lunes, 13 de julio de 2020

ENEMY. DENIS VILLENEUVE ADAPTA DE FORMA LIBRE A JOSÉ SARAMAGO


En 2013 Denis Villeneuve estrena, casi a la vez, dos películas bastante diferentes. Una es esta "Enemy" que comentamos. La otra, bastante mejor, es la para mi genial "Prisioneros", de la que hablaré mañana.

"Enemy", basada en la novela "El hombre duplicado" del portugués José Saramago (basada muy libremente según me cuentan los que han leído dicha novela), es una película críptica, simbólica, metafórica, sobre un hombre que se encuentra a un clon físico de sí mismo que vive una vida diferente de la suya pero que a la vez tiene grandes similitudes y hasta elementos claramente compartidos.


Villeneuve describe el filme como una obra "sobre la repetición, sobre cómo aprendemos sin repetir los mismos errores". Y en fin, cada cual puede sacar de ella lo que le venga en gana.

Estamos ante una de esas creaciones extremadamente crípticas, muy pretenciosas, que no sabemos si nos está dando gato por liebre o si realmente quiere transmitirnos algo.

Quiero creer que lo que trata de hacer es lo segundo, porque Dennis Villeneuve es un excelente director, pero la duda me queda siempre rondando por la mente, como me ha llegado a pasar con algunos filmes de estas características de otros directores que adoro como, por ejemplo, David Lynch o Luis Buñuel. 


Intuyo que "Enemy" nos habla de la personalidad, de la realidad y la mentira, de la vigilia y el sueño y de sus relaciones, de las elecciones vitales y de cómo nos marcan, de la búsqueda de la identidad. 

Lo intuyo porque se me escapan bastantes partes de la película y porque su desenlace me deja patidifuso, así como toda la simbología de las arañas que aparecen por todas partes (curiosamente muy parecidas a la escultura conocida como "Mamá" de la artista Louise Bourgeois).



"Enemy" no es una película sencilla, ni clara: para muchos esta es su gracia, pero esto a otros nos desquicia; me gusta el cine simbólico, pero me gusta cuando es intuitivo y tiene capacidad para hacer reflexionar y provocar nuevas ideas e interpretaciones sin cesar.

"Enemy" es demasiado opaca en demasiadas de sus escenas importantes, y eso hace que pierda poder de sugerencia con el paso del metraje y que deje de interesar bastante hacia su final. 


Su protagonista, Jake Gyllenhaal, está muy bien y tiene carisma de sobra y por supuesto la dirección es excelente, amén de una ambientación fría, irreal, onírica y enrarecida de diez.

Sin embargo, su capacidad para llegar al espectador creo que es limitada o por lo menos conmigo no ha cuajado.

Prefiero al Dennis Villeneuve de corte narrativo clásico, el de sus mejores obras, aunque también valoro los experimentos y los cambios de registro arriesgados como éste es definitivamente.


domingo, 12 de julio de 2020

NUEVA CRÍTICA DE MI PRIMERA NOVELA, IMAGEN CORPORATIVA


Hoy, Miguel García Loizaga le ha dedicado en su blog una entrada a mi novela "Imagen Corporativa". Y la compara con la película "Parásitos".

"Nada más lejos de mi intención que hacer Spoiler, pero los que habéis disfrutado con Parasite, especialmente con su final, encontraréis en esta novela multitud de rasgos comunes que Torres Criado anticipa, pues su publicación es anterior al estreno de la película de  Bong Joon-ho. Y es que esa capacidad para describir el instante que tiene el autor, la convierte en un relato casi más cinematográfico que literario".

Aquí podéis leer la crítica al completo.

IMAGEN CORPORATIVA. EL BLOG DE MIGUEL GARCÍA LOIZAGA

Y aquí podéis haceros con mi novela, si os interesa.

IMAGEN CORPORATIVA. LA PRIMERA NOVELA DE JOSÉ TORRES CRIADO

Vale solamente 4,70 euros. ;)

Feliz domingo de verano.


viernes, 10 de julio de 2020

101 DÁLMATAS. DISNEY EMPIEZA A ABRIRSE A LOS NUEVOS TIEMPOS


Con "101 Dálmatas", basada en la obra homónima de Dodie Smith, se empieza a notar ya claramente que "los tiempos cambian", incluso para un estudio como el de Walt Disney, férreo abanderado de la moral más rancia y pacata del Sueño Americano.

