que una modelo de éxito se enfrenta a lo que puede ser el inicio del declive de su carrera (que en este sector tan despiadado viene en la misma juventud) y a la relación con su hermana, algo deteriorada debido a su sacrificado trabajo. 

Me parece otra historia genial, llena de crítica social esta vez, y que nos habla además del culto a las apariencias, a lo que "se lleva" borreguilmente y a una industria verdaderamente terrible que usa y tira a las personas.

Terminamos con "Love in Shanghai" del japonés Yoshitaka Takeuchi (que ha trabajado en obras de Makoto Shinkai), dedicado al cambio de ambiente y cómo nos marca, sobre una historia de amor de estudiantes en una China represiva y machista. 

Este último segmento nos habla de cómo en la adolescencia un simple cambio de centro educativo puede marcar nuestra vida para siempre y, también, de cómo las ciudades se transforman, no siempre para bien, y cómo acaban perdiéndose los barrios más tradicionales por culpa de la gentrificación y de la búsqueda de la modernidad y del dinero a toda costa. 

No sabría decir cuál de los tres cortometrajes de "Flavours of youth" me parece el mejor porque pienso que los tres están exactamente al mismo nivel y que los tres son joyas de verdad. La animación de todos es bella y, especialmente, en todos, valga la redundancia, se da mucha importancia a la recreación del ambiente, del clima, de la luz y de las sensaciones (el primero sería el más logrado igualmente: ya digo que saldrás de verlo con ganas de comer fideos chinos).

"Flavors of youth" es un maravilloso tríptico sobre el paso del tiempo y la llegada de la edad adulta donde, como he dicho, ni uno solo de los cortometrajes que lo componen se queda atrás. Muchas ganas de ver más obras de sus tres creadores.

viernes, 5 de julio de 2024

KINDS OF KINDNESS. UN YORGOS LANTHIMOS DESATADO, ALARGADO Y ABURRIDO

KINDS OF KINDNESS de Yorgos Lanthimos - 2024 - ("Kinds of Kindness")

De Yorgos Lanthimos me encantan varias películas ("Canino", "Pobres criaturas"...), me gustan otras ("La favorita", "Langosta" -a pesar de su segunda parte, para mí floja-) y me aburren mortalmente y me parecen bastante malas otras ("Alps", "El sacrificio de un ciervo sagrado"...). "Kinds of Kindness", su nueva obra, está en el último grupo.

Me gustan las marcianadas. Las de David Lynch, las de Luis Buñuel, las del propio Lanthimos cuando las hace bien. Pero cuando, vuelvo a lo que acabo de decir, se hacen bien. Porque las marcianadas tienen su gracia si te sugieren cosas, si te sugestionan y si no se te hacen insoportables por falta de ritmo y duración exagerada.

"Kinds of Kindness" narra tres historias diferentes interpretadas por el mismo grupo de actores y actrices dando vida a personajes diferentes que pivotan alrededor del abuso psicológico y emocional narcisista, pienso, o por lo menos yo las he interpretado así.

En las tres tenemos a personas que de una forma u otra viven subordinadas por propia elección al mencionado narcisismo de otras, ya sea en el amor, en la amistad, en el sexo, en la admiración desmedida, en la necesidad de ser protegidas o aceptadas o en la necesidad de sentir una pertenencia a un grupo. Las tres, surrealistas, absurdas, metafóricas, llenas de humor delirante y negro y de violencia y giros grotescos, tienen ideas interesantes, interpretaciones magníficas y un acabado visual precioso y personal. Y ya.

"Kinds of Kindness" dura casi tres horas porque cada una de estas historias se acerca a una hora de metraje. Sus ideas iniciales, interesantes todas en su punto de partida, se pierden en un maremagnum de hechos que no siempre aportan y que entorpecen un ritmo que incluso en el cine más independiente es necesario. 

Me he reído con momentos puntuales de todas ellas, y en todas ellas he encontrado ideas interesantes, pero todo se pierde en la trama, nada se concreta casi hasta el final y Lanthimos se pone a dar vueltas y vueltas en los mencionados hechos, que llegan a parecer de relleno.

