miércoles, 2 de marzo de 2022

EN LOS BOSQUES DE SIBERIA. SEIS MESES EN UNA CABAÑA EN EL CONFÍN DEL MUNDO

EN LOS BOSQUES DE SIBERIA de Sylvain Tesson y Virgile Dureuil - 2021 - ("Dans les forêts de Sibérie")

No conocía a Sylvain Tesson hasta que cayó en mis manos este magnífico cómic que es "En los bosques de Siberia", que es una adaptación del libro "La vida simple", el más célebre de los suyos. 

Este escritor francés ha dedicado gran parte de su carrera a viajar por diferentes lugares del mundo (desde Islandia hasta el Tíbet pasando por China, Pakistán, Afganistán o la India, entre otros destinos) y a retratar sus experiencias en diversos formatos.

Colaborador de revistas y periódicos, realizador de documentales, locutor de radio, arqueólogo, marino y "stégophile" (persona amante de caminar por los tejados), también ha ganado el premio Goncourt por su novela "Une vie à coucher dehors" (que no he podido leer). Una personalidad completísima y única, un tipo todoterreno.

En 2010, Tesson cumplió uno de sus grandes sueños: vivir seis meses solo en una cabaña al sur de Siberia, junto al lago Baikal. Él mismo expresó, con respecto a este proyecto, lo siguiente: "La receta para la felicidad es: una ventana que da sobre el lago Baikal y una mesa enfrente de la ventana".

De estos seis meses (de febrero a julio) que pasó la mayor parte en soledad, valiéndose de las provisiones que trajo de la ciudad, talando su propia madera y pescando su propio pescado, extrajo el libro "La vida simple", que ganó el premio Medicis de 2011.

No lo he leído, pero sí he leído el cómic que lo adapta, que me parece una joyita de las viñetas en todos los aspectos.

"En los bosques de Siberia", dibujada por Virgile Dureuil, narra el periplo contemplativo de Sylvain Tesson a lo largo de este tiempo. Cómo se interna y vive en un paraje apartado (a 120 kilómetros del pueblo más cercano), con pocos y espaciados vecinos y poseedor de un clima extremo con inviernos absolutamente demenciales y primaveras que atraen a animales peligrosos como osos o lobos. 

El escritor y viajero vino a este lugar, en sus palabras, en busca de "el espacio, el silencio y la soledad". Disponer de todo el tiempo que dejan las duras pero cortas tareas cotidianas, enfrentarse a la contemplación, leer muchas horas, dormir muchas horas, descansar. También, conocer a sus vecinos (pocos, pero interesantísimos) y a la naturaleza (realiza largas caminatas acompañado de perros cuando el tiempo se lo permite).

"En los bosques de Siberia" habla de la soledad y de la compañía, de la fraternidad y de la solidaridad de los desconocidos en la naturaleza, de la brutalidad de esta naturaleza, de la relación de los seres humanos con los animales y con el planeta en general, del alma de la gente de Rusia y de la contraposición entre la vida en la mencionada naturaleza y la vida en la ciudad.

Este último aspecto es el más interesante: Tesson, lúcidamente, compara una vida en el campo, libre de muchísimas ataduras sociales estúpidas pero sometida a las inclemencias de un ambiente hostil, y una vida en la ciudad, llena de comodidades instantáneas pero sometida a las mencionadas ataduras sociales. ¿Cuál es más libre? ¿Qué es libertad? Esta es la pregunta más interesante, y que tal vez quede sin respuesta, de este cómic (imagino que en el libro será la misma).

Virgile Dureuil dibuja "En los bosques de Siberia" con un lápiz delicado y realista y, sobre todo, realiza un tratamiento del color precioso que capta a la perfección todos los matices de los paisajes y de la luz siberianas, desde los más grises e invernales hasta los más explosivos y coloridos de la primavera.

"En los bosques de Siberia" es un cómic hermoso, lúcido, lleno de interrogantes y reflexiones interesantísimas para comprendernos. La novela queda apuntada para buscarla en un futuro (y también la película, que se estrenó en 2016).

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