Primera película animada realizada con técnicas de xerografía (debido al altísimo número de perros que había que animar), aunque sigue presentando la clásica apología del, de alguna manera, "sentar la cabeza" formando una familia y teniendo hijos sí o sí (presente en prácticamente todas las películas de este estudio en su primera etapa), también presenta ya claramente a unos personajes de corte más "rebelde".


Los dueños de los dálmatas que dan nombre al filme son, conforme a su época, unos "bohemios" o, por lo menos, tienen bastantes comportamientos que se alejan de los caracteres más clasistas o con roles más cerrados vistos en otros filmes de Disney.

Roger y Anita son una joven pareja que adora el arte y que defiende a los animales. Sí, una vez más, el mensaje de buen trato hacia los mencionados animales ocupa un papel central en la obra, aunque aquí es el principal de todos.


Roger y Anita y sus perros Pongo y Perdy representan los clásicos buenos sentimientos y valores marca de la casa, que se contraponen a los de una de las más grandes villanas que la compañía de Walt Disney ha creado nunca: Cruella de Vil, representación de la persona perversa e inhumana de clase alta, esnob, con un pésimo gusto en todos los aspectos, con un concepto del arte y de la vida en general clasista y que ve a los animales como seres inferiores a los que se puede usar y tirar.

Es fácil encontrar en esta inolvidable y siniestra antagonista una crítica a cierto tipo de persona que por desgracia sigue abundando.

"101 Dálmatas" es todo un canto a la solidaridad además, ya que todos los animales que rodean a Pongo y Perdy (y no todos son necesariamente perros como ellos) ayudan a estos y a sus hijos a escapar de su pérfida perseguidora dando a entender que la fraternidad no entiende ni de razas ni de especies.


Por supuesto, la animación es fantástica, los escenarios "idem" y la película tiene escenas de acción para el recuerdo, un humor fino e inteligente y una de las mejores galerías de personajes del estudio de Walt Disney (ahí quedan también los inútiles y cómicos hermanos Badun) .

"101 Dálmatas" tuvo una muy tardía y horrenda secuela animada en 2003 llamada "101 Dálmatas II" que no está incluída en el cánon de Clásicos Disney y también varias versiones con actores reales: ninguna tiene ningún interés ya que no son más que productos menores del estudio (y considerados como tal al no ser incluidos en el mencionado cánon) para aprovechar el tirón y hacer caja.


jueves, 9 de julio de 2020

V DE VENDETTA. LA PELÍCULA. ACEPTABLE, PERO EDULCORADA Y CONVENCIONAL


James McTeigue empezó su irregular carrera dirigiendo en 2006 la tardía adaptación del cómic "V de Vendetta" de Alan Moore y David Lloyd.

El que la adaptación sea tardía tiene mucho que ver en algunos elementos decisivos que la película presenta y que cambian bastante con respecto a la obra original.

Esencialmente, la distopía que planea está más adecuada a lo que sería una distopía de nuestros días. Se aleja del "1984" de George Orwell para acercarse algo más al "Un mundo feliz" de Aldous Huxley.


"V de Vendetta" es un cómic de los años ochenta. Muchas cosas han cambiado desde entonces hasta 2006, y además hay que tener en cuenta que la tecnología actual es totalmente diferente de la de aquella década, que está mucho más presente en todas partes y que, además, Internet ya está también en los hogares.

McTeigue, con un guión de las hermanas Wachowski, se centra más en crear una distopía donde tiene más poder el consumo adocenado que la represión brutal, donde el ocio idiotizador juega un papel tal vez ligeramente más importante que el de la simple amenaza policial.


El popurrí queda extraño, porque pervive el culto al líder y este culto no queda tan creíble en una sociedad más centrada en la mencionada cultura del consumo y del ocio.

Este no es, sin embargo, el principal problema de la película de "V de Vendetta". El principal problema es que se ha edulcorado todo muchísimo y que, y esto es aún más grave, el mensaje anarquista de Alan Moore no está por ninguna parte (es cambiado por una arenga ambigua y exaltada de rebelión contra el sistema y ya está).


