martes, 9 de febrero de 2021

EL LIBRO DE LAS SOMBRAS. POCAS SECUELAS RECUERDO TAN ABERRANTES COMO ÉSTA

EL LIBRO DE LAS SOMBRAS (BLAIR WITCH II) de Joe Berlinger - 2000 - ("Book of Shadows: Blair Witch Proyect II")

Creada a toda prisa para aprovechar el tirón de "El Proyecto de la Bruja de Blair", esta aberración llamada "El libro de las sombras" es sin ninguna duda una de las peores películas de su década y una de las peores secuelas de un filme de terror de la historia. 

Rodada inexplicablemente por Joe Berlinger, director de interesantes documentales como "Paradise Lost", la película narra la historia de otro grupo de jóvenes que, visitando los lugares en los que supuestamente la Bruja de Blair asesinó a los tres protagonistas de la primera entrega, caen poseídos por ella, tras lo cual cometen brutales crímenes y tienen horribles y macabras visiones. 

A lo manido y ya nada sorprendente de la premisa, hay que sumarle todo lo horroroso que esta afrenta el cine de terror y al cine en general trae con ella: una trama simple y estúpida a más no poder (que por cierto ya nada tiene que ver con el formato documental), unos actores pésimos en su grado máximo, unos diálogos de auténtica vergüenza ajena, una dirección torpísima, una ambientación de serie B, un montaje que da risa (terribles esos insertos de masacres y de cuchilladas cutres con salsa de tomate por doquier) y unos efectos especiales repulsivos. 

Absolutamente nada de nada hay que destacar de este horror sin precedentes que, por cierto, fue ideado y escrito por los responsables de su antecesora, Daniel Myrick y Eduardo Sánchez: aunque no lo dirigieron estuvieron muy implicados en el proyecto (y, una vez más, fueron ellos mismos, sus propios creadores, los que se cargaron su propia saga). 

"El libro de las sombras" fue, a pesar de la fiebre que desató su antecesora el año anterior a su estreno, un fracaso de taquilla de los grandes y sonados, y pienso que lo fue de forma totalmente merecida. 

Debido a esto la franquicia se detuvo hasta 1016, cuando se estrenó, tras este larguísimo paréntesis, una tercera entrega que ignoraba a ésta por completo y que vino a ser una secunda parte alternativa (por desgracia, fue igualmente horrenda). De ella hablaré mañana.

lunes, 8 de febrero de 2021

EL PROYECTO DE LA BRUJA DE BLAIR. ¿REVOLUCIONARIA O FALLIDA?

EL PROYECTO DE LA BRUJA DE BLAIR de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez - 1999 - ("The Blair Witch Proyect")

¿Revolucionaria o fallida? ¿Sencilla o pretenciosa? ¿Obra maestra o bodrio? ¿Sobrevalorada o infravalorada? Pocas películas suscitan tantas opiniones enfrentadas (especialmente entre los amantes del cine de terror) como “El proyecto de la Bruja de Blair”. 

Dirigida por dos debutantes, Daniel Myrick y Eduardo Sánchez (por cierto, ninguno de los dos ha vuelto a destacar demasiado en el cine), fue una obra que, rodada con cuatro duros, arrasó en las taquillas y se convirtió en la película independiente más exitosa de su tiempo y en un clásico de culto de manera fulminante. 

Hay dos elementos que hicieron esto posible: el concepto de película que planteaba (que fallido o no todavía era terriblemente atractivo en su momento) y la entonces novedosa publicidad que se le dio, que guardaba grandes similitudes con la de filmes igualmente polémicos por razones similares como “Holocausto Canibal”. 

El concepto era el siguiente: rodada con sólo dos cámaras, el filme era un falso documental sobre tres jóvenes que se perdían en un bosque y se esfumaban misteriosamente. 

