domingo, 18 de diciembre de 2022

FROZEN II. UNA COLECCIÓN DE ESCENAS ERRÁTICA Y LLENA DE LAGUNAS

FROZEN II de Chris Buck y Jennifer Lee - 2019 - ("Frozen II")

La primera "Frozen", el para mí totalmente inesperado último gran fenómeno comercial del estudio de Walt Disney, no me parece una maravilla, pero creo que queda como una película magnífica ante esta segunda parte que llegó seis años después.

Era de esperar que el gigantesco éxito de aquella diese pie a otra aventura de sus personajes (y no descarto otra más por lo menos, pienso) aunque por norma general Disney, salvo aquellas horrorosas que salieron directamente en vídeo en los años noventa y alrededores, no es muy de hacer segundas partes (y además ésta está hasta incluida dentro del canon de sus clásicos, lo cual es toda una declaración de intenciones).

"Frozen II" vuelve a hablarnos como su antecesora del amor a la familia, a los amigos y a uno mismo o una misma. Se elimina de nuevo el mensaje conservador propio de los cuentos de hadas clásicos de la compañía y se sustituye por uno más abierto y moderno (que sigue siendo muy "made in USA", pero bueno...).

Hasta aquí, todo bien. Y el resto, todo mal. La trama de "Frozen II", para empezar, es lo más errático que he visto en mucho tiempo en una película de este estudio, que por lo general se suele currar siempre esto (y realmente todo).

Los hechos van y vienen en líneas argumentales deslavazadas, descompensadas, importantes unas e irrelevantes o de total relleno otras. Las explicaciones a todo son improvisadas y se quedan en el aire montones de lagunas.


Los personajes.
Vamos a los personajes. Elsa es la única que muestra algo de desarrollo (aunque también errático y lleno de lagunas). El resto, no. En especial Anna y Kristoff no sé qué pintan en la trama salvo marearse de un lado a otro, y Olaf está extra, pero extra de pesado con las gracietas. 

Parece esta secuela una colección de escenas, de gags y de números musicales sueltos que necesitaban ser integrados de la manera que fuese y con rapidez en un conjunto y que fueron encajados aquí a lo bestia.

Los números musicales sí me parecen buenos. También la animación, que es una vez más preciosa, y los escenarios fantásticos en los que todo transcurre. Menos mal que por lo menos hay un cierto goce de los sentidos, porque el resto falla todo por completo. 

"Frozen II" me parece una secuela más que floja, hecha de retazos, con un guión muy vago y unos personajes muy indefinidos. Un auténtico rollo. No entiendo cómo en Disney dejaron escapar la oportunidad de hacer en condiciones una nueva entrega de una de sus últimas franquicias estrella.

sábado, 17 de diciembre de 2022

FROZEN. EL INEXPLICABLE ÉXITO MASIVO DE UNA PELÍCULA MUY NORMALITA

FROZEN. EL REINO DE HIELO de Chris Buck y Jennifer Lee - 2013 - ("Frozen")

"Frozen" es un caso curioso: ideada originalmente según leo para ser realizada en un estilo animado tradicional, fue finalmente hecha en 3D tras los consejos de John Lasseter de Pixar, que supervisa muchas de las películas de Walt Disney desde hace años. 

Sin ser una de las mejores obras del estudio y sin ser, desde mi punto de vista por lo menos, especialmente personal o carismática, se ha convertido en la indiscutible reina del merchandising de la compañía de la década pasada y de más allá. 

Su éxito comercial ha sido arrollador e instantáneo, ha generado toda clase de productos que desde 2013 vemos por todas partes, varios cortometrajes (bastante lamentables) y una esperada secuela (también bastante lamentable). 

¿Se merece "Frozen" todo esto? Bueno, yo creo que no. No es una mala película, pero tampoco es fantástica, ni siquiera para la última época de la Disney, que tiene en su haber filmes como "Enredados" o "Rompe Ralph!" que creo que salen mucho mejor parados en cuanto a calidad, originalidad y atrevimiento se refieren. 

