lunes, 11 de noviembre de 2019

ROMA. UNA SERIE HISTÓRICA INOLVIDABLE SOBRE EL ETERNO CLAROSCURO MORAL


Creada por John Millius, William J. MacDonald y Bruno Heller, "Roma" es sin ninguna duda una de las mejores series históricas de la historia (valga la redundancia) y una de las que mejor han retratado la sociedad de la antigua civilización que le da nombre.

Su trama narra cómo la República Romana pasó a ser el Imperio Romano por medio del seguimiento de numerosos personajes de toda clase que recorren todos los estratos de la vida romana del momento (patricios, plebeyos, esclavos, libertos, legionarios, senadores, emperadores, prostitutas, comerciantes...) y que tocan a bastantes de las culturas que estuvieron relacionadas con aquella Roma (hebreos, egipcios, griegos, galos, celtas...).


Como a prácticamente todas las series y películas históricas, le han achacado imprecisiones a "Roma" y la han criticado también por haberse desviado en numerosos de sus pasajes de la historia "oficial". 

Sin embargo, a pesar de esto, su nivel de verosimilitud es uno de los más perfectos de los últimos años, pues supera con creces en naturalismo a la esplendorosa Roma del Hollywood clásico y también, por poner dos ejemplos modernos, a series como "Spartacus" (una buena serie de acción aunque "desquiciada" y efectista) y a películas como "Gladiator" (también una buena producción pero con un sentimiento excesivamente épico que termina por hacerla irreal).


A "Roma" no sólo la encumbra el hecho de estar rodada en los antiguos estudios de Cinecittà (que están precisamente en la actual "ciudad eterna"), el retratar un mundo antiguo sucio y decadente muy creíble en todos los aspectos o el haber sido la serie más cara de la televisión de su momento (apabullante la calidad y la variedad de sus escenarios y localizaciones y la cantidad de extras que por ellos pululan, aparte de la riquísima caracterización).

A "Roma" la encumbra sobre todo la profundidad de sus personajes, cuyas morales están adecuadas a su época como, pienso, pocas creaciones históricas han conseguido hasta ahora.


Los protagonistas de la trama que la serie narra son, ante todo, profundamente humanos: los hay de fondo más y menos bondadoso, los hay más y menos malévolos y los hay más o menos ambiciosos, pero todos oscilan sin cesar entre lo blanco y lo negro sin detenerse nunca en ninguno de los dos colores.

El maniqueísmo no existe en "Roma". Lucio Voreno y Tito Pullo (tal vez los dos protagonistas absolutos, si es que los hay en la trama coral de la serie) son dos hombres básicamente buenos pero presas de su momento; su amistad está por encima de todo y también su amor por sus seres queridos y, sin embargo, son legionarios que dominan a otras culturas por medio de la fuerza, que se aprovechan de una sociedad esclavista, que guardan represiones sexuales y sentimentales y que se combierten en asesinos que se venden al mejor postor entre los bandos que luchan por el poder.


Y repito: por encima de todo está, para ellos, la amistad y sus familias y seres amados. "Roma" acierta plenamente así en el retrato social del momento histórico que dibuja; para un romano era algo justo conquistar y esclavizar para glorificar a su patria y no por ello era visto como una mala persona; cumplía con su deber.

Adecuar la moral actual a la moral de un pasado histórico lejano no suele dar resultados creíbles, y es eso precisamente lo que "Roma" evita.

Los demás personajes actúan como el dúo principal: Octavio es un sádico acomplejado que sin embargo quiere lo mejor para su tierra y quiere erigirse como un contradictorio guardián de la moral, Atia es el diablo en persona pero se enamora locamente de Marco Antonio, que a su vez se enamora locamente de ella primero y de Cleopatra después y ello le lleva a tirar por tierra todas sus ambiciones y logros.