La publicidad complementaba a este concepto: se vendió la obra como la cinta original que estos tres jóvenes grabaron antes de desaparecer, supuestamente, por culpa de la maligna Bruja de Blair, sobre cuya leyenda querían grabar el documental que es la película en sí. 

“El proyecto de la Bruja de Blair” se hizo famosa a través de Internet, y sus responsables crearon toda una mitología en torno a ella. La campaña estuvo meses corriendo por la red y el boca a boca llevó a miles de espectadores a las salas sedientos de nuevas experiencias. Después, llegaron las alabanzas y los ataques implacables. 

“El proyecto de la Bruja de Blair” en mi opinión no llega a ser una película fallida, pero tampoco la obra magistral que muchos aseguran que es. 

El concepto ciertamente funciona, y aunque no es estrictamente nuevo, sí que lo era en el Internet primigenio de finales de los años noventa, más proclive a la creación de ingenuas leyendas urbanas que el contexto de películas como la mencionada "Holocausto Caníbal". 

En un formato documental, nos invita el filme a internarnos en el infierno de las últimas horas de sus protagonistas. Lo único que vamos a ver fue lo que su cámara registró. Y "registró" muy poco, pero suficiente. 

La obra explota el terror creado por medio de la sugerencia, por medio de aquello que no se ve pero se intuye, y consigue momentos realmente aterradores y angustiosos. 

Por desgracia, tiene también otros realmente tediosos y vacíos, en los que no se cuenta absolutamente nada y en los que se alarga innecesariamente la agonía de los tres jóvenes perdidos induciendo al puro sopor. 

Igualmente creo que el terror del filme, a pesar de ser como he dicho muy sugerente, no está exprimido todo lo que debería estarlo: hay pocas escenas de este tipo y están muy alejadas, separadas por todos los puntos muertos tediosos antes mencionados, que son muy abundantes. 

“El proyecto de la Bruja de Blair” es, creo, una película del todo irregular, aunque ha aportado bastantes novedades al cine de terror, por lo menos a la hora de la experimentación técnica y narrativa y en el campo de la fusión de géneros (sus influencias se han visto en creaciones posteriores de todo tipo, que la han imitado ya de forma cansina en muchas ocasiones). 

Como era de esperar, la película generó muchísimo merchandising y dos horrendas secuelas a cada cual peor. ¿Qué opináis sobre "El Proyecto de la Bruja de Blair"? La polémica creo que está y siempre estará servida.

domingo, 7 de febrero de 2021

CRISTAL OSCURO, LA SERIE. UNA DE LAS CANCELACIONES MÁS INJUSTAS EN DÉCADAS

CRISTAL OSCURO: LA ERA DE LA RESISTENCIA de Jeffrey Addiss y Will Mathews - 2020 - ("The Dark Crystal: Age of Resistance")

Creada por los productores, escritores y actores Jeffrey Addiss y Will Mathews, y dirigidos sus capítulos por Louis Leterrier, "Cristal Oscuro: la Era de la Resistencia" es la precuela de la película "Cristal Oscuro" de Jim Henson y Frank Oz de 1982.

Llegó el año pasado en formato de serie, y, por desgracia, por la más triste de las desgracias, fue cancelada y no pasó de los diez capítulos de su primera temporada.

De nada sirvieron las buenísimas críticas. De nada sirvió que se llevase premios prestigiosos. Fue cortada de un tajo y nos quedaremos sin saber cómo termina, por lo menos hasta nueva orden. Y es una lástima porque es una de las mejores series de los últimos años.

"Cristal Oscuro" era una película no demasiado larga que presentaba un sugerente mundo fantástico lleno de imaginativas criaturas hechas con marionetas. Era una película maravillosa y esta serie, de lo que dejó Jim Henson en sus escasos noventa minutos, crea una mitología gigantesca, un universo complejo y riquísimo y unos personajes nuevos inolvidables (mientras amplía a los clásicos hasta también lo impensable).

