martes, 17 de noviembre de 2020

CALLE CLOVERFIELD 10. UNA VUELTA DE TUERCA SORPRESA, FRESCA E INESPERADA

CALLE CLOVERFIELD 10 de Dan Trachtenberg - 2016 - ("10 Cloverfield Lane")

"Calle Cloverfield 10" es otra de esas películas a las que acercarse sin saber mucho de ella puede ser importante (por ello, haré unas puntualizaciones en el espacio de "Spoiler", ya que aunque es de 2016 y posiblemente muchas personas la han visto ya, puede que algunas todavía no lo hayan hecho).  

Se trata de un thriller psicológico con elementos conspiranoicos en el que el director, el debutante Dan Trachtenberg, juega a confundir al espectador constantemente y a poner en tela de juicio si lo que está ocurriendo es realidad o ficción. 

Con sólo tres actores (excelentes los tres, en especial Mary Elizabeth Winstead y sobre todo un John Goodman que como siempre está magnifico), el director se basta para mantenernos interesados de principio a fin. 

Sabe dosificar perfectamente el suspense, sabe crear mal rollo desde el primer momento, sabe atrapar con un ambiente enrarecido y asfixiante y sabe equilibrar el mencionado suspense con el drama. 

Toda la trama es coherente, al igual que los diálogos, y sirve como un buen retrato de la paranoia conspiranoica que algunas personas sufren en las sociedades modernas (las referencias a gran parte de la imaginería conspiranoica de manual -desde los marcianos al terrorismo islamista pasando por la megalomanía de Corea del Norte- están presentes por todas partes, y el espectador habrá de jugar con todas ellas en su imaginación en un "in crescendo" fantástico). 

El desenlace de "Calle Cloverfield 10" es, por otra parte, genial: una joyita de su género o de su mezcla de géneros. 

Muy recomendable película en todos los aspectos. Y ahora, quienes la hayan visto, que se vayan abajo a la sección del "Spoiler".

-ATENCIÓN, SPOILER EN ESTA PARTE DEL TEXTO:

Ya por su nombre se sabe bien que "Calle Cloverfield 10" es una secuela (algo tardía, por cierto) de "Monstruoso" (de nombre original "Cloverfield" y víctima de una de esas terribles traducciones de títulos que aquí en España se dan tanto), una de las pocas películas más o menos originales de los últimos años del género "falso documental de terror" y que medianamente merecen la pena. 

Esta segunda parte de la saga tuvo poca publicidad, salió casi de improviso, sorpresivamente, y fue definida por sus productores (entre ellos J.J. Abrams) como una "secuela espiritual" de la referida "Monstruoso". 

Hay dos formas de disfrutar "Calle Cloverfield 10": sin saber de qué franquicia viene y sabiéndolo. De ambas formas, sorprende. 

Creo que es un filme muy destacado que innova bastante dentro de una serie que podría haber pecado de tener una continuación repetitiva y que se adentra en el thriller psicológico para cambiar de género con respecto a su antecesora pero complementando su universo.

Por desgracia, la tercera entrega de la saga, "The Cloverfield Paradox", no cumplió con las expectativas y se cargó la hasta ahora trilogía con un bodrio absolutamente infame.

lunes, 16 de noviembre de 2020

CLOVERFIELD (MONSTRUOSO). UNA PROPUESTA NOVEDOSA E INTERESANTE

MONSTRUOSO de Matt Reeves - 2008 - ("Cloverfield")

“Monstruoso” es la monstruosa traducción española de “Cloverfield”, una película de terror que explota una vez más el estilo del documental de ficción que ya vimos en otras cintas míticas del género como “Holocausto Caníbal” o “El proyecto de la Bruja de Blair”, pero con la novedad de que ahora la amenaza viene de un gigantesco monstruo que sigue la más pura tradición del mito que impusieron “Godzilla” o "King Kong". 

La idea, de J.J. Abrams, es verdaderamente original, y el resultado conseguido por Matt Reeves tras la dirección va mucho más allá de lo solvente. 

Nueva York es atacada por la mencionada bestia y un grupo de jóvenes amigos que intenta huir de la ciudad y rescatar a los que se han quedado atrás graba todo lo que les ocurre. 

