sábado, 9 de abril de 2022

LOBEZNO INMORTAL. UNA PELÍCULA ENTRETENIDA DE TRANSICIÓN EN LA SAGA

LOBEZNO INMORTAL de James Mangold - 2013 - ("The Wolverine")

"Lobezno Inmortal", la segunda aventura en solitario del para bien o para mal personaje de los X-Men más conocido por el gran público, podría haber sido bastante mejor, pero, a pesar de no ser más que una película de transición entre "X-Men. Primera generación" y "X-Men. Días del futuro pasado", cumple y distrae, y mucho más que la fallida e incoherente precuela del personaje de 2009.

Basada en la historias de Chris Claremont y Frank Miller sobre el mutante ambientadas en Japón, "Lobezno Inmortal" retoma al héroe en la línea temporal de la primera trilogía (que en breve se uniría con la de la segunda) tras los hechos acontecidos en la horrenda "X-Men. La decisión final": está solo y aislado, apartado de los suyos voluntariamente y no deja de tener pesadillas con la fallecida Jean Grey. 

James Mangold rueda con solvencia en todos los aspectos, aunque sólo eso. La trama, ciertamente predecible y sin grandes diálogos (aunque también sin grandes pretensiones, con lo bueno y lo malo que esto trae), se sigue de forma agradable y las escenas de acción son verdaderamente buenas (en especial el primer combate en el funeral y la lucha en el tren).

La estética, sin perder la personalidad propia de las viñetas, es ligeramente más realista que la de las anteriores entregas debido a la uniformidad de su colorido en líneas generales, a la poca proliferación de mutantes con poderes vistosos y a su retrato de un Japón en general alejado de exotismos baratos (algunos hay, pero son los justos y necesarios).

Los personajes no son el culmen de la profundidad, ni siquiera el propio Lobezno, pero cumplen con su función sin resultar tontos y con un carisma mínimo, mientras que el romance y el humor están justamente equilibrados.

¿Cosas buenas de "Lobezno Inmortal"? Pues bueno, el hecho de ser consciente de su condición de "película puente" artesanal y punto. ¿Cosas malas de "Lobezno Inmortal"? Pues lo mismo, pero visto desde la otra cara de la moneda: no pasa de ser una "película puente" y, aunque no es incoherente como el primer "Lobezno", tampoco aporta mucho a la saga.

viernes, 8 de abril de 2022

X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN. LA MEJOR PELÍCULA DE LOS MUTANTES DE MARVEL

X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN de Matthew Vaughn - 2011 - ("X-Men: First Class")

Matthew Vaughn se confirmó definitivamente como un cineasta muy prometedor con "X-Men. Primera generación", en la que narró la historia de amistad truncada de unos jóvenes Xavier y Magneto y la historia de cómo juntos levantaron su escuela de mutantes antes de que las cosas quedaran como ya conocemos. 

En mi opinión, la mejor película de los mutantes de Marvel ha sido, hasta este momento y junto a "Logan", esta obra seria, madura, que expone un conflicto con profundidad y que tiene los personajes mejor desarrollados de toda la saga.


La estética del filme
es discreta, más en la línea las primeras películas; actualiza a los caracteres de las viñetas pero los acerca a un mundo más real, mientras que las escenas de acción poseen una espectacularidad por todo lo alto pero bien medida y economizada, que no queda irreal y que no abusa de los efectos especiales absurdos (y que tiene momentos geniales como el combate final y otros cuantos dignos de quedar para el recuerdo).

La trama del filme, sazonada con unos diálogos maravillosos y hondos, expone con coherencia los eternos conflictos que asolan a dos facciones enfrentadas por la política que siguen y por la visión diferente que tienen de la sociedad que les margina y les teme sólo por no ser como sus miembros.