Esta película, basada muy libremente en el cuento "La Reina de las Nieves" de Hans Christian Andersen, es un caso extraño: rompe con bastantes tópicos de los cuentos clásicos tópicos, valga la redundancia, del estudio, pero al final impone otros tantos lugares comunes que la terminan haciendo más políticamente correcta de lo que parecía ser en un principio. 

La historia de amor clásica es desplazada por la enésima apología de la familia. Las protagonistas son mujeres libres y fuertes, pero también son princesas, y no se burlan tanto de los tópicos princesiles como por ejemplo en la mencionada "Enredados". No es "Frozen" una regresión al conservadurismo a lo Disney de décadas anteriores (en 2013 ya no tiene razón de ser), pero tampoco muestra nada nuevo o destacable.

Y luego, la cinta tiene un buen montón de cabos sueltos en una trama donde hace falta explicar muchas más cosas de las que se explican y que deja demasiadas cosas al tun tun. 

Los personajes son simplemente aceptables. El villano muy flojo, y los secundarios no están muy desarrollados (de hecho, salvo las dos princesas protagonistas, ningún personaje lo está). Y los secundarios cómicos tienen un humor que funciona a medias y que a veces es algo cansino (especialmente el de Olaf). Y muchos de ellos, como los trolls o el Duque de Weselton, daban para muchísimo más y parecen estar colocados con calzador y algo perdidos en la trama general. 

Aparte hay que decir que gran parte del contexto de la historia no queda bien explicado: desde la maldición de Elsa hasta los objetivos difusos del mencionado villano, que es completamente ambiguo, pero a lo cutre. 

El apartado técnico es, como siempre, indiscutible, y la película es entretenida, desde luego, pero también creo que no sale de la simple corrección y que no se merece todo el bombazo del que ha gozado.

viernes, 16 de diciembre de 2022

REGRESO AL MAR. LOS OLVIDADOS INICIOS EN EL MANGA DE SATOSHI KON

REGRESO AL MAR de Satoshi Kon - 1990 - ("Kaikisen")

Satoshi Kon, un genio de las historias que por desgracia nos dejó demasiado pronto (falleció con sólo 46 años en 2010 debido a un cáncer), es principalmente conocido por sus películas, entre las que hay imprescindibles como "Perfect Blue", "Tokyo Godfathers" o "Paprika", y por su serie "Paranoia Agent".

Sin embargo, también tuvo una carrera en el manga, bastante más corta, debido a que en un determinado momento de su vida decidió centrarse sobre todo en el anime. Una de sus primeras obras en lo que a viñetas se refiere es "Regreso al mar", y una de las pocas que dejó acabadas.

Uno de los grandes temas japoneses, presente en su literatura desde principios del siglo XX e incluso antes, es el de la lucha entre la tradición y el progreso, que no necesariamente son buenas o malas y que suelen cambiar sus papeles constantemente en una escala de grises que no deja de moverse de tonalidad.

Este es el primer asunto principal de este manga, que narra cómo en un pequeño pueblo costero una constructora quiere destruir parte del ecosistema en el que, entre otras especies, viven lo que parecen ser sirenas. 

A partir de esta premisa se despliega un ramo de relaciones personales centradas en una familia que se ha visto separada en sus ideas sobre lo que viene mejor o peor para dicho pueblo. De fondo, un ambiente de hipocresía y de corrupción con la burbuja inmobiliaria que azotó a Japón en las décadas de los ochenta y los noventa.

No obstante, Satoshi Kon despliega la trama a modo de fábula: "Regreso al mar" es un cuento, y juega con los patrones de este género para, anclado en el realismo social, lanzar un mensaje ecologista y denunciar, además, la destrucción del medio ambiente (éste es el segundo asunto principal de la obra).

El dibujo, del que él se encargó, es una delicia, y exhibe ya el realismo meticuloso pero a la vez de trazo directo, sencillo y delicado, que le caracteriza. Los escenarios son una pasada: captura a la perfección el ambiente en el que la acción se mueve.

El mismo Kon pensaba que este manga era una obra imperfecta. Comentaba que su trabajo en ella fue complicado y que él es una persona "con una alarmante falta de perseverancia". Hay más cosas, sin embargo: el método de producción de cómics en Japón implica, según él (y según hemos corroborado en las obras de otros autores que trabajan en este oficio y que lo han retratado) "comprar tiempo y calidad mediante la movilización de un ejército de ayudantes".