Por si esto no fuese lo suficientemente grave, como he dicho todo está muy, muy suavizado. Ni V es tan sociópata, ni está tan increíblemente herido, ni es tan enigmático, ni Evey está tan desprotegida desde un principio (con lo cual su evolución posterior resulta poco creíble).

Y sí, para colmo y como se imaginan le meten a ambos una historia de amor gratuita y que no viene a cuento. Sí, lo vuelven a hacer.


Hay además otro punto negro: los villanos. Los villanos de "V de Vendetta", que en el cómic estaban llenos de aristas oscuras, aquí se han convertido en seres completamente planos. O son tipos que siguen a un sistema del que dudan pero que tampoco les causa grandes desvelos, o son directamente malos, malos, malísimos (y estandarizados en nazis gritones e histéricos).

La película, a pesar de esto, es entretenida. Y tiene una estética solvente y mantiene las escenas básicas del cómic. No es, tampoco, la peor adaptación que se ha hecho de una obra de Moore.


Sin embargo, una creación compleja, oscura, llena de lecturas, se ha quedado en un producto maniqueo y simplón de Hollywood. Y eso es una lástima.

Entiendo que es difícil adaptar algo como "V de Vendetta", pero lo que me fastidia es que nunca hubo voluntad de hacerlo con una mínima fidelidad ideológica y espiritual. 


miércoles, 8 de julio de 2020

V DE VENDETTA. LA DISTOPÍA DE THATCHER QUE SE VOLVIÓ ICONO CULTURAL


"V de Vendetta", otro de los grandes cómics de Alan Moore (dibujado espléndidamente por el gran David Lloyd), se ha convertido además en un icono cultural global debido a la máscara que ha hecho famoso a su protagonista y que ha sido utilizada por toda clase de grupos políticos y reivindicativos, normalmente como símbolo de rebeldía contra el sistema.

Iniciado en 1982 en la revista "Warrior" y cortado de golpe en 1985 tras el cierre de dicha revista, "V de Vendetta" fue retomada por suerte en 1988 gracias a DC Comics, donde pudo por fin terminar.


Los propios Moore y Lloyd, en prólogos de ediciones recopiladas posteriores, advierten de que el gran parón que tuvieron se hace de notar.

No parecen, a veces, demasiado contentos con la obra, y la tratan como una creación de juventud en la que reconocen errores. Yo, personalmente, veo un cómic genial y no noto los efectos de dicho parón.

"V de Vendetta" nace en un contexto muy especial para Inglaterra: el gobierno de Margaret Thatcher, que estuvo en el poder desde 1979 hasta 1990 y que vino marcado, entre otras cosas, por las represiones de libertades, por el empeoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores y por el ataque a colectivos como el homosexual.


El propio Alan Moore llegó a decir, durante los años ochenta, que pensaba en marcharse de su país con su familia. Un hombre que está arraigadísimo en su Northampton natal, de la que apenas sale, llegó a afirmar esto ante semejante panorama de negrura.

El autor de "Watchmen" y David Lloyd imaginan un futuro distópico ambientado a finales de la entonces lejana década de los noventa en el que, tras una guerra nuclear que no ha afectado a Inglaterra, este país se ha convertido en una brutal dictadura emparentada con las que imaginaron George Orwell o Ray Bradbury.


En este mundo, sin embargo, opera también un héroe anónimo, muy especial, que viste con una máscara de Guy Fawkes, un polémico y famoso personaje histórico que trató de volar en 1605 la Cámara de los Lores de Londres y que fue ahorcado por ello.

"V de Vendetta" es, entre otras muchas cosas, una obra anarquista. De qué tipo de anarquismo se trata podríamos estar discutiéndolo horas y días. Hay muchos libros y artículos mejores que el mío sobre ello. Pero V, su personaje, teoriza sobre esta ideología y la propone desde un punto de vista filosófico, moral, tal vez algo idealizado, pero lúcido.


También es este cómic una oda a la cultura. La cultura como arma contra la idiotización de la sociedad, en los años ochenta enganchada constantemente a la televisión, a los bares y al alcohol y bombardeada sin cesar por propaganda gubernamental.

Es un canto a la libertad, a la verdad, a la fraternidad y al pueblo anónimo que puede conseguir doblegar al poder si se atreve a pensar por sí mismo y si se levanta del cómodo pero alienante sofá.