La película cuenta con una corta y concisa introducción, tras la cual todo se precipita en la pura acción, frenética y salpicada de momentos verdaderamente angustiosos. 

“Cloverfield” sabe innovar dentro de un género que parecía que no podía ofrecer ya sorpresas ya en 2008: su trama es interesante desde los primeros minutos, los personajes tienen un mínimo de desarrollo interior y no son simple carnaza para el bicho de turno, las escenas dramáticas están muy logradas y el terror a lo desconocido está retratado de una manera genial (con las obligadas referencias a la paranoia terrorista que dejó el 11 de Septiembre). 

Reeves lo articula todo por medio de la sugerencia, ya que el invasor es mostrado tras un velo hasta el desenlace, cuando se le puede por fin observar en todo su esplendor. 

“Cloverfield” está cargada de imágenes impactantes y de grandes momentos: es ciertamente estremecedor ver por vez primera a la bestia oculta entre los rascacielos o en televisiones rotas, sus crías (y el sonido que emiten) consiguen asustar de verdad (especialmente durante la persecución en el metro derruido), algunas muertes sorprenden por su crudeza (se llega a rozar el gore), los escenarios impresionan (la Estatua de la Libertad decapitada, el caos callejero, la ciudad tomada por los militares…), la tensión está conseguidísima (especialmente en el mencionado metro y en el rascacielos inclinado) y el ataque al helicóptero produce un cierto pánico (a pesar de lo irreal que es su consecución). 

Quedan como puntos “negativos” el hecho de que no se desarrolle la trama más allá de las puras vivencias de los protagonistas (esto ocurrirá en sus dos secuelas con desigual fortuna) y el que no haya lugar para las metáforas y mensajes ocultos que suelen guardar este tipo de filmes. 

De todas maneras, no se puede negar que “Cloverfield” es un entretenimiento dignísimo y muy recomendable y todo un soplo de aire fresco y originalidad para las carteleras comerciales de su año.

domingo, 15 de noviembre de 2020

PESADILLA ANTES DE NAVIDAD. UNA DELICIA MÍTICA DE LA ANIMACIÓN

PESADILLA ANTES DE NAVIDAD de Henry Selick - 1993 - ("The Nightmare Before Christmas")

Henry Selick, a pesar de tener una filmografía poco prolífica y muy espaciada, es uno de los directores de animación más destacados de nuestros días. 

Habitualmente trabaja con técnicas como el "stop motion" y utiliza procedimientos más "clásicos" que los de otros compañeros de gremio. También ha mezclado puntualmente la animación tradicional con los actores reales. 

Su filmografía se compone hasta este momento de la genial "Pesadilla antes de Navidad", de "James y el Melocotón Gigante", de "Monkeybone" y de "Los mundos de Coraline".

Aunque está dirigida por el director que he presentado, Henry Selick, "Pesadilla antes de Navidad" es una película que a efectos prácticos es también de Tum Burton; no sólo es su productor, sino que es el artíficie espiritual de toda la cinta desde el guión hasta los personajes y los escenarios. 

Rodada en tres años de extenuante trabajo en "stop motion", el filme narra una historia originalísima en la que el Rey del País de Halloween se enamora de la Navidad, la fiesta del país vecino (estamos en un mundo donde cada fiesta clásica norteamericana tiene su tierra propia), y planea sustituir a Santa Claus. Las consecuencias son desastrosas, por supuesto.

Tim Burton narra un cuento que, como los mejores cuentos, tiene un pie puesto en el mundo de los niños y otro en el de los adultos. 

Por una parte, tiene humor, personajes entrañables y un mensaje de amor, amistad y justicia especialmente centrado en el encuentro de una identidad propia. 

Por otra, gran parte de este humor es negro (y macabro en algunos momentos), algunos de los personajes son aterradores (incluso los que son "buenos" del País de Halloween) y estos mismos personajes gozan de una profundidad muy notable, ya que, como tantos del mejor Burton, son freaks perdidos en un mundo que o no les entiende o no comprenden. 

"Pesadilla antes de Navidad" combina además de esto acción y aventuras con inolvidables números musicales y canciones geniales y ofrece toda una delicia visual: los personajes son cada uno una joya del marionetismo, los escenarios son preciosos y la animación de Selick es soberbia. 