Por otra parte, Julio César piensa que hace lo mejor por su pueblo en todo momento pero destroza con su soberbia toda su obra, Posca es un esclavo avaricioso y conspirador que sin embargo llora tras la muerte de su amo (su amistad con César sorprende por la sinceridad, la confianza y el cariño que ambos se tienen, aunque no se lo demuestren -lo mismo se da entre Cicerón y su sirviente-), la mencionada Cleopatra es una reina caprichosa y arbitraria que sin embargo llega a dar pena cuando se ve completamente desvalida y acosada, Bruto se debate entre el deber y el agradecimiento familiar y por ello acaba en la ruina, Timón es un hebreo que no sabe si "romanizarse" para vivir con comodidad en una sociedad más fuerte o si rebelarse contra los conquistadores de su cultura...


La lista de personajes es enorme, pero todos son ejemplos del claroscuro moral propio de su época, en donde nadie está a salvo, en donde los hijos conspiran contra los padres y viceversa y en donde, sin embargo, la fraternidad surge en el momento más inesperado.

El desenlace de la serie deja a todos estos personajes (a los que sobreviven a la vorágine asesina de la ciudad eterna) a la deriva, con una sensación de amargura flotando en el aire que de alguna manera anticipa que la supuestamente invencible Roma llegará a caer por sus propios defectos como cayeron los imperios que ella misma destruyó o conquistó.


Por si fuera poco, "Roma" además es un maravilloso compendio de drama, aventuras, hazañas bélicas y thriller que incluso se reserva espacios para el humor y que en dos temporadas escasas (ambas de idéntica calidad impecable) engancha al espectador y le deja con sensación de querer seguir conociendo la historia del imperio más longevo de occidente. 

Por supuesto, la violencia y el sexo campan a sus anchas como campaban en el mundo romano clásico.


Finalmente, el carismático reparto brilla sin cesar (Ray Stevenson, Kevin McKidd, James Purefoy, Ciaran Hinds...), aunque entre todos destaca, pienso, la genial actriz Polly Walker, que da vida a Atia, un personaje que llega a poner los pelos de punta tanto de terror como de patetismo.

La serie, demasiado cara, por desgracia se quedó en dos temporadas. Una auténtica lástima. Pero eso no le quita un solo mérito. No se pierdan esta maravilla de la recreación histórica.


domingo, 10 de noviembre de 2019

SORDO. LA GUERRA CIVIL REINVENTADA EN UN CÓMIC Y EN UNA PELÍCULA


SORDO de David Muñoz y Rayco Pulido - 2018 - ("Sordo")

SORDO de Alfonso Cortés-Cavanillas - 2018 - ("Sordo")


Hoy quiero hablar de una película y de un cómic que creo que han pasado algo desapercibidos pero que son absolutamente geniales (en especial, la última, la película): "Sordo".

En 2008, se publicó el cómic, obra de David Muñoz al guión, el autor junto al también famoso Antonio Trashorras de "Miedo" y "Residuos" y co-guionista de la cinta "El Espinazo del Diablo" de Guillermo del Toro.


"Sordo", ahora por cierto reeditada en una edición magnífica, es la historia de un maquis llamado Anselmo que, en las montañas, sigue combatiendo al franquismo tras el fin de la Guerra Civil y que se queda sordo debido a la brutalidad del conflicto en el que lucha.

Su dibujo es de Rayco Pulido, creador de "Sin título" (la cual ya dibuja y guioniza), y creo que se adecua como anillo al dedo a la trama: es sencillo y a la vez sobrio, conscientemente seco pero con detalles clave que brillan.


"Sordo" es un cómic prácticamente mudo: el lector penetra dentro del cuerpo del protagonista desde el momento en el que éste se queda sin sus sentidos auditivos y vive en sus propias carnes su agonía. 

El dúo artístico de Muñoz y Pulido se ensambla perfectamente para ofrecer una experiencia angustiosa y desoladora y para extraer todo el jugo del medio de las viñetas en su combinación de artes.

La trama en sí la hemos visto en muchas otras ocasiones y no ofrece grandes novedades. Revisitamos una vez más el horror del Franquismo, con la persecución implacable de los ganadores del conflicto y la opresión y la matanza brutal de los perdedores. Su tratamiento, sin embargo, sí.