Y es un cómic heroico, pero también muy, muy oscuro. La distopía que plantea es represiva y brutal sin concesiones: es violenta, es capitalista en su forma más agresiva, es racista, es machista, es homófoba y es personalista. En los ochenta en el Reino Unido, en pleno "tatcherismo", leer "V de Vendetta" tuvo que haber sido verdaderamente estremecedor.

Y es, también, una fabulosa historia de personajes. De personajes al límite y alejados de todo tópico posible.

Porque, mientras lo leemos, no podemos dejar de estar del lado de V y de su aliada Every Hammond. Y, sin embargo, V es un ser, además de misterioso, lleno de aristas oscurísimas. Hay escenas que le definen y que, dentro de su drama, ponen los pelos de punta.


Por otro lado, y esto hace a esta obra aún más grande, los opresores aparecen retratados con una humanidad tremenda. Incluso los peores de ellos. Moore no se limita a crear a nazis sin alma o enloquecidos: crea a personas de carne y hueso.

Porque los villanos de "V de Vendetta" también tienen miedo, y sueños, y también piensan que llevan la razón y que su ideología es la correcta y la única verdadera. Los hay más y menos malvados, los hay más y menos íntegros, pero todos se mueven en el caos del terror a que Inglaterra acabe igual de mal que han acabado muchos otros países a lo largo del resto del planeta.


El dibujo de David Lloyd y su color crean un ambiente aséptico y frío y a la vez onírico. En las viñetas, la realidad se sugiere a veces difuminada, como si fuese a disolverse. No se me ocurre mejor forma de retratar una distopía.

También, y esto fue iniciativa de Lloyd, "V de Vendetta" no utiliza ni bocadillos de pensamiento para los personajes ni tampoco efectos sonoros. Para Alan Moore la propuesta significaba un gran reto, pero aceptó, y esto le otorgó a la trama un acabado único, idóneo para la narración.


"V de Vendetta" es una obra maestra llena de referencias culturales (son constantes, y magníficas), sugestiva, que como todo lo de Moore no nos pone nada fácil, ni siquiera sus propios dilemas políticos.

Es épica y a la vez amarga, es pesimista y también está abierta a la esperanza, y es un retrato humano lleno de profundidad y de comprensión. Como "Watchmen", su complejidad hace que cada una de sus relecturas descubra más y más elementos nuevos.

En mi opinión, estamos ante otra obra imprescindible del creador de Northampton. Y además, para quien no la tenga todavía, está disponible en una gran cantidad de primorosas ediciones llenas de material extra de todo tipo.


martes, 7 de julio de 2020

EL MOTORISTA FANTASMA EN EL CINE. SEGUNDA ENTREGA: BODRIO INFUMABLE II


Aunque pareciese increíble, la bazofia de "El Motorista Fantasma" tuvo una secuela todavía peor. De nuevo protagonizada por un Nicholas Cage cada vez más desganado y perdido, la cinta reincide en todo lo horrendo que tenía su antecesora metiéndole ahora con calzador un toque de humor canalla que da vergüencita ajena (esa escena sonrojante del Motorista meando fuego es para "mear y no echar gota", nunca mejor dicho).

La dirigieron en 2012 Mark Neveldine y Bryan Taylor, autores de las películas de la saga de "Crank" o de "Gamer".


Volvemos a tener una trama lineal y tonta, unos personajes planísimos (y faltan bastantes importantes de la primera entrega de los que no se dice nada -total, para qué se van a preocupar en establecer bien los lazos entre ambas si nadie se va a acordar de casi nada de una a otra-), unos actores desganados locos por terminar para cobrar y largarse, unos diálogos patéticos, unas escenas de acción aburridas y unos efectos especiales horteras.

Y como he dicho, esta cosa inombrable está llena de incoherencias con respecto a su antecesora (y se subtitula claramente "El Motorista Fantasma II", que no es un reinicio precipitado de esos que ahora están tan de moda). 


Faltan como he mencionado bastantes personajes, el carácter del Motorista ha cambiado y el del antagonista también, el protagonista ahora varía sus objetivos de un día para otro sin explicación, los secundarios actúan porque sí, la maldición contra la que luchan no tiene sentido... 

