domingo, 18 de abril de 2021

LA VÍSPERA DE LA BODA. SIETE HISTORIAS INTIMISTAS DE UNA AUTORA MUY PERSONAL

LA VÍSPERA DE LA BODA de Hozumi - De 2010 a 2012 - ("Shiki no Zenjitsu")

De la misteriosa autora japonesa Hozumi se conoce bastante poco. Posiblemente su nombre artístico no tenga nada que ver con su nombre real (lo desconozco). Sí se sabe que, desde que empezó a publicar sus historias alrededor del año 2010, su carrera ha ido en un ascenso meteórico.

Famosas obras suyas son "Sayonara, Sorcier", "La posada de los objetos perdidos" y "Mi Giovanni". Todas ellas son historias de corte intimista, lírico, a menudo marcadas por, de alguna manera, la relación entre los seres humanos y el arte.

Su dibujo es delicado, muy bello y realista, y posee un lirismo cotidiano sencillo y directo que se hace con quien lo admira a la primera. Es el ideal además, pienso, para muchas de las historias de este tomo que hoy comento, "La víspera de la boda", que están emparentadas con el realismo mágico.

"La víspera de la boda" recoge siete relatos publicados, supuestamente, entre 2010 y 2012 (si alguien me puede especificar algo más, que me corrija, por favor, porque no estoy del todo seguro de estas fechas).

Los siete relatos son de corte intimista, y en ellos se retratan relaciones humanas de todo tipo (muchas familiares: de hermanos, de padres e hijos, de parejas). Unos son realistas, pero otros tienen insertado un toque fantástico muy imaginativo que sirve como metáfora de lo que se narra.

"La víspera de la boda" es el primero de ellos y el que da título a la recopilación. Dos personajes hablan de una boda. La celebración está cerca. Pero hay algo oculto en este hecho que, a priori, debería ser un hecho alegre. Una historia cotidiana de anhelos y de frustraciones con familia de por medio.

Hozumi se destapa como una narradora genial y extremadamente sutil que muestra más sin mostrar, sugiriendo sin cesar. Es algo muy difícil esto, y ella sale airosa de ello desde sus primeras creaciones.

"Reencuentro en el Azusa nº2" es el segundo relato, y me parece precioso. Dos personajes hablan, también, y se va desgranando una historia común. Hay sorpresa final, y no voy a decir nada más salvo que lo lean.

El tercer relato es "Hermanos en blanco y negro", y me resulta también fascinante. Dos hermanos que llevan mucho tiempo sin verse se reencuentran para un funeral y luego salen a tomarse unas copas. Entre ellos resurgen las historias que tenían estancadas desde hacía años. Hermosísima trama sobre el paso del tiempo, la muerte, la familia, las diferencias entre las personas y el hastío vital. 

El cuarto y el quinto relato son las dos partes de uno, en realidad: "El espantapájaros soñador". Me parecen otras dos joyas. Una vez más, tenemos otra historia de hermanos. Nos trasladamos fuera de Japón ahora: a los Estados Unidos, a la Norteamérica profunda. 

Y tenemos otro retrato de anhelos, de frustraciones vitales, de lucha también, donde Hozumi dice mil cosas sin llegar a decirlas, donde nos encandila con su narrativa pausada y suave pero llena de significados, de hechos que se insinúan constantemente. Fantástica.

"Minijardín de octubre" es el penúltimo cuento. Es más corto que los anteriores pero igual de interesante: tenemos otra historia de relaciones con un elemento extraño y sorpresivo de por medio. No puedo decir nada más, salvo que su desenlace sorprende, valga la redundancia, y para bien. 

El último de todos es "Y entonces...". Es una historia cotidiana vista desde unos ojos muy particulares (no puedo revelar de quién) que nos ponen ante la duda de nuestras propias percepciones de la realidad. Original y divertida y también sorprendente.