Amistad, fraternidad, fidelidad, traición, decepción, antibelicismo, memoria histórica, marginación del diferente, racismo, elitismo... "X-Men. Primera generación" ofrece un trasfondo que se puede extrapolar a muchas otras situaciones y que alcanza por fin la profundidad de las mejores sagas de los mutatnes de los cómics, la que rozó el "X-Men II" de 2003 y que presenta a unos mutantes (valga la redundancia) inadaptados, dados de lado por la sociedad e incluso "losers" pero aplastados por los problemas y las responsabilidades que les dan sus poderes sobrehumanos y que han de tomar decisiones que les afectarán a ellos y a toda la colectividad que les rodea.

Vaughn sabe además insuflar aire fresco a la saga eligiendo como protagonistas a unos personajes nuevos que no habían aparecido antes. Así, a los esperables Cíclope, Jean Grey, Tormenta, el Hombre de Hielo o Lobezno (que sólo hace un gracioso cameo) les suceden Emma Frost, Tempest, Banshee, Havok (el hermano del mencionado Cíclope), Darwin, una joven Mística, un joven Bestia (que sólo apareció en "X-Men III" y muy brevemente en "X-Men II") y la futura novia de Xavier, la científica humana Moira McTaggert. 


Y los villanos son también nuevos:
Azazel y Riptide cumplen como comparsas de un genial Kevin Bacon que da vida a un malévolo Sebastian Shaw. Y quedan por supuesto los mencionados y eternos Xavier y Magneto, que interpretados por dos más que sobresalientes James McAvoy y Michael Fassbender mantienen al espectador en vilo durante todo el metraje con un conflicto épico que por fin ha quedado inmortalizado en la pantalla como se merece.

"X-Men. Primera generación" es una de las mejores películas de superhéroes de la historia desde mi punto de vista.


En 2011, cuando se estrenó, muchos pensamos que se trataba de una precuela de la primera "X-Men", como lo era el primer filme de Lobezno en solitario, y aceptamos las numerosas supuestas incoherencias temporales que tenía (en la mencionada "Lobezno" ya las había habido, y gordas).

Luego, en "X-Men. Días del futuro pasado", supimos que había dos realidades interconectadas. Por desgracia, la saga va a estar ya siempre llena de estas incoherencias argumentales que, con un poquito de cariño, se podrían haber solventado.

jueves, 7 de abril de 2022

X-MEN ORÍGENES: LOBEZNO. ENTRETENIDA PERO PLANA, IMPERSONAL E INCOHERENTE

X-MEN ORÍGENES: LOBEZNO de Gavin Hood - 2009 - ("X-Men Origins: Wolverine")

Merecidamente o no y para bien o para mal, Lobezno es el personaje más famoso o por lo menos el más conocido por el gran público de los X-Men e incluso uno de los más representativos del conjunto del propio universo Marvel, donde rivaliza con grandes como Spiderman, los Vengadores o con compañeros suyos como Magneto, Cíclope, Tormenta o el también muy popular Gámbito.

Esto ha propiciado que en el mundo de los cómics haya tenido su propia serie, que completa sus aventuras con el grupo de mutantes. Y, por supuesto, su película en solitario no se hizo esperar tras el cierre de la primera trilogía de los X-Men, y fue una precuela que narraba sus aventuras previas a su entrada en la banda del Profesor Xavier.


Después de un bodriazo tan infame como "X-Men III. La decisión final", "X-Men Orígenes. Lobezno" por lo menos no da vergüenza ajena y resulta esencialmente distraída, pero no pasa de ser una película muy, muy normalita y, además, llena de incoherencias con respecto a la mencionada trilogía que argumentalmente le sigue.

El sudafricano Gavin Hood, recién salido de la excelente "Tsotsi" (y por ello tal vez esperábamos algo más de él) realiza un trabajo correcto en el apartado técnico: las escenas de acción están aceptablemente llevadas y no son abusivas (y alguna que otra está bastante bien, como la de la huida del laboratorio).

Sin embargo, la película no tiene personalidad visual como por ejemplo si tenían "X-Men" y "X-Men II": es funcional y punto.


Por otra parte, los diálogos no están demasiado pulidos, mientras que los personajes son planos: no actúan de forma estúpida pero tampoco consiguen emocionar aunque estén bien interpretados (para lo que hay que interpretar).

