martes, 16 de noviembre de 2021

DEMONIC. UN LAMENTABLE E INEXPLICABLE DESASTRE FÍLMICO DE NEILL BLOMKAMP

DEMONIC de Neill Blomkamp - 2021 - ("Demonic")

Cuando terminé "Demonic", no podía creer lo que estaba viendo. En los créditos, aparecía el nombre de Neill Blomkamp en el "dirigido por". No, no podía creerlo.

Elogio a los directores que alternan con las grandes superproducciones sus productos independientes en los que, supuestamente, pueden hacer lo que quieren sin tener el peso del dinero respirando constantemente detrás de sus cogotes. Elogio, también, a los directores que cambian de género y que experimentan con otro tipo de historias.

No obstante, el pasar a un producto más, como he dicho, independiente, no puede suponer una involución artística en todos los aspectos. Eso es lo que es "Demonic" para Neill Blomkamp, aquel director que nos deslumbró en 2009 con aquella inesperada gran joya que fue "Distrito 9" y que ha caído en picado a unos niveles incomprensibles.

"Elysium" y "Chappie" no eran maravillas, pero más o menos cumplían un mínimo de calidad, por lo menos en lo visual. Esta película que hoy comento no llega ni a eso.

"Demonic" es una cinta de posesiones diabólicas del montón, típicas y tópicas, con una trama cien por cien predecible donde todo nos lo sabemos de memoria. No hay ni una sorpresa, y el ritmo es inexistente: todo avanza con una lentitud de babosa.

Los personajes son cartones: ni siquiera los protagonistas dicen algo. No tienen ni una arista, no tienen nada que los distinga mínimamente o que los haga mínimamente atractivos. Y los intérpretes que les dan vida no tienen carisma y los diálogos son grises y burdos.

Por otra parte, la amenaza demoníaca de turno es una de las cutradas más grandes que he visto en una película en mucho tiempo. En serio: ni es original, ni da miedo, ni está bien recreada, ni tiene un objetivo o un plan medianamente atractivo. 

Finalmente, el aspecto visual de todo es lamentable. Los efectos especiales son de una cinta de finales de los años noventa, la fotografía es mala y la dirección es torpona, bastante torpona.

Insisto: no está mal cambiar tanto de género como de estilo. Pero hay que hacerlo bien, por favor. Se pueden crear películas con poco presupuesto fantásticas, pero hay que tener un guión mínimo. Mínimo.

"Demonic" es un desastre en absolutamente todos los aspectos. En todos. Neill Blomkamp no da ni una; pero es que ni una. Espero que su siguiente película sea más digna que esta cosa patética y propia de un estudiante de los primeros cursos de la carrera audiovisual. Qué desastre.

2 comentarios:

  1. Todo el mundo coincide en el desastre que es este film,,de ahí que no me haya atrevido a darle una oportunidad.
    Un saludo

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  2. No puedo con las películas de posesiones, me parecen demasiado infantiles. Rara vez veo una. Si me dices que esta, incluso en ese contexto es mala, pues nada... paso.
    Saludos!
    http://politocine.blogspot.com

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