En este sentido, posiblemente el largometraje animado le otorgase más libertad, más control sobre su obra y menos trabajo enloquecido y por eso se quedó en este mundo y su manga fue al final algo casi residual.

Satoshi Kon dejó además otras creaciones famosas como "¡Qué horror de apartamento!" y dos obras inacabadas: "Opus" y "Seraphim: 266,613,336 Wings", muy interesantes y ahora publicadas en España. También historias cortas (en otro tomo). Su breve etapa de mangaka creo que es muy interesante aunque sea menor y que ya da fe de los primeros pasos de uno de los grandes creadores de su país.

miércoles, 14 de diciembre de 2022

AUTORRETRATO CON RADIADOR. LA POESÍA DEL TRAUMA Y DEL DÍA A DÍA

AUTORRETRATO CON RADIADOR de Christian Bobin - 1997 - ("Autoportrait au radiateur")

Christian Bobin es un escritor francés que me descubrió hace poco una buena amiga y que me ha fascinado por completo. Solamente he leído una obra suya por ahora, esta "Autorretrato con radiador" que Árdora Exrpés ha traído a España y que no puedo dejar de alabar.

Bobin falleció a los 71 años el pasado 24 de noviembre y, en general, nadie lo ha comentado fuera de Francia o de culturas emparentadas con la francesa, lo cual me parece una pena porque creo que fue un gran escritor.

En España solamente se había publicado de él hasta hacía poco su libro "El bajísimo", que desconozco, y ahora gracias a la editorial antes mencionada tenemos también disponibles el que hoy comento, su novela "La dama blanca" y su colección de relatos "Un simple vestido de fiesta".


"Autorretrato con radiador"
es una absoluta maravilla, una joya inimitable y preciosa de la prosa poética cotidiana. El protagonista es el propio autor, como el título indica, que nos regala un diario poético de un año importante y decisivo de su vida (el libro se publicó en 1997).

Hay algo que le ha ocurrido a Bobin, y no voy a contarlo porque su cuaderno de bitácora está lleno de sorpresas y de hallazgos inesperados. 

"Autorretrato con radiador" empieza desplegando reflexiones variadas de todo tipo. El escritor nos habla del amor, de la familia, de la muerte, del paso del tiempo, de la depresión, de la vida contemplativa, de literatura, de la religión, de la espiritualidad y sus diferentes concepciones e, incluso, de política en algunos pasajes.

De repente, encontramos de golpe una realidad inesperada que nos golpea en la cara. Una realidad simple y cotidiana que podemos vivir cualquiera (y que posiblemente bastantes de quienes leemos esto ya hayamos vivido) pero que condiciona todo el mundo de Bobin desde hace tiempo y que, posiblemente, haya seguido ahí ya hasta el momento de su muerte.

Bobin, sin embargo, narra esta realidad con una piedad y una poesía estremecedoras. Es delicado y agudo, comprensivo y clarividente, desolador y a la vez esperanzador. Es uno de los mejores retratistas de un día a día contemporáneo que he tenido el gusto de leer. 

Todo es una noria, y si bien existe un dolor tremendo ante los posos que deja cualquier tragedia personal, también se puede encontrar un rastro de felicidad en el seguir adelante, en la escritura, en la monotonía tranquila de las ciudades pequeñas (Bobin nació en Le Creusot, un cantón rural de Borgoña, y, según leo, allí vivió siempre) y en la capacidad curativa de la luz o de las flores (ambas motores de la acción y símbolos y metáforas básicas para el texto completo).

"Autorretrato con radiador" es una maravilla de libro, desgraciadamente muy poco conocido en España, que creo que como su autor merece ser reivindicado. Es una pena que haya fallecido hace menos de un mes y que no se haya dicho prácticamente nada de él ni se le haya hecho ningún homenaje. 

martes, 13 de diciembre de 2022

NIADELA. LA MUJER FAMOSA QUE LO DEJÓ TODO PARA INSTALARSE EN EL CAMPO

NIADELA de Beatriz Montañez, Jorge García y Ángel Trigo - 2022 - ("Niadela")

El relato de la persona que deja la ciudad para instalarse en el campo de manera indefinida (o definitiva) es un clásico presente en la literatura, en el cómic, en el cine o en la música desde tiempos incluso inmemoriales. Es un relato, además, que no pasa de moda: sigue surgiendo en diversas formas en las sociedades de hoy, todavía más estresantes en sus ambientes urbanos si cabe que las del pasado.

