lunes, 23 de diciembre de 2019

LA PRIMERA LEY I: LA VOZ DE LAS ESPADAS


El inglés Joe Abercrombie se ha convertido, desde la publicación de su trilogía "La primera ley" en 2006, y por méritos propios, en una de las nuevas voces famosas de la fantasía épica y oscura.

Su mundo, inspirado una vez más en las culturas de nuestro mundo real, y ordenado alrededor de un mapa circular lleno de pueblos y países evocadores, tiene una inspiración realista y un toque fantástico y es en su mayor parte un trasunto de nuestros problemas actuales.


"La primera ley" es su trilogía madre, y aunque no está terminada (al ser su mundo un mundo abierto los personajes siguen sus andaduras en otras novelas y además hay anunciadas tres entregas más), es un ejemplo perfecto tanto de su estilo como de sus temas principales. Es también posiblemente su obra más famosa hasta la fecha.

"La voz de las espadas", escrita entre los años 2002 y 2004 mientras el autor trabajaba como editor de cine independiente, es una novela que no es perfecta pero que abre las puertas de un universo muy bien delineado que iría redondeándose en las posteriores.

Tengo que decir que el estilo de este autor me resulta a veces demasiado perdido en digresiones. Explica una vez y otra cosas que ya ha dejado bien claras y repite a veces demasiadas impresiones. Por otra parte, es también ameno y tiene mucho ritmo, en el lado positivo.


Esta primera novela de su primer tríptico pienso también que podría haber sido más concisa: creo que se pierde en muchas escenas muy largas que no son más que un gigantesco prólogo para lo que va a venir después (que sería excelente, por otra parte). Especialmente creo que esto es un lastre cuando el prológo de marras tiene seiscientas páginas. 

Sin embargo, tiene puntos muy fuertes también a su favor. En especial, los temas básicos y los personajes.

Los primeros son los que encontramos en la literatura épica habitualmente: la guerra, la lucha del bien contra el mal, la corrupción, la pobreza, la marginación, la violencia, la religión, la política.


Creo que Abercrombie delinea perfectamente un mundo de enfrentamientos armados entre naciones del que se pueden extraer lecciones para el nuestro. El imperialismo es criticado, y los tejemanejes de las clases altas, y también la locura religiosa, el clasismo, la hipocresía social, el machismo y el despotismo.

Todo en el marco de un choque cultural triple: en el norte hay bárbaros brutales, en el sur un imperio fanático y en el centro una unión de estados orgullosa y creída de sí misma.


El otro punto fuerte son los personajes. Lo mejor de Aberbrombie con diferencia. Logen, Jezal, Ferro, Bayaz, Ardee, West, el Sabueso, Dow el Negro, Tres Árboles, Tul Duru y sobre todo Sand dan Glokta (inolvidable, el mejor de todos) se quedan con el lector en sus primeras apariciones y ya no lo sueltan. Un diez en este aspecto.

"La voz de las espadas" tiene sus méritos y sus defectos, pero es un prólogo perfecto (tal vez demasiado largo, no digo que no) que dará paso a dos novelas mucho mejores en las que el escritor inglés destapará sus esencias para el relato fantástico. Mañana, "Antes de que los cuelguen".


domingo, 22 de diciembre de 2019

LOBEZNO: HONOR. LA AVENTURA QUE DEFINIÓ AL LOGAN QUE TODOS CONOCEMOS


En los años setenta, ni los X-Men ni su componente Lobezno eran lo que son hoy. La colección del grupo de los mutantes nació en 1963 de manos de Stan Lee y Jack Kirby, pero nunca vendió bien y cerró a principios de la mencionada década siguiente.

En 1975, Len Wein los relanzó e inmediatamente lo sustituyó Chris Claremont, que reorganizó al grupo original y añadió nuevos personajes y convirtió a la serie en una de las principales de Marvel. La escribió hasta 1991 y, tras su marcha, lo siguió siendo y hasta inauguró a principios de los 2000 el "boom" del actual cine de superhéroes.


