viernes, 20 de marzo de 2026

HOGAR A LA DERIVA. UN BELLO RETRATO EMOCIONAL DEL PASO A LA MADUREZ

HOGAR A LA DERIVA de Hiroyasu Ishida - 2022 - ("Ame wo Tsugeru Hyouryuu Danchi")

No está oficialmente inspirada en el terrorífico y desasosegante manga "Aula a la deriva" del gran Kazuo Umezu según he leído, pero sí creo que esa inspiración, valga la redundancia, está en un porcentaje aunque sea mínimo en "Hogar a la deriva" del Studio Colorido, aunque el tono de ambas obras sea radicalmente diferente (eso aparte de que el tropo de niños que son transportados a otra dimensión o lugar similar está muy presente en el arte japonés desde siempre).

Segunda película de Hiroyasu Ishida, "Hogar a la deriva", (la primera es "Penguin Higway", que tenéis comentada en el blog en esta etiqueta) narra eso de nuevo: un grupo de estudiantes que están en la pubertad o cerca de alcanzarla son transportados, dentro de un edificio abandonado que va a ser demolido, a un mar inmenso e interminable donde flota dicho edificio y del que deberán buscar la manera de salir.


 Este mar interminable, junto con el mencionado edificio, que les sirve de barco surrealista y que antes de ser abandonado fue importante para estos niños, son además unos lugares emocionales que se constituyen en símbolos de lo que dichos niños están viviendo en la primera época complicada de sus vidas.

Con unos personajes muy bien desarrollados, Ishida nos lleva por un periplo de crecimiento personal y de procesamiento de la pérdida, de sentimientos ocultos o reprimidos y de falta de comunicación que culmina en un enfrentamiento con el final de la infancia y la entrada en la primera madurez, que vienen unidas a la necesidad y a la obligación de asumir un pasado que quedó atrás.

"Hogar a la deriva" habla de esa etapa que todo el mundo ha vivido, que puede ser apasionante y a la vez dolorosa, con diálogos magníficos además y con varias sorpresas en una trama que nunca se resiente en interés y en la que, si bien predomina lo realista mágico e incluso lo lírico, hay espacio para algún punto kafkiano o siniestro.

El segundo filme de Hiroyasu Ishida cuenta además con una animación deliciosa marcada por unos escenarios especialmente bellos y le confirma como un director prometedor de su país. Continuaré siguiendo su carrera.

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