La periodista, escritora y actriz Beatriz Montañez, famosa presentadora de programas de televisión como "El intermedio" y autora de guiones premiados de películas como el de "Muchos hijos, un mono y un castillo", es una de esas personas que ha cambiado la ciudad por el campo y, desde hace seis años, vive en una casa apartada en un ambiente natural y sin ningún vecino humano a menos de veinticinco kilómetros a la redonda.

En 2021 publicó una novela llamada "Niadela" basada en su experiencia con este estilo de vida y, este 2022, ha llegado su adaptación al cómic.

Tengo que decir que no he leído la referida novela, así que voy a hacer la reseña basándome exclusivamente en la también referida adaptación, que me ha parecido muy bella y con pasajes verdaderamente lúcidos.

El guión del cómic ha corrido a cargo de Jorge García y, el dibujo, a manos de Ángel Trigo. Ambos son conocidas figuras del medio español (el segundo también ha trabajado en animación, en filmes como "Planet 51" o "Tadeo Jones").

De cómo está adaptada "Niadela" no puedo decir mucho, pero sí puedo comentar que el cómic es un retrato delicado, bello, lírico y muy bien ordenado y dosificado de cómo una mujer, la escritora, cambia su mencionada vida en la ciudad por la vida en esa apartada casa de campo.

De la mano de este asunto central, lleno de las esperadas contraposiciones, vienen otros como el peso del pasado (básico en la trama), el paso del tiempo, la familia, la muerte, la amistad, el amor, el machismo, la relación del ser humano con su entorno natural o urbano o con los animales.

Jorge García sabe ordenar, por medio de estaciones, el discurrir de una historia pausada, minimalista casi, cotidiana, que va presentando los referidos temas con economía y coherencia y planteando preguntas o posibles soluciones.

El dibujo de Ángel Trigo es bello, primoroso, detallado, con un color hermoso que sabe captar los matices de la naturaleza y de sus cambios de luz (muy bien delimitadas todas las estaciones, motor, como he dicho, de la trama).

"Niadela" es un cómic excelente, que narra de primera mano una experiencia que mucha gente trata de vivir pero que no todo el mundo consigue finalmente soportar. Recomendable. 

domingo, 11 de diciembre de 2022

BLADE: TRINITY. UN COLOFÓN TERRIBLE E INEXPLICABLE PARA LA TRILOGÍA

BLADE TRINITY de David S. Goyer - 2004 - ("Blade Trinity")

"Blade Trinity" cerró de la peor manera posible la trilogía del cazavampiros de Marvel. Dirigida por David S. Goyer, que como director es terrible (o por lo menos en esta película "se luce"), presenta la peor de las historias de la serie con diferencia en un cócktel de acción tonta con un guión horroroso lleno de fallos de bulto. 

Blade ahora se alía con la hija de Whistler y sus amigos cazavampiros para matar a nada más y nada menos que a Drácula (en versión maroma ridícula). 

Todo es un desastre de principio a fin: la trama es absurda (vampiros milenarios que cometen errores chorras, cazadores expertos que ídem, Blade y sus amigos a pleno día armados hasta los dientes por la calle como Pedro por su casa -la mejor escena sin duda, para la antología del disparate-...), los diálogos son bochornosos, los gags supuestamente humorísticos son aún peores y las escenas de acción y de lucha son absolutamente olvidables.

Por otra parte, el Drácula que hace de villano de turno es como he dicho ridículo (le da vida el actor Dominic Purcell, que ha hecho buenos papeles en series como "Prison Break", pero que aquí está terrible) y los actores principales son en este momento de sus carreras malos, malos, malos (Wesley Snipes está ya aburrido del personaje y sus amigos, Jessica Biel y Ryan Reynolds, no tienen carisma -y el segundo especialmente es bastante insufrible con sus chistes-). 