"Pesadilla antes de Navidad" gozó de un éxito relativo en el cine, pero cuando llegó al mercado del vídeo empezó a ser cada vez más popular entre las subculturas góticas y oscuras y hoy es una película de culto indiscutible cuyo merchandising sigue arrasando. 

Y no es para menos: pocas películas hay tan personales, tan únicas, tan originales y tan entrañables y a la vez oscuras como "Pesadilla antes de Navidad". Echo de menos al Tim Burton de los años noventa, y estoy seguro de que no soy el único.

viernes, 13 de noviembre de 2020

LOS PECES DE LA AMARGURA. LOS CUENTOS QUE PRECEDIERON A PATRIA

LOS PECES DE LA AMARGURA de Fernando Aramburu - 2006 - ("Los peces de la amargura")

Uno de los grandes y más polémicos hitos de la última literatura española ha sido "Patria" de Fernando Aramburu. Sin embargo, no es la primera vez que este escritor ha tratado el problema de su País Vasco natal en sus libros.

"Los peces de la amargura", de 2006, reúne diez relatos con este telón de fondo y, en gran, gran parte, es una suerte de ensayo de "Patria". Todos sus cuentos están unidos por un tema: los estragos que el terrorismo de ETA hace en las vidas de personas normales.

Su estilo directo, de cadencia suave, realista, preocupado por captar todos los detalles cotidianos más significativos (que son los que esconden a veces el "alma" de lo que realmente está ocurriendo) sirve para narrar historias desoladoras con personajes con una psicología muy bien desarrollada.

Unas son optimistas, y otras pesimistas. En algunas, hay esperanza: en otras, la más honda negrura. Aramburu quiere, pienso, abordar todos los campos, como en un caleidoscopio, de la situación que él mismo conoció como vasco (nació en San Sebastián y participó activamente en su vida cultural hasta que en 1985 se marchó a vivir a Alemania).

En "Los peces de la amargura", si bien este autor se posiciona claramente en contra del terrorismo y a favor de sus víctimas, también dibuja unos retratos personales que huyen del maniqueísmo y de los blancos y negros con una limpieza sin par. 

En sus diez cuentos hay personas que sufren por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, y personas que son asesinadas muchas veces sin tener tiempo siquiera de saber por qué. Sin embargo, también hay personas que se han visto arrastradas por el fanatismo de su ambiente y que han acabado matando a otras, o en la cárcel, o cargando toda su vida con una culpa terrible.

Normalmente, todas ellas son personas comunes, de la clase trabajadora. Los políticos, los altos cargos, no son los que pagan los platos rotos: ellos casi siempre se libran, aunque muchas veces sean los que promueven y manejan la locura del odio.

Fernando Aramburu si algo tiene es empatía. Para con todos sus personajes, basados, claro está, en personas reales que se vieron en medio de este terrible conflicto en cualquiera de sus dos lados.

El otro gran protagonista de "Los peces de la amargura" es el paisaje. El País Vasco es retratado con todo su esplendor con una ambientación que muchas veces es la que describe el ánimo de las escenas o de los protagonistas.

Tenemos ciudades como Bilbao o San Sebastián, y tenemos también pequeños pueblos donde todo el mundo se conoce y donde el odio es todavía más encarnizado. Tenemos igualmente parajes naturales tan bellos como hostiles. Algún relato también tiene lugar fuera del País Vasco.


"Los peces de la amargura"
es el cuento con el que empieza todo. Es duro, durísimo. De los más duros. Explora la vida de una joven que ha quedado herida tras un atentado y que ha de rehacer su vida como puede y en medio de la frustración y la tristeza más absolutas.

"Madres", el segundo, nos lleva a la asfixiante cotidianeidad de una mujer cuyo marido, guardia civil, está destinado en una pequeña localidad del País Vasco y cuya familia es amenazada. 

El tercero, "Maritxu", nos habla de otra madre: de la de un etarra que está, en plena juventud, en la cárcel. Aramburu es capaz de retratar el otro lado de la balanza con como he señalado una empatía increíble mientras traza un retrato agudísimo de un elemento que a veces se olvida que está presente en tantos conflictos políticos: la hipocresía religiosa.