Nada más hay que decir de "El Motorista Fantasma. Espíritu de Venganza". Es una de las peores películas de personajes del mundo de Marvel de la historia. Huyan de ella y de su primera parte como de la peste.


lunes, 6 de julio de 2020

EL MOTORISTA FANTASMA EN EL CINE. PRIMERA ENTREGA: BODRIO INFUMABLE NÚMERO I


Puede haber películas fallidas, que no salieron como se esperaba que saliesen. Puede haber películas con un buen guión y un director mediocre o malo y viceversa. Es comprensible.

Hacer cine es dificil y muchos elementos diferentes convergen en una obra en la que participan muchas, muchas manos.

Lo que ya no es normal es que el producto se enfoque mal desde un primer momento y que, con un descaro y un sinvergonzerío sin par, dicho producto sea una chapuza hecha en cinco minutos (como quien dice) destinada a sablear a la taquilla con su simple imagen y fama y adiós muy buenas.


"El Motorista Fantasma" es otro de esos personajes del mundo de Marvel que ha sido vilmente vilipendiado en el cine (en la serie del UCM "Agentes de S.H.I.E.L.D" parece que le dieron un poquito más de dignidad).

Nicholas Cage tenía muchas ganas de interpretarlo porque según decía era muy fan de los cómics en los que se basa, pero parece todo lo contrario. Claro que a lo mejor no es culpa suya. Porque esta porquería por tener no tiene ni ganas de ser "algo".

En 2007 la tendencia del cine de superhéroes, que hasta entonces hacía sido bastante malo en líneas generales, estaba cambiando. "Batman Begins" fue un antes y un después, y ya al año siguiente iba a comenzar con "Ironman" el mencionado Universo Cinematográfico de Marvel.


Esta película, sin embargo, pertenece todavía a esa vieja hornada donde quedaron olvidadas bazofias como "Daredevil", "Elektra", las dos entregas de los 2000 de "Los 4 Fantásticos", "X-Men III: La decisión final", "Spider-Man III" o, en DC, "Linterna Verde".

Mark Steven Johnson ya perpetró la basura de "Daredevil" y aquí vuelve a entregar otro bodrio. Su dirección es torpe y el guión de la obra es burdo, con una trama lineal en el peor de los sentidos, con diálogos horrendos, con personajes ridículos y desperdiciados, con actores desganados conscientes de que hacen el tonto y con escenas de acción sosas y aburridas.



"El Motorista Fantasma" es un despropósito conscientemente mal hecho, realizado sin interés por gente loca por "fichar y largarse" (cuánto habrán tardado en escribir su argumento no me lo quiero ni preguntar) porque saben perfectamente que, por tratarse de un personaje de la casa de Marvel, va a tener su público sí o sí (el mismo que escribe esta crítica, lo reconozco) y algo recaudará (total, para lo que ha costado... que no creo que sea mucho ni en esfuerzo ni tampoco en dinero a juzgar por sus decorados malos y sus efectos especiales discretitos).

La tendencia por suerte cambiaba ya poco a poco. Pero este Motorista Fantasma de Nicholas Cage todavía tuvo la cara de volver en una segunda entrega que era todavía peor. De esa cosa innombrable hablaré mañana.


domingo, 5 de julio de 2020

LA BATALLA CONTRA LA DEPRESIÓN Y LA ANSIEDAD EN UN CÓMIC REVELADOR


La depresión y la ansiedad, a menudo "hermanas", son dos de las grandes lacras del mundo actual (por lo menos, de lo que es el Primer Mundo, en donde por desgracia arrasan, incluso entre los habitantes de los países más ricos).

En muchos casos, son además, y de nuevo por desgracia, compañeras crónicas de la persona. Y son, aunque haya todavía mucho desconocimiento sobre ellas a nivel público, muy destructivas e incapacitantes en un mundo en el que además cada día vivimos más estresados.


El estadounidense Nick Seluk es conocido, entre otras cosas, por su tira cómica "The Awkward Yeti", en la que habla del día a día de un Yeti que se enfrenta a diversos problemas cotidianos que le hacen plantearse constantemente dilemas (esta serie ha dado también creaciones derivadas como "Heart and Brain").

En España no es todavía muy conocido, pero seguro que habéis visto algunas de estas tiras suyas, muy populares en los USA o en el Reino Unido, compartidas por las redes.


Sarah Flanagan era una de las lectoras habituales de Nick y, un día, decidió enviarle sus experiencias en su lucha diaria contra la ansiedad y la depresión. A Nick le gustó tanto el material que realizó el cómic que hoy comentamos, que fue un especial en su producción llamado simplemente "La batalla".