Finalmente, la trama tiene algunas cosillas algo estúpidas (Lobezno no detecta que Kalya sigue viva con sus sentidos infalibles, Lobezno entra en la isla acorazada como Pedro por su casa, Gámbito actúa a veces sin saber muy bien qué hace, el recurso de la bala de adamantium es una cutrada...) pero en general, y aunque no deja de ser un refrito, no aburre.


Y, como siempre, queda por analizar los personajes, la parte más importante de un filme de estas características, en el que hay muchos mutantes diferentes con intereses diferentes. Se puede decir que no resultan tontos como en la película de Brett Ratner, pero tampoco inspiran nada más allá de ser "los buenos" y "los malos".

Dientes de Sable es posiblemente el que despliega un poquito de más hondura debido a su relación con Lobezno, pero el resto pasan sin pena ni gloria: Kalya Silverfox hace un rol bastante insípido como novia del protagonista, William Stryker es "el malo" y no va más allá, Deadpool (en su primera versión) es una bestia destructora que destruye y ya está y Gambito va y viene según le da y cambia de opinión sin parar.


Los secundarios están al mismo nivel: aportan bastante poco y algunos no sirven más que para exhibir efectitos especiales.

Para terminar, hay que mencionar que, siendo una precuela del primer "X-Men", "Lobezno" está llena de incoherencias: el protagonista y Dientes de Sable no se reconocen en aquella (y llevan una relación de hermanos enfrentados muy tormentosa), el encuentro de Lobezno con Stryker en "X-Men II" está explicado con pinzas, la aparición del Profesor Xavier se tambalea porque siendo el mutante ultrapoderoso que es no detecta nada que tenga que ver con Lobezno, de Gámbito no se dice nada en la trilogía...


En fin, queda feo hacer una precuela y que las cosas no coincidan (y que se lo digan a George Lucas, jeje). Y queda otra cosita: el mencionado Deadpool, que ha tenido luego su propia aventura dentro de este universo, no tiene nada que ver con el que después se mostrará en sus dos películas. 

Para alguna gente esto puede que no tenga importancia, pero creo que si haces una saga interconectada, tienes que ser coherente. No puedes sacar a un personaje en una película y luego sacarlo en otra totalmente diferente. No es serio, esencialmente, y para los seguidores más exigentes de la franquicia es insultante.

"Lobezno" es una película fallida, divertida pero fallida: no es la bazofia más grande del cine de superhéroes (que ya hay bastantes por otra parte) pero es también completamente olvidable y muy decepcionante en sus relaciones con el resto del universo mutante cinematográfico de Marvel.

miércoles, 6 de abril de 2022

X-MEN: LA DECISIÓN FINAL. MÁS ACCIÓN, MÁS MUTANTES, PEOR TRAMA, PEOR PELÍCULA

X-MEN: LA DECISIÓN FINAL de Brett Ratner - 2006 - ("X-Men: The Last Stand")

El paso de la saga de los mutantes de Marvel de manos de Bryan Singer a Brett Ratner fue un auténtico desastre que dejó la primera trilogía de estos personajes por los suelos.

Todo lo que Singer había construido lo tiró Ratner vilmente a la basura para presentar la típica y tópica película de acción con efectos especiales abusivos y, lo que es peor, con muchos, muchísimos personajes mal o pésimamente desarrollados.

Si Singer había desplegado un aspecto visual más serio y discreto para los X-Men pero manteniendo la esencia de los cómics, Ratner se lía a poner colorido, diseños hiperbólicos y escenas de acción pirotécnicas por todas partes. 

Si Singer se había centrado en el desarrollo de un grupo de personajes concretos, Ratner se lía a meter mutantes buenos y malos a lo bestia y sin ningún criterio (algunos tan estúpidos como un hombre que puede controlar su peso a su voluntad pero que prefiere ser la mayor parte del tiempo un sudoroso obeso mórbido... demencial) y a cargarse de forma estúpida a personajes clave de las dos anteriores entregas.