En "Lo mejor eran los pájaros" saltamos a un precioso cuento sobre otra madre más que le habla a su hijo sobre la tragedia de su familia, también marcada por un asesinato de ETA, y en "La colcha quemada" somos testigos de un episodio cotidiano de violencia en el que otra familia, que no se mete nunca en política, vive diariamente con miedo porque su vecino, el del piso de arriba, es precisamente político.

"Informe desde Creta", uno de los relatos más largos y también uno de los mejores, narra una bellísima historia de superación de la desgracia por medio del amor y de los buenos recuerdos, que son capaces de sustituir o por lo menos eclipsar a los malos. Maravillosa.


"Enemigo del pueblo"
es, por el contrario, aterrador. Aramburu, en otro de los mejores pasajes de su colección, narra como un hombre normal y corriente es despreciado en su pequeño pueblo por razones políticas y su vida se convierte por ello en un auténtico infierno. Pone de los nervios: lo aseguro. Durísimo pero muy necesario y esclarecedor.

Igual de duro por lo menos es "Golpes en la puerta", en el que pasamos al "otro lado": un joven etarra cumple condena en prisión y está encerrado en un módulo especial de aislamiento, donde es torturado por sus vigilantes y donde recuerda su vida pasada, la que le ha llevado a este lugar terrible. Pelos de punta.

En "El hijo de todos los muertos" volvemos a la cotidianeidad para encontrarnos con otra historia más de una familia que sobrevive como puede, en un clima de odio político, a un oscuro secreto que su miembro más joven empieza a intuir y que sólo conocen su madre y sus abuelos.

La colección termina con "Después de las llamas", que tras tanto horror es, en parte, un relato casi humorístico. Casi, porque está lleno de contenido sutil. Dos hombres comparten habitación de hospital. A uno lo han herido: otro está enfermo de una causa natural. Entre ellos, aunque no lo parezca, hay una circunstancia común.

"Los peces de la amargura" es una joya de libro de cuentos. Bello y, especialmente, valiente. Muy, muy valiente. Y también muy necesario. Un canto contra el odio, contra el fanatismo y contra la violencia imprescindible.

jueves, 12 de noviembre de 2020

JARHEAD. LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SOLDADO RASO AMERICANO

JARHEAD de Sam Mendes - 2005 - ("Jarhead")

En "Jarhead", su tercera película, Sam Mendes volvía a cambiar completamente de registro para experimentar con el género bélico y rodar la cinta que posiblemente y hasta la fecha mejor ha expuesto, por lo menos en los últimos años, la mediocre cotidianeidad de una guerra cualquiera, la cotidianeidad de esos soldados que apenas llegan a pisar el campo de batalla y que por ello se sienten decepcionados (no olviden además que estos provienen de la sociedad norteamericana, muy enfermita con todo esto del patrioterío y las guerras). 

Un grupo de personajillos mediocres se alista en el ejército para llegar a ser grandes marines en la Guerra del Golfo. Todos guardan en su interior cascadas de violencia contenida que han de salir de alguna manera. Todos están obsesionados con el Sueño Americano de servir a la patria matando enemigos. Todos quieren disparar sus gatillos. Todos quieren sentir correr la sangre. Pero no hay nada en el desierto. 

Esto no es una Guerra Mundial, no es Corea ni es Vietnam. Es, como he dicho, el Golfo Pérsico de las últimas décadas, y todo ha cambiado mucho desde entonces. 

La guerra se desarrolla de otra manera, y a los sufridos patriotas no les da tiempo ni de cargar el arma por segunda vez. Todo pasa deprisa y sin novedades entre instrucciones, guardias, fiestas y deportes improvisados, y los jóvenes se frustran: nunca matarán a nadie, nunca saldrán de la mediocridad, nunca regresarán a los USA siendo unos ganadores.

No encontraremos en "Jarhead" grandes escenas de violencia o acción: sólo una eterna retaguardia y un combate decepcionante. Y es que, como he señalado, la guerra de "Jarhead" no es la de "Apocalipse Now" ni la de "Platoon", ni la de "Salvar al Soldado Ryan" o "Hermanos de sangre". 