Como consecuencia, la película deja pronto de interesar y quien la ve espera que la siguiente historia solvente los problemas de la anterior para encontrarse con que no lo hace y hasta se regocija en ellos.

Yorgos Lanthimos es un director que lleva haciendo esto toda su carrera (o casi toda): es uno de sus sellos. Pero no siempre le sale bien y no siempre está inspirado. En "Kinds of Kindness" creo que mete la pata y entrega un tríptico de historias que a mí por lo menos se me hicieron eternas y que pienso que con un pequeño pulido habrían quedado mucho mejor.

miércoles, 3 de julio de 2024

INSIDE OUT II. UNA SECUELA MAGISTRAL Y LA MEJOR PELÍCULA DE PIXAR EN AÑOS

INSIDE OUT II de Kelsey Mann - 2024 - ("Inside Out II")

"Inside Out II" me parece la mejor película de Pixar hecha en mucho tiempo (y eso que me encantaron "Lightyear" y "Elemental"). Calidad aparte, me ha gustado de nuevo de ella que haya dejado otra vez a un lado el asunto manidísimo de la exaltación de la familia biológica, con el que la compañía de animación estaba especialmente pesada desde hacía más de una década (y ojo, que sus películas suelen ser buenas, pero se repetían muchísimo en temática básica).

"Inside Out II" es, pienso, una joyita. Nos transporta ahora a la primera adolescencia de su protagonista, Riley, que a los trece años se enfrenta a sus primeros dilemas con la amistad y con lo que quiere que sea, por lo menos en ese momento, su carrera futura. Y por supuesto, dentro de ella hacen acto de presencia nuevos sentimientos que han venido también con la nueva edad.

Kelsey Mann, en su debut como director en largometrajes, nos entrega una película magistral, lúcida, inteligente, coherente siempre, sobre el paso de la infancia a esta primera adolescencia que navega de forma fluida entre el drama y la comedia y entre la vida de Riley y el periplo de sus sentimientos.

Volvemos al mundo que ya conocemos y a los personajes que ya conocemos y nos cautivan también los nuevos, que son dechados de carisma. 

También nos atrapa una vez más la imaginación desbordante del "palacio interior" de la protagonista y su sociedad particular e, igualmente, nos podemos identificar sin problemas con su traslación a nuestro mundo real (la adolescencia es esa etapa que, con sus luces y sus sombras, todas las personas recordarán para bien y para mal -o para ambas- durante el resto de su vida).

Pero "Inside Out II" nos habla sobre todo, pienso, de salud mental. Es una película sobre la salud mental. Esquemática pero lúcida, como he dicho, y especialmente dedicada a ese fantasma terrible que recorre las sociedades del Primer Mundo (irónicamente, las más desarrolladas): la ansiedad.

El nuevo filme de Pixar presenta este sentimiento a los más jóvenes y les ayuda a lidiar tanto con él como con los que trae de la mano mientras que, a quienes somos ya adultos, nos recuerda lo importante que es tenerlo controlado y cuidarnos dentro de la cabeza.

"Inside Out II", con un animación como siempre maravillosa, es una obrita maestra de esta compañía que creo que llevaba tiempo mostrándose algo repetitiva, como he dicho, y que en este caso sabe innovar y salir de nuevo de sus temas habituales. No se la pierdan: está en las salas ahora mismo. Va a ser de seguro una de las películas del verano.

lunes, 1 de julio de 2024

UN LUGAR TRANQUILO: DÍA 1. UN EJEMPLO PERFECTO DE CÓMO HACER UNA PRECUELA

UN LUGAR TRANQUILO: DÍA 1 de Michael Sarnoski - 2024 - ("A Quiet Place: Day One")

"Un lugar tranquilo: Día 1" me parece, además de una fascinante película, un ejemplo perfecto de cómo afrontar una saga desde el respeto por el material original y a la vez desde la capacidad para mostrar algo nuevo de ella cuando parece que ya no va a ser posible.

Esto además creo que es algo especialmente clave en el género de esta saga: el terror, que habitualmente suele estar devaluado (sobre todo a partir ya de las secuelas) y en el que los personajes muchas veces son mera carne de cañón para la amenaza de turno.

