viernes, 10 de diciembre de 2021

LOS SIETE CONTRA TEBAS. LA TRAGEDIA DEL CAÍN Y EL ABEL DE LA MITOLOGÍA GRIEGA

LOS SIETE CONTRA TEBAS de Esquilo - 467 a. C. - ("Ἑπτὰ επὶ Θῆβας")

"Los siete contra Tebas" es la segunda obra que se conserva de Esquilo tras "Los persas" (comentada en este blog). Es del año 467 a. C. y en ella pasamos del drama histórico de la anterior (un género realmente más raro en el teatro griego clásico) al drama mitológico (por lo general, el más habitual).

Como tantas obras de su tiempo, formaba parte de una tetralogía cuyas otras entregas se han perdido. Estas entregas serían los dramas "Layo" y "Edipo" y la comedia satírica "La Esfinge".

Los antecedentes de la trama de "Los siete contra Tebas" vienen de la historia del mencionado Edipo (que nos ha quedado, por suerte, conservada en las obras de Sófocles "Edipo Rey" y "Edipo en Colono").

Estamos en la ciudad griega de Tebas (nada que ver con su homóloga egipcia: a veces hay extrañas confusiones entre ellas), donde uno de los hijos de Edipo, Eteocles, defiende sus murallas de su hermano Polinices, contra el que está enfrentado.

Tras ser Edipo expulsado de la ciudad, sus dos hijos se negaron a socorrerle en su destierro por la deshonra social que él acarreaba por sus crímenes y éste les maldijo y les condenó a gobernar Tebas un año cada uno. Eteocles, cuando llegó su turno de ceder el trono, se negó, y Polinices entonces se unió al rey de la ciudad rival de Argos, Adastro, e invadió su propia patria. 

"Los siete contra Tebas" es una tragedia que sorprende en nuestros días por su retrato brutal y despiadado del odio familiar y especialmente del odio entre hermanos. Eteocles y Polinices se podrían comparar a un trasunto griego de Caín y Abel: sólo que ellos se matan mutuamente en el campo de batalla.

Esquilo retrata aquí una vez más el sufrimiento humano, causado por la ambición, por el egoísmo, por el peso de los crímenes de otros y de su condena social y por la pura fatalidad de algunos hechos del azar. Los dos hermanos encuentran la gloria en la guerra, en la lucha armada, según la moral predominante de su tiempo, pero caen a la vez en la desgracia y en la muerte en dicha guerra (es una contraposición muy interesante y sugerente la que nos deja el autor).

Paralelamente, sus seres queridos también sufren, y de forma más trágica porque ellos no han cometido unos errores por los que también van a pagar: las hermanas de ambos, Antígona e Ismene, vivirán su propia tragedia en la parte final de la obra.

Otro hecho es importante en "Los siete contra Tebas": el de la traición a la patria. Polinices, en su odio y en su afán por recuperar el trono a toda costa, llega a traicionar, valga la redundancia, a los suyos, para venderlos a otra ciudad, y esta situación se da además a causa de una injusticia que se ha cometido contra él. Originalmente puede tener razón, pero los medios que emplea para hacer su justicia son detestables. Más asuntos interesantes.

Para terminar, comento que "Los siete contra Tebas" comienza con un alegato misógino que hoy en día chocará muchísimo: ante la amenaza de la invasión de Argos, las mujeres tebanas se echan a llorar y Eteocles se queja ante ellas de que sus llantos sólo sirven para distraer a los soldados. Luego, las exhorta a que se encierren en sus casas para que no molesten y se lamenta ante el mismo Zeus de la naturaleza inferior de las "compañeras" que les han sido dadas a los hombres. 

La obra es del año 467 a. C.: estudiarla con ojos de hoy, teniendo siempre en cuenta que viene de una época absolutamente bárbara, me parece interesante.

"Los siete contra Tebas" es una tragedia magistral que conecta con nuestros sentimientos actuales, que desarrolla un drama brutal y terrible con cuyos personajes podemos empatizar en todo tipo de grados y que nos plantea dilemas complicados, nada fáciles, de corte moral y humano.

jueves, 9 de diciembre de 2021

CAZAFANTASMAS: MÁS ALLÁ. EL PUNTO PERFECTO ENTRE NOSTALGIA Y NOVEDAD

CAZAFANTASMAS: MÁS ALLÁ de Jason Reitman - 2021 - ("Ghostbusters: Afterlife")

Jason Reitman, hijo de Ivan Reitman, es un autor normalmente de dramas y comedias serias, pero, en esta ocasión, ha cambiado de género de forma radical para regalarnos la tercera parte (la real) de la saga de "Cazafantasmas", que su padre hizo famosa en los años ochenta.