Lobezno, por su parte, había aparecido por primera vez como personaje secundario en el número 180 de "El Increíble Hulk" de octubre de 1974. Apenas era un cameo creado por el propio Wein, por Johm Romita Jr. y Herb Trimpe, y era un enemigo muy físico y poco más que no aportó demasiado hasta que en 1975 fuera incluido en los mencionados nuevos X-Men.

Logan empezó su andadura siendo un personaje pendenciero, fanfarrón, busca-broncas y casi invencible. No era el más atractivo del grupo mutante, pero poco a poco se fue ganando muchos fans y fue convirtiéndose, merecidamente o no, en uno de sus caracteres más queridos.


En 1982, Claremont lanzó la mini-serie "Lobezno", la primera en la que debutaba en solitario, y lo hizo acompañado a los lápices nada más y nada menos que por Frank Miller, que estaba entonces ascendiendo a pasos agigantados.

Hoy es conocida como "Lobezno: Honor" (por el título del último de sus cuatro números), y es, desde luego, uno de los cómics indispensables de Logan y el que empezó de forma definitiva a definirle y a sentar las bases de lo que es actualmente: posiblemente el mutante más famoso de todos, y el único que ha tenido serie propia verdaderamente duradera y película individual en el cine.


En "Lobezno: Honor" el miembro estrella de los X-Men dejaba atrás su pasado como personaje plano y monocolor para embarcarse en una historia en la que se probaba a sí mismo, en la que su parte humana y su parte animal se enfrentaban, en la que se asentaban pistas grandes sobre su pasado y en la que vivía una atormentada y triste historia de amor.

Chris Claremont equilibraba perfectamente la acción y el drama, el toque de humor canalla propio de Logan y el diálogo interior que expresaba su tormento, y nos entregaba una aventura en solitario inolvidable.


Frank Miller a su vez nos regalaba un dibujo fantástico, con su característico estilo a caballo entre potente y tosco pero extremadamente personal y definido, y con su habitual poderío a la hora de distribuir y crear espectaculares y dinámicas escenas de acción (son todas una delicia, y este cómic es esencialmente acción, mucha acción).

Fue sorprendente en su momento ver a Lobezno sufrir, descubrir sus puntos débiles y sus incongruencias. El personaje ya nunca más volvió a ser el mismo y fue completado en otras sagas importantes y posteriores. Pero el principio del Logan que todos conocemos está en este cómic.


Hay cosas que han envejecido, ciertamente, en "Lobezno: Honor". Su visión de Japón indignaría hoy a un japonés (y posiblemente lo hiciese en 1982 también): el país del sol naciente es un lugar mitad idealizado, mitad brutal, donde domina una concepción del honor exagerada (que fue la concepción del honor del pasado en esta nación, también es cierto), un machismo galopante y una violencia a la que se le rinde un culto ritual.

Siempre digo lo mismo: cada obra ha tenido su momento. Y el resto de cosas, en esta en concreto, son todo aciertos.

"Lobezno: Honor" supone el inicio de un mito y además es una aventura frenética y vertiginosa, deliciosamente dibujada, que se bebe en un vuelo.


sábado, 21 de diciembre de 2019

EL ASCENSO DE SKYWALKER. CÓMO TRATAR DE AGRADAR AL FANDOM Y CARGARTE UNA SAGA


Soy un gran defensor del "Star Wars" de Disney. Creo que tanto los episodios VII y VIII son extremadamente loables, a pesar de sus fallos, y creo que "Rogue One" y "Solo" son dos películas excelentes. Todo ello lo he reflejado aquí, en este blog.

Ayer, sin embargo, me llevé sobre la cabeza un cubo gigantesco de agua helada con "Star Wars: El ascenso de Skywalker". Con todo el dolor de mi corazón, con toda la decepción de alguien que ha peleado a muerte por esta saga, tengo que decir que me ha parecido un bodrio infumable y la peor manera de cerrar la trilogía.