Con "Blade Trinity" terminó esta trilogía, por suerte, porque para ver más posibles cosas como este bodrio mejor que no hubiesen seguido con la saga. 

Está anunciado que el cazavampiros de Marvel tenga su reinicio ya dentro del Universo Cinematográfico de la compañía de Spider-Man. Espero que cumpla.

sábado, 10 de diciembre de 2022

BLADE II. GUILLERMO DEL TORO ENTREGA LA MEJOR PARTE DE LA TRILOGÍA

BLADE II de Guillermo del Toro - 2002 - ("Blade II")

El éxito de "Blade" fue tal que propició dos secuelas para el personaje, llegadas ya en plena fiebre del "nuevo" cine de superhéroes. 

La primera de ellas, "Blade II", es desde mi punto de vista la mejor de la trilogía en cuanto a calidad se refiere. No es ninguna maravilla tampoco, pero es la que presenta una personalidad visual más marcada y es la única de las tres que fue dirigida por un "autor" (David S. Goyer, que realizó la tercera -horrorosa por cierto-, no me parece un autor en estos términos, por lo menos en lo que a dirección se refiere).

Guillermo del Toro se encargó de la nueva aventura del cazador de vampiros de Marvel y se recuperó de los batacazos artísticos de la horripilante "Mimic" y de la flojita "El Espinazo del Diablo". 

Entregó una película de acción bastante digna, con algunas precipitaciones en el guión, algo apresurado y como tantas veces con un desenlace forzado deprisa y corriendo (al director mexicano le ocurre a menudo esto, no sé por qué, pero le pasa en muchas de sus películas) y con personajes que podían haber dado bastante más de sí pero con una personalidad visual como he dicho marcada, caracterizada por una atmósfera oscura y un universo de tinte gótico en el que tienen una presencia importante los insectos o los seres emparentados con ellos (otra marca de la casa de Del Toro).

"Blade II" podría haber sido mejor, no se puede negar, sobre todo viniendo de un director que ha entregado maravillas como "Cronos" o "El laberinto del fauno" y sagas de acción tan solventes como la de "Hellboy". 

Sin embargo, la irregularidad es una característica habitual de la filmografía de Guillermo del Toro. Por una parte, tenemos como he dicho una personalidad visual clara y una historia que se sigue con dignidad. Por otra, tenemos un guión bastante simple (demasiado lineal, demasiado predecible, demasiado obvio) que se precipita en su parte final y unos personajes con carisma (bien interpretados de nuevo y ahora con Ron Perlman, actor fetiche del mexicano, haciendo un papel graciosillo) pero que no pasan del conflicto más básico. 

El nuevo villano de la función por otra parte, si bien tiene un mínimo de interés, tampoco le hace sombra al Stephen Dorff de "Blade", por lo que las comparaciones pueden llegar a ser odiosas. "Blade II" en conjunto, sin embargo, recupera a Del Toro de sus dos anteriores caídas y se erige como el colofón de calidad de su trilogía.

viernes, 9 de diciembre de 2022

BLADE. LA MÍTICA PELÍCULA QUE ABRIÓ EL NUEVO CINE DE SUPERHÉROES

BLADE de Stephen Norrington - 1998 - ("Blade")

"Blade" fue el filme bisagra entre las "viejas" sagas de superhéroes del cine y las "nuevas". En 1997 Joel Schumacher terminó de cargarse el fabuloso mundo de Batman de Tim Burton con la infame "Batman & Robin" y en 1998 "Blade", el cazavampiros de Marvel, era un éxito de taquilla y abría el paso a la llegada, pocos años después, de las primeras películas serias de Spiderman o los X-Men. 

El hoy devaluado y anclado en papeles de filmes de acción menores Wesley Snipes, que en ese momento se encontraba en la cresta de la ola del cine comercial tras películas como "Los blancos no la saben meter", "Demolition Man", "Asalto al tren del dinero" o "Fanático" (y que incluso en aquellos años también hacía de vez en cuando papeles de más enjundia en películas de Abel Ferrara o Spike Lee) fue el elegido para ser Blade y, la verdad, supo aportarle carisma, muchísimo carisma. 