Hozumi es una autora que voy a seguir. Sí, desde luego. Y no dejo de recomendar esta colección de relatos fantástica que es "La víspera de la boda". No se la pierdan, en serio.

sábado, 17 de abril de 2021

GUNPOWDER. LA HISTORIA REAL DE LA CONSPIRACIÓN DE V DE VENDETTA

GUNPOWDER de Ronan Bennet, Kit Harrington y Daniel West - 2017 - ("Gunpowder")

Fuera de Inglaterra, la llamada "Conspiración de la Pólvora" de 1605 ha empezado a ser conocida gracias al cómic "V de Vendetta" de Alan Moore y a su película y a toda la fama que en las revueltas sociales de la crisis de 2008 tuvieron las máscaras que lleva su protagonista, que se han convertido en un símbolo que, en los últimos años, abarca bastantes campos.

También, fuera de Inglaterra, se suele pensar que Guy Fawkes, el hombre que estaba encargado de volar la Cámara de los Lores del Palacio de Westminster para asesinar al rey Jacobo I, era prácticamente el único perpetrador de la fallida conspiración. 

"Gunpowder" es una serie de tres capítulos de 2017 que narra este complot. Está dirigida por J. Blakeson y ha sido creada para la BBC por el escritor Ronan Bennet, el actor y escritor David West y el actor Kit Harrington, que resulta que es, según he leído en varios medios, descendiente directo de Robert Catesby, el personaje al que interpreta.

"Gunpowder" es una serie histórica interesante y correcta, aunque peca de tener un tercer capítulo muy apresurado y sin epílogo en el que, de repente, casi todo ocurre de golpe y con una falta de contexto final bastante acusada.

Los dos primeros son aceptables. Los personajes se presentan de forma interesante y se desarrollan bien y están bien interpretados, mientras que los hechos se van desplegando con interés para retratar su convulso momento.

Puede que haya cierto maniqueísmo en ellos: hay una facción opresora y brutal casi sin excepción y otra facción bondadosa y oprimida en unos tiempos en los que delimitar esto no era fácil, ya que además, en muchas ocasiones, la facción que era perseguida en un país era la perseguidora en otro. 

Pienso que esto ocurre, sobre todo, por falta de tiempo. No lo hay, verdaderamente, porque cada episodio es de una hora escasa y el contexto político, cultural y social de una Inglaterra y de una Europa sumidas en interminables guerras religiosas que implicaban a varios reinos enfrentados también por razones más allá de las divinas necesitaba mucho, mucho más espacio.

En el punto positivo hay un reparto esmerado a pesar del poco papel que tiene disponible y, sobre todo, una ambientación fantástica, muy rica, con los decorados muy bien aprovechados.

"Gunpowder" no deja de suscitar, como era de esperar, su polémica. He leído críticas inglesas de la serie y todavía hay comentarios indignados sobre lo que hizo tal o cual facción (es increíble que unas guerras religiosas de varios siglos atrás tengan eco hoy) y, a nivel español, también tiene la serie detractores por haber, según estos, exagerado el papel de España en la conspiración que narra y haber echado más leña al fuego de su "leyenda negra".

"Gunpowder" es una serie aceptable, lastrada por ser tan corta, y que pienso que desde luego con más capítulos habría sido bastante mejor. Tal vez, incluso, daba para más de una temporada: su contexto tiene muchos puntos de desarrollo y muchas complejidades que van mucho más allá de lo meramente local, de lo meramente inglés.

Su último episodio, que como he dicho acaba de un tajo, muy deprisa, sin epílogo, es un jarro de agua fría. Una pena.

Aún así, es aceptable para cualquier persona que sea amante de la historia y que quiera conocer lo que fue realmente la idealizada conspiración política que conocemos gracias a "V de Vendetta".

viernes, 16 de abril de 2021

LA SIRENITA. WALT DISNEY DEJA ATRÁS POR FIN SU PRIMERA ETAPA OSCURA

LA SIRENITA de John Musker y Ron Clements - 1989 - ("The Little Mermaid")

La llamada "Etapa Oscura" de los estudios de Walt Disney terminó en 1989, un año después justo del estreno de la irregular "Oliver y su pandilla", con la mítica "La Sirenita". 