Es absolutamente increíble esta labor de expansión gigantesca hecha desde un producto previo. Thra, la tierra fantástica de Henson, es ampliada, ampliada y ampliada hasta configurarse como un lugar con sus propias reglas, con montones de razas y pueblos, con paisajes fascinantes, con leyendas evocadoras, con clases sociales y políticas sugerentes y muy relacionadas con las de nuestro mundo real.

Visualmente, todo mantiene su esencia: volvemos a ver a las míticas marionetas de Henson y a muchas otras nuevas en unos escenarios preciosos, cargados de detalle y de buen hacer, de puro cariño. Porque es cariño lo que se desprende en cada fotograma "Cristal Oscuro:la Era de la Resistencia".

Paralelamente, tenemos una trama llena de acción y de aventuras y, también, de intriga política. Se conserva el toque oscuro y violento de la película original, pero este toque adulto llega aquí a tener todavía más consecuencias porque se articula una parábola política sencilla pero efectiva sobre la opresión, la hipocresía, las mentiras de los gobernantes, la forja de golpes de estado encubiertos o el clasismo.

Esta serie es, más que nunca, para niños y para adultos. Y, como he dicho, su trama está cargada de peripecias, de constantes aventuras deliciosas. 

Finalmente, sus personajes son inolvidables. Los clásicos se ven expandidos hasta niveles inimaginables, como he señalado, y los nuevos, desde el primer momento, nos cautivan. Ayudan unos diálogos lúcidos e inteligentes, emotivos, bellos.

"Cristal Oscuro: la Era de la Resistencia" ha sido una de las cancelaciones más injustas de la última década (y miren que las hay, por desgracia). Es una auténtica pena que no vayamos a saber nada más, por lo menos por ahora, del mundo de Thra. Y aún así no dejaré nunca de recomendarla: aunque no termine, merece la pena, y mucho, mucho, muchísimo. No se la pierdan, en serio. A pesar de lo injusta que la industria ha sido con ella.

sábado, 6 de febrero de 2021

CRISTAL OSCURO. UNA JOYA DEL CINE DE MARIONETAS DE JIM HENSON

CRISTAL OSCURO de Jim Henson y Frank Oz - 1982 - ("The Dark Crystal")

Jim Henson fue uno de los más grandes marionetistas de la historia. Sus criaturas, creadas por él mismo, de tela y de otros materiales, estaban dotadas de una movilidad y expresividad sin par en su momento y se movían en unos decorados cargados de imaginación y de gran capacidad evocadora que eran todo un prodigio de economía de espacio y de medios. 

Basadas en todo tipo de animales, personajes reales y de ficción, seres de la mitología de todas las épocas y culturas e invenciones propias, arrasaron con su carisma en las televisiones y cines desde los años cincuenta hasta 1990, cuando Henson murió con sólo 53 años de un inesperado y repentino Síndrome del Shock Tóxico. 

Hoy todavía siguen siendo sus creaciones una gran fuente de beneficios gracias a nuevas cintas protagonizadas por ellas creadas por sus colaboradores y a su aún imparable merchandising. 

Las aventuras de los seres de Jim Henson estaban plagadas de situaciones cómicas adaptadas tanto para los niños como para los mayores, de ahí su gran éxito. 

Su humor era irónico y a veces algo canalla, y, en ocasiones, también negro y hasta cruel (especialmente en las películas “Cristal oscuro” y “Dentro del laberinto”, tal vez no aptas para niños de todas las edades), aunque siempre promovían sus historias valores humanos como la amistad, el amor, la tolerancia, la justicia... 

Gran amigo del irregular cineasta Frank Oz, que dirigió muchas de sus películas y que puso voz al célebre Yoda de “Star Wars”, comenzó su andadura en el show de cinco minutos “Sam and Friends”. Poco a poco, su imperio de marionetas se fue extendiendo cuando cedió algunos de sus muñecos al inolvidable programa educativo para niños “Barrio Sésamo”.