La clásica historia de la Guerra Civil y de la Posguerra, con sus personajes arquetípicos, es aquí ofrecida con un giro interesante que hace de ella una fresca novedad. Muy recomendable.


-SORDO, LA PELÍCULA

En 2018, diez años después de la publicación de "Sordo", Alfonso Cortés-Cavanillas lo adaptó al medio cinematográfico en su segunda película tras "Los días no vividos". Y es del todo fascinante.

"Sordo" toma la historia base del cómic de Muñoz y Pulido pero le da una vuelta de tuerca estética y estilística que consigue extraer de sus viñetas una obra nueva e inimitable.


La trama es básicamente la misma, pero el sustrato cambia: el "Sordo" cinematográfico es un western. Un western ambientado en la España que sale de la Guerra Civil pero un western. Y brutal y crepuscular.

Alfonso Cortés-Cavanillas, sirviéndose de la preciosa fotografía de Adolpho Cañadas, retrata un mundo brutal, sangriento, monstruoso, que le choca los cinco al salvaje oeste más conscientemente tópico de una forma muy original, muy cachonda incluso a veces, y que bebe del pastiche para reinventar por completo un género que en la filmografía española está ya muy, pero que muy trillado.


"Sordo" es una pequeña obra maestra. Su ambientación, su mezcla de influencias, su guión, nos da una visión completamente nueva en lo cinematográfico de la Guerra Civil Española, animada por unas escenas de acción frenéticas cargadas de épica y por un buen puñado de personajes "freaks" (algunos no aparecen en el cómic, son completamente nuevos) que protagonizan momentos antológicos.

Tenemos batallas, tenemos duelos de escopeta y pistola, tenemos escenarios abruptos y atardeceres evocadores, tenemos matanzas explosivas y héroes y villanos que beben de la parodia y del homenaje y que son una bomba de carisma.


Asier Etxeandia es el protagonista, y está absolutamente glorioso en su papel, como el resto del reparto, los secundarios y los principales.

"Sordo" es una obra muy recomendable. Tanto en su formato del papel como en el cinematográfico, y por eso he hecho una excepción y he decidido comentarlas juntas en esta entrada del blog. La Guerra Civil y la Posguerra vistas desde un punto de vista que hasta ahora nadie había experimentado. No se los pierdan.


viernes, 8 de noviembre de 2019

LAS AVENTURAS DE SHERLOCK HOLMES. HOLMES SE PASA A LOS RELATOS CORTOS


LAS AVENTURAS DE SHERLOCK HOLMES de Arthur Conan Doyle - 1892 - ("The Adventures of Sherlock Holmes")

Después de las novelas "Estudio en escarlata" y "El signo de los cuatro", Sherlock Holmes empezó a tener sus propias aventuras en forma de relatos cortos en "The Strand Magazine".

Arthur Conan Doyle, a pesar de la fama que le dieron las dos primeras grandes historias de su mítico detective, no recibió por ellas demasiado dinero y fue por esto por lo que decidió centrarse en estos relatos, que fueron de nuevo un éxito que aumentaron las ventas y la tirada de la mencionada revista.


Esta primera tanda de cuentos fue publicada entre junio de 1891 y julio de 1892 y fue recopilada posteriormente en un libro único por George Newnes, el segundo editor de "The Strand Magazine", con el nombre de "Las aventuras de Sherlock Holmes".

La estructura de las dos novelas se repite: el doctor Watson es quien narra la historia, siempre con su estilo lleno de ritmo y de asombro ante la forma que tiene su amigo Sherlock Holmes de resolver los casos, a priori abigarrados e imposibles pero a posteriori totalmente lógicos y claros.

Se ha señalado, y pienso que es cierto, que la mayoría de ellos muestran injusticias sociales de su momento y que Holmes es una suerte de "equilibrador de la balanza" que viene a acertar en donde la justicia oficial es incapaz de hacerlo.