La década de los ochenta, que había sido bastante mala para la compañía, la cual estuvo durante casi diez años encadenando fracaso tras fracaso (en mi opinión injustos casi todos) con películas infravaloradas como "Tod y Toby", "Tarón y el Caldero Mágico" o "Basil, el ratón superdetective", acababa sin embargo de forma inmejorable. 


"La Sirenita"
era una versión libre del cuento homónimo del escritor danés Hans Christian Andersen. Se suavizaba y hasta se edulcoraba el contenido original y, en algo que fue y es tremendamente criticado, se impuso un final totalmente feliz que el cuento original no tenía. 

A pesar de ello, "La Sirenita" de Walt Disney es una absulota delicia. El filme sentó las bases de lo que serían las posteriores películas del estudio "La Bella y la Bestia", "Aladdin" o "El Rey León": el musical volvió a tener una presencia básica en la historia, que presentaba a heroínas por fin bastante decididas e independientes. 

Aunque seguía existiendo una fuerte presencia de personajes "de la realeza" (la propia Ariel, Jasmine de "Aladdin", el mismo "Rey León"), los mensajes se centraban en la búsqueda de la libertad, la solidaridad, la justicia, la amistad o el amor (aunque esto ya empezó a ocurrir con clásicos como "101 Dálmatas", "Merlín el Encantador" o "El Libro de la Selva" o incluso en la mencionada "Tod y Toby"). 

En el caso de Ariel, el personaje era incluso descaradamente sexy, muy sexy (algo bastante novedoso en una película de Walt Disney).

"La Sirenita", animada además espléndidamente (tanto los personajes como los fondos son un prodigio del detalle y de la imaginación), tenía un ritmo trepidante en el que se combinaba perfectamente la pura aventura con el drama. 

Había por supuesto un toque romántico y otro cómico (sus secundarios eran fantásticos, en especial el inolvidable Sebastián, un personaje mítico). 

Por otra parte, la villana de la función, la malvada Úrsula, que de pequeño me dama un mal rollo impresionante (y que me lo sigue dando) es una de las mejores antagonistas de toda la historia de los estudios de Walt Disney.

"La Sirenita" es una joya y hoy es un clásico indiscutible. Fue además un taquillazo y con ella comenzó una nueva "Edad de Oro" para la compañía que duró diez años, hasta 1999, cuando se estrenó "Tarzán".

jueves, 15 de abril de 2021

SENTENCIA DE MUERTE. EL VENGADOR CALLEJERO IRREGULAR DE JAMES WAN

SENTENCIA DE MUERTE de James Wan - 2007 - ("Death Sentence")

Tal vez por haber dirigido casi a la vez esta "Sentencia de muerte" y la película de terror comentada ayer "Silencio desde el mal" (ambas estrenadas en 2007) ninguna de las dos le haya salido especialmente bien al entonces primerizo y recién salido de la mítica "Saw" James Wan. 

Aunque no es tan mala como "Silencio desde el mal", "Sentencia de muerte" es un thriller de acción del montón con algún buen apunte argumental y paren ustedes de contar. 

Un buen Kevin Bacon (no lo hace mal como vengador urbano) da vida a un padre de familia que, tras ser atacado por una banda callejera salvaje y despiadada, se dedica a vengarse y a acabar con ellos uno a uno. 

El filme empieza bien: el contexto social está bien definido y tanto la escena del primer ataque como la del juicio son efectivas. Sin embargo, a partir de ahí todo se desmadra y la película termina siendo una orgía de sangre, muerte, destrucción y disparos delirante sin ninguna trama. 

Lo que comienza como un thriller dramático termina siendo una película de acción del montón. Porque lo cierto es que "Sentencia de muerte", en sus inicios, se erige como una interesante propuesta que promete hacer al espectador pensar sobre el hecho de tomarse o no el ciudadano de a pie la justicia por su mano cuando esta justicia falla y es incapaz de defenderle.

La propuesta se queda desgraciadamente en eso, en propuesta. La trama tras este inicio de golpe se vuelve lineal, los diálogos empeoran, el retrato social se transforma en algo burdo y simplista y los personajes se tornan planos. 