Para la gran pantalla, dirigió personalmente dos geniales películas de aventuras: las mencionadas “Cristal Oscuro” y “Dentro del laberinto”. Los Teleñecos, por su parte, protagonizaron muchísimos filmes dirigidos por sus colaboradores: “La película de Los Teleñecos”, "El gran golpe de Los Teleñecos", “Los Teleñecos conquistan Manhattan”, “La Navidad de Los Teleñecos”, “Los Teleñecos y la Isla del Tesoro"... Él dirigió o co-dirigió y supervisó varias de ellas.


“Cristal Oscuro”
es, junto a “Dentro del laberinto”, una de las dos películas ya de culto que Jim Henson dirigió para la gran pantalla (aquí ayudado por su amigo Frank Oz). Aún hoy sigue sorprendiendo gratamente. 

Rodada a lo largo de cinco extensos años utilizando la mítica técnica de la animatrónica y usando unas marionetas de gran detalle y carisma en unos escenarios llenos de profundidad y de milimétricos detalles, narraba “Cristal Oscuro” una historia de aventuras de fantasía bastante común y sin sorpresas pero llena de encanto en la que los dos últimos miembros (hombre y mujer respectivamente) de una raza a punto de extinguirse, los Gelflings, tenían que salvar al mundo de otra raza maligna que también estaba al borde de la extinción, los Skeksis.

La acción no paraba un segundo de los 90 minutos que duraba el filme: se hacía una presentación rápida y casi esquemática de los personajes y todo se lanzaba al frenetismo, a las búsquedas, a las luchas contra monstruos, a las huidas, a los misterios. 

Los diálogos eran simples hasta decir basta, así como la trama, completamente lineal, mientras que el desenlace era muy predecible. Todo estaba ideado a conciencia para encandilar a los niños de la época con una historia de amor y de amistad llena de buenos propósitos y con un mensaje positivo y propagador de valores humanos. 

Eso sí, el filme tenía unas efectivas dosis de extraño onirismo, de detalles tétricos y hasta violentos, de humor negro y de crueldad que, según muchos en su momento, no lo hacía apto para público de todas las edades. 

Aún en toda su simpleza, “Cristal Oscuro” es, como la posterior “Dentro del laberinto”, una película de animación seria y de calidad, una pequeña joya de artesanía. 

El año pasado, tuvo una merecida serie precuela: "Cristal Oscuro: La era de la resistencia". Por desgracia, fue fulminantemente cancelada a pesar de ser una maravilla que llegó a superar a su película madre. De ella hablaré mañana.

viernes, 5 de febrero de 2021

STARGATE. UNA FANTÁSTICA AVENTURA DEL MEDIOCRE ROLAND EMMERICH

STARGATE de Roland Emmerich - 1994 - ("Stargate") 

El alemán Roland Emmerich es uno de esos tristes casos de directores que no siendo norteamericanos se muestran más patrioteros que muchos de sus colegas que sí que lo son. Instalado plenamente en la industria de Hollywood y dedicado por completo al cine comercial familiar, su obra, en la que se encuentran numerosos bombazos de taquilla, se mueve entre películas divertidas e inmensos bodrios. 

En sus creaciones prima la espectacularidad colosalista cimientada en guiones simples y muy sencillos destinados a desarrollar los efectos especiales que los envuelven y a menudo empapados de un patrioterío estadounidense ridículo. 

Sí, soy muy duro hablando de este director. Sinceramente, creo que tiene pocas cosas destacadas, aunque comercialmente sea, como he señalado, un gran rey del taquillazo. No obstante, hay una película suya que me apasiona, y esa película es "Stargate". Trato de ser siempre justo.

“Stargate” es, como he dicho, una de las mejores películas de Roland Emmerich (la mejor me atrevería a decir, aunque llegar a serlo no es nada difícil) y una joyita del cine de ciencia-ficción y de aventuras de los años noventa que pienso que ha de ser reivindicada. 