La historia de "X-Men III. La decisión final", basada en parte en la saga de la Fénix Oscura de los cómics, es un despropósito en el que todo avanza a trompicones y entre improvisaciones de momentos de acción forzados con unos diálogos horrorosos y con demasiadas escenas para la antología del disparate cinematográfico (sobre todo quedará para los anales ese momento en el que Magneto levanta el puente de día y, justo al siguiente plano, ya es de noche... imprescindible).

Como he dicho, la trama de esta tercera entrega de los X-Men es un horror en el que se suceden escenas salteadas y a veces atropelladas o directamente inconexas, lo cual de por sí deja a la película en muy mal lugar.


Sin embargo, tiene algo todavía más imperdonable: el poco o nulo respeto que se tiene por los personajes de las dos primeras entregas y también por los nuevos.

Puede que haya habido problemas con demasiados actores que no quisiesen repetir papel, pero es imperdonable que los saquen de la historia de tan mala manera como los sacan a casi todos. Para empezar, Cíclope muere a los veinte minutos de película. Sí, como lo oyen. Se lo cepillan de forma vulgar en dos segundos y el personaje queda completamente olvidado hasta que en los últimos cinco minutos le hacen un homenajito barato.


Esta manera de cargarse a uno de los caracteres clave de la saga nada más empezar el filme ya anticipa lo que vendría después, porque al Profesor Xavier también lo perdemos al rato y de forma igualmente salchichera (aunque por lo menos su muerte resulta dolorosa para los demás X-Men, porque del pobre Cíclope es que directamente pasan tres kilos todos sus amigos).

No acaba aquí la cosa, porque Mística también es despachada de buenas a primeras con otra excusa bastante tonta y Magneto también pasa tres kilos de ella como los X-Men pasan de Cíclope. Eso es un guión coherente, sí señor.

Pero la sangría de personajes sigue todavía más: al pobre Rondador Nocturno es que directamente ni le vemos; no está: simplemente no está, y nadie habla de él y nadie se acuerda de él y de lo que hizo en "X-Men II". Tremendo.


Los demás tampoco salen bien parados: Lobezno, Tormenta, Pícara y el Hombre de Hielo toman más protagonismo pero no se desarrollan nada, mientras que Magneto y Pyro se quedan en "los malos", y ya está; son "malos" porque son "malos", y punto.

Jean Grey tampoco dice nada: supuestamente es un ser atormentado, pero se dedica a destruir cosas y a aparecer y desaparecer sin mucho criterio y su relación con el malogrado Cíclope se la pasa por el forro.

Los que por otra parte apuntaban maneras en la segunda entrega como Kitty Pryde o Coloso se quedan también ahí, como comparsas de los X-Men sin apenas protagonismo, mientras que los nuevos seguidores del mencionado Magneto son mutantes de estilo punkarra con poderes aburridos y más planos que una tabla de planchar (ese Juggernaut que no es más que una bestia destructora e imbécil se lleva la palma).


Los nuevos X-Men "buenos" tampoco sirven, finalmente, para nada: Bestia tiene gracia al inicio del filme y está bien representado pero también está bastante desaprovechado, y de Ángel mejor ni hablamos porque, sencillamente, nadie sabe qué hace ahí: sale en tres escenas mal contadas, no tiene diálogo apenas, no pinta nada en la historia y ni siquiera llega a ponerse el traje de la escuela de Xavier con el que sale en el poster de la película. Si no hubiese salido, no habría importado nada; es más, sus apariciones gratuitas incluso descolocan.

En fin, esto es "X-Men III. La decisión final": más y peor, un puedo y no quiero, otra película penca de superhéroes que, desgraciadamente, se carga una trilogía que iba por buen camino.

martes, 5 de abril de 2022

X-MEN II. LA MEJOR ENTREGA DE LA PRIMERA TRILOGÍA DE LOS MUTANTES DE MARVEL

X-MEN II de Bryan Singer - 2003 - ("X-Men")

Si bien no llegó a la altura de crear un filme redondo en "X-Men", sí que lo hizo mucho mejor Bryan Singer en su secuela "X-Men II", la mejor película de la primera trilogía de los mutantes de Marvel, donde mejoró notablemente el principal fallo que tuvo su primera parte: el que la hondura de los personajes no llegara lejos.