"Un lugar tranquilo: Día 1" cuida mucho a estos, a los personajes. De hecho, es una película de personajes más incluso que de cualquier otra cosa. John Krasinski sale de la dirección de la saga y se la entrega a un excelente Michael Sarnoski (del que quiero ver su debut ya, "Pig") que elabora una fábula humana tomando como ambiente el primer día de la invasión extraterrestre que ha asolado al mundo en las dos primeras entregas.

Lupita Nyong'o, absolutamente espectacular, es la protagonista del filme. Se le une pronto un también genial Joseph Quinn y ambos forman un tandem con una química increíble que nos va no sólo a emocionar, sino a poner los pelos de punta.

Los personajes son, como he dicho, lo importante de "Un lugar tranquilo: Día 1". Su dueto lleva la película más allá de su propio género para regalarnos una fábula humana en un ambiente apocalíptico en la que prevalecen por encima de todo la dignidad, la entrega, el amor, la integridad. El filme es, dentro de su oscuridad, optimista sobre la especie humana, que es capaz de sacar lo mejor en el peor momento.

Además de esto Sarnoski dirige una obra de terror que, respetando la esencia de su serie, añade nuevo material para su "lore" y un buen puñado de escenas de horror y de acción magníficas, llenas de tensión, de frenetismo y de buen hacer. Todo encajado perfectamente en una trama simple, directa, que se siente a gusto porque ya no tiene que hacer ninguna introducción a su mundo (aunque sea la primera de sus entregas a nivel temporal) y que por ello puede centrarse en contarnos la pequeña y bella historia que nos cuenta.

"Un lugar tranquilo: Día 1" nos aterroriza y nos pone de los nervios, pero también nos habla de nuestra condición, de lo mejor y de lo peor que tenemos, y rompe una lanza por lo último. Una maravilla de precuela.

domingo, 30 de junio de 2024

TODO EL DINERO DEL MUNDO. UN MAGNÍFICO THRILLER SOBRE LA AVARICIA DE RIDLEY SCOTT

TODO EL DINERO DEL MUNDO de Ridley Scott - 2017 - ("All the Money in the World")

Ridley Scott es una montaña rusa. Películas buenas, obras maestras ocasionales (espaciadas, pero tiene algunas más allá de las eternas "Alien" y "Blade Runner") y bodrios inexplicables se conjugan en su filmografía constantemente, casi desde que empezó a dirigir.

En 2017 le tocó una decepcionante, "Alien: Coventant", y una bastante mejor, "Todo el dinero del mundo". Basada en hechos reales, narra el secuestro en 1973 del joven John Paul Getty III, uno de los nietos del que entonces era el considerado hombre más rico del mundo, Jean Paul Getty, un magnate del petróleo y del arte que se negó a pagar nada por su rescate (una cantidad nimia para lo que era su interminable fortuna) aludiendo que tenía catorce nietos y que esto sentaría un precedente para que la historia se repitiese. 

Ridley Scott destapa sus mejores esencias y nos regala un thriller con garra, con ritmo (a pesar de su larga duración), con interés de principio a fin y, lo que es mejor, sin concesiones a la hora de retratar cualquier momento por brutal o sórdido que sea. 

Todo está clavado: desde la estética cuadrada para que recuerde a la década en la que todo se ambienta hasta los personajes, muy bien representados y con muchos claroscuros (se huye de todo retrato maniqueo posible) y muy bien interpretados, especialmente por Michelle Williams y Christopher Plummer, pasando por los buenos diálogos. 

Algún fallo tiene, aún así, como un personaje de Mark Whalberg bastante desdibujado y que pierde mucha fuerza cuando prometía lo contrario o una duración algo excesiva para lo que se cuenta. Pero en general, es una película más que notable, que recupera lo mejor de lo que es capaz Scott y que, sobre todo, es especialmente interesante en una cosa: en el retrato implacable, brutal, delirante, cruel y tremendista casi de la avaricia humana.