Su trama narra la historia de un grupo de investigadores y marines (no patrioteros en este caso y por suerte) que viajan a un misterioso planeta en el que una cultura emparentada directamente con la de los antiguos egipcios vive en medio de una gran amenaza.

“Stargate” es todo lo que son las películas de su creador: una trama simple y lineal en la que prima la espectacularidad por todo lo alto. 

Sin embargo, dentro de su género es una obra más que destacada, sin pretensiones de ningún tipo y verdaderamente divertidísima: interesa durante su primera parte y no decae desde que la acción empieza hasta que termina, mientras que tanto las interpretaciones de la pareja protagonista (Kurt Russell y James Spader) como la del villano (Jaye Davidson) son más que solventes y resultan muy carismáticas. 

El ambiente es otro punto a su favor, tremendamente evocador y con una cierta aura clásica entrañable (genial el vestuario y las armaduras de los soldados de Ra), así como los efectos especiales, que no llegan a acaparar todo el protagonismo en la obra. 

“Stargate” gozó de un éxito tal que pasó a convertirse en una saga mítica que hoy cuenta con novelas, series de televisión, series de animación e innumerable merchandising de todo tipo. Ojalá Roland Emmerich se hubiese prodigado más en este tipo de obras y menos en el pastiche catastrofista patriotero.

miércoles, 3 de febrero de 2021

TARÓN Y EL CALDERO MÁGICO. LA PELÍCULA DE ESPADA Y BRUJERÍA DE DISNEY

TARÓN Y EL CALDERO MÁGICO de Ted Berman y Richard Rich - 1985 - ("The Black Cauldron") 

Cuando hablé hace unas semanas de "Tod y Toby", ya dije que, por lo menos para mi, la llamada "Etapa Oscura" de Walt Disney no me parece tan oscura (salvo tal vez por "Oliver y su pandilla", la más floja de las cuatro películas que el estudio realizó entre "Los Rescatadores" y su resurgimiento de "La Sirenita"). 

"Tod y Toby", "Tarón y el Caldero Mágico" y "Basil, el ratón superdetective", me parecen películas excelentes y bastante olvidadas e infravaloradas. 


"Tarón y el Caldero Mágico"
, una cinta ciertamente maldita para el estudio, fue un intento de, a mediados de los años ochenta, apuntarse dicho estudio al carro de la fantasía de espada y brujería que estaba tan de moda y que era tan comercialmente efectiva en aquella década, dominada en las carteleras de aventuras por películas como "Conan, el Bárbaro" y sus sucedáneos ("El Señor de las Bestias", "Red Sonja"...), las películas del género de Ralph Bakshi como "Tygra, fuego y hielo", clasicazos como "Excalibur" o "Willow", fracasos de culto a pesar de todo como "Legend" o adaptaciones tan discutidas como "Masters of The Universe" o "La Historia Interminable". 

Basada libremente en la saga de "Las Crónicas de Prydain" de Lloyd Alexander, "Tarón y el Caldero Mágico" es una película atípica para la compañía de Mickey Mouse y cía: es muy oscura, es "violenta" para los cánones de Disney, es sexy (con personajes muy sexuales) y no tiene canciones (fue la primera de toda la historia del estudio que no las tuvo). 

Fue hasta víctima de la censura: en el pre-estreno, hubo indignaciones de padres que fueron a verla con sus hijos y que salieron de la sala al ver a un grupo de zombies descomponiéndose (escena que fue eliminada).

"Tarón y el Caldero Mágico", a pesar de todo, tiene el mensaje de siempre de todas las producciones de Walt Disney: es una oda a la amistad, a la lucha por un ideal, al amor y a la fraternidad y al combate contra el mal. 

Aún así, no se le perdonó el hecho de ser tan sombría (se ha dicho hasta la saciedad, pero uno de los diseñadores del filme fue un primerizo Tim Burton), aunque desde luego películas como "Pinocho", de cuando el propio Disney estaba vivo, me parecen mil, pero mil, mil veces más terroríficas que ésta. 