Ahora, esto queda subsanado con una profundización más ligera en caracteres ya asentados y con el desarrollo de una de las historias de amor más atormentadas y míticas de los cómics en los que el filme se basa: la de Cíclope y Jean Grey, que confirma al primero como líder contradictorio del grupo y a la segunda como el ser altruista y a la vez con una parte siniestra que ya conocemos bien en las viñetas.

Por otra parte, Tormenta y el Hombre de Hielo toman más protagonismo y son completados por otros personajes igual de bien desarrollados entre los que destacan unos excelentes Rondador Nocturno y Pyro, las nuevas grandes adquisiciones que además vienen con un conflicto interior magníficamente conducido por Singer. 

Se enriquece con ello al bando de los villanos, de nuevo liderados por Magneto y por Mística y con competencia directa de manos de un igualmente muy destacado William Strike interpretado por un Brian Cox que se amolda perfectamente y con carisma al papel de antagonista secundario y al que acompañan unos letales Deathstrike y Mente Maestra.

Otros secundarios aparecen con menos protagonismo pero con solvencia suficiente ante las cámaras como Kitty Pryde, Coloso o Júbilo.

La trama de "X-Men II" es, por otra parte, la más y mejor desarrollada de su trilogía: ahonda en el conflicto entre los mutantes pro y anti humanos y obliga al bando de Xavier y al de Magneto a colaborar a su pesar para acabar con una amenaza común que precisamente viene de estos humanos, lo que da pie a muy buenos diálogos entre ambos personajes enfrentados y sus seguidores.

Es especialmente destacable el conflicto que aparece entre el Hombre de Hielo y Pyro, que dominan dos elementos contrapuestos que sirven como símbolo perfecto de la rivalidad que las circunstancias desatan entre ambos y la separación de su forma de pensar con respecto a los mencionados humanos.

La estética sigue siendo la de la primera parte, fiel a los cómics pero actualizada y recreada de modo más realista y discreto, y las escenas de acción, sin abusar de los efectos especiales, vuelven a ser limpias, precisas y emocionantes.

lunes, 4 de abril de 2022

X-MEN. EL VERDADERO INICIO DE LA FIEBRE ACTUAL DEL CINE DE SUPERHÉROES

X-MEN de Bryan Singer - 2000 - ("X-Men")

Después del cierre de las primeras sagas cinematográficas de "Superman" y "Batman" y con la de "Blade" solamente en marcha, "X-Men" de Bryan Singer fue la película de dio el pistoletazo de salida definitivo, en el año 2000, a la avalancha de cine de superhéroes que hoy estamos todavía viviendo. 

Siendo bastante más digna en líneas generales que bodrios que llegaron tras ella como "Daredevil" y "Elektra", "Blade Trinity", "Linterna verde" o las sagas de "Los Cuatro Fantásticos", "The Punisher" o "El Motorista Fantasma", tampoco alcanza esta obra el grado de seriedad de películas de la misma década o de principios de la siguiente como la trilogía de "Batman" de Christopher Nolan (el ejemplo magno, sí) o de otras posteriores de su saga como "X-Men. Primera Generación" o "Logan".

La cinta a nivel estético es fiel a los cómics y actualiza el aspecto de los personajes embutiéndolos en trajes más oscuros, realistas y discretos. 

El reparto, por otra parte, cumple bien: todos se toman en serio a sus caracteres; mientras, las escenas de acción están bien llevadas: son dinámicas y tienen la espectacularidad suficiente sin abusar de los efectos especiales absurdos.

¿Qué le falla a "X-Men" entonces? Pues el tal vez carecer de una personalidad más marcada y, sobre todo, el hecho de que los personajes tienen la hondura justita pero no van más allá.

Singer se centra especialmente en cuatro de los caracteres de esta primera película sobre el universo mutante de Marvel: Lobezno, Pícara, el Profesor Xavier y Magneto, a los que desarrolla por encima del resto (en la segunda entrega tomará a otros para completarlos).

