viernes, 29 de septiembre de 2023

¿NOS VEMOS MAÑANA SÁBADO EN MADRID, EN EL DÍA DEL TENTÁCULO?

¿NOS VEMOS EN MADRID, EN EL DÍA DEL TENTÁCULO?

Mañana estaré en Madrid, en el festival de El Día del Tentáculo, firmando mi novela "Imagen corporativa" en el stand de Ediciones El Transbordador.

También estaré en el de Ravissante, un proyecto de literatura de terror y weird, con nuestra revista dedicada a la literaruta oscura y extraña.

En el Centro Cultural Carril del Conde (Madrid).

¿Os pasáis, nos desvirtualizamos y echamos un rato de buena charla? :)

miércoles, 27 de septiembre de 2023

HOLMES Y EL CASO DE LOS 8 ESTÓMAGOS. UN MAGNÍFICO PASTICHE HOLMESIANO

HOLMES Y EL CASO DE LOS 8 ESTÓMAGOS de Alejandro Castroguer - 2018 - ("Holmes y el caso de los 8 estómagos")

El pastiche es un “género” literario bastante denigrado. Cosa que es comprensible en un mundo donde los escritores que se dedican por ejemplo al terror, al fantástico, a la ciencia ficción o al “noir” todavía tienen que pedir perdón en ciertos sectores.

Dicen que a Ursula K. Le Guin no le dieron el Nobel por ser una escritora esencialmente de ciencia ficción y fantasía. Dicen. Pero tiene su sentido. Porque todavía existen muchos prejuicios con la literatura que no es, por decirlo de alguna manera, “realista”.

Términos como el “Realismo Mágico” parecen incluso excusarse constantemente. A pesar de que obras como “Cien años de soledad” o “Pedro Páramo” sean claramente de corte fantástico, pataleen lo que pataleen los de siempre.

Alejandro Castroguer es un escritor ya bastante conocido por su trilogía de zombies “La guerra de la doble muerte”, “El último refugio” y “El manantial”.

Es también un creador que cambia de género con una pasmosa facilidad y manteniendo la calidad y la cohesión en su obra: es autor igualmente de la novela “Glenn”, en la que narra la vida del mítico pianista Glenn Gould, y de “Holmes y el Caso de los 8 Estómagos”. Sí, esta última es un pastiche.

Sherlock Holmes es uno de los personajes clave de la ficción “noir” y de la ficción en general. No tengo que decirlo a estas alturas, y en esta misma etiqueta encontrarán comentados todos sus libros del canon oficial. Es, por esto mismo, uno de los que más pastiches, valga la redundancia, ha protagonizado. De toda clase y condición. Y puedo decir que éste es uno de los mejores.

“Holmes y el Caso de los 8 Estómagos” narra una historia completamente nueva del detective más famoso del mundo situada temporalmente en el “hiato” durante el cual estuvo desaparecido, tras su glorioso combate contra Moriarty, durante un tiempo.

Alejandro Castroguer la sitúa en Francia, en Montpellier concretamente, y allí le enfrenta a una aventura fantástica relacionada con una serie de asesinatos de personas cuyos cadáveres aparecen sin sus estómagos.

La novela es una delicia tanto para el fan incondiconal de Holmes como para el profano. Es fiel a la esencia de los relatos de Arthur Conan Doyle y es capaz a la vez de plantear nuevos enigmas y de dar vueltas de tuerca sorprendentes. Los homenajes son constantes: a los personajes de la saga, a los casos más famosos del de Baker Street, a figuras históricas y artísticas de la época, y también a otros pastiches.

Porque “Holmes y el Caso de los 8 Estómagos” es una pirueta que se sumerge en la metaficción para hacer reflexionar sobre la pura creación y sobre sus mil posibilidades. El libro está maquetado, espléndidamente por cierto, con unas páginas en blanco y con las letras negras y con otras páginas en negro y con las letras blancas. No es casualidad... Tendrán ustedes que descubrir por qué.

Pero por encima de todo “Holmes y el Caso de los 8 Estómagos” es un thriller frenético, emocionante, entretenidísimo, que coge al lector y no lo suelta, que se lee en un vuelo porque divierte sin parar y porque no deja de dar un giro de guión inesperado tras otro.

No importa que hayas leído poco de las aventuras del detective y de su amigo Watson: esta novela te enganchará y te mantendrá siempre la mente inquieta. Y, lo que es no menos importante, lo hará con una sonrisa en la boca, porque el humor inteligente está bien presente, así como la mejor acción aventurera.

lunes, 25 de septiembre de 2023

VERDADERO CREYENTE. POSIBLEMENTE EL ENSAYO MÁS POLÉMICO SOBRE STAN LEE

VERDADERO CREYENTE de Abraham Riesman - 2021 - ("True Believer: The Rise and Fall of Stan Lee")

Hoy voy a comentar uno de los libros más polémicos que creo que se han publicado nunca sobre Stan Lee, del que normalmente (normalmente) se lanzan elogios y que aquí no sale nada bien parado (en base a testimonios de bastantes personas que lo conocieron).