Ya sólo importan los tiros, las ostias, las torturas y la sangre. Y la sangre es mucha, y hay bastantes escenas cafres verdaderamente bien rodadas. Pero nada más. La película aburre porque no muestra otra cosa que una sucesión de estas escenas bestias. 

"Sentencia de muerte" no produce vergüenza ajena ni tampoco es un filme horroroso, pero, partiendo de una base interesante, termina siendo un "quería pero al final no quise", una producción del montón, olvidable y anodina. Por suerte, James Wan volvería a las salas dos años después con "Insidious" y restablecería su carrera.

miércoles, 14 de abril de 2021

SILENCIO DESDE EL MAL. UNA MALA PELÍCULA DE TERROR DE UN WAN AÚN TITUBEANTE

SILENCIO DESDE EL MAL de James Wan - 2007 - ("Dead Silence")

James Wan ha ido demostrando, película a película y a pesar de unos inicios muy titubeantes después del inesperado éxito de su mítica "Saw", que es un excelente director de terror. 

"Insidious" y "Expediente Warren: The Conjuring", dos creaciones excelentes en todos los aspectos, supieron, independientemente de que la calidad de sus secuelas fuese menos perfecta, revitalizar un género ya de por sí difícil y del que cada año surgen muchos bodrios. 

Las dos películas que dirigió entre "Saw" e "Insidious" son, sin embargo, todavía titubeantes, como he señalado. Ambas se estrenaron en 2007 y ambas dan fe de esto. 

"Silencio desde el mal" es una obra de terror, su género predilecto, y "Sentencia de muerte" es un drama de acción. La primera es terrible, la segunda fallida. 

Hoy hablo de "Silencio desde el mal", y la verdad es que no hay mucho de lo que hablar. Wan estaba tal vez experimentando, tal vez todavía "muy verde". El caso es que la película es la típica película, valga la redundancia, de terror birrioso de usar y tirar que uno ya ha olvidado al día siguiente de verla. Aparte, es un refrito de cosas que ya entonces habíamos visto en "Saw" (hay hasta auto-homenajes). 

Tenemos una trama llena de agujeros donde sólo importa meter sustitos efectistas y cutres, unos protagonistas de cartón interpretados con desgana, unos diálogos pueriles, un final muy visto (pero visto... es el de siempre, el que tienen casi tooooooodas las películas de terror comerciales desde hace décadas) y, eso sí, una ambientación y una fotografía buenas. 

El resto, muy cutre y anodino. No hay mucho más que decir de "Silencio desde el mal", una cinta de terror tonto y sin estilo exclusivamente recomendada para completistas de James Wan (y ni eso incluso). La carrera del autor se redimiría; menos mal.

martes, 13 de abril de 2021

DÉJAME ENTRAR 2010. LO INNECESARIO Y ABSURDO DE UN REMAKE DOS AÑOS DESPUÉS

DÉJAME ENTRAR de Matt Reeves - 2010 - ("Let me in")

Una película como la versión de 2010 de "Déjame entrar" nos sirve perfectamente para analizar la ahora tan de moda "cultura del remake" (o también del reinicio). 

Nunca he sido partidario de realizar remakes, pero, en ciertas ocasiones, pueden resultar enriquecedores, especialmente cuando la nueva versión llega muchos, pero muchos, muchos años después de la clásica para complementarla con una visión extra de lo narrado en aquella (y cuando el director, además, es un autor y no un simple artesano). 

Por ejemplo, mientras escribo se me ocurre el ejemplo de la excelente versión de "Nosferatu" que el maestro alemán Werner Herzog rodó en 1979; una versión que renovaba el mito del clásico del también alemán Murnau de 1922 respetando el material original pero aportando novedades al conjunto. 

Y hablamos, además, de que existe una diferencia de 57 años, más de medio siglo, entre ambos filmes: el remake está justificado, y además es que no es un remake cualquiera; es un fantástico remake. 

Caso bien distinto es el del "Déjame entrar" sueco de 2008 y el "Déjame entrar" americano de 2010. Caso que es el de muchas películas y muchos remakes más. 