Después del horrendo remake de 2016, era fácil, verdaderamente fácil, hacer una obra que fuese medianamente digna. Creo que Jason lo ha conseguido, y ha ido un poquito más allá.

"Cazafantasmas: Más allá" es una película bastante simple y que va al homenaje directo. Lo digo desde ya. No obstante, también digo que lo hace sin echarle cara dura y desde el sentimiento más honesto.

Es un homenaje a las dos primeras entregas de la saga, a la labor de Ivan Reitman, a los personajes y reparto originales, a sus constantes y monstruos y villanos y hasta a sus efectos especiales (aquí, bastante bien creados para que tengan ese sabor artesanal sin renunciar a un acabado reconociblemente moderno).

También es un homenaje, y muy sentido, a Harold Ramis, el inolvidable actor que dio vida a Egon Spengler, que falleció en 2014 a los 69 años debido a complicaciones derivadas de su vasculitis inflamatoria autoinmune, una enfermedad considerada "rara" que padecía desde hacía cuatro años.

"Cazafantasmas: Más allá" es como he dicho muy simple, pero está muy bien hecha. Presenta a unos personajes nuevos con carisma y muy bien interpretados y conecta perfectamente con sus dos películas antecesoras. También, con ello, conecta, valga la redundancia, a dos y hasta a tres y cuatro generaciones diferentes.

El homenaje es constante pero está bien dosificado, las pistas pequeñas y emotivas están por todas partes, los caracteres tienen como he dicho carisma, los diálogos son inteligentes, el humor es irónico y divertido y las escenas de acción son efectivas, frenéticas y cachondas (y, lo que es más importante, beben de las de las primeras películas pero sin repetirse, como hacían descaradamente en el mencionado remake de 2016).

Visualmente, "Cazafantasmas: Más allá" también cumple. Trasladamos la acción a nuevos parajes alejados de Nueva York y los efectos especiales tienen un pie en nuestros días y otro en la década de los ochenta, como he señalado. 

Tal vez esta tercera parte de esta saga mítica no sea perfecta ni una obra maestra, pero creo que cumple con su cometido de sobra. Emociona, divierte, deleita a los ojos y, como he dicho, une a generaciones diferentes. Creo que alcanza el punto perfecto entre lo que debe ser una obra nostálgica y que a la vez busque reenganchar a su saga a nuevos públicos.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

CAZAFANTASMAS 2016. UN REMAKE CARADURA HORRENDO QUE NADIE HABÍA PEDIDO

CAZAFANTASMAS de Paul Feig - 2016 - ("Ghostbusters")

El remake de los "Cazafantamas" de 2016 fue uno de los grandes desastres de crítica y de taquilla de su año (con su posible secuela fulminantemente cancelada el mes de su estreno). Suscitó además una polémica a nivel mundial: se dijo por diversos medios que la misoginia y hasta el racismo fueron las causas de que la película no gustase. 

Es cierto que desde hace muchos meses antes de su estreno esta tercera "Cazafantasmas" ya era linchada sin piedad. No sé a qué se debe, pero le ha pasado a miles de películas antes (desde "Cleopatra" de Mankiewciz a "Waterworld" o "La Isla de las Cabezas Cortadas" pasando por "El Padrino. Parte III" o la más reciente "Batman VS Superman"). 

Sea como fue, la cinta, perpetrada por el mediocre Paul Feig, es un bodrio. Con todas las letras y la protagonicen mujeres, hombres, monos o marcianos.  

Volvemos a tener la trama del primer filme, el de 1984, copieteada de mala manera y con homenajes predecibles de la forma más gruesa y salchichera imaginable. Los personajes son patéticos (las mujeres y los hombres, los principales y los secundarios, y sobre todo el villano de turno, que es lamentable), las interpretaciones son horrorosas, el humor es terrible (todos los gags no solamente no tienen gracia, sino que dan pura vergüenza ajena), los diálogos son horripilantes, las escenas de acción son cutres y sin gracia y hasta los efectos especiales, para las virguerías que se pueden hacer hoy en día, son pencos. En serio, no hay por donde coger a esta película.