Quitando todo esto, hay que decir que el filme se sigue bien, que es entretenido y que la animación es una delicia, así como sus decorados (con un nivel de detalle fantástico). 

Es cierto que es un resumen a lo bestia de los dos primeros libros de su saga literaria (como solía hacerse entonces: Bakshi lo hizo con "El Señor de los Anillos"), pero en todo momento el conjunto es efectivo. 

"Tarón y el Caldero Mágico" fue un fracaso en las taquillas que hundió a Disney todavía más de lo que lo estaba (se encontraba divagando entre producciones animadas sin éxito y otras de imagen real que eran absolutamente desastrosas), fue una película que tardó años en estrenarse en los videoclubs y, además, la princesa Elena de la obra no fue nunca incluida en la serie de las "Princesas Disney". 

Una pena, porque la película es buena, desde luego, aunque no esté al nivel de calidad argumental de las grandes obras maestras del estudio.

martes, 2 de febrero de 2021

LA VISITA. M. NIGHT SHYAMALAN EMPIEZA A DEJAR ATRÁS SU ETAPA OSCURA

LA VISITA de M. Night Shyamalan - 2015 - ("The Visit")

M. Night Shyamalan empieza a salir poco a poco de su pozo sin fondo de casi una década con "La visita", que no es que sea una película maravillosa, pero que por lo menos, desde luego, no da ya vergüenza ajena como "Airbender" o "After Earth". 

En ella, vuelve al género del terror, que tan bien se le dio en sus inicios, para rodar una suerte de parodia de las películas de "metraje encontrado" que se popularizaron a lo bestia en las últimas décadas tras el éxito rompedor de "El proyecto de la Bruja de Blair". 

Dos niños se van a pasar unos días con sus abuelos a su granja del campo y graban sus aventuras cotidianas allí. Y hay cosas que no cuadran, o que parecen no cuadrar, en el lugar. 

Shyamalan retoma sus orígenes: ambiente enrarecido, una suerte de extraño toque cómico que funciona la mayoría de las veces y un desenlace que ciertamente sorprende con caminos bastante impensables. 

Es cierto que al filme le sobran algunos momentos que se alargan demasiado dando vueltas sobre el mismo eje, pero es cierto también que consigue interesar desde casi los primeros minutos, que tiene un estilo bien marcado, que el conjunto se asienta sobre un buen hacer sólido (parece como si él mismo quisiera remarcar que ha dejado atrás su etapa chunga) y que cuenta con unos personajes bien desarrollados y con un mensaje de fondo bastante coherente con un moralismo que es moralismo, desde luego, pero que no resulta nunca demagogo (esto también ha sido siempre marca de la casa, e incluso abierta religiosidad en "Señales").

Hay algunas escenas en "La visita" muy, muy logradas, y que dan bastante mal rollo: aquí el Shyamalan de siempre, el que echábamos de menos, destapa sus esencias para el buen horror. 

El reparto también está muy bien dirigido, por otra parte, y como he dicho el desenlace vuelve a dar de qué hablar. 

Le falta a todo la brillantez de "El sexto sentido", "El protegido", "Señales" o "El bosque" y está más cerca de la irregularidad de "La joven del agua" o "El incidente" que de esta inolvidable "cuatrilogía", eso sí, pero tampoco se puede decir, por fin, que esta película sea una infame basura. 

"La visita" allana un poco el camino para "Múltiple" (que está comentada en esta misma etiqueta), en la que el director ya volvería a su cauce habitual, por suerte.

lunes, 1 de febrero de 2021

EL SATIRICÓN. UNA "POMPEYA LITERARIA" Y LA PRIMERA NOVELA PICARESCA OCCIDENTAL

EL SATIRICÓN de Petronio - Siglo I d.C. - ("Satyricon")

Hoy reseño una de esas obras que nos han llegado inacabadas a causa de los estragos del tiempo y de la historia: "El Satiricón", atribuida con polémica a alguien llamado Petronio que vivió en el siglo I d.C. en Roma.