¿Qué ha pasado para que esto haya sido así? Muy sencillo: que J.J. Abrams, que ha vuelto al tríptico tras el injustamente odiado Rian Johnson, ha echado mano del recurso más facilón de todos... El de ir directamente a agradar al fandom.

De esta manera, y esto creo que es lo peor de la película, todo lo que construyó Johnson (con mayor o menor fortuna) en "Los últimos Jedi" es totalmente ignorado, pero además a lo bestia, sin miramientos, para dar al aficionado medio menos exigente una ración grande y barata de todos los lugares comunes de la saga. Otra vez. Sí, otra vez. Sin aportar nada. Sin innovar.


El concepto de "remake encubierto" de sus dos antecesoras, algo que las lastraba bastante, aquí está llevado ya a la máxima expresión. Se retoma el estilo del devaluado George Lucas de las precuelas, de los horrendos episodios I, II y III. O sea: más y peor.

Más acción, más planetas, más escenarios, más combates, más espectacularidad... Y más vacío. Y diálogos infantilizados. Y desprecio a personajes de otras entregas. Y, sobre todo, y lo que es peor, retorno de personajes de la trilogía clásica por la cara. Sí, por la cara. Lo peor del Lucas de las precuelas, como digo.


Por otra parte, los protagonistas han perdido profundidad. Lo que hizo Johnson puede gustar o no, pero por lo menos arriesgó. Esto es "a tiro fijo": Abrams hace un "El retorno del Jedi" en versión "mega" y ya con todo el descaro y el conflicto del anterior filme va a la basura.

Rey a la basura. Kylo Ren a la basura. Finn a la basura. Poe a la basura. Sólo Leia se salva un poco más, mientras que C3PO, R2D2 o Chewbacca resultan ya directamente irrelevantes, como Rose o los pocos secundarios nuevos que aparecen, que no son más que meros apuntes con cuatro pinceladas mal dadas.


Finalmente, los mencionados retornos de la trilogía clásica tienen desarrollo cero y no aportan absolutamente nada. Pero nada de nada. Vuelven para hacer su papel otra vez, otra maldita vez. Increíble. 

No puedo salvar ni siquiera el combate final, que es otra fotocopia más de lo mismo de siempre pero sin salsa, aburridísimo, con todo improvisado de mala manera y muchos efectos especiales para dar gato por liebre.

"Star Wars: El ascenso de Skywalker" es una bajada de pantalones ante el fandom histérico. Es asumir que no se puede ni siquiera intentar algo diferente en una saga que han agotado sin experimentar nada (y que da mucho juego: lo demuestran sus cómics y hasta algunas de las novelas del también para mi en general flojo "universo expandido").


-ESPACIO CON SPOILERS

El simple hecho de que el villano principal vuelva a ser Palpatine, y a toro pasado, me parece patético. Y encima, no le añaden nada de nuevo desarrollo. Nada. Pero es que ni una pizca. Cero. Bajada de pantalones ante el fandom verdaderamente lamentable y digna del peor George Lucas.

Por otra parte, se confirma no solamente que Snoke no sirvió para nada, sino que además nos quedamos sin saber nada de él (salvo que al parecer era un clon o algo así). ¿Otra vez clones? Horroroso.


El origen de Rey me parece igualmente una chapuza y una huida hacia delante descarada para agradar a los fans más extremistas. Eso aparte de que se carga todo lo que hizo Rian Johnson en la anterior entrega, que puede gustar o no, pero que ya estaba bien cerrado. Cambiarlo de esta manera es cutre y salchichero.

Igualmente. ¿Qué pasa con lo que se sugiere al final de "Los últimos Jedi" sobre que los niños podían desarrollar la Fuerza? Aquí ni pío. Joe, te puede gustar más o menos, como digo arriba, pero si estás trabajando sobre una entrega previa tienes que darle al coco y buscar una forma de eliminar lo que no te guste con dignidad. Ignorar las cosas como si no hubiesen ocurrido es el recurso de los peores guionistas.