Es una obra corta, de unas pocas páginas pero contundente, sobre cómo una chica, la propia Flanagan, explica su día a día peleando encarnizadamente contra dos problemas que condicionan su vida a todas horas. 


Explica cómo ambas, Depresión y Ansiedad, retratadas como dos bolas amorfas gigantes, la machacan sin cesar. Explica también, de todas maneras, cómo a veces "se van de vacaciones" y ella es capaz de superarse, de recuperar su energía y su motivación perdidas y alcanzar logros que la hacen más fuerte.

Sin embargo, también incide Sarah Flanagan en un hecho: Depresión y Ansiedad acabarán volviendo de esas "vacaciones". Pero también, con optimismo, asegura que ella tratará de estar lista para cuando lo hagan.


Hay un último punto especial en este cómic tan cortito que quiero mencionar: la autora hace especial hincapié en un hecho muy desagradable y muy frustrante al que se enfrentan todas las personas que luchan contra estos lastres; la incomprensión de los que las rodean.

En una de las viñetas, la madre de la protagonista le echa en cara que esté sin energía y sin motivación, que esté triste y emocionalmente paralizada y destruida.


La incomprensión de los que no padecen depresión o ansiedad es otro obstáculo al que deben enfrentarse los que sí la padecen (y esta incomprensión a menudo viene de los mismos seres queridos).

"La batalla" está completo en muchas páginas de Internet. Se lee en un minuto. Pero es un cómic revelador, necesario y muy lúcido para poder comprender cómo funciona una de las lacras más comunes de esta sociedad supuestamente desarrollada pero bajo la que laten muchos puntos oscuros contra lo que se debe combatir.


sábado, 4 de julio de 2020

UP. OTRA OBRA MAESTRA ABSOLUTA DE PIXAR; SIN MEDIAS TINTAS


La espléndida "Wall-E" fue una de las grandes cumbres de Pixar y la siguiente película del estudio, "Up", fue otra. Buenos tiempos para la compañía el final de la pasada década, muy buenos.

Cuento de aura clásica actualizado a nuestros días, esta maravillosa cinta es una obra maestra indiscutible desde su inicio hasta su desenlace.

¿Es capaz un filme de hacer llorar al espectador en cinco minutos? ¿Es capaz un filme de hacer llorar al espectador en cinco minutos y que estos cinco minutos sean para colmo sus primeros cinco minutos? Sí. Desde luego. Ese filme es "Up" (y quien la ha visto sabe que es cierto).


En sus primeros cinco minutos me logró saltar las lágrimas, me puso los pelos de punta, me dejó anonadado con semejante tratamiento del drama y de la concisión de la emoción. Y el resto era igualmente magnífico.

"Up", la segunda película de Pete Docter tras la también genial "Monstruos S.A.", pone a dos personajes muy diferentes y de generaciones muy diferentes a convivir en una delirante aventura cargada de peligros imaginativos por todo lo alto.


Todo en esta película es una delicia: los personajes derrochan carisma (los dos protagonistas y el villano, y el Gamusino, y ese perro... Ese perro impagable es el mejor de toda la función), los diálogos son inteligentes y lúcidos, el mensaje moral y filosófico (sin manipulaciones y efectismos) cala en los niños y lo que es más importante también en los adultos (en este sentido, en "Up" Pixar ha conseguido llevar hasta la máxima expresión su marca de la casa) y por supuesto la animación, la estética y las escenas de acción (esa casa con globos es genial e inolvidable en toda su locura) son absolutamente magistrales.


"Up", partiendo de una idea extremadamente simple y proponiendo una película de aventuras con tópicos conscientes, delinea una de las historias de amistad, de elogio de la vida simple y de lucha por la libertad y a favor de la naturaleza (madre mía, si es que contiene hasta una crítica social al "boom" inmobiliario y otra al abandono de los ancianos en la gran ciudad) más originales y efectivas de los últimos años.

Hoy la crítica me va a salir cortita, pero es que esta película es verdaderamente tan redonda, tan perfecta, tan entrañable y tan adulta (adulta con mayúsculas) que poco más se puede decir de ella. Obra maestra absoluta de Pixar. Sin medias tintas.