Que el hombre más rico del mundo sea incapaz de desprenderse de un solo dólar es de manicomio, pero fue algo tristemente cierto. La avaricia en el mundo capitalista no conoce límites, y algunas de esas personas millonarias "hechas a sí mismas" que tanto se adoran sus ombligos llegan a ser casos dignos de estudio en un mundo que sólo conoce la competencia y el triunfo a toda costa. 

Aquí, la película es donde gana los enteros que terminan de redondearla, unido esto a otros asuntos también muy bien expuestos como el las ideologías políticas radicales que terminan cayendo presas del influjo irresistible del dinero. Parece increíble que existan personas tan despreciables, y lo peor es que, en realidad, si lo pensamos bien, no nos extraña nada. Excelente Plummer, repito, que clava a este monstruo de la humanidad. 

"Todo el dinero del mundo" es otra de las obras destacadas de este director que es capaz de lo mejor, de lo regular y de lo maldito peor. No tiene término medio.

viernes, 28 de junio de 2024

HOSTILES. UN WESTERN FASCINANTE SOBRE LA VIOLENCIA, EL ODIO Y LA REDENCIÓN

HOSTILES de Scott Cooper - 2017 - ("Hostiles")

Me da la sensación de que a Scott Cooper muchas veces no se le valora lo suficiente, y ni siquiera entre la afición del cine más independiente, y esto me parece injusto porque es, pienso, uno de los directores más personales que hay en este momento en los USA (aunque haya metido últimamente algún ligero resbalón con alguna película aislada). Su primera filmografía hasta esta película (toda ella comentada en el blog) me parece casi toda una absoluta genialidad desde la primera producción hasta la última.

"Hostiles" es una de esas obras difíciles que no da nada por hecho, que no otorga nada con facilidad, que no se baja del burro a la hora de mostrar las infinitas escalas de grises que hay en todo conflicto y en toda historia, sea la que sea.

Rompe una lanza a favor de los nativos americanos, eso desde luego queda clarísimo, y muestra cómo fueron expulsados salvajemente de sus tierras ancestrales y cómo fueron perseguidos, encarcelados y masacrados si simplemente se resistían. No obstante, también se abstiene de mostrar un mundo idílico de nativos felices y siempre pacíficos antes de que llegase el hombre blanco.

En "Hostiles" casi todos los personajes están heridos por la vida y por el odio. Casi todos también tienen razones para ello y casi todos se han visto atrapados por el devenir de una época despiadada e injusta. El tema central del filme es, pienso, cómo la marea de la historia tira por el suelo a la gente común y la enfrenta sin que pueda hacer nada salvo sobrevivir y seguir adelante.

El hombre blanco es el principal agente destructor, pero los nativos llevaban siglos enfrentados entre ellos y, como he dicho, su mundo antes de la invasión del referido hombre blanco no era idílico de ninguna de las maneras. "Hostiles" nos habla de la hostilidad que le da título, de la guerra, de la violencia atávica de un país que se construyó sobre esta violencia y de cómo dejarla atrás por medio de la aceptación, de la comprensión de otro punto de vista y de la redención.

Scott Cooper construye un western episódico pausado y lírico marcado por los estallidos repentinos. Todo con un ritmo perfectamente medido, con un desarrollo ideal de su trama y de sus secretos y con una genial evolución de sus personajes, su gran punto fuerte: todos complejos, profundos, contradictorios, y además interpretados por un plantel impresionante (desde Christian Bale a Rosamund Pike pasando por un espectacular Wes Studi).

El paisaje norteamericano es, en toda su belleza (también hostil) un carácter más que remite al western clásico y que viene acompañado de unos interiores llenos de riqueza y de detalles. 

"Hostiles" creo que es una maravilla que, en líneas generales, es bastante poco conocida. Pienso por ello que hay que reivindicarla. Posiblemente sea hasta ahora el mejor de los trabajos de su director junto con su debut, "Corazón rebelde".

lunes, 24 de junio de 2024

TALES FROM THE CRYPT. UN CÓMIC DE TERROR PIONERO CON UNA HISTORIA TRISTE

TALES FROM THE CRYPT de William Gaynes, Al Feldstein y Harvey Kurtzman - De 1950 a 1955 - ("Tales from The Crypt")

Una de las historias más tristes del mundo del cómic es la de la norteamericana EC (Entertaining Comics), la editorial que nos trajo maravillas como "Tales from the Crypt", que hoy reseño, y que fue pionera en los géneros del terror, la ciencia ficción, el suspense o el bélico en el formato de las viñetas durante, especialmente, los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado. 