Hollywood se apropia de cualquier idea venida de otro país y la "remakea" cuándo y cómo le da la gana. Ok. En su derecho están si lo pagan. Pero es que hacer una película igualita a la original tan sólo dos años después del estreno de ésta y encima quitarle las escenas más "impactantes" o "políticamente incorrectas" de aquella tiene delito.

Objetivamente, no se puede decir que el "Déjame entrar" de Matt Reeves, ese director que despuntó con la buena "Monstruoso" en 2008, sea una película mala. 

No, no lo es: es correcta, los actores están bien (especialmente los niños, una vez más -unos muy jóvenes entonces Chloe Grace Moretz y Kodi Smith-McPhee que están fantásticos-) y técnicamente cumple. 

¡Pero es que leches, es un calco de la de Thomas Alfredson! Y, como he dicho, para colmo ha sido víctima de la mutilación de algunas escenas consideradas menos correctas para las grandes salas. Encima, casi cachondeo. 

¿Qué sentido tiene ver una película de 2010 que calca a otra de 2008? Este remake, como tantísimos otros, es absoluta, completa y delirantemente innecesario y un ejemplo perfecto de las tonterías que hace la industria masiva tantas veces. Vean la versión sueca y pasen de este calco. "Déjame entrar" de 2010 es una película sin sentido ninguno, sin razón de existir.

lunes, 12 de abril de 2021

DÉJAME ENTRAR. UN DRAMA DE TERROR DIFERENTE MADE IN SUECIA

DÉJAME ENTRAR de Thomas Alfredson - 2008 - ("Lat den rätte komma in") 

El sueco Thomas Alfredson, que ha incursionado en numerosos géneros diferentes, ha dirigido las comedias "Bert, el último virgen" y "Office Hours", la comedia dramática "Four shades of Brown", el drama fantástico "Déjame entrar" y, ya fuera de su país, el thriller histórico "El Topo" y el nuevo thriller "El muñeco de nieve". 

"Déjame entrar", aún con alguna que otra laguna argumental (que no comento para no hacer spoiler, pero la hay, y es más evidente de lo que parece), es un ejemplo perfecto de innovación y buen hacer dentro del cine fantástico y dentro del trillado género de los vampiros, que no llega a ser tan pasto de los tópicos que imponen las modas y el agotamiento del mencionado género como el de los zombies pero que casi, casi. 


Basado en la novela homónima que al parecer se ha vuelto "de culto" del escritor también sueco John Ajvide Lindqvist, "Déjame entrar" es un excelente drama que conjuga a la perfección un contenido con hondura, un desarrollo con ritmo y un espacio común para la combinación de varios géneros en el que incluso cabe el humor negro. 

Thomas Alfredson dirige con mano maestra y mezcla sin fisuras el minimalismo más delicado con la brutalidad más sádica en una historia de amor de personajes ambiguos, perdidos o marginados y por supuesto malditos a su pesar espléndidamente fotografiada, cargada de sorpresas y sin concesiones de ningún tipo. 


Los diálogos son bonitos, la trama se desliza con pasmosa fluidez en la atención del espectador, los actores están excelentes (y los niños magníficos, lo cual suele ser bastante difícil de lograr) y contiene algunos momentos verdaderamente entrañables, preciosos y además originales. 

A todas luces, y a pesar de las lagunas que comento que existen, "Déjame entrar" es un excelente filme que se transformó en una obra de culto casi instantánea y que tuvo (offfff course) un innecesario remake americano en 2010.

domingo, 11 de abril de 2021

SHIN GODZILLA. HIDEAKI ANNO CREA AL GODZILLA REALISTA

SHIN GODZILLA de Hideaki Anno y Shinji Higuchi - 2016 - ("Shin Gojira")

De la misma manera que los USA han realizado sus propios y normalmente desafortunados remakes de "Godzilla", Japón se apuntó en 2016 a reiniciar la franquicia original de la Toho, la compañía en la que el famoso monstruo comenzó su andadura. 

Tras la friolera de treinta películas (treinta) que abarcan desde el año 1954 en el que se estrenó el primeo de sus filmes hasta el año 2004 en el que lo hizo "Godzilla: Final Wars", la compañía decidió por fin reiniciarlo todo y acabar con la supuesta continuidad delirante de una franquicia que, como la primera de James Bond por ejemplo, la que empezó con Sean Connery y acabó con Pierce Brosnan, se había vuelto incoherente y absurda de tan puramente larga y espaciada en el tiempo. 