Es habitual en muchas de las historias de Doyle el hecho de que las fuerzas de la ley son completamente ineptas. Esto está representado en el personaje secundario más importante presente en ellas junto con Irene Adler y hasta la llegada de Mycroft Holmes o James Moriarty: el inspector Lestrade, un carácter divertido y entrañable pero que demasiadas veces resulta irritante por su incompetencia y su fanfarronería.

Otro punto que sorprende, aquí mucho más incluso que en las novelas, es la humanización y el carácter moralista de Sherlock Holmes. No hablo de moralismo al uso: se ha instaurado una imagen de este detective, propiciada por tantas series y películas que lo han deformado para bien y para mal, de hombre analítico y frío. 


En parte, lo es, desde luego, pero también es un detective que, dentro de su egocentrismo y su pasión por la verdad, se indigna ante la injusticia y busca corregir los defectos sociales de su tiempo.

Holmes, desde su particular forma de ver el mundo, se preocupa por el que sufre e incluso es partidario de la reinserción social de ciertos criminales no sanguinarios. Es un asunto que han tratado otros autores en el convulso siglo XIX y que Doyle tiene bien presente.


-LOS DOCE CUENTOS

Los doce relatos de "Las aventuras de Sherlock Holmes" me parecen una delicia. Por sus casos y sorprendentes resoluciones, por sus personajes y por los dilemas morales que plantean.

En algunos hay machismo y clasismo, claro: estamos en 1891 y 1892. Sin embargo, también hay mujeres poderosas como la mítica Irene Adler de "Escándalo en Bohemia", reciclada mil veces en adaptaciones de estas historias como interés amoroso de Holmes.


Los relatos no están recopilados en orden cronológico. Watson salta en el tiempo constantemente y algunos tienen lugar incluso de antes de los hechos de "El signo de los cuatro", cuando los dos amigos vivían todavía juntos.

"Escándalo en Bohemia" me parece uno de los mejores y como he dicho regala a Irene Adler, un personaje que quedó marcado en los fans de Holmes para siempre. "La liga de los pelirrojos" es un delirante juego de cartas mental y "Un caso de identidad" podrá sorprender hoy por su misoginia pero presente un reto interesante.


"El misterio del valle Boscombe" es otro reto que trae además aventuras y una sorprendente historia de violencia. "Las cinco semillas de naranja", otro de los mejores relatos, pone a Holmes y a Watson a luchar directamente contra una organización tan asquerosa como el Ku Klux Klan en una historia de justicia lúcida.

"El hombre del labio torcido" me parece un prodigio particular, porque además plantea un dilema moral perfectamente extrapolable a nuestros días y una crítica al capitalismo, consciente o inconsciente, que pone a trabajar nuestro sistema de valores.


"El carbunclo azul" es otro de los mejores relatos de la colección. Además de presentar una intriga perfectamente cuadrada y redondeada, con una inesperada solución (una de las más geniales de Doyle), aboga claramente por la reintegración de las personas que han cometido crímenes y lanza un ataque al sistema carcelario de la época, que en vez de corregir al individuo descarriado lo pervierte todavía más y hace imposible su vuelta a la sociedad.

Otro cuento genial y uno de los preferidos de Doyle es "La banda de lunares". Todo un prodigio de inventiva, de rompecabezas inmisericorde, con espacio para la pura aventura con tintes macabros y exóticos. Delicioso.


"El dedo pulgar del ingeniero" es otro caso oscuro e imposible brillantemente resuelto y otra oda a la justicia y al castigo de las personas malvadas que se aprovechan de la pobreza de los demás. "El aristócrata solterón" me parece sin embargo algo más floja y más centrada en la pura historia de amor folletinesca, pero también creo que el nivel hasta este momento es altísimo y eso le afecta.

El interés vuelve plenamente con "La diadema de berilos", otra historia frenética de enigma con aventura extremadamente oscura y retorcida que rompe una lanza a favor de acabar con la cultura de las apariencias, que condena a las personas, especialmente a los jóvenes, a vivir presas de una imagen preconcebida que les marca incluso ante sus seres queridos.