Por cierto: ¿quiénes son esos cuatro o cinco Sith que aparecen por ahí, dos o tres veces, y que no hacen absolutamente nada hasta justo el final de la película? ¿Qué pintan? ¿De dónde salen? ¿A dónde van? Pues nos quedamos con las ganas.

¿Y todos esos encapuchados que están sentados en las gradas frente a Palpatine de dónde han venido? Esta escena se asemeja demasiado a toda la tontería del coliseo de "El ataque de los clones". ¿No había otra cosa para inventar?


Se me olvidaba: Lando. ¡Que sale Lando! Jo, es que es tan absolutamente irrelevante que iba a terminar la crítica sin mencionarlo. ¿Alguien sabe para qué mierda ha servido el retorno de este personaje?

Y para terminar, el beso de Rey y Kylo me parece absurdo y bochornoso. ¿En qué momento habían desarrollado una relación parecida al amor romántico? ¿En qué momento? ¿Es que tiene que haber historia de amor por cojones porque es una película épica? Pues parece que sí, oigan.

Con todo el dolor de mi corazón, tengo que decir que "Star Wars: El ascenso de Skywalker" está al nivel de bodrio infumable de los episodios I, II y III de George Lucas. Vaya manera horrenda de cargarse una trilogía que empezó de manera genial. Muy triste. Mi decepción es un pozo negro.


viernes, 20 de diciembre de 2019

HOY TOCA UN POCO DE PUBLI: ESTA NAVIDAD, REGALA MI NOVELA "IMAGEN CORPORATIVA"


Muchos la conocéis y muchos también la habéis leído ya. "Imagen Corporativa" es mi primera novela, y la publica Ediciones El Transbordador. 

Es una historia de terror clásico, pero ambientada en un lugar que me parece mil veces más terrorífico que todas las casas encantadas del mundo: la oficina. 

Porque el mundo laboral de nuestros días, el mundo del capitalismo agresivo en el que todo vale, se ha convertido en un verdadero infierno para muchas personas.

Inspirándome en el gótico, en los cuentos donde lo monstruoso se cuela en lo cotidiano, que son los que me parecen más estremecedores, he tratado de componer un grito contra una de las peores lacras que tenemos hoy: el acoso laboral, el "mobbing". 

Llega también la Navidad, y he pensado: ¿qué mejor regalo para ese cuñado que lleva todo el año cargando las armas para darte otra vez la murga en la cena de Nochebuena? ¿Y qué mejor regalo para ese jefe cabrón que en la comida de empresa va a transformarse de repente en tu mejor amigo del alma?

Bromas aparte, hago un poco de publi de mi querida novela. Porque para un escritor, hasta el relato más corto es un hijo del que trata de estar orgulloso. 

Esta Navidad, regala "Imagen Corporativa". :) 

Aquí la podéis conseguir: IMAGEN CORPORATIVA. De JOSÉ TORRES CRIADO

miércoles, 18 de diciembre de 2019

SOLO. UNA GRAN PELÍCULA DE AVENTURAS ODIADA SIN RAZÓN


"Han Solo: Una historia de Star Wars" fue, junto con "Los últimos Jedi", otra película de la franquicia de "Star Wars" que fue puteada con saña y hasta el fin por montones de fans indignados desde su estreno . Creo que no tienen ninguna razón. 

Está clara una cosa: el universo galáctico de George Lucas, vendido por éste al mejor postor después de haberlo destrozado vilmente en sus episodios primero, segundo y tercero, se va a seguir expandiendo sí o sí.


Por dinero. Si, por dinero. Porque hay que vender mucho merchandising. Y eso no va a cambiar, quieran o no quieran los fans más puristas y afectados. Y menos con la fiebre de "crossovers" gigantescos que está en marcha con los universos variopintos de los cómics de superhéroes de Marvel y DC. 