Blade era un cazarvampiros chulo, testosterónico, "tuneado", con armas y objetos para fanfarronear por todas partes, con frases lapidarias chorras y, por supuesto, con un buen corazón. Vaya, era una vez más el héroe de acción habitual de los ochenta y los noventa. Fue efectivo y hoy es un clásico de este tipo de cine y del de superhéroes, y nadie se imagina, por lo menos hasta ahora, a otro Blade que no sea él (que llegará, desde luego).

"Blade", dirigida por Stephen Norrington, no es ninguna maravilla a pesar de ser entretenida y de ser ciertamente importante, aunque a menudo no se lo reconozcan, en la transición que he comentado hacia el cine de superhéroes "actual". 

La película tiene lagunas de guión por todas partes, escenas cogidas con alfileres, diálogos malos, improvisaciones y errores de bulto que son directamente de concepción.

Los personajes también son bastante planos (los buenos, los malos, y ya). Sin embargo, las escenas de acción cumplen (y la del prólogo en la discoteca vampírica se ha convertido en un clásico del cine de superhéroes con el paso del tiempo) y el ritmo también. 

Hay que señalar de la misma manera que Kris Kristofferson tiene el carisma suficiente para apoyar al héroe y que Stephen Dorf, que también se ha devaluado mucho y que realizó años después de "Blade" papeles en películas verdaderamente infames (hoy parece ir, poco a poco, remontando el vuelo de nuevo tras trabajar con creadores como Lee Daniels, Michael Mann, Sofia Coppola o Nick Pizzolato) entrega el mejor villano de toda la saga. 

No es que los otros dos sean especialmente maravillosos, pero Dorf supo interpretar a un vampiro esnob y exquisito, conspirador y sexy, con mucha solvencia (al César lo que el del César).

Con todas estos méritos y defectos, "Blade" no es ciertamente ni un bodrio ni ninguna maravilla, pero tiene su página en la historia del cine de superhéroes y fue una película que claramente abrió una nueva época.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

MONSTRUO: LA HISTORIA DE JEFFREY DAHMER. UNA OBRA MAESTRA SIN PALIATIVOS

MONSTRUO: LA HISTORIA DE JEFFREY DAHMER de Ryan Murphy e Ian Brennan - 2022 - ("Monster: The Jeffrey Dahmer Story")

"Dahmer" es, desde mi punto de vista, la serie de este año 2022 (de las que yo he visto). Y miren que ha habido maravillas de todo género (desde superhéroes con "Peacemaker" a fantasía oscura con "House of the Dragon" pasando por "Star Wars" con "Andor" o ciencia ficción dura con "1899" -y lo que me queda, que seguro que es bastante, todavía-).

No había visto nada hasta ahora de Ian Brennan, creador de series como "Vigilante" (la cual también es de este año y veré), "Glee" o "Hollywood" o de Ryan Murphy, autor de grandes míticas como "American Horror Story" o la misma "Vigilante". El tándem artístico aquí hace desde luego una labor espectacular.

También tengo que decir que no conocía al tristemente célebre Jeffrey Dahmer, uno de los asesinos en serie más famosos de los Estados Unidos (y van) y uno de los que tiene una historia más impresionante no solamente por las brutalidades que hizo, sino también por el fresco social que dejó en evidencia y completamente al desnudo.

"Dahmer" (llamada de titular "Monstruo" -al parecer va a tener más temporadas dedicadas a otros asesinos en serie de los USA-) es una obra maestra profundamente demoledora, incómoda, cruda, durísima. Es un retrato de un individuo terrorífico pero también de la idiosincracia de un país que también, valga la redundancia, es terrorífico en gran parte. 

Evan Peters entrega un papel soberbio, inolvidable, que pone los pelos de punta. Él es Jeffrey Dahmer, y le basta solamente con mirarnos a través de nuestras pantallas para sacudirnos en los asientos y, a la vez, inspirarnos lástima y patetismo.