Termina la colección con "El misterio de Copper Beeches", un cuento inmejorable con enigma de nuevo imposible limpiamente resuelto y con historia moral y mujer fuerte (para el canon de la época) como protagonista.

"Las aventuras de Sherlock Holmes" es una colección maravillosa que asienta, tras sus dos novelas, al que es el detective más famoso de la literatura. Y vendrían muchas, muchas más.


miércoles, 6 de noviembre de 2019

MONSTERS. EL DEBUT DE GARETH EDWARDS EN EL LARGOMETRAJE DE FICCIÓN


MONSTERS de Gareth Edwards - 2010 - ("Monsters")

Gareth Edwards, hoy famoso por sus trabajos en la nueva saga de "Godzilla" y en la de "Star Wars" ("Rogue One"), debutó en 2010 en la ficción con "Monsters", una película que es verdaderamente encomiable por haber salido adelante con dignidad partiendo de unos medios bastante limitados. 

De corte casi minimalista, desarrolla una trama de enamoramiento (los dos protagonistas, Withney Able y Scoot McNairy, son pareja en la vida real, de ahí su gran química) en un mundo en descomposición en el que los alienígenas de turno se enfrentan a las fuerzas militares humanas de turno en un conflicto genocida que sirve para mirar una vez más con ojo agudo la estupidez humana, que queda retratada en clásicos asuntos como la pobreza y la exclusión social, la corrupción, el militarismo o el periodismo sin escrúpulos.


Los protagonistas de "Monsters", más que los monstruos con forma de pulpo que le dan su nombre, son la soledad, las emociones que no terminan de desplegarse, el silencio (tanto para los momentos emotivos como para los terroríficos -muy bien explotados-) y la deshumanización, muy bien retratada en sus escenarios (escogidos entre Texas, México, Guatemala y Belice) y en los seres que los pueblan (prácticamente todos actores no profesionales nativos).

Como he mencionado antes el terror (o por lo menos la sensación de extrañeza) está muy bien conseguido, ya que las apariciones de los monstruos están ocultas casi hasta el final del filme por un velo (la ambientación, acompañada de una banda sonora inquietante, es genial).


Queda en el tintero un desenlace tan abierto que resulta demasiado ambiguo: ¿Qué quiere decir Edwards en su primera película?

Se intuye que los alienígenas no son más que una raza como otra cualquiera que sólo aspira a vivir en paz y que sólo se defiende porque los humanos les atacan (al igual que los humanos que nada tienen que ver con el ejército o con los oscuros propósitos de los gobernantes de las naciones, a los que tal vez les interesa la guerra contra los extraterrestres).


Sin embargo, esto queda apenas esbozado y el propósito del filme se diluye y queda el conjunto algo confuso.

A pesar de ello, "Monsters" es, como he señalado, una propuesta muy digna que gustará a los amantes de la ciencia ficción y el terror inteligentes.


martes, 5 de noviembre de 2019

EL SEÑOR SAPO Y SLEEPY HOLLOW. LA MEJOR PELÍCULA-PAQUETE DE DISNEY


LA LEYENDA DE SLEEPY HOLLOW & EL SEÑOR SAPO de James Algar, Jack Kinney y Clyde Geronimi - 1949 - ("The adventures of Ichabod and Mr. Toad")

La única "película-paquete" de Walt Disney que merece completamente la pena es "La Leyenda de Sleepy Hollow & El Señor Sapo", que además fue la última de estas producciones de crisis del estudio, que en 1950 volvió a su cauce de animación de plena calidad con "La Cenicienta". 

Como las otras, está compuesta de historias cortas, de dos mediometrajes en este caso (al parecer ideados como largometrajes pero finalmente "recortados" por las razones económicas), pero aquí sí que los dos tienen una calidad aceptable (más que aceptable desde mi punto de vista), sobre todo el segundo de ellos.