Para bien y para mal, es época de series cinematográficas largas y de luchas encarnizadas por derechos de explotación de franquicias famosas.

Bueno, no podemos hacer nada contra esto. La pregunta es: ¿tan horrible es? Siempre es posible hacer una obra comercial buena. 


Ron Howard, irregular, sabe lo que es esto. Ahí tiene muchas películas mediocres, pero también maravillas muy comerciales como "Willow", un clásico de la aventura de los años ochenta, uno de los grandes. Si se hace bien una película, se hace bien, y punto. Y la última suya, esta "Han Solo", está desde mi punto de vista muy bien hecha. 

Vale que puede que no venga a cuento, pero, ¿y qué? "Han solo" es una película aventurera muy equilibrada, muy divertida, muy respetuosa en líneas generales, muy bien ambientada y muy bien rodada. 


No sé cómo acabará al final en el imaginario colectivo cinéfilo con el paso de los años, pero creo que si hoy es destrozada sin piedad, el tiempo la acabará poniendo en su sitio.

Esta precuela de la primera "Star Wars" centrada en la historia del personaje que le da nombre, uno de los más carismáticos y míticos y queridos de la saga, narra su primera juventud, sus primeras luchas, sus primeras decepciones, en un mundo despiadado de mercenarios, contrabandistas, mafiosos y fuerzas imperiales.


Ron Howard juega bien con los tópicos esperables sin traspasarlos o ridiculizarlos, retrata bien a los personajes y con respeto (en ningún momento he echado de menos al Solo de Harrison Ford, aunque algunos puristas me quieran matar por ello), crea una historia totalmente nueva pero anclada en todo lo visto anteriormente y sin desprestigiarlo y regala unos personajes con conflictos bien resueltos y con muchas escalas de grises.

La trama está perfectamente equilibrada además, con el drama justo, con el humor justo, con la aventura justa y con el toque turbio justo. Hay, incluso, sorpresas bastante apañadas y promesas futuras de nuevas historias que creo que si se tratan bien darán bastante juego.


Los personajes clásicos son escrupulosamente respetados (Chewbacca y Lando no desmerecen en absoluto a los ya conocidos), los nuevos tienen cosas que aportar, los villanos están estupendos, los secundarios también, y Howard se aleja escrupulosamente del retrato maniqueo típico de "los buenos contra los malos" para retratar a seres con dobleces y aplastados por sus circunstancias.

El elenco está elegido a la perfección: todos, desde el discutido Alden Ehrenreich, casan perfectamente tanto con el físico exigido como con la actitud a la hora de interpretar.


Y la ambientación es fantástica, y el vestuario, y los efectos especiales, y además quedan escenas de acción absolutamente geniales, vertiginosas.

Casi todo en "Han Solo: Una historia de Star Wars" me parece más que digno: dignísimo. Los cabezas cuadradas de siempre la putearán y no sabrán ver más allá de la caradura comercial de las diversas compañías. Ellos se lo pierden.


martes, 17 de diciembre de 2019

LOS ÚLTIMOS JEDI. DESEQUILIBRADA E INTERESANTE, CON FALLOS PERO ARRIESGADA


Si hay una película odiada en la franquicia de "Star Wars", creo que es sin ninguna dura "Los últimos Jedi". Más que las precuelas de Lucas incluso. Paralelamente, tiene también una extraña legión de fans que, a más odio, más se reafirma en defenderla.

Yo me encuentro a medio camino. Veo que la película tiene bastantes fallos, pero también le encuentro muchos aciertos y, sobre todo, le valoro algo: que innova con respecto a la saga (innova dentro de las partes que tiene de "remake encubierto", que como a "El despertar de la fuerza", la lastran bastante).


Rian Johnson es un director arriesgado. Sólo hay que ver su filmografía anterior y posterior (acaba de estrenar una de las más grandes maravillas del año, "Puñales por la espalda", que comentaré cuando termine con este ciclo). Aquí, ha experimentado desde el principio. Y le ha salido en parte bien y en parte mal.