No está mal pensado, pero el problema que deriva de esto es que personajes clave como Cíclope, Jean Grey, Tormenta, el Hombre de Hielo o los villanos secundarios de turno (Mística, Dientes de Sable y Sapo) son meros apuntes (sobre todo los villanos, que pintan muy poco salvo en las escenas de acción y que mueren sin haber aportado absolutamente nada), y eso empobrece notablemente el resultado final.

Es verdad que los X-Men son muchos, muchísimos, pero midiendo bien un guión y dotándole de más sutileza y economía narrativa se pueden dibujar en poco tiempo muy buenos personajes (sin ir más lejos, Matthew Vaughn lo logró en la mencionada "X-Men. Primera generación").

"X-Men" no es una película mala, guarda bien su dignidad y no toma al espectador por tonto, pero desde luego también dista mucho de las mejores sagas de un cómic que en manos de buenos guionistas ha llegado a tener historias muy profundas y llegas de lecturas sobre las contradicciones del ser humano y sobre la marginalidad del diferente.

domingo, 3 de abril de 2022

LOS HÉROES. EL FEROZ ALEGATO CONTRA LA GUERRA DE JOE ABERCROMBIE

LOS HÉROES de Joe Abercrombie - 2011 - ("The Heroes")

Tras la trilogía de "La Primera Ley" y la novela independiente "La mejor venganza", la siguiente obra en el orden de publicación del universo de Joe Abercrombie que me tocaba era "Los Héroes". Y me ha parecido, hasta este momento, su obra más ambiciosa y redonda.

Esta novela es sustancialmente diferente de las cuatro anteriores de su mundo: es una novela bélica. Absolutamente bélica. En las otras había batallas y guerras, pero alternaban con viajes a lugares lejanos, con conspiraciones palaciegas, con luchas contra monstruos o combates de magos y tenían momentos de pura aventura. Aquí, las líneas están mucho más férreamente cerradas.

"Los Héroes", como todas las obras de Abercrombie, elabora un retrato de la condición humana y de sus juegos sociales y políticos que se apoya en un mundo fantástico ficticio para hablar, como las buenas creaciones de su género, de nuestro mundo real.

Aquí más que nunca el escritor inglés incide en los horrores de la guerra. Lo ha hecho antes, pero nunca con tanta carga crítica. Desde el título está ya la ironía. Porque en la guerra no gana nadie nunca, por lo menos nadie del pueblo, el que se ve obligado a pelear y a matar porque es usado como carne de cañón para los tejemanejes de las clases altas.

Volvemos tras "La mejor venganza" a las tierras norteñas y descubrimos que tras "La Primera Ley" las cosas entre las tribus de estas tierras se han puesto complicadas con la Unión, que las ha invadido. Hay muchas facciones, muchos intereses en juego, y en el mismo bando de los hombres del norte hay personas que apoyan a la referida Unión.

Abercrombie nos pone a un lado y al otro de las filas enfrentadas y sitúa un lugar especial, un promontorio estratégico que ambos bandos quieren dominar, como simbólica "tierra de nadie". 

No toma partido por ninguno: simplemente retrata, muestra. Y la lista de personajes que crea es verdaderamente apabullante (hay hasta un glosario en el libro al que, sobre todo en las primeras páginas, hay que volver bastantes veces). 

Todos ellos (muchos vuelven de los libros anteriores y se siguen desarrollando) son fieramente humanos: los hay bondadosos y los hay diabólicos, los hay embrutecidos y los hay que tratan de mantener su dignidad. Todos ellos son víctimas de sus circunstancias, incluso el aparentemente más malvado o terrible: si no hubiesen estado tan marcados por una existencia tan brutal tal vez no habrían sido así.

El paisaje es un personaje más: el norte es desolador, frío, salvaje, poseedor de una naturaleza desbocada y cruel y, también, riquísimo. El mundo que describe Abercrombie, con todos sus pueblos y culturas y lugares vuelve a ser de una riqueza, valga la redundancia, esplendorosa.