-LAS AVENTURAS DEL SEÑOR SAPO

"Las aventuras del Señor Sapo" es el primero de los dos segmentos que contiene la obra. Basada en el cuento de Kenneth Grahame "El viento en los sauces", la historia tiene el habitual tufazo moralizador (de rollito de propaganda cristiana incluso en algún que otro pasaje) de la casa Disney del momento pero su animación es bastante buena, mucho mejor que la de todas las anteriores "películas-paquete" del estudio, y sus personajes rezuman carisma por los cuatro costados.

El Señor Sapo es un hedonista y un crápula de mucho cuidado (amante de los coches y de ir con ellos destrozándolo todo, todo un ejemplo de "lo que no se debe hacer" para los niños de finales de la década de los cuarenta y principios de la de los cincuenta) y por ello es engañado por unos malvados (las "malas compañías" que todos los jovencitos deben evitar, ya saben).


Sólo sus amigos de verdad Topo, Rata y Tejón, que encarnan los valores de la amistad, el esfuerzo, la corrección y el sacrificio le ayudan a salir del apuro mientras queda exaltada una oda a la vida sencilla, honrada y laboriosa (en el campo en este caso) alejada de los lujos innecesarios y corruptores.

En fin, el mensaje es el que es, pero la película es divertidísima, sus personajes tienen muchísimo carisma como he señalado, la animación es muy buena e imaginativa y el filme tiene escenas excelentes (como el siniestro juicio o las locuras del Señor Sapo en su coche).


-LA LEYENDA DE SLEEPY HOLLOW

Todavía mejor es la versión de Walt Disney de "La Leyenda de Sleepy Hollow", basada en la famosa novela homónima de Washington Irving. 

La adaptación, bastante fiel al cuento original, está excelentemente animada y mezcla sin fisuras el musical, la comedia, la aventura y el terror (terror que gustará a los niños y también a los adultos).

Los personajes tienen igualmente muchísimo carisma, sus diseños encandilan sin problemas desde el primer momento, los decorados tienen el punto justo entre lo bucólico y lo siniestro y el relato está narrado con agilidad, con personalidad y con bastante cachondeo que es de agradecer.


Para los anales queda la loca escena de la persecución por el bosque oscuro, con el célebre jinete sin cabeza y su calabaza ardiente y con el loco Ichabod Crane haciendo mil delirantes cabriolas sobre su caballo: una de las mejores persecuciones que el estudio de Disney ha hecho nunca.

Fue una pena que este mediometraje no llegase a ser nunca un largometraje, pero, desde luego, y a pesar de ello, es uno de los mejores clásicos de esta compañía de todos los tiempos y, para muchos, hoy un filme de culto que incluso supera a adaptaciones del mito como la de 1999 de Tim Burton.


lunes, 4 de noviembre de 2019

TIEMPO DE MELODÍA. LOS DESECHOS DE LOS DESECHOS DE WALT DISNEY


TIEMPO DE MELODÍA de Clyde Geronimi, Wilfred Jackson, Jack Kinney y Hamilton Luske - 1948 - ("Melody Time")

Si en mayor o en menor medida todas las "películas-paquete" de Walt Disney que he comentado hasta ahora (rodadas en los años cuarenta durante la crisis que padecía el estudio) dan la sensación de ser una suerte de "cajón de retales" debido a ser filmes propagandísticos financiados por el gobierno de los USA o a ser colecciones de historias cortas irregulares (algunas se ve claramente que son ideas desechadas retomadas para "rellenar"), "Tiempo de melodía", la tercera composición de pequeños cortes musicales de la compañía tras la mítica "Fantasía" y la irregular "Música, maestro", directamente da la impresión de estar construida con "los desechos de los desechos". 

Casi todos sus segmentos, basados en esas ideas desechadas o incluso copieteados de segmentos de otras películas, son flojos, muy flojos, cuando no directamente malos, y la animación es igualmente floja, de las peores y menos fluidas y definidas de la compañía.