Mendes triunfa retratando lo que pocos han retratado tan bien hasta la fecha: la vulgaridad que se esconde hasta en los conflictos bélicos más implacables. 

Los iraquíes mueren a destajo mientras su país es reducido a cenizas entre sus tiranos y los tiranos extranjeros, pero los norteamericanos no tanto: hay bajas, por supuesto, pero no hay épica, no hay grandes hazañas, no hay retornos gloriosos. 

Políticamente el tercer filme de Mendes no se posiciona a favor ni en contra de ningún bando (descomprometimiento por el que fue criticado), pero sí que queda retratada a la perfección la absurda locura cotidiana de la guerra "entre bambalinas", y creo que va a ser mítica, con el tiempo (si no lo es ya) la escena en la que ese soldado loco por entrar en acción es frustrado en el último segundo por sus superiores, tras lo cual arranca a llorar histéricamente. 

Sí, se ha librado de tener que matar a un hombre, se ha librado de ensuciarse las manos y de arriesgar su vida... Pero nunca será nadie. 


Los "Cabezabotes"
 que dan nombre a la obra son en su gran mayoría paletos, mediocres, fracasados, pringados a los que les quedaba el ejército como única opción para destacar en la sociedad más competitiva del mundo. Si el ejército les falla, sus vidas se hunden. "Jarhead" retrata eso como pocas películas lo han conseguido. 

Quedan además los excelentes actores que dan vida a estos "loosers" (encabezados por un genial Jake Gyllenhaal) y la esplendorosa fotografía de Roger Deakins que sumerge de lleno en esos paisajes desolados y bellamente infernales donde sólo mueren los iraquíes y casi nadie más. Una película magnífica.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

¿DÓNDE ESTÁ WALLY? UNA ORIGINAL Y BELLA COMBINACIÓN DE ARTE Y JUEGO

¿DÓNDE ESTÁ WALLY? de Martin Handford - De 1987 a 2009 - ("Where's Wally?")

No sé en qué etiqueta colocar "¿Dónde está Wally?". Sus álbumes son unos productos únicos. Son arte, son dibujo, son literatura y son juego. Así que creo que los voy a poner en tres: en juegos de mesa, en libros y en cómics a la vez. 

El inglés Martin Handford se ganaba la vida en los años ochenta, entre otras cosas, realizando ilustraciones de multitudes. En 1986 creó al Wally del que hablamos y lo vistió con un atuendo muy particular hoy ya célebre en todo el mundo: el objetivo era sumergirlo en estas multitudes e invitar a los niños a que lo buscasen. El éxito fue rápido y pronto los adultos también se lanzaron a tratar de encontrarlo.

Los libros de esta saga de juegos son, hasta este momento, siete. El primero es de 1987 y el último que tenemos publicado hasta la fecha es de 2009. 

Además de estos libros, hay montones de materiales diversos: juegos de otros tipos, calendarios, cuadernos, recopilatorios, ediciones de viaje, ropa, rompecabezas, cereales de desayuno, videojuegos, series de televisión, una tira cómica...

Cada libro es temático y en cada uno hay que buscar a Wally en ilustraciones a dos caras. Sin embargo, la dificultad va aumentando a la par que va mejorando el dibujo de Handford (que llega a ser absolutamente espectacular). 

Más personajes, más multitudes, escenarios más enrevesados, más detalles y más retos: se fueron añadiendo objetos a la búsqueda y, también, nuevos colegas de periplo del protagonista.

Llegó el Mago Barbablanca, que ayudaba a Wally en sus viajes por mundos fantásticos; y llegó Wenda, la hermana de Wally, y llegó Woof, el perro de Wally, y llegó Odlaw, el antagonista de la saga, un "Wally cabreado" que viste igual que el protagonista pero con la indumentaria de color negro y amarillo.


En "¿Dónde está Wally?" Martin Handford creó, con un olfato comercial afiladísimo, un mundo propio, simple, pero carismático y efectivo.

Pero no solamente lo alabo en lo referente a este olfato comercial: como he dicho, Handford es también un artista espectacular que evoluciona hacia unas composiciones de multitudes verdaderamente impresionantes (con mayúsculas en sus dibujos minúsculos).