Esta novela es una de las primeras que se han conservado de la literatura mundial y de ella se han escrito y se escriben ríos de tinta. Sí es comúnmente aceptada como el primer ejemplo, por lo menos en occidente, de la llamada novela picaresca, y sí se ha probado también que fue totalmente innovadora en la Antigüedad.

Hay muchas teorías sobre la identidad de Petronio. La primera principal dice que fue un intelectual de clase alta que vivió bajo la tiranía de Nerón, ante el cual cayó en desgracia, lo que le llevó a suicidarse (no sin antes enviar al emperador un escrito satírico enumerándole todas sus depravaciones bajo un pliegue sellado).

La segunda principal presupone que Petronio fue un hombre igualmente culto y acomodado que vivió durante la Dinastía Flavia, posterior a la caída y a la muerte del mencionado Nerón. 

Además de estas teorías existen bastantes más, pero no soy un experto en este asunto del que no se sabe casi nada y sobre el que los académicos todavía discuten.

De "El Satiricón" nos ha quedado poco, muy poco. Apenas poco más de doscientas páginas en la edición que yo manejo (la de Cátedra Letras Universales de Julio Picasso). No conocemos su inicio y tampoco conocemos su desenlace. No conocemos el porqué de que los personajes estén donde están ni el de muchas de sus actuaciones, que se explicaban o sugerían supuestamente en los pasajes perdidos.

Esta novela mezcla la prosa con el verso, y también el latín culto con el latín vulgar. De la misma manera, narra varias historias independientes dentro de su historia principal, unas mitológicas, otras populares. No era, supuestamente, algo muy común en la Roma Antigua hacer esto, o por lo menos no nos han quedado otras obras que atestigüen lo contrario.

Abunda además en "El Satiricón" la parodia tanto de los grandes clásicos griegos como de los latinos, usada muchas veces como mofa. Es una obra única, personalísima, inclasificable entre todo lo que el paso de la historia nos ha dejado de su tiempo.

La trama que conservamos es errática debido a todo lo que hemos perdido de ella. Los protagonistas principales son un trío de jóvenes (Encolpio, Gitón y Ascilto) que viven desventuras de todo tipo entre una ciudad no identificada de la Campania y la ciudad de Crotona (de una a otra harán dos de ellos un accidentado viaje en barco). Posteriormente, se incorpora a la trama también como protagonista Eumolpo, un personaje de edad bastante más avanzada que gusta de recitar poemas.

Petronio describe el vagabundeo de estos personajes de una forma tan naturalista que reconocemos en ellos actitudes y pensamientos que no están nada lejanos de los nuestros. Tenemos amor y desamor, odios y rencillas, envidias, hipocresía, picaresca, superstición, frustración sexual, crueldad, violencia. La descripción psicológica es redonda, humanísima.

Tenemos, también, un retrato de la sociedad romana imperial tan certero y rico como brutal y desternillante. "El Satiricón" es una comedia canalla y delirante, pero también es un cuadro muy oscuro de una época muy oscura.

Petronio se burla de todo y de todos y pone de relieve la decadencia de una Roma que domina casi todo el mundo conocido de sus alrededores pero en la que las clases marginales viven constantes penurias.

Los protagonistas, vagabundos que a menudo huyen de la justicia o de acreedores, son jóvenes o ancianos pobres que sobreviven de trapicheos y de golpes de suerte en una sociedad violenta e hipócrita en la que no encuentran su lugar (no por esto son seres sufrientes y perfectos; más bien todo lo contrario: salvo Gitón, todos ellos son carotas y falsos, interesados, crápulas, caraduras y egoístas).