"Once upon a Wintertime" es la endeble introducción de la obra, en la que dos parejas enamoradas (humanos y animales) patinan sobre hielo mientras Frances Langford canta un tema amoroso; para empezar un filme, el segmento es ñoño y algo tontuno.

"Bumble Boogie", una pieza que iba a ser incluida en "Fantasía" pero que se desechó al final es la siguiente, en la que una abeja se vuelve loca al ritmo de "El vuelo del moscardón" (en variación de jazz) del ruso Nikolai Rimski-Kórsakov. Surrealista y delirante, posiblemente sea el mejor corto de la colección: alegre, loco y cachondo.


"La Leyenda de Juanito Manzanas" es la tercera historia, que cuenta la vida adaptada para niños del deboto Johnny Appleseed, vida que desprende un tufo moralizante y religioso de propaganda cristiana que echa para atrás. El cortometraje para colmo tampoco es destacado ni en animación ni en presentar algo imaginativo.

"Little Toot" no mejora lo presente: un barquito valiente salva a un barco mayor del naufragio en una pieza de aventuras también con rollo moralizante (centrado ahora en el esfuerzo y en su exaltación a toda costa, digna del "Sueño Americano", y en la obediencia de los jóvenes a los adultos sin rechistar) que se parece demasiado al capítulo dedicado a Chile de "Saludos, amigos" (la historia es casi igual, sólo que cambiando al avión por el barco).


"Trees" es un poquito mejor, aunque cortito: de estilo más experimental, Fred Waring y los Pennsylvanians cantan un poema dedicado a los árboles de Joyce Kilmer con imágenes de árboles y naturaleza.

"Blame it on the Samba" es ya puro descaro, aunque su animación sea buena: el pato Donald y el papagayo brasileño José Carioca vuelven, por tercera vez, a bailar samba por las calles de Brasil en un segmento que ya hemos visto (con variaciones casi imperceptibles) en "Saludos, amigos" y en "Los Tres Caballeros" y que tiene toda la pinta de ser un desecho de alguna de estas dos películas colocado aquí para rellenar el metraje con la cara más dura nunca vista.


"Roy Rogers and the Sons of the Pionneers and Pecos Bill", que cierra el filme, es posiblemente lo más decentito de "Tiempo de melodía" junto a "Bumble Boogie": narra la historia de un cowboy y su caballo y tiene aventuras, romance y humor y, aunque su animación no es maravillosa, por lo menos es dinámica y no da la sensación de ser otro desecho más que el estudio Disney ha metido aquí con calzador.

El conjunto, de todas maneras, no lo levanta el vuelo nunca: "Tiempo de melodía" es mala, mala; lo era en su tiempo y lo sigue siendo ahora. La peor de todas las películas-paquete y el peor de los Clásicos de Walt Disney de todos los tiempos con diferencia.


domingo, 3 de noviembre de 2019

THE PUNISHER: THE END. EL CASTIGADOR SE ENFRENTA AL FIN DEL MUNDO


THE PUNISHER: THE END de Garth Ennis y Richard Corben - 2004 - ("The Punisher: The End")

"The Punisher: The End" es un "one-shot" del Castigador que en España fue incluido en el último tomo de la serie "The Punisher Max" y que, aunque no pertenece a ella, también ha sido escrito por su autor, Garth Ennis.

Este cómic formó parte de una pequeña colección de aventuras independientes en la que diversos personajes del universo de Marvel se enfrentaban al fin del mundo con diferentes estilos y resultados.


Se trata, por ello, de una historia completamente aparte, y que no tiene nada que ver con el referido "The Punisher Max", aunque comparta tomo como he señalado con la última de sus sagas de su primer gran arco.

"The Punisher: The End" no es un cómic inolvidable. De hecho, me parece bastante discreto, en especial para lo que ha hecho un autor tan genial como Garth Ennis. 

Sin embargo, teniendo en cuenta que se trata de un "one-shot", un número único y de formato de grapa, creo que éste tampoco contaba con un gran margen de acción.