A lo largo de los siete tomos de las aventuras de Wally viajamos por todo tipo de localizaciones cotidianas, y a través del tiempo, y por mundos de cuentos de hadas, y por películas de Hollywood, y por el interior de obras de arte.

Cada ilustración de estos libros, como he dicho realizadas a dos caras, es una delicia. Mientras buscamos a Wally y a sus amigos nos encontramos con montones de situaciones hilarantes o directamente surrealistas (porque Martin Handford si algo tiene es sentido del humor) creadas por un autor que domina a la perfección los resortes del gag visual.

Ya sea para retratar nuestra cotidianeidad, ya sea para viajar por el Antiguo Egipto o por el Salvaje Oeste, ya sea para recorrer mundos fantásticos con criaturas legendarias de todo tipo, este creador se esmera con una dedicación y una precisión envidiables: ha llegado a emplear ocho semanas de trabajo para terminar una sola página doble (y de hecho, se toma su tiempo para crear sus álbumes, especialmente desde que ya tiene la fama suficiente para no tener que sacarlos con la rapidez de sus inicios).

"¿Dónde está Wally?" es entretenimiento artístico del bueno: es un ejemplo de originalidad, de producto educativo de calidad, de rompecabezas redondo, de reto para todas las edades realizado con personalidad. Todos sus libros me parecen maravillosos.

martes, 10 de noviembre de 2020

EL VIAJE DE ARLO. AVENTURAS PREHISTÓRICAS MUY NORMALITAS DE UN PIXAR FLOJO

EL VIAJE DE ARLO de Peter Sohn - 2015 - ("The good dinosaur")

Ni siquiera los mejores estudios pueden ser siempre perfectos. Muchas veces, cuando un mismo autor o grupo de autores entrega dos o más obras por año, una o algunas de ellas se resienten. 

Eso le pasó en 2015 a Pixar, que en verano regaló la maravillosa "Inside Out" y que para Navidad estrenó "El viaje de Arlo" (de nuevo traducimos fatal: el filme se llama "The Good Dinosaur"), el debut en la dirección de Peter Sohn, que está muy bien animada pero que es, esencialmente, una película de aventuras olvidable. 


Las comparaciones son odiosas y a veces es cierto que no deberíamos caer en ellas (y es verdad que "Inside Out" y esta película que comentamos no tienen nada que ver ni en género, ni en objetivo, ni en trama y ni siquiera en estética), pero como Pixar casi siempre deja tan buen sabor de boca, pues cuando flojea la cosa se siente bastante falta de alma y de chicha. Pienso que es irremediable. 

"El viaje de Arlo" nos traslada a unos tiempos prehistóricos en los que los dinosaurios y los humanos comparten mundo y en el que dicho mundo se asemeja bastante a una suerte de western jurásico (la acción se ambienta en el continente norteamericano). 

Tenemos diplodocus con granjas, tiranosaurios con rebaños de búfalos y pterodáctilos cuatreros entre otras cosas. 

La idea está bien llevada y el universo de turno bien recreado. Especialmente hay que decir que la animación es una maravilla y, en este caso, los escenarios se llevan la palma del buen hacer. 

El efecto conseguido en el agua del filme, en todos los lagos, ríos etc. que aparecen en pantalla, es sencillamente soberbio y tiene un nivel de belleza y de realismo fantástico. 

Sin embargo, la trama es muy normalita. Pero muy, muy normalita. No tiene por qué ser malo, y de hecho el filme entretiene, pero a Pixar no se le pueden pedir a estas alturas cosas simplemente entretenidas.

En "El viaje de Arlo" hay un personaje cobarde que trata de superarse, otro protagonista que está solo en el mundo y que descubre la amistad, un mensaje a favor de la colaboración entre distintas razas, y un viaje lleno de peligros. 

También hay un toque negro que da su mal rollo y un humor en general efectivo pero que no tiene la ironía del de otras producciones de Pixar. 

En general, la película es distraída, pero no consigue ese equilibrio que el mejor cine de animación consigue para poder cautivar tanto a niños como a adultos; se decanta mucho más por el público más infantil. 