Este reinicio ha sido inmejorable. Hideaki Anno, el creador de "Neon Genesis Evangelion", al frente de la dirección junto al genial creador de efectos especiales y director de anime Shinji Higuchi, ha entregado una nueva versión del primer ataque de la criatura ambientado en nuestros días que incide especialmente, de una forma totalmente realista, en las implicaciones políticas que éste tendría. 

Vamos a ver acción y destrucción, pero también políticos y militares histéricos hablando, mucho despacho, mucho parlamento, mucha opinión pública y mucha geopolítica internacional. Es lo que ocurriría ciertamente si alguna vez tuviésemos que vivir una invasión de un monstruo así. 

Por supuesto, no se olvida el mensaje ecológico ni contra la contaminación y la historia pasada y reciente de Japón: sus traumas con energías como la nuclear están bien presentes en el filme, adulto, serio, consecuente y como he dicho ultrarealista. 

El diseño de la criatura es finalmente una maravilla: se apoya visualmente en el estilo "retro" pero sin caer en la exageración y mostrando a un monstruo que bebe directamente del clásico de 1954 reinventándose y modernizándose con limpieza. 

Hay homenajes constantes (como la escena de los trenes) y guiños sin parar. Hideaki Anno siempre ha sabido ofrecer versiones actualizadas de cualquier adaptación que le pongan por delante, y aquí ha dado una vez más lo mejor de sí mismo para presentar el filme definitivo de Godzilla en décadas de versiones chungas o fallidas. Imprescindible clásico instantáneo del género de los kaijus. 

sábado, 10 de abril de 2021

GODZILLA VS. KONG. LOS MEJORES COMBATES DE LA SAGA Y LA PEOR TRAMA DE LA SAGA

GODZILLA VS. KONG de Adam Wingard - 2021 - ("Godzilla Vs. Kong")

En "Godzilla Vs. Kong", la última entrega del "MonsterVerse" hasta la fecha, se asienta el estilo de la anterior "Godzilla: Rey de los Monstruos": peleas de criaturas descerebradas en pos del entretenimiento puro y más desprejuiciado.

Queda atrás del todo el aburrido "Godzilla" de 2014 ("Kong: La Isla Calavera" es la única diferente de la saga al ser una película de aventuras) y nos sumergimos, una vez más, en un gran festival de monstruos dándose tortazos y destruyendo ciudades.

El director elegido para la ocasión es Adam Wingard, autor de sonados bodrios como "Blair Witch" o la aberrante adaptación de "Death Note", que lo cierto es que aquí trabaja con solvencia en una secuela sin ningún tipo de pretensiones más allá de entretener con espectacularidad y "fanservice".

Tiene, como la anterior cinta, sus aciertos y sus desaciertos. Entre los primeros, están los combates. Son los mejores de toda la saga hasta este momento, y en ese sentido no decepciona la película en absoluto: el encuentro final entre Godzilla y King Kong se salda con un buen puñado de fantásticas escenas de los dos monstruos liándose a hostias. Era lo que llevábamos esperando tres películas y, como he dicho, no decepciona (y además, hay sorpresas extra que pienso que son notables).

También entre los aciertos está el aura pulp cachonda que lo envuelve todo, que homenajea a las películas, revistas y cómics de monstruos de sus décadas de oro.

Hablando de los desaciertos, hay que decir que ya la trama directamente es una estupidez. En "Godzilla: Rey de los Monstruos" algo había: aquí ya solamente hay humanos para hacer bulto en historias que a nadie interesan y que no sirven para absolutamente nada.

Incluso, haciendo alarde de la cutrería más grande imaginable, personajes importantes de la anterior entrega quedan olvidados y borrados de un plumazo (estas cosas, el hacer como si protagonistas o villanos nunca hubiesen existido, me parece imperdonable en cualquier guión, incluso en un guión malo).