Lo mejor que tiene es, sin ninguna duda, el dibujo: es del mítico Richard Corben, y es un trabajo fantástico que lleva todo su sello impreso: su estilo retorcido, apretado, oscuro, y su color sórdido y a la vez evocador, de cierto tinte romántico pero aquí también anclado en el realismo.

La trama es muy simple: el Castigador se enfrenta a la llegada del fin del mundo, en forma de la habitual amenaza atómica que ya nos conocemos tan bien, y a los artífices de la destrucción del planeta.


Ennis elabora una historia directa, cortante, fría, y con un desenlace brutal y sin concesiones aunque, eso sí, algo predecible. Hay, por supuesto, crítica política en sus páginas: la clase diligente del mundo es puesta a parir sin piedad y con el mayor desprecio imaginable.

Este cómic es del Ennis más serio y duro. No hay atisbo de humor en este "one-shot": todo es negro, deprimente, sangriento y cortante.


Richard Corben se adapta perfectamente a todo este tono en su mencionado estilo habitual, que se adecua como anillo al dedo a las sensaciones terribles y desasosegantes que quiere transmitir el inventor de "Predicador".

"The Punisher: The End" es un cómic que no aporta nada nuevo pero que es curioso y digno y que deja patente una química excelente entre su dúo creador.



viernes, 1 de noviembre de 2019

OH-ROH, EL REY LOBO. KENTARO MIURA Y BURONSON A MEDIO GAS


OH-RO, EL REY LOBO de Kentaro Miura - 1990 - ("Orou Den")

Kentaro Miura es ampliamente conocido por "Berserk". Buronson es ampliamente conocido por "El Puño de la Estrella del Norte". Ambos realizaron en la primera mitad de los años noventa algunas obras cortas juntos, como ésta "Oh-Roh. El Rey Lobo".

"Berserk" sigue ahí en su limbo eterno (la comentaré en este blog porque lo merece, hasta donde se detiene su publicación) y "El Puño de la Estrella del Norte" ahora está siendo editada en España en condiciones y con las sagas que en los noventa se cortaron (se quedó en el tomo número quince).


Mientras tanto, hablo hoy de esta fantasía histórica de viajes en el tiempo que realizaron los dos autores en 1989. Miura dibujó y Buronson escribió.

"Oh-Roh. El Rey Lobo" es un tomo único con una historia que no está demasiado inspirada pero que tampoco resulta horrible.


El guionista de "El Puño de la Estrella del Norte" mezcla a dos personajes históricos asiáticos, el de sobra conocido Genghis Khan, el fundador del primer Imperio Mongol, y el de Minamoto Yoshitshune, un famoso general y guerrero japonés contemporáneo del primero.

Un historiador y practicante de kendo de Japón desaparece en la Ruta de la Seda, mientras investigaba unas ruinas, y su novia va a buscarlo. Los dos acaban perdidos en el tiempo y atrapados con el mencionado unificador de los mongoles.


"Oh-Roh. El Rey Lobo" tiene una trama simple y algo endeble, apresurada debido a las pocas páginas de las que los autores disponían. Los personajes son muy flojos y el retrato histórico que propone es un disparate pero tiene cierta gracia y hasta cierto toque "pulp".

El tomo se devora en un vuelo, y la sensación que queda es bastante indiferente. Se olvida a los pocos días y no destaca especialmente por nada más allá de su falta de pretensiones.


Lo mejor que tiene este manga es el dibujo de Kentaro Miura. No es tan redondo como el de las últimas temporadas de "Berserk", que es una maravilla de la perfección y del detalle, pero ya muestra sobradamente lo que es capaz de hacer este gran artista (en especial, destacan las escenas de lucha y de acción).

"Oh-Roh. El Rey Lobo" tuvo al parecer una corta secuela en 1990 llamada "Ourou Den", donde ambos autores volvieron a colaborar. No he encontrado nada de ella por ninguna parte y no ha sido publicada aquí, que yo sepa.