Puede que sea ésta una de las críticas más duras que nunca he hecho en este blog, pero les aseguro que se la merece porque estamos hablando de una de las peores bazofias no sólo de su año, sino por lo menos de toda su década. 

Fusilarse a un clásico para hacer una comedia diarreica como esta en forma encima de un remake que nadie ha pedido tiene delito y condena. Con pocas películas he tenido la tentación seria de levantarme de la sala y de largarme: "Cazafantasmas" de 2016 fue una de ellas. 

La película es una mierda protagonizada por mujeres y habría sido una mierda protagonizada por hombres. Déjense de polémicas tontas y de buscarle tres pies al gato para alimentar esta imbécil guerra cultural: este remake es de los de la peor calaña, de los de tratar de explotar la nostalgia de cualquier manera para sacarnos los cuartos. Se ha ganado a pulso el haber mordido el polvo. No se merece otra cosa: eso y el olvido.

martes, 7 de diciembre de 2021

CAZAFANTASMAS II. UNA SECUELA SIN SORPRESAS PERO EN GENERAL DIGNA

CAZAFANTASMAS II de Ivan Reitman - 1989 - ("Ghostbusters II")

"Cazafantasmas II" llegó a los cines cinco años después de su antecesora y repitió éxito y calidad. Sí, es verdad que la capacidad para sorprender que tenía aquella se ha perdido notablemente, pero eso es hasta cierto punto normal. 

Y sí, podría haber tenido una trama con más sorpresas, pero teniendo en cuenta que las segundas partes de sagas míticas no siempre son buenas, hay que decir que ésta lo es, lo cual ya es mucho, en los ochenta y en nuestros días. 

Repite todo el reparto de "Cazafantasmas" (lo cual es un acierto) y los Cazafantasmas, valga la redundancia, se hayan sumergidos en una terrible crisis: no han logrado el éxito en la vida a pesar de haber salvado a la ciudad de Nueva York y para colmo tienen hasta problemas económicos y amorosos. 

Por suerte (para ellos), los fantasmas van a volver y solamente ellos, valga la redundancia una vez más, van a poder pararles de nuevo los pies. 

El villano de turno es igual de carismático que el la primera entrega, pienso (una suerte de Vlad el Empalador atrapado en un cuadro -grandes mezclas de Drácula y Dorian Gray-), aunque es cierto que los efectos especiales han perdido espectacularidad e inventiva y se han vuelto más repetitivos. 

No importa, porque el resto es lo de siempre: humor digno, gags graciosos, personajes con carisma, trama que no da vergüenza ajena y escenas de acción dinámicas con bastante imaginación de por medio. 

El Ivan Reitman de su época dorada repite en calidad en todos los aspectos. A pesar de haber sido el estreno más taquillero de su año solamente superado por el primer "Batman" de Tim Burton, "Cazafantasmas II" no llegó a dar para producir una nueva secuela hasta el 2016 y este 2021.

lunes, 6 de diciembre de 2021

LOS CAZAFANTASMAS. LA DIVERSIÓN Y EL BUEN HACER DE LA FALTA DE PRETENSIONES

LOS CAZAFANTASMAS de Ivan Reitman - 1984 - ("Ghostbusters")

El canadiense residente en los USA Ivan Reitman fue durante los ochenta uno de los grandes directores comerciales rompetaquillas. Centrado en la comedia, tuvo olfato para entregar películas la mayoría de las veces dignas. En los noventa, su brillo se fue apagando y hoy suele producir cintas ya más mediocres, aunque la fortuna en las salas le sigue sonriendo bastantes veces. 

Su filmografía se compone de la comedia de terror "Mujeres caníbales", de las comedias "Los incorregibles albóndigas" y "El pelotón chiflado", del filme de aventuras "Los Cazafantasmas" y de su secuela "Cazafantasmas II", de las nuevas comedias "Peligrosamente juntos", "Los gemelos golpean dos veces", "Poli de guardería", "Dave, presidente por un día", "Junior" y "Un lío padre", de las películas de aventuras "Seis días y siete noches" y "Evolution", de las nuevas comedias "Mi super ex-novia" y "Sin compromiso" y del drama deportivo "Draft Day".