Porque esa es una de las cosas más profundamente incómodas de su papel y de toda la serie: todo tiene una mirada desapasionada, realista, directa, casi de documental, que se limita a mostrar la carrera en la atrocidad de un joven que tuvo algunos episodios duros en su infancia y en su adolescencia (los cuales no le justifican, desde luego, eso por descontado) y que no deja de crear interrogantes sobre por qué hacía lo que hacía.

"Dahmer" no es una serie sencilla ni busca soluciones fáciles. Es más: no busca soluciones. Expone y expone, y también retrata la mencionada sociedad de los USA de sus décadas. Igualmente, plantea hipótesis muy interesantes sobre esa "edad de oro de los asesinos en serie" en el país (pero sólo son hipótesis y explicaciones sociológicos o políticas).

El retrato del asesino en serie de marras es clave en esta serie, pero hay algo que lo es aún más, y acertadamente: el retrato social que gira a su alrededor. Más que el origen de sus acciones, importa todo el entramado que permitió que hiciese las salvajadas que hacía durante décadas sin ser descubierto.

"Dahmer" nos habla, en última instancia, de una sociedad profundamente racista y sobre todo homófoba, clasista, que detesta o desprecia a la pobreza y a la diferencia, que es claramente partidista de unos grupos sociales por encima de otros y que expone una dejadez para con los más necesitados que es verdaderamente espeluznante (amén de poseer una cultura del espectáculo que supera a toda la inhumanidad imaginable).

Esto es lo que hace diferente a esta serie de otras de la misma temática que se centran más en los puros hechos o en tratar de explicar el porqué de las razones de su macabro protagonista.

"Dahmer" es una maravilla. Una obra maestra en diez capítulos absolutamente inolvidable. Deseando ver la segunda temporada quedo. 

lunes, 5 de diciembre de 2022

1899. TEMPORADA I. UNA PROMETEDORA SERIE DE LOS CREADORES DE LA GRAN DARK

1899 de Baran bo Odar y Jantje Friese - 2022 - ("1899")

"1899", de Baran bo Odar y Jantje Friese, creadores de la genial e inolvidable "Dark" (comentada en esta etiqueta en este blog), me ha parecido, en su primera temporada, una de las series más prometedoras que ha despuntado en este año 2022 que estamos ya a punto de cerrar.

Estoy ante otra más de esas creaciones que, debido al carácter de su trama, me ata bastante de pies y de manos a la hora de realizar una simple reseña. Porque se trata efectivamente de otra de esas series de las que es mejor, pienso, no saber absolutamente nada y empezarla en una completa "ignorancia".

Sí puedo decir que Baran bo Odar y Jantje Friese han vuelto a entregar otra pequeña joya en capítulos. Hay bastantes elementos similares a los de la mencionada "Dark": un protagonista coral, un tratamiento amplio de diversas relaciones humanas, una hábil y coherente mezcla de géneros, un sustrato metafísico muy bien expuesto y una ambientación oscura, onírica, fantástica (y excelentemente recreada).

El reparto (con muchas caras conocidas, varias de ellas también de "Dark") está en total estado de gracia. Los actores y las actrices nos entregan unas interpretaciones geniales, sufrientes, cargadas de carisma y que redondean a unos personajes llenos de conflictos que ya eran previamente interesantes.

La trama está estructurada de forma ágil y directa, y a pesar de que despliega montones de enigmas (y sin parar además) lo hace con una dosificación perfecta y precisa, con ritmo, e intercalándolos sin fisuras con los mentados dramas de los personajes.

El escenario, un protagonista más en todas sus acepciones aunque sea tópico decirlo (a veces lo es, y es cierto), es el perfecto, y sirve además como metáfora del estado en el que se encuentran sus moradores.

Finalmente, las sorpresas están aseguradas, y hay muchas y grandes. Los giros de guión son constantes y cada capítulo termina con uno brusco que deja una pista más para la culminación en el último de ellos, que prepara una segunda temporada que, si sigue en la misma línea que ésta, promete ser igual de fantástica.

"1899" es una serie muy recomendable, con personalidad, con caracteres cargados de carisma y que trata asuntos sugerentes, interesantes, humanos y que proponen montones de interrogantes sobre nuestro mundo y nuestra realidad.