EL REY DE LA COLINA de Steven Soderbergh - 1993 - ("King of the Hill")
Después de su injustísimamente infravalorada "Kafka, la verdad oculta", Steven Soderbergh volvía a cambiar radicalmente de género dejando ya bien claro que lo suyo era la innovación constante y el camaleonismo cinematográfico (otra cosa es que esto siempre le de buenos resultados... que no es así dado lo prolífico que suele ser, lo cual le ha causado bastantes irregularidades en calidad artística).
El director ha tocado hasta ahora dramas, thrillers, documentales, filmes experimentales, comedias, filmes negros, ciencia ficción, retratos cotidianos y/o costumbristas, filmes de espionaje, biopics, parábolas sociales y hasta filmes de artes marciales.
"El rey de la colina", basado en la novela homónima de A.E. Hotchner, en la que narra sus propias memorias, es un drama histórico que retrata la lucha por la supervivencia de un niño durante los terribles años de la Gran Depresión en los Estados Unidos que, por sus circunstancias, se ve obligado a aceptar todo lo horrible del mundo adulto de una bofetada y a acatar los designios de una madurez llegada fuera de tiempo.
No es ésta una de las películas más conocidas ni valoradas de Steven Soderbegh, pero sí que es un entrañable fresco de esta época. Un entonces niño Jesse Bradford (hoy es un actor visto en películas como "Romeo + Julieta", "Banderas de nuestros padres" o "W.") realiza un papel fantástico y carga él con casi todo el peso del filme para conmover sin efectismos.
Soderbergh sabe llevar perfectamente el drama y dirigir a sus actores (niños en gran parte, es difícil) para que el filme no termine siendo otra ñoñería americana de estas que hacen apología de su sueño del triunfo y de la falacia del "si te lo curras todo lo consigues por muy mala que sea tu situación".




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