Digo que su historia es triste porque debido a la censura salvaje de los mencionados años cincuenta, marcados en los Estados Unidos por la ranciedad de una época beata y represora, se vio obligada a cerrar prácticamente todas las publicaciones dedicadas a estos géneros para centrarse en la revista de humor MAD, la única que pudo escapar de la persecución artística de esos tiempos oscuros.

Llamada inicialmente Educational Comics, su fundador, Max Gaines, falleció en 1947 en un accidente de navegación y fue su hijo William, al ver que no iba económicamente nada bien, quien le cambió el nombre por el de Entertaining Comics. Seguidamente, junto con los editores Al Feldstein y Harvey Kurtzman, contrató a montones de artistas de renombre para centrarse en los antes mencionados géneros y hacer historia en el mundo de las viñetas.

Nacieron así revistas como esta "Tales from the Crypt" y como "The vault of horror" y "The haunt of fear" de terror, "Weird Science" y "Weird Fantasy" de ciencia ficción y fantasía, "Shock SuspenStories" y "Crimen SuspenStories" de género negro y suspense o "Frontline Combat" y "Two-fisted tales" de género bélico.

Todas ellas recopilaban historias cortas cargadas de imaginación, de calidad en sus dibujos, de personalidad artística, de poso literario y, también, de crítica social: sus finales solían ser irónicos, sorpresivos, muchas veces dardos contra problemas del momento o contra lo peor del ser humano.

Los cómics de EC fueron también pioneros en relacionarse con sus lectores a través de las secciones de cartas al director y de creación de clubs de fans como el National EC Fan-Addict Club. 

También William Gaines promocionaba a sus dibujantes y les permitía firmar sus creaciones, en las que les dejaba hacer uso de una libertad que en la época en su país no era especialmente elevada para innovar y desarrollar historias y estilos propios. Además, incluía sus biografías en sus revistas. 

En EC trabajaron nombres como Wally Wood, Graham Ingels, Jack Davis, Johnny Craig, Bernard Krigstein, Will Elder, Jack Kamen, George Evans, Joe Orlando, John Severin, Al Williamson o Frank Frazetta. Los guiones solían ser de los mismos editores, Feldstein y Kurtzman, y del mencionado Johnny Craig, a los que asistía Gaines. Ésta es sólo una pequeña muestra de artistas que trabajaron para esta editorial: hubo muchos más posteriormente, como Otto Binder.

Desgraciadamente, todas estas cabeceras que he mencionado, como he dicho, cerraron a mitad de los años cincuenta, en los que se desató una auténtica fiebre moralista y represora contra la industria del cómic dirigida por personalidades censoras furibundas como el psiquiatra Fredric Wertham, que, muy influyente, se dedicó a perseguir al arte de las viñetas públicamente y sin descanso por considerarlo una forma inferior de literatura popular que en sus palabras corrompía a los jóvenes y los lanzaba incluso a la delincuencia. Escribió de hecho un libro dedicado enteramente a ello, el tristemente célebre "La seducción de los inocentes".

Aunque las propias editoriales de cómics crearon la Association of Comics Magazine Publishers como una forma de autoregularse para evitar las críticas, el discurso de Wertham fue calando y calando en la sociedad estadounidense y montones de medios dedicados a las viñetas cerraron.

EC, que estuvo inicialmente en esta asociación, la abandonó en 1951 y, con William Gaines a la cabeza, fundó la Comics Magazine Association of America, que con el Comics Code Authority hacía que los cómics cumpliesen normas muy rigurosas para combatir así esta brutal censura.

No obstante, el propio Gaines abandonó también este grupo porque el mismo Comics Code se había vuelto intransitable y afectaba especialmente a los géneros que él publicaba. Por desgracia, los distribuidores se negaron tras esto a repartir muchas de sus series y tuvo que cerrar sus líneas de terror y de thriller y esto arrastró luego a quebrar a las demás. 