No soy de los que vieron "Los Cazafantasmas" en los ochenta (cuando yo era un niño). Solamente vi pedazos de su metraje en la televisión y poco más, tanto de esta película como de su secuela. Las vi ambas completas con más de veinte años y, la verdad, me hicieron pasar un indiscutible buen rato, cosa que reconozco que no me esperaba. 

No tienen pretensiones (ninguna), pero están bien hechas y pertenecen a ese cine fantástico que durante aquella década hoy mil veces homenajeada y revisitada supo cautivar a audiencias de todo tipo con historias sencillas y totalmente desprejuiciadas donde se mezclaban influencias siniestras, naif e incluso kitsch de todo tipo (ahí tenemos desde los "Gremlins" hasta "Regreso al futuro" pasando por Indiana Jones o "La Jungla de Cristal"). 

Un grupo de perdedores crean una agencia para cazar fantasmas y salvan al mundo. Punto. Pero estos perdedores tenían gracia, estaban interpretados con ganas, tenían máquinas que molaban y se enfrentaban a fantasmas verdaderamente originales y bien hechos (aunque los efectos especiales, comparados con los de otras películas hermanas de década, han envejecido solamente regular, hay que decirlo) al ritmo de una banda sonora resultona y pegadiza. 

Protagonizaban gags que no daban vergüenza, eran prototipos de parte de la ideología del Sueño Americano pero sin pasarse (de hecho eran también eso: perdedores), vivían igualmente aventuras amorosas, elogiaban la amistad y la lucha del bien contra el mal y hasta peleaban contra un gigantesco y mítico muñeco de malvavisco y contra un dios sumerio milenario que es una suerte de mezcla andrógina de David Bowie y Prince. 

Todo hecho con cariño, con buen hacer y con dignidad. No hay mucho más que decir de esta película salvo que ojalá todas las cosas comerciales que hoy se crean tuvieran la mitad de la capacidad para entretener y la ternura de tiene. Y repito: no la vi en su día, así que la nostalgia no tiene nada que ver con esta crítica.

domingo, 5 de diciembre de 2021

¡ACHÍS! UNA IRREGULAR COLECCIÓN DE HISTORIAS CORTAS DE NAOKI URASAWA

¡ACHÍS! de Naoki Urasawa - 2021 - ("Kushami")

Naoki Urasawa, del que he reseñado la imprescindible "Monster" en este blog, es uno de los autores de manga más importantes de las últimas décadas, y de forma merecida. En "¡Achís!", el tomo del que hoy hablo, se reúnen ocho de sus historias cortas, de diversos estilos, géneros y años.

Me encantan las antologías de relatos breves. En cómic y en literatura. Creo que este tipo de historia está a menudo injustamente dada de lado en muchos mercados, y me parece que, a veces, son más difíciles de confeccionar que una más larga, en la que hay espacio de sobra para desarrollar tramas con todo detalle sin tener que economizar o ser más certero desde el primer momento. 

No obstante, en todos los recopilatorios de este tipo encontramos normalmente (hay ocasiones en las que no, como en el caso de maestros como Jorge Luis Borges o Juan Rulfo) una descompensación en calidad entre las obras de la colección: las suele haber geniales, las suele haber normalitas y las suele haber mediocres o directamente malas.

En "¡Achís!" ocurre esto: vamos a tener cuentos de todo tipo. En general, de hecho, creo que el nivel de esta compilación es bastante irregular. Es mi primer encuentro con Urasawa en las distancias cortas, y sé que tiene más relatos publicados, pero lo cierto es que, hasta ahora, lo prefiero en las largas.

"DAMIYAN!" es la historia que abre la serie, y es una suerte de drama familiar con yakuzas y fenómenos paranormales de por medio. Tiene una cierta originalidad, un aura fatalista conseguida y un desenlace que sorprende moderadamente. Es correcta.

"¡Lanza apuntando a la Luna!", la segunda historia, sube el nivel. Me parece de las mejores del conjunto. Volvemos a tener un "noir" con elementos paranormales, pero ahora está mucho mejor articulado y tiene una intriga muy bien desarrollada y dosificada y unos personajes con carisma. Está co-escrito, por cierto, con Takashi Nagasaki, el productor de "Pluto", una de las grandes obras de Urasawa.