"Los últimos Jedi" me parece, junto con "Rogue One", la película más arriesgada de la saga. "El despertar de la fuerza" ya vino como su polémica. Eso de ser una suerte de "remake" encubierto de la primera película, "Una nueva esperanza", disgustó a muchos.


Aquí ha pasado lo mismo, pero precisamente por todo lo contrario: porque la película como he dicho arriesga. Y quien no arriesga, no gana.

Rian Johnson tiene hasta la "cara" de meterle su particular humor a todo. A mi no me desentona, en especial cuando hemos tenido a personajes como el horripilante y vergonzoso Jar Jar Binks rondando por esta franquicia.

Y no acaba con esto: el director de "Looper" se atreve todavía a hacer muchas otras cosas más que hicieron que los fans de toda la vida le odiasen. Pero oigan, es que a estas alturas, con dos trilogías a sus espaldas, en un episodio octavo repetirse y volver a hacer lo mismo de siempre es morir, y de muerte súbita. Rian Johnson lo entendió, y posiblemente sus productores, aunque fuesen los de la Disney, también.


Luke Skywalker me parece lo más acertado de la entrega. Sí, los fans podéis matarme. Pero su cambio lo veo lógico. Una persona que lleva desde su juventud cargando con el peso del universo entero es normal que dude, como su padre. Su evolución me parece totalmente lógica y coherente.

También Rey y Kylo Ren me parecen que llegan a un punto evolutivo fantástico. La relación que establecen está perfectamente llevada y desarrollada, y la química que hay entre los dos es impresionante.

Por otra parte, los rebeldes tienen sus fallos y se pelean entre ellos, y eso le da a la película un punto de vista que solamente se había explotado en la anterior "Rogue One". 


Leia me vuelve además a seducir como la otra gran protagonista de la cinta, a pesar de que tenga esa escena espacial horrorosa que no sé a quién se le ocurrió (verdaderamente me parece terrible, casi de coña en un momento muy serio).

Igualmente, las críticas que Johnson lanza al mercado de las armas, que se enriquece vendiendo sus productos a ambas facciones enfrentadas, las veo acertadas. Vale que podrían ser más incisivas, pero creo que cumplen.


La película tiene por desgracia fallos. En especial, falta muchísimo contexto anterior a ella. La relación de Luke y Kylo Ren está pésimamente explotada (no hay nada, pero absolutamente nada de ella), y lo de Snoke es indignante: no porque se lo cepillen a mitad de la película, que me parece genial y una gran sorpresa, sino porque no tiene trasfondo.

Es verdaderamente lamentable que no se diga nada, pero absolutamente nada de nada de nada de su pasado, de dónde viene, de por qué y cómo sedujo a Kylo. Un cero enorme en este aspecto.

Luego, creo que personajes como Finn y Poe podrían haber también dado más de sí, y a mi tampoco me gusta el personaje, valga la redundancia, de Rose. Creo que está mal desarrollado, que no viene a cuento y que no aporta absolutamente nada (amén de protagonizar alguna que otra escena verdaderamente bochornosa).


Otro punto que me parece patético es la muerte del almirante Ackbar. Un personaje clave de la trilogía original, carismático y genial, es despachado de buenas a primeras en una escena de acción muy cutre y a nadie le importa. Mal, muy mal.

En el aspecto técnico y visual, "Los últimos Jedi" finalmente me parece sobresaliente, con una estética muy cuidada y unas escenas de acción fabulosas.


El episodio de Rian Johnson de "Star Wars" es puro claroroscuro: aciertos geniales y meteduras de pata garrafales se dan la mano constantemente en una película muy desequilibrada y a la vez interesantísima, que se atreve a toquetear las constantes de una saga que para muchos es sagrada e inamovible.