"Verdadero creyente: Auge y caída de Stan Lee" es obra del periodista y escritor Abraham Riesman, que escribe sobre arte y cultura para la revista "New York".

A Lee no hay que presentarlo: fue uno de los creadores del universo superheroico de los cómics de la compañía Marvel, en la que entró muy joven y en la que ascendió en el campo de la edición hasta ser, supuestamente, su "hombre orquesta" a nivel creativo.

A su alrededor estuvieron, por supuesto, otros artistas como Jack Kirby o Steve Ditko, que también tienen su lugar en este libro y que dibujaron e idearon muchos de los personajes que supuestamente Lee creó con ellos.

Yo no voy a dar nada por hecho ni a sentar cátedra sobre el polémico asunto que se trata en "Verdadero creyente": me voy a limitar a comentar el libro en sí, que cuenta con una cantidad de documentación titánica expuesta y con montones de declaraciones.

Según lo que se expone aquí, Stan Lee, si bien tenía grandes méritos como showman, publicista o empresario y un carisma enorme con el que se ganó a multitudes, era un ladrón de ideas y un caradura irredento que, desde su puesto de editor, firmaba como propios montones de personajes y de cómics que no eran suyos o que no eran suyos al cien por cien (esencialmente compartía sus autorías con autores como los mencionados Kirby o Ditko o directamente las obras eran de ellos desde la concepción hasta el dibujo pasando por el mismo guión y él se las apropiaba).

Esto le permitió, supuestamente, alcanzar la fama, la riqueza y el poder mientras la mayoría de sus compañeros de Marvel acabaron dejándose el lomo en sus mesas de trabajo para seguir viviendo como esforzados obreros o, directamente, en la pobreza. 

Por cierto que, además, se sugiere que lo que verdaderamente le importaba a Stan Lee era esta fama y esta riqueza, y que el cómic no le interesaba absolutamente nada salvo como trampolín hacia más fama y más riqueza: las de Hollywood, industria en la que intentó meter cabeza sin cesar durante casi toda su vida sin gran éxito hasta sus últimas décadas, en las que empezó a aparecer en las películas de superhéroes como una celebridad cariñosa.

¿Qué pruebas hay de esto? Montones. Abraham Riesman recopila datos, archivos, grabaciones, puros hechos y declaraciones de personas que como he dicho conocieron a Stan Lee y compartieron momentos de su vida con él.

Más de 400 páginas de información clara y concisa, expuesta de forma dinámica pero meticulosa, ordenada según las épocas que vivió Lee encontraréis en "Verdadero creyente". Quienes sean muy fans de él tal vez se ofendan, tal vez pierdan un ídolo... No lo sé. Pero lo que se lee aquí no está escrito al tun tun: está todo documentado al cien por cien.

Tampoco se retrata siempre a Stan Lee en "Verdadero creyente" como a un bribón con muy poca vergüenza, ojo: también hay buenas palabras sobre él recopiladas y, esto es bastante importante, se demuestra que durante varias etapas de su vida (sobre todo al final de ésta) estuvo rodeado de buitres sin alma que se aprovecharon de él y de su dinero y su influencia para enriquecerse ellos y que incluso llegaron a manipularlo para montar empresas ruinosas y directos timos financieros con su nombre.

Igualmente, aparece retratada aquí la complicada relación que tuvo siempre con su hija, una persona supuestamente inestable que supuestamente le estuvo parasitando hasta su muerte el 12 de noviembre de 2018 a los 95 años.

"Verdadero creyente" fue recibida con buenas críticas pero también con polémica. James Gunn, por ejemplo, habló mal del libro en Twitter. Roy Thomas dijo que había partes injustas, según leo, también. Las biografías reconstruyen vidas basándose en lo que estas vidas dejaron. No son cómodas siempre, y creo que se tienen que ceñir a la verdad en lo posible y, en este caso, todo está, como he dicho, documentado.

Es muy de agradecer que Es Pop Ediciones se haya arriesgado a traernos este libro traducido. Es un documento que no va a dejar nunca de crear debates posiblemente agrios y discusiones, pero es una prueba de la luz y de la oscuridad que todo el mundo tiene, un documento de una época apasionante en el mundo del cómic y un ensayo único hasta el momento que se mete en el barro hasta el fondo en busca de la verdad. 

domingo, 24 de septiembre de 2023

SPEED RACER. UNA ADAPTACIÓN DESASTROSA DE LAS HERMANAS WACHOWSKI

SPEED RACER de los hermanos Wachowski - 2008 - ("Speed Racer")

Pienso que las hermanas Wachowski no han andado muy finas desde que sorprendieran al mundo con la primera "Matrix". Las ya tres secuelas de esta saga mítica, "Matrix Reloaded", "Matrix Revolutions" y "Matrix Resurrections" (aunque en ésta ya sólo estaba Lana a la dirección) se cargaron su propio legado, y luego entregaron dos películas terribles e inexplicablemente malas dignas de cualquier Roland Emmerich de pacotilla (esta "Speed Racer" y "El destino de Júpiter") unidas por una algo mejorcita aunque co-dirigida con Tom Tykwer ("El Atlas de las Nubes"). 