Bueno, tiene que haber de todo, dicen algunos. Ok, pero, sin decir que "El viaje de Arlo" es una mala película, sí tengo que reconocer que a mi me ha inspirado poco, bastante poco, y que me parece lo peor de esta gran compañía junto a las tres olvidables entregas de "Cars", su saga más floja con diferencia.

lunes, 9 de noviembre de 2020

GYO. JUNJI ITO CREA UN CONCEPTO ATERRADOR QUE NO APROVECHA NADA

GYO de Junji Ito - De 2001 a 2002 - ("Gyo Ugomeku Bukimi")

"Gyo", la obra que comento hoy del maestro del terror Junji Ito, empieza de forma maravillosa (absolutamente terrorífica) pero termina, pienso, en un puro y absurdo caos que no lleva a ninguna parte.

Este autor es un genio de los conceptos horribles y macabros. De cualquier idea simple se saca una trama básica en la que la explota su innata capacidad para crear puro miedo y desasosiego. Desgraciadamente, creo que muchas veces le fallan los finales (especialmente en las obras largas: en las cortas es mucho más conciso y afina más).

"Gyo" (cuyo título original en japonés es según he leído "Peces revolviéndose espantosamente") está inspirada, según Ito, en el "Tiburón" de Steven Spielberg, al que le ha dado una vuelta de tuerca radical, genial y demencial: aquí los escualos (y otros animales marinos) salen del agua con patas de araña y atacan a las personas en tierra firme, en la que pueden operar en un principio.

Aterrador. ¿Verdad? Lo es. Mucho. Y sus primeras páginas dan verdadero pavor. Todo tipo de peces, grandes y pequeños, agresivos la mayoría, carnívoros una parte importante de ellos, surgen de las aguas del mar para arrasar con todo lo que se encuentran.


Los personajes
 (en lo esencial una pareja que está de vacaciones en la costa) no tienen gran desarrollo: son consciente carne de cañón para poder desarrollar una trama de terror y acción delirante, que no deja descanso, que aterroriza de verdad (y miren que eso es difícil en el formato de las viñetas).

Desgraciadamente, a Ito se le va de las manos. Tal vez es porque ni él mismo tenía claro cómo terminarla o incluso cómo desarrollarla más allá de su idea básica, pero lo cierto es que llega un momento en el que empieza a introducir elementos surrealistas, absurdos y asquerosos (sí, asquerosos: hedores, gases, putrefacción ambiental) que crean una atmósfera muy bien recreada (se puede oler, lo aseguro) pero que desvían a la trama del terror inicial para sumergirla en una especie de comedia negra y perturbada.

Por si fuese poco, el desenlace es una risotada en la cara de los lectores. Tal vez lo pretenda. Tal vez eche mano de ese horror surrealista que he mencionado para lograr sorprender de una forma que de repente es casi desenfadada. No lo sé. Para mi, Ito mete la pata.

No hay trama tras el prólogo de "Gyo". No hay resolución. No hay desarrollo de personajes. Sólo una acumulación de hechos y elementos cada vez más asquerosos que acaban con el terror que se ha instaurado con tanto acierto en las primeras páginas.

Es una lástima, pero una vez más Junti Ito desbarra cuando llega a la conclusión de una obra suya más larga de lo habitual. No obstante, su dibujo sigue siendo una delicia, como siempre, y ello la salva bastante con su capacidad para crear disfrute estético.

-DOS HISTORIAS EXTRA EN EL TOMO

"Gyo" fue recopilado con dos historias extra de Junji Ito que se me antojan, la segunda sobre todo, mejores que la "obra madre" de la colección.

"La tragedia del pilar principal" es la que abre este "inciso final" del tomo. Es corta, muy corta (apenas unas páginas), pero presenta un concepto novedoso y bastante espeluznante que, en su fugaz propuesta, causa un desasosiego notable.

"El misterio de la falla de Amigara" sí me parece perfecta. Duración justa, historia tétrica y delirante, concepto genial maravillosamente explotado, dibujo redondo y una capacidad absolutamente sorprendente para crear una sensación de claustrofobia que pone los pelos de punta.

Quien tenga miedo a los espacios cerrados lo pasará mal, pero mal de verdad con este último cuento del libro. Sólo por sus páginas demenciales y brutales, absorbentes y obsesivas, merece la pena, a pesar de lo fallido de la obra "Gyo" en sí.