La tercera es totalmente experimental y se llama "Los maduritos". Es una suerte de reivindicación de los hombres maduros y de la música (Urasawa es un melómano empedernido, y se nota) con un dibujo más "naif". Un experimento gracioso, y ya.

"Henry y Charles" es una comedia divertida protagonizada por dos ratones que quieren robar, en una casa, un pedazo de tarta. Por desgracia para ellos, hay un gato durmiendo cerca. A Urasawa este cuento le encanta, tal y como dice en las notas del tomo, y es un homenaje a los dibujos animados de los Looney Tunes. Es muy "slapstick" y verdaderamente, como he dicho, divertido.

"It's a beautiful day" es otro homenaje: al músico y cantante de folk Kenji Endo (llamado artísticamente Enken), uno de los más famosos de Japón, que falleció en 2017 a los 70 años y que era amigo de Urasawa (esta historia es de 2018).

En ella, Enken y otros músicos japoneses famosos (introducidos en fichas al inicio del relato) viven una aventura extraña y bella de juventud tras uno de sus conciertos, en 1971, cuando todavía no eran ninguno de ellos tan conocidos como llegarían a serlo. Es una historia como he dicho bella, con un lirismo conseguido.

Sigue Urasawa con su amor a la música en "Música Nostra", un cuento muy similar a "Los maduritos", con el mismo tipo de dibujo y con las mismas intenciones experimentales. Otro experimento gracioso, valga la redundancia, pero tampoco especialmente destacado.

"Reino de Kaiju", el siguiente cuento, es desde mi punto de vista el mejor junto a "¡Lanza apuntando a la Luna!". El autor expresa aquí su amor a los "kaiju", los monstruos tipo Godzilla y Gamera que formaron a su generación en su infancia, con una historia original, divertida y emotiva que le da una vuelta de tuerca interesante a un género que está muy desgastado. El final me parece algo brusco y gratuito, pero el relato es más que excelente en su conjunto.

Termina "¡Achís!" con "Solo Mission", un relato muy, muy breve de ciencia ficción y comedia negra realizado para la editorial francesa Humanoids, conocida por la célebre y mítica revista Metal Hurlant. Curioso y gracioso, pero poco más.

Tal vez esta pequeña colección no sea representativa de la calidad de Naoki Urasawa en lo que a narrativa breve se refiere, pero tengo que decir que en general flojea, a pesar de contar con un par de relatos fantásticos. Por ahora, y a la falta de leer más cositas de él, lo prefiero en las distancias largas. 

sábado, 4 de diciembre de 2021

HEREJES DE DUNE. LARGA, REPETITIVA, INNECESARIA Y MUY POCO APROVECHADA

HEREJES DE DUNE de Frank Herbert - 1984 - ("Heretics of Dune")

"Herejes de Dune" llegó con bastante rapidez a su saga: "Dios Emperador de Dune" fue publicada en 1981 y esta novela en 1984. Frank Herbert siguió ampliando su universo en la que, por desgracia, es una sus peores entregas (a falta estoy de leer la última de las que él escribió personalmente, "Casa Capitular de Dune").

Esta quinta novela de la saga del planeta desértico está ya completamente agotada. Y, además, lo está en prácticamente todos los aspectos y a pesar de que, hasta la fecha, esta es la obra de la primera serie que más expande y desarrolla su universo conocido. 

El conflicto que se planteaba en la mencionada "Dios Emperador de Dune" estalla ya por fin miles de años después de la muerte del tirano Leto II: queda bien patente la necesidad de la humanidad de seguir expandiéndose por el espacio a pesar de que esto propicie conflictos y problemas, ya que el estancamiento trae la paz y la estabilidad pero no deja de ser estancamiento (y futura decadencia).

Salimos por fin del predominio del planeta Arrakis en la trama y, aunque está presente (ahora llamado simplemente Rakis), visitamos otros como Gammu, el viejo Giedi Prime que fue del dominio de los Harkonnen. 

También dos organizaciones se nos muestran desde dentro por fin en todos sus estamentos: las Bene Gesserit y los Tleilaxu. Y llega además una nueva y verdaderamente monstruosa: las Honoradas Matres, rivales de las primeras mencionadas y venidas desde la Dispersión de la humanidad de la que habló Leto II dispuestas a hacerse con el poder en el universo conocido.