Por suerte, ante esta desgracia Gaines pudo agarrarse a la revista MAD, que estaba dedicada al humor por completo, y que se publicó de forma ininterrumpida durante 58 años, lo cual salvó a su editorial, que sin embargo artísticamente perdió cabeceras que hoy son historia del cómic.

-TALES FROM THE CRYPT

"Tales from The Crypt" es la más famosa de las series de terror de EC y su anfitrión, el Guardián de la Cripta, es un icono de este género. Este personaje tétrico presentaba historias de entre seis y ocho páginas que desplegaban con rapidez un conflicto y unos personajes simples pero con personalidades muy marcadas que terminaban mal, muy mal, y de forma irónica y sorprendente siempre y las más de las veces cargadas de un humor no negro, sino negrísimo.

Había, no sé si de forma intencionada o no, un retrato social agudo y certero en casi todas ellas, que solían mostrar lo peor del ser humano y de una sociedad oscura, cerrada sobre sí misma y sobre un conservadurismo capitalista inhumano. 

Los subgéneros que llegó a tratar este cómic en sus cinco años de existencia fueron innumerables: desde los vampiros hasta los hombres lobo pasando por los zombies, los fantasmas, los científicos locos o los asesinos de diverso pelaje. No puedo comentar historia por historia, como suelo hacer en este blog, porque entonces no terminaría nunca (y lo que busco es recomendar el cómic, no analizarlo en profundidad). Sí puedo decir que la mayoría están a un nivel no alto, sino altísimo, y que juntas cambiaron el cómic de terror para siempre (y su influencia se rastrea en otros medios como el cine).

Hay no obstante algunas de estas historias que son más flojas y que, sobre todo, tienen desenlaces o muy forzados o algo chapuceros, pero como he dicho son las menos y, aún así, puedes deleitarte con su dibujo.

Porque en "Tales from The Crypt" trabajó una impresionante ristra de artistas (arriba he mencionado a bastantes) que dejaron lo mejor de sus lápices en sus páginas. Los seres monstruosos, las ambientaciones tenebrosas, las composiciones dislocadas, los cuadros llenos de detalles que nos regalan son oro puro hecho viñeta. Puedes estar minutos y minutos solamente saboreando cada historia en lo visual, y además, como he dicho también, Gaines, Feldstein y Kurtzman dejaban a sus creadores una gran libertad.

Tendremos como extra cómico visitas habituales del Guardián de la Bóveda de "The vault of Horror" y de la Vieja Bruja de "The haunt of Fear", que se dedicarán junto con el Guardián de la Cripta a atacarse mutuamente con irónicas y loquísimas frases que parodian al terror y a sus tópicos.

Estos cómics son una absoluta delicia y ahora mismo en España están siendo publicados en ediciones preciosas de la mano de Diabolo Ediciones, que además están sacando las demás líneas de EC. Impresionante labor que hace justicia para unas de las obras de arte más maltratados de su medio de la historia, que siempre pone cada cosa en su sitio y que acaba venciendo a la censura y llevando lo censurado a la posteridad.

viernes, 21 de junio de 2024

LA HABANA PARA UN INFANTE DIFUNTO. UN CLÁSICO QUE NO ME HA CONVENCIDO

LA HABANA PARA UN INFANTE DIFUNTO de Guillermo Cabrera Infante - 1979 - ("La Habana para un infante difunto")

En este blog tenéis comentada "Tres tristes tigres", la primera novela de Guillermo Cabrera Infante, novela que está entre mis imprescindibles, que pongo por las nubes y que me cambió literariamente de forma muy profunda. 

Digo esto para que conste que adoro esta primera obra larga de este autor porque voy a decir ahora algo que para muchas personas posiblemente sea un sacrilegio imperdonable: no me ha gustado la segunda y última que publicó en vida, "La Habana para un infante difunto".

Sé que es una novela importantísima para su país, Cuba, y que fue símbolo de rebelión contra la dictadura de Fidel Castro (tener un ejemplar en vida del tirano era un peligro pero también una hazaña, y los pocos que quedaban en la isla eran tremendamente caros y codiciados). Cubanos que conozco me comentan que todavía hoy lo es y que aún se la considera "una obra dañina" para el régimen. 