Agradezco el esfuerzo, aunque no haya salido bien del todo, y desde luego me quedo mejor con este episodio y con todos sus fallos que con las horrendas precuelas que George Lucas puso en marcha en 1999.


lunes, 16 de diciembre de 2019

ROGUE ONE. LA OBRA MAESTRA QUE ABRE EL UNIVERSO "STAR WARS" EN EL CINE


ROGUE ONE: UNA HISTORIA DE STAR WARS de Gareth Edwards - 2016 - ("Rogue One: A Star Wars Story")

Era cuestión de tiempo que el universo de "Star Wars" se apuntase a la exitosa moda de las expansiones y de los crossovers al estilo de los de los cómics de Marvel o DC .

"Rogue One: Una historia de Star Wars" fue la primera de estas películas de expansión, valga la redundancia, y narra una aventura situada entre los episodios tercero y cuarto de la saga, la que explica cómo se robaron los planos de la mítica Estrella de la Muerte. 


Gareth Edwards es el elegido para dirigirla, y se redime de su fallidísima versión de "Godzilla" de 2014 de sobra (la cual comentaré cuando me toque hablar de esta saga de monstruos).

"Rogue One" es posiblemente la película más oscura de toda su franquicia hasta este momento, y también la más atípica.

Tiene personajes llenos de claroscuros y de ambigüedades, antihéroes bastantes de ellos que podrían coquetear perfectamente con el Lado Oscuro. El nuevo villano de turno tiene carisma sobrado y los protagonistas también, y en especial destaca un carácter principal bastante atípico y sorprendente durante todo el filme interpretado por una Felicity Jones en estado de gracia.


No hay maniqueísmos además por ninguna parte, lo cual es muy loable: los rebeldes son por primera vez retratados alejados del heroísmo total y absoluto de otras entregas y son puestas en tela de juicio sus prácticas expeditivas, sus rencillas internas y sus fanatismos, que a veces se asemejan peligrosamente a los del Imperio.

Tiene el filme también una atmósfera más decadente que otros capítulos, y más sombría, aunque tampoco se renuncia al humor esperable, que es el justo y necesario y que es fino e inteligente. 

Y tiene un guión que escapa constantemente de lo tópico, de lo habitual y de lo típico, y que cuenta con un desenlace lleno de sorpresas.


La historia de "Rogue One: Una historia de Star Wars" sabe integrarse sin fisuras en el lugar que le corresponde en la saga y está llena de homenajes constantes. Y los efectos especiales son excelentes: esto era de esperar debido al respaldo económico que tiene el filme, pero lo remarco porque el trabajo que se ha realizado para "revivir" a actores que ya fallecieron pero que era necesario tener en el filme es más que destacado.

Finalmente, las escenas de acción y de batalla son magnificas: vibrantes, llenas de imaginación, espectaculares por todo lo alto y montadas con garra y con ritmo frenético.


Al filme le falla el desarrollo de algunos personajes, que son excesivamente planos, en especial algunos secundarios que no tienen apenas pasado y cuya participación e importancia es bastante débil. 

Sin embargo, no ensombrecen de forma decisiva una película magnífica para una saga que es difícil de tratar para no caer en el agotamiento. Extremadamente recomendable. Para mi, es la mejor de las cuatro últimas que hemos tenido de "Star Wars". 


domingo, 15 de diciembre de 2019

EL DESPERTAR DE LA FUERZA. OBRA GENIAL LASTRADA POR SER UN REMAKE ENCUBIERTO


Desde que llegó la nueva trilogía de "Star Wars", que comenzó con esta "El despertar de la fuerza", los fans han estado más divididos que nunca.

Nadie cuestiona un ápice a la trilogía original (normalmente), pero sí a la trilogía precuela y a ésta que está ya a punto de cerrarse (y a sus películas independientes, como "Rogue One" y "Solo").

El enfrentamiento entre los defensores de una o de otra está servido y posiblemente seguirá siempre servido. Y más cuando está por medio la criticada Walt Disney y directores para unos sobrevalorados y para otros infravalorados como J.J. Abrams y Rian Johnson.