"Herejes de Dune"
es, al igual que los demás libros de la saga, ambicioso. Muy ambicioso, de hecho. Aunque volvemos a la estructura habitual, sin primera persona, tras la cuarta novela, la más "experimental" de todas, Frank Herbert dispara su abanico de intereses a niveles que van aún más allá de ésta.

Se pierde bastante uno de los asuntos que había sido clave en la saga: la ecología. Todo ha evolucionado hacia otros. Sigue presente el mesianismo, el fanatismo religioso, la eugenesia o la crítica a las tiranías. No obstante, ahora entramos de lleno en una red de conspiraciones palaciegas que son todo un estudio del poder, de sus tácticas militares y en la sombra, de sus teorías, de su forma de aplicar la violencia y la coerción, de sus entresijos y, también, de sus motivaciones.

En "Herejes de Dune" no hay maniqueísmo: cada organización enfrentada busca o bien su propio beneficio o bien que triunfe su concepto de "bien" (que es el auténtico y el único válido para sus integrantes por norma general). No obstante, también se ven obligadas a buscar puntos en común ante la que posiblemente sea la peor amenaza que ha tenido la humanidad en toda la saga.

¿Qué falla en esta quinta novela de este ciclo? Desde mi punto de vista, como he dicho, casi todo. La trama, a pesar de lo prometedora que parece, es repetitiva y no tiene sorpresas. Gira sobre sí misma una y otra vez, y reitera acontecimientos y discursos a lo largo de más de quinientas páginas de paja y de hechos que podían haberse resumido o que directamente no aportan nada.

Los personajes son otro punto flaco. Si bien hay algunos interesantes como Miles Teg (el mejor que se presenta en esta entrega con mucha diferencia) el resto están desdibujados (Odrade, Taraza, Waff) o prometen mucho en sus inicios y se quedan en el tópico o en lo superficial (especialmente duele el caso de Sheeana, una heroína carismática que acaba reducida a una Bene Gesserit del montón).

Por otra parte, el único clásico que "repite", el pobre Duncan Idaho, está ya manoseado, trillado, requemado en su Día de la Marmota interminable y, en esta ocasión, y al contrario que en "Dios Emperador de Dune", no aporta nada destacado a la trama general.

Otro fallo de "Herejes de Dune" es el de la descripción y el desarrollo de su mundo. Por primera vez y como he mencionado Arrakis no es el protagonista casi absoluto de las localizaciones y, salvo Gammu, el nuevo Giedi Prime, no hay apenas profundización en otros planetas o incluso en otras organizaciones.

Esto es especialmente flagrante en el caso de la gente que ha venido de la Dispersión. Ni siquiera las Honoradas Matres tienen un desarrollo destacado: para ser las nuevas villanas absolutas de la función están descritas con pinceladas más bien gruesas.

Mientras Herbert no se implica en estos asuntos, se pierde en cambio en interminables conversaciones innecesarias llenas de diálogos pedantes y pretenciosos que dan vueltas sobre los mismos conceptos una y otra vez y que tratan de ser más profundos de lo que son. Esto pasaba ya en las otras entregas, y especialmente a partir de "Hijos de Dune" era bastante acusado.

Para colmo, el desenlace que le da a la novela es abrupto y muy incompleto. Todo acaba de un tajo, de golpe, de mala manera. Sí, es cierto que el final es abierto de forma consciente y que enlaza directamente con "Casa Capitular de Dune", pero eso no es excusa para dejar todo colgando y para ventilarse una batalla épica en tres comentarios y adiós, muy buenas.

"Herejes de Dune" me ha parecido larga, innecesaria, poco interesante, fallida y repetitiva. Siento ser tan duro, pero es que no se pueden emplear tantas páginas para tan poco contenido y para dar tantas veces las mismas vueltas sobre los mismos hechos y conceptos. En los próximos meses, leeré y comentaré la mencionada "Casa Capitular de Dune".

viernes, 3 de diciembre de 2021

RON DA ERROR. UNA BUENA OBRA ANIMADA QUE PODRÍA HABER SIDO MÁS CRÍTICA

RON DA ERROR de Sarah Smith, Jean-Phillipe Vine y Octavio E. Rodríguez - 2021 - ("Ron's Gone Wrong")

"Ron da error" es una de esas películas animadas que pienso que merecen la pena y que ha pasado por las salas y por las redes, creo, sin haber hecho demasiado ruido.