Sé además que está considerada una de las novelas más importantes de toda la literatura sudamericana y sé también que es una de las pocas obras de ficción de este arte que retrata la Cuba esplendorosa, cultural, libertina y enloquecida (y también clasista, machista y rancia, porque igualmente escondía en sus recovecos el lado oscuro que trajo la revolución) de antes de los años sesenta. Pero a mí no me ha convencido nada, y voy a tratar de explicar el porqué.

"La Habana para un infante difunto" es una colección de memorias de un narrador que se identifica perfectamente con el propio autor y que recorre La Habana de su infancia, adolescencia y primera juventud y que están centradas específicamente en el sexo y en el amor. Hay algunos retratos familiares, algunas postales infantiles, algunos cuatros de esa Cuba de antes de 1959, pero los otros dos asuntos los eclipsan casi por completo.

El propio Cabrera Infante diferenció esta obra de "Tres tristes tigres" en su temática esencialmente diurna frente a la nocturna de aquella y la catalogó según he leído como "un museo de mujeres". Hay en ella mucho erotismo y mucha alegría de vivir y también mucha sátira y mucha mala leche.

¿Qué me falla de "La Habana para un infante difunto"? Tres cosas: es excesivamente repetitiva y larga, es estilísticamente menos estimulante que "Tres tristes tigres" (por lo menos para mí) y el narrador me es profundamente antipático y creo que sus puntos de vista han envejecido fatal (todo el mundo es hijo de su tiempo: yo también).

La novela es repetitiva porque se limita a narrar una aventura (o fantasía) sexual o amorosa tras otra en capítulos larguísimos, de más de cien páginas bastantes, y a lo largo de más de quinientas (en mi edición).

Me parece también estilísticamente menos estimulante que la primera obra del autor porque echo aquí en falta el lenguaje vanguardista y experimental de aquella. Que está muy bien escrita es innegable: es Guillermo Cabrera Infante, un imprescindible de la literatura sudamericana y mundial. Pero sus juegos literarios me parecen menos arriesgados, menos redondos, menos tangibles. Insisto: todo esto a pesar de su virtuosismo, que es innegable. Esta es la opinión tal vez más subjetiva de todas las que voy a dar.

Finalmente, "La Habana para un infante difunto" tiene a un protagonista muchas veces vitalista y eufórico y muchas veces cruel y hasta despreciable con las mujeres. Hay misoginia a rabiar en su comportamiento, y entiendo que cada época es cada época con sus propios sesgos, pero aquí es verdaderamente excesivo. 

Sí, hay sátira, como he mencionado. Sí, también hay un retrato de cómo alguna vez ha sido tal vez todo el mundo en el sexo y en el amor: egoísta y resentido. Eso no se niega. Pero aquí parece el narrador regocijarse con todo ello y, aún siendo consciente de su momento histórico, a mí no sólo no me ha calado sino que me ha parecido a veces verdaderamente insoportable (y a esto no ha ayudado, claro, lo repetitiva que es la novela, que te cuenta muchas situaciones muy similares una tras otra).

La parte que he disfrutado más de "La Habana para un infante difunto" ha sido la que describe a esa Habana de contrastes crudos entre pobres y ricos pero también brillante, de juergas constantes, de días enloquecidos y vitalistas y de noches interminables, esa Habana que con Fidel Castro se perdió en gran parte. 

Aquí, la capital cubana es un personaje más, y Guillermo Cabrera Infante la ama con locura, lo que me produce una gran pena porque él, tras enemistarse con el dictador después de apoyarle en un principio, tuvo que exiliarse en Londres (en España la dictadura de Francisco Franco le denegó toda regularización). Murió en 2005 en la capital inglesa sin que en Cuba se dijese nada de su fallecimiento.

Soy consciente de que he escrito para muchas personas una herejía literaria, pero, sinceramente, no he conectado nada con "La Habana para un infante difunto". Ni en lo argumental, ni en lo estético, ni con el personaje. E insisto: "Tres tristes tigres" está en mi podio de libros eternos.