Por otra parte, los diálogos han empeorado muchísimo, los giros de guión dan pena de lo ridículos que son y hay mil lagunas que no se ha molestado nadie ni siquiera en explicar un poco, un poquito.

Es cierto que en las películas de monstruos lo importante suelen ser los monstruos, pero una cosa es esto y otra cosa es que las tramas de los humanos sean, además de incoherentes con la saga, una auténtica gilipollez para rellenar metraje y hacer bulto.

En conjunto, "Godzilla Vs. Kong" da lo que ofrece. Sin dar gato por liebre, sin engaños y sin filtros. Es entretenida y tiene las mejores peleas de su saga, pero también podría haber tenido una historia un poquito decente y no una mamarrachada como excusa.

No sabemos si habrá quinta entrega del "MonsterVerse". Esta película parece indicar que no, pero nunca se sabe. Mañana comentaré "Shin Godzilla" de Hideaki Anno como complemento a este ciclo: para mí, la mejor versión del monstruo japonés que se ha hecho en las últimas décadas.

viernes, 9 de abril de 2021

GODZILLA: REY DE LOS MONSTRUOS. BARRA LIBRE DE TITANES, BARRA LIBRE DE TORTAS

GODZILLA: REY DE LOS MONSTRUOS de Michael Dougherty - 2019 - ("Godzilla: King of the Monsters")

En la tercera entrega del "MonsterVerse" se deja atrás el modelo fallido del "Godzilla" de 2014 y se apuesta más por una película de monstruos al uso: trama descerebrada, acción absurda y muchas peleas colosales y muchos monstruos para estas peleas.

Hay aciertos y desaciertos en este nuevo esquema (dejo aparte a "Kong: La Isla Calavera" porque se diferencia de las otras tres entregas de la saga en ser más una película de pura aventura que de peleas de monstruos como tal).

Aciertos: el tono grave y aburrido del primer filme de la serie queda atrás. "Godzilla: Rey de los Monstruos" es mucho más divertida que ésta y, sobre todo, tiene peleas de monstruos. Que al fin y al cabo es lo que hemos venido a ver.

Desaciertos: la trama se vuelve tonta y a veces incluso insignificante. Se olvidan de un plumazo y de forma muy cutre a protagonistas importantes de la anterior entrega (sólo repiten Ken Watanabe y Sally Hawkins, y en papeles secundarios) y la historia es mucho más simple y mucho más tonta (y sus mensajes ecologistas y contra la ambición desmedida del ser humano se convierten en mensajes de andar por casa).

Por otra parte, los nuevos personajes tienen algo más de carisma, todo hay que decirlo. Sin embargo, su desarrollo queda muy limitado y lleno de topicazos (también hay que decirlo).

El elegido para encargarse de la dirección es Michael Dougherty, que nos sorprendió con las dos excelentes películas de terror que fueron "Truco o trato" y "Krampus. Maldita Navidad". 

Y bueno, hace lo que puede. Se nota que su tercera obra tras las cámaras es un encargo y que no tuvo especial libertad artística. Si alguien espera algo similar a las mencionadas cintas de terror, que cuidaban mucho su personalidad y su aspecto visual, aquí no lo encontrarán: esto va de peleas de monstruos y de humanos corriendo y poco más.

Sí creo que "Godzilla: Rey de los Monstruos" cumple a nivel de espectacularidad: es ésta, con diferencia, la entrega que más titanes tiene a la vez de toda la saga.

Al eterno Godzilla se le unen el mítico King Ghidorah (un clasicazo de las franquicias clásicas japonesas, valga la redundancia, y uno de los peores enemigos del protagonista) y otros como Mothra o Rodan (y varios más que aparecen de pasada). Sí, barra libre de monstruos para la pura diversión.

"Godzilla: Rey de los Monstruos" es una película simple y directa, algo larga para lo poco que cuenta, pero que promete lo que da: entretenimiento desprejuiciado y una exhibición de criaturas de todo tipo que se van a liar a mamporros entre ellas. 

Podría haber sido mejor (podría haber tenido una trama mejor) y podría haber sido peor (podría haber aburrido hasta a las moscas, como la mencionada "Godzilla" de 2014).