El estilo del autor, que ha mejorado todavía más, es aquí áspero y crudo, y dibuja a la perfección el horroroso y machacón día a día de lo que es una guerra. Los actos heroicos se suceden con los rastreros en una cotidianeidad de sangre y barro que lo devora todo. Muy bien recreado.

Finalmente, quedan los personajes y los diálogos, los puntos más fuertes de Abercrombie. De los personajes he hablado antes y de los mencionados diálogos tengo que decir que son una maravilla y que contienen frases para enmarcar. Nos podemos identificar perfectamente con quienes los dicen en casi todo momento, sean del bando que sean.

Sólo le pongo un "pero" a "Los Héroes". Para ser el quinto libro de una saga que ya es larga me parece que se queda un poco estancado en lo que es la situación global del universo que comparten todos ellos. Se intuye que Abercrombie está preparando un escenario mayor donde van a confluir los elementos de sus novelas, pero pienso que aquí se repiten patrones de todas las anteriores en un momento en el que su mencionado universo necesitaba, opino, avanzar por lo menos unos cuantos pasos.

No obstante, esto no lastra una obra monumental de fantasía oscura y uno de los alegatos más descarnados contra la guerra en cualquiera de sus variantes. En los próximos meses me tocará leer "Tierras Rojas", el siguiente libro de la saga.

sábado, 2 de abril de 2022

MORBIUS. OTRA DESASTROSA ENTREGA DE LOS VILLANOS DE SPIDER-MAN DE SONY

MORBIUS de Daniel Espinosa - 2022 - ("Morbius")

A veces me pregunto por qué se hacen ciertas películas y por qué se escriben ciertos guiones. Ayer me lo preguntaba en la sala de cine mientras veía "Morbius". Vale, hay una razón comercial, ok. La misma que la había para las dos películas de "Venom": Sony quiere sacar películas de Marvel y hay que hacer dinero y punto. Vale, ok. Pero ¿hay que hacerlas por ello tan mal?

El universo de villanos de "Spider-Man" de Sony nació como una auténtica chapuza con la primera "Venom": un Venom solo, sin su héroe archienemigo, no tenía sentido. No obstante, había que hacer caja. Ok. Pero la pregunta es la misma: ¿por qué hicieron la película tan, tan mal?

Los bailes de derechos han propiciado de todas formas que al final este universo de villanos haya sido integrado en el propio UCM, donde presumiblemente sus personajes o algunos de ellos darán por saco a Spider-Man (imagino) en un futuro más o menos a medio plazo. 

En esta tesitura llegó la segunda entrega de "Venom" y resultó aún más horrorosa que la primera, y ahora ha llegado "Morbius" y, aunque no tiene el humor vergonzante de estas dos, es otro bodrio igual de infame.

Jared Leto no tiene suerte, definitivamente, en el mundo superheroico: su Joker fue insignificante (también porque la primera "Escuadrón Suicida" era lamentable) y ahora su Morbius ha sido igual y hasta peor.

La película, que narra la historia del vampiro enemigo de Spider-Man, no tiene ningún asidero por el que cogerla. El guión es patético, para empezar. La trama es lineal y tonta, predecible, llena de chapuzas de bulto y de giros estúpidos. Todo está improvisado, todo está hecho a lo loco, y para colmo el empaque de Morbius en el mencionado UCM es una auténtica estafa (de ello hablaré en el espacio para "spoilers").

Luego, tenemos los personajes. Planos no: lo siguiente. El protagonista no tiene carisma, ni conflictos interesantes, ni produce empatía. Es un vampiro sosainas cuyo dilema nos importa un pito, y desde casi el inicio de todo. Los secundarios son directamente pegatinas: el villano es lamentable, el interés amoroso del héroe no aporta nada, y el resto de personajes son figurantes.

Los diálogos, por otra parte, son terribles, y la pizca de humor que tratan de soltar de vez en cuando, aunque no llega a los niveles de las mencionadas aventuras de Venom, da en todo momento bastante vergüencita. 

Finalmente, los efectos especiales son cutres, pero muy, muy cutres, o por lo menos dan esa sensación visual: un cantazo tremendo que parece que nos ha llevado de vuelta a los efectos primigenios de la década de los 2000.