Yo soy un defensor a ultranza de los episodios séptimo y octavo por encima de los episodios precuela de Lucas. No son perfectos y están lastrados por la manía de tener que hacer un "remake encubierto" de las originales (manía que no entiendo), pero para mi le dan mil vueltas a "La amenaza fantasma", "El ataque de los clones" y "La venganza de los Sith".

"Star Wars: El despertar de la fuerza" creo que es escrupulosamente fiel al espíritu de la franquicia pero sabe a la vez aportar todo lo nuevo que tiene que tener una nueva de sus entregas.

Creo que tiene unos personajes geniales (los nuevos tienen un carisma apabullante y los antiguos no lo han perdido -ni un ápice-) y un villano de altura (el más interesante desde Darth Vader, pienso, Kylo Ren).


Creo también que está maravillosamente dirigida (J.J. Abrams sale modernizar el aspecto visual de este universo pero sin crear anacronismos irreales ni abusar de los emplastes de efectos especiales: todo lo que Lucas no supo nunca hacer), creo que está maravillosamente interpretada también y creo que tiene unas escenas de acción y de batallas absolutamente trepidantes y con todo el sabor del mejor de cine de aventuras de aura clásica.

Además, el creador de "Perdidos" le ha imprimido a toda la obra un sentido épico y romántico acertadísimo y un equilibrio perfecto entre el drama y el humor característico de la saga (y además, sin secundarios cómicos infumables como el tristemente célebre Jar Jar Binks de la primera trilogía).


Para mi, este despertar de la Fuerza cumple, y de sobra, y desde mi punto de vista es una obra genial y posiblemente la mejor de todas las de su colección desde "El Imperio contraataca".

Sin embargo, tengo un "pero". El más criticado por los fans. Y sí, por mucho que yo ame esta película, ese "pero" está ahí, y la lastra en parte: es un "remake encubierto". ¿Por qué? No lo sé, pero lo es. Tiene parte de homenaje, desde luego, pero también tiene parte de burda copia. Es algo que no entiendo.


Hay un sucedáneo de Imperio, la Primera Orden, al que le falta mucho contexto. Visten prácticamente igual y han llegado casi a dominar la galaxia desde la nada. Luego, los protagonistas están en Jakku, un planeta desértico similar a Tatooine, y escapan y conocen a los rebeldes. Y luego, hay un combate final contra un sucedáneo de la Estrella de la Muerte más grande y más bestia (que me parece absolutamente horrendo: del nivel de lo peor del George Lucas de las precuelas).

Todo esto sobra. Y se carga una película que podría haber sido redonda y hasta una obra maestra. ¿Por qué hay que hacer un remake cutre de esta manera? No lo entiendo. Y es una lástima, porque todo el resto es absolutamente sobresaliente.


Volviendo a lo positivo, hay que decir que el mensaje feminista es por otra parte más fuerte en "El despertar de la fuerza" (aunque la Leia original era de armas tomar a finales de los años setenta) y Rey es desde mi punto de vista la mejor protagonista de la saga desde el primer Luke Skywalker.

El villano nuevo también me resulta redondo. Kylo Ren es muy odiado, pero para mi es perfectamente coherente: es un niñato que quiere ser Darth Vader y que no llega ni a Conde Dooku.  Histérico, enloquecido, descontrolado y pueril pero con un gran poder en sus manos que no sabe usar a veces. Me parece un personajazo con todas las letras.


También me parecen un acierto los papeles de Han Solo, Leia, Chewacca, C3-PO, R2-D2 o el mencionado Luke (genial su aparición final).

He echado en falta a Lando, pero puede que aparezca (o que se diga al menos algo de su destino) en las siguientes películas.

Lo dicho: si no fuese un "remake encubierto", con otro Imperio, con otros rebeldes, con otra Estrella de la Muerte, con otro planeta desértico, con otra batalla estelar, "El despertar de la Fuerza" habría sido impresionante.