"El Satiricón" es una novela de las clases bajas, y los únicos personajes que aparecen que tienen posiciones acomodadas (como el mítico Trimalción) son puestos en la picota y criticados con burlas despiadadas e inmisericordes.

La mayor parte del resto de los caracteres son vagabundos y pillos, bohemios por obligación, libertos o directamente esclavos. Quien no vive con la pobreza al cuello constantemente, vive aplastado por amos tiranos, aleatorios o crueles.

Es famoso, junto a los protagonistas principales de la novela, el célebre y mencionado Trimalción (el único de ellos que tiene riquezas), que es el protagonista, valga la redundancia, de la parte más extensa que se ha conservado de toda la obra: el grandioso banquete que da en su casa, al que Encolpio, Gitón y Ascilto son invitados.

Trimalción es un liberto que está, literalmente, podrido de dinero. Tiene tantas posesiones que muchas de sus fincas ni siquiera las ha visitado y que no conoce en persona a la mayoría de sus esclavos. Y su retrato es un retrato satírico brutal e inmisericorde, absolutamente delicioso, en el que Petronio destapa sus esencias.

Trimalción es un hombre pedante y pretencioso que vive para aparentar y para presumir de su riqueza y de su buen gusto. Organiza fiestas multitudinarias donde se derrocha sin cesar, habla sin parar de él mismo y sólo de él mismo y exhibe una cultura que no tiene (confunde sin cesar los mitos literarios de su momento porque en realidad es una persona bastante analfabeta).

Sorprende especialmente el trato aleatorio que da a sus esclavos, a los que maltrata por faltas a veces nimias, y sorprende esta falta total de empatía precisamente porque él, liberto enriquecido tras su liberación, fue también un esclavo en un momento de su vida (a pesar de que, para presumir de bondad, ha dejado escrito en su testamento que, cuando muera, todos los suyos sean liberados).

¿Quién sería Trimalción? Estoy seguro de que Petronio se burlaba en esta parte de su novela de algún contemporáneo suyo de las clases altas. Es, sea como fuere, un personaje tan redondo, tan real, que hoy sigue siendo perfectamente reconocible (¿cuánta gente rica y presuntuosa, cuanta gente "hecha a sí misma", se vanagloria en nuestros días de su posición social sin ningún tipo de empatía para con quien ha tenido menos oportunidades o menos suerte?"). 

Junto con todo esto, "El Satiricón" es también un documento impagable sobre la vida en la Roma Imperial. Sus clases sociales, sus edificios y sus calles, sus costumbres, sus ropas, sus comidas, sus fiestas, sus juegos y espectáculos. No erra en absoluto quién dice que esta novela es "una Pompeya escrita". 

Ha sido también reconocida, por otra parte, como la primera o una de las primeras "novelas gay" de la historia por la homosexualidad de muchos de sus personajes (no obstante, la gran mayoría de ellos no son realmente homosexuales, sino bisexuales).

La sociedad romana era una sociedad brutal y cruel, pero sí que era más tolerante en este aspecto que muchas que vinieron después (cuando el Cristianismo se asentó, sabemos que todo esto cambió, por lo menos de puertas para afuera).

Hay que señalar que las mujeres tienen también protagonismo esta novela, aunque hay que recalcar igualmente que prácticamente todos los personajes femeninos son secundarios y que hay en sus retratos mucha misoginia (la sociedad romana era bastante machista y misógina, como la griega de la que tanto bebía).

"El Satiricón" fue, al parecer, muy popular en su momento. Sobrevivió por suerte a la Edad Media escondida en bibliotecas particulares o especiales debido a su contenido sexual y pagano y volvió a estar disponible para el público en 1664 en Francia. Hoy, es una obra magna total y absoluta. 

Por cierto que recomiendo también su adaptación cinematográfica, llevada a cabo por el gran Federico Fellini en 1969: es bastante diferente en muchos aspectos a esta obra y tiene un tono más oscuro y surrealista, pero merece la pena.