Dirigida por Sarah Smith (realizadora de obras de imagen real como "Arthur Christmas: Operación Regalo") y por los animadores Jean-Phillipe Vine y Octavio E. Rodríguez, "Ron da error" mezcla, como la buena animación, el mensaje para los adultos y para los pequeños (y el humor para ambos segmentos de edad, también).

Bajo una historia clásica de "niño solitario y marginado en el colegio", la película realiza un retrato muy certero (más de lo que me esperaba en un principio, lo reconozco) de cómo la tecnología desbocada nos ha convertido a muchas personas (entre ellas me incluyo) en adictos a las redes sociales, al postureo, a tener que colgar constantemente ante el público absolutamente todo lo que nos pasa en cada nimio momento del día.

Los robots que acompañan a los niños de este futuro cercano son un trasunto bastante hábil de nuestros teléfonos móviles, que ya se han convertido en máquinas que también nos acompañan a todas partes y que tienen "todo lo que necesitamos" incorporado. 

Por supuesto, el lado oscuro de la autovigilancia, de la renuncia a la propia privacidad y de la búsqueda de la fama enfermiza que guardan está ahí presente (y no cuento más).

De fondo, tras esta premisa, tenemos para completar una bonita historia de amistad, de relaciones familiares, de apariencias rotas y de sencillez humana. 

La animación es muy destacada, los personajes están bien delineados (parten de tópicos pero saben darle la vuelta a todos ellos), la aventura y la comedia se combinan bien y el humor que el conjunto destila es más inteligente y negro de lo que me esperaba encontrar en un principio (hay algunos chistes que son bastante, bastante oscuros, en especial para este tipo de filme).

"Ron da error" falla un poco en su ritmo, ya que la mitad final del filme se va un poco por las ramas, y, sobre todo, falla en un desenlace que, como suele ocurrir en muchas películas de animación de esta clase, opta, tras haber presentado temas interesantes, por la solución más simple y conciliadora, más políticamente correcta.

Sí, el público básico al que va dirigido es el que es, pero pienso que los niños son más exigentes de lo que muchas personas se creen y opino que, si bien necesitamos a la tecnología (y nos trae cosas que hacen nuestra vida muchísimo mejor), la condescendencia con ella, tras haberla criticado, llega a ser tan excesiva que queda fuera de lugar y que hace al mensaje final endeble y algo incoherente.

No obstante, "Ron da error" es una obrita buena, notable, que se ve con bastante gusto y que tiene sorpresas inesperadas. Podría haber sido redonda, sí, pero la guinda que le falta no la hace una mala película.

jueves, 2 de diciembre de 2021

LUCES DE LA CIUDAD. Y CHAPLIN SE REINVENTA Y VUELVE A DARNOS OTRA OBRA MAESTRA

LUCES DE LA CIUDAD de Charles Chaplin - 1931 - ("City Lights")

Chaplin tenía esa capacidad que pocos tienen para reinventarse constantemente y con éxito. Después de "El Circo", su siguiente largometraje fue "Luces de la ciudad", otra de sus grandes obras maestras. 

En ella, volvía a interpretar a su célebre vagabundo, embarcado en otra aventura por la supervivencia y sobre todo por el amor, y tomaba algunas ideas similares a las de "El Chico" y entregaba una película totalmente nueva. Y la crítica social seguía aumentando: se ponía en la picota, y sin piedad, al clasismo de una sociedad acaudalada que dejaba que los más pobres se hundiesen en la marginalidad sin miramientos. 

Hay un personaje genial que simboliza este egoísmo brutal en esta película: el del hombre rico que interpreta el actor y director Harry Myers, que entrega un papel fantástico y algo olvidado pero básico en este retrato, el de un hombre de sentimientos ambiguos que hace amigos de un día para otro y que también los olvida de un día para otro, lo que conlleva el sacarlos de la pobreza y el volver a hundirlos en ella sin parar. 

Su mayordomo, más clasista todavía que él siendo un asalariado, e interpretado por Al Ernest García, lo clava también. 

En estos dos personajes Chaplin despliega su increíble capacidad para lanzar dardos envenenados de forma cómica contra la sociedad de su momento. 