Y eso es lo que parece "Mobius": una película de superhéroe cutre de los 2000, de aquellas que se hacían sin gracia para explotar derechos a lo bruto. Está en la línea, como he dicho, de las dos partes de "Venom". Sony tiene que ponerse las pilas ya, pero ya. Este universo de villanos está resultando ser un horror.

ESPACIO PARA SPOILERS: Como decía, el empaque de Morbius en el UCM es la chapuza más grande vista en una película (del completo nivel del empaque de Venom). Y el tráiler de la película es una estafa con todas las reglas: sacan al Buitre como si fuese a tener gran importancia en la trama del filme y resulta que aparece dos minutos en las escenas post-créditos para vayan ustedes a saber qué. ¿En serio? Cuando lo vi, no me lo podía creer. Hasta esto lo han hecho mal. Terrible todo, en serio. Terrible.

viernes, 1 de abril de 2022

BOY MEETS MARIA. UN BELLO CANTO POR EL DESCUBRIMIENTO DE LA IDENTIDAD DE GÉNERO

BOY MEETS MARIA de Peyo - 2018 - ("Boi mitsu Maria") 

Hoy mismo, cuando estaba buscando información para la reseña de "Boy meets Maria", me he enterado de que su autor, Kosei Eguchi, conocido con el nombre artístico de Peyo, falleció en 2020 con solamente 23 años. El 19 de agosto de ese año fue ingresado en urgencias y, por desgracia, nos dejó. Su familia y su gente cercana nunca ha especificado nada de la causa.

Es una lástima, ya que leo también que dejó un manga largo, llamado "Kimio Alive", sin terminar. Hoy comento el que realizó antes, este "Boy meets Maria", que me ha parecido, salvo por un pequeño apunte, muy notable y, sobre todo, muy necesario.

"Boy meets Maria" narra la historia de amor de dos estudiantes de bachillerato que militan en el club de teatro de su instituto. Uno es Taiga Hirosawa, un chico que siempre ha querido ser un héroe y ayudar a los demás, y el otro es Yu Arima, del que que descubrimos poco a poco cuál es su verdadera identidad sexual.

Peyo construye, en una obra breve pero bien desarrollada, un drama con toques de comedia romántica sobre el descubrimiento de la mencionada identidad sexual, sobre su aceptación, sobre la superación y contra la transfobia y la hipocresía de la sociedad japonesa con respecto a este asunto (Japón, aún siendo Primer Mundo, tiene una sociedad, por lo que se puede ver en este manga y en otros, bastante cerrada en algunos asuntos).

"Boy meets Maria" combina, como he dicho, el drama con la comedia, y lo hace de forma muy coherente y divertida, empleando los tópicos de su género para darles una vuelta de tuerca absolutamente inusual y romper una lanza por el amor, el respeto, la tolerancia y la igualdad.

Sorprende en este cómic, y me parece algo genial, la naturalidad con que se ve por parte de algunos personajes (sobre todo los amigos de Taiga: unos amigos maravillosos) el hecho de que él esté con Yu. Se contrapone con las habladurías negativas y rancias, maliciosas y beatas a veces, de otros alumnos de su centro que no paran de especular con intransigencia o crueldad si este último es "realmente" hombre o mujer.

Sólo le pongo un "pero" a "Boy meets Maria": el hecho de que la identidad de género aparece asociada a un trama de la infancia (y no hablamos de un simple trauma: hablamos de un auténtico traumazo). No creo que Peyo haya esto con ninguna mala intención, pero sí creo que es un tópico en el que todavía cae mucha gente (ya sea con la transexualidad, con la homosexualidad, con la bisexualidad, con el BDSM...). 

Dejando esto a un lado, "Boy meets Maria", dibujado por cierto con una línea fina y elegante pero muy expresiva, me parece un cómic que, en Japón y aquí en occidente, retrata una preciosa historia de grandes sentimientos y de libertad. Lástima que Peyo nos haya dejado y que no vayamos a tener más trabajos suyos. Descanse en paz.