Y luego, tenemos la historia de amor, de entrega, de sacrificio, que articula toda la trama y que pone los pelos de punta. Una increíble Virginia Cherrill clava a la vendedora de flores ciega de la que Charlot, inmenso como siempre, se enamora locamente. 

Escenas antológicas de esta historia tenemos a montones, desde el primer encuentro hasta un desenlace que salta las lágrimas, que hace llorar de verdad, que deja marcado para siempre, pasando por ese combate de boxeo demencial, ese despertar sobre la estatua frente a toda la clase alta de la ciudad o esas juergas nocturnas que terminan en sonoros desastres.

Todo en "Luces de la ciudad" está expuesto, como siempre, con una sencillez tremenda, basándose en las pautas de un argumento que es extremadamente directo pero que viene cargadito de gags memorables y de momentos que es imposible no recordar para siempre (como esa mirada del vagabundo a través de los cristales de la floristería: sencillamente soberbia, marcada en la retina de generaciones y generaciones). 

Todo desarrollado al conmovedor ritmo del tema central de "La Violetera", del compositor y músico español José Padilla, que denunció por cierto a Charles Chaplin por usar su melodía en la película sin su permiso y sin haberle siquiera acreditado (y le ganó el pleito). Una curiosidad. 

Pocos directores son capaces de hacer llorar de risa y de tristeza en la misma película con semejante intensidad. Uno de ellos es este mítico e inimitable maestro del humor cinematográfico. Viva Chaplin, por siempre.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

LAMB. UN CUENTO DE FOLK HORROR ERRÁTICO Y PERDIDO EN SU PROPIA TRAMA

LAMB de Valdimar Jóhannsson - 2021 - ("Lamb")

Uno de mis géneros preferidos es el terror, y dentro de este género me encanta el "folk horror". Creo que tiene miles de posibilidades todavía hoy y que ha dado montones de obras maestras tanto en lo literario como en lo audiovisual o en el cómic.

Tenía muchas ganas por ello de ver "Lamb", una película que no para de cosechar premios y buenas críticas. Y bueno, pues me he encontrado con un cubo de agua helada, la verdad.

El debut del director islandés Valdimar Jóhannsson es un drama rural ambientado en el campo de su país con un toque del mencionado "folk horror". Y no quiero decir mucho más porque corro el riesgo de revelar parte de la trama, que se basa mucho en la sorpresa inesperada (de hecho, recomiendo ver la película sin saber absolutamente nada de ella).

De "Lamb" no me ha convencido prácticamente nada salvo su aspecto visual. La Islandia profunda que se retrata en el filme es bellísima, esplendorosa, tan hostil como hermosa y tan humana como salvaje. Los parajes son una delicia y resultan tan subyugantes como tenebrosos. Y aquí paramos. El resto, no sé a dónde va ni de dónde viene.

La trama básica, para empezar, me parece errática. Está dividida en tres capítulos en los que entran elementos que no se sabe muy bien por qué entran y que aportan poco a dicha trama. El tema principal se desvía de forma inexplicable durante mucho, mucho tiempo de metraje para desplegar la historia de un personaje que no se sabe muy bien, valga la redundancia, a qué viene ni qué aporta.

Dicho personaje, verdaderamente, no tiene ninguna relación con el mencionado tema principal del filme. O tal vez sí que la tiene, pero yo no la he pillado. O puede que el director haya sido torpe y no haya sabido conectarlo con coherencia.

Esto hace que "Lamb" parezca cortada de un tajo argumentalmente hablando, que se pierda interés por todo lo que se narra en el primer capítulo y que el último llegue de un golpe y se despliegue deprisa y corriendo.

Por otra parte, el director habla básicamente de maternidad y paternidad, de egoísmo y de elecciones nada éticas en pos del sueño de tener hijos a toda costa o de maltrato animal y especismo, pero este mismo asunto aparece disuelto en otros que, debido a la intromisión de la que he hablado antes, no se desarrollan bien (amor, frustración vital y sexual, relaciones entre hermanos...).

En conjunto, y a pesar de que las actuaciones del reparto del filme son buenas (Noomi Rapace sobre todo está excelente), "Lamb" me parece una obra totalmente fallida, perdida en sí misma, abrupta, que no sabe, como he dicho, ni a dónde va ni de dónde viene.