Ciertamente, me falta por ver aún su serie "Sense 8", creada junto a J. Michael Stracynski, que me comentan que es bastante mejor. Pero, en lo que es estrictamente referente a su carrera en el largometraje, creo que no levantan cabeza desde hace más de una década.

"Speed Racer" es la adaptación al cine del manga japonés de los sesenta "Match Go Go Go" de Tatsuo Yoshida (muy popular en todo el mundo y llamada su serie de anime en países como España "Meteoro"). Y bueno, es un festival de efectos especiales bastante buenos pero a la vez bastante cutres (acumulación de luces y piruetas visuales barrocas y feas, sin sentido de la estética) y además con una trama mala e inconcreta, que no es para niños ni para adultos. 

Bueno, tal vez sí que sea para niños, pero desde luego no tiene personajes que encandilen y tiene que basar todo su supuesto potencial en los efectos especiales desbocados de sus escenas de acción y carreras. 

Para adultos no es desde luego porque es infantil y tiene personajes pueriles (cara de palos una mitad, secundarios cómicos insufribles la otra, y encima mal interpretados), diálogos malos y trama tosca y predecible con un humor de vergüenza ajena (al niño y al mono habría que matarlos, lo juro, son insoportables). 

Sí, la estética puede estar bien (aunque para mi como he dicho es una acumulación de visualidad desbocada bastante penca), y puedo entender que a alguien le guste su espectáculo de luces y de carreras locas. Pero... ¿Y el resto? El resto es nada. Pero nada de nada. 

Si no tenemos guión, apaguen y vámonos. Da la impresión de que las Wachowski solo se preocuparon de la visualidad y del espectáculo con esta película. Decepcionante primera incursión fuera de "Matrix" tras "Lazos ardientes" de estas hermanas que revolucionaron el cine de ciencia ficción a finales de los noventa.

viernes, 22 de septiembre de 2023

WATCHMEN. UNA ADAPTACIÓN INCOMPLETA PERO SOLVENTE DEL CÓMIC DE ALAN MOORE

WATCHMEN de Zack Snyder – 2009 – (“Watchmen”)

Muchas personas teníamos bastante miedo de que la adaptación de “Watchmen”, uno de los mejores cómics del gran Alan Moore y de Dave Gibbons y una de las obras maestras y decisivas de la historia del noveno arte, terminase muy mal en las manos de Zack Snyder. 

Contra todo pronóstico en su día (la adaptación de "300" de Frank Miller en 2007 no había gustado a muchos amantes del cómic) Snyder sí que realizó en “Watchmen” una solvente copia de la obra en la que se basa. Lo mismo hizo con la mencionada “300” realmente, pero en ésta tuvo la malísima y estúpida idea de cargarse un producto que podría haber sido muy destacado (visualmente era una adaptación idéntica y casi perfecta) metiéndole con calzador un horrendo tufo magnificador de los bestias de los espartanos y otro peor diabolizador de los persas (todavía más acentuado que el que ya dejó Miller) que incluso llevó a que en dicho ejército oriental apareciesen monstruos tales como ogros, gigantes con pinzas de cangrejo y hasta una cabra diabólica. 

En “Watchmen” el cambio con respecto a la obra de Alan Moore es mínimo (un giro sin demasiada importancia en el desenlace que no afecta a su esencia, pienso) y los planos son puras fotocopias del cómic, al igual que los personajes y el ambiente. Para mí, esto resulta muy de agradecer.

Zack Snyder se muestra muy fiel al “Watchmen” del papel y conserva sin problemas la idiosincracia de sus característicos superhéroes introduciendo cambios apenas perceptibles que no los desprestigian (la caracterización por otra parte es excelente, así como las actuaciones). 

Sí queda en el tintero cierta profundización en el conjunto, y es lógico: no se puede adaptar un cómic complejísimo y muy extenso en dos horas y media. Pero el proyecto, a pesar de esto, consigue salir adelante por el buen hacer de Snyder y de su equipo, excelentes “calcadores” que incluso introducen toques muy personales dentro de lo que se pueden permitir (los créditos iniciales, al ritmo de "The Times They Are A-Changing" de Bob Dylan, son verdaderamente geniales, originales y maravillosos).

De “Watchmen” voy a decir bien poco: tienen que leer el cómic si no lo han hecho aún (por cierto que lo tienen también reseñado en esta etiqueta). 

Solamente comentar brevemente aquí que se trata de una obra capital de la historia de la narrativa que da una vuelta de tuerca completa a lo que conocemos como “género de superhéroes” presentando una desoladora parábola social y política sobre la Guerra Fría (se publicó entre 1986 y 1987, lo que el filme ha respetado escrupulosamente) y diseccionando con una hondura sin par un mundo de terror atómico, conspiraciones, patriotismo bien y mal entendido y tratando asuntos universales como el amor, la amistad, el compañerismo, el bien y el mal, la justicia y sus diversas concepciones o el dilema de si “el fin justifica los medios”. 

Lean este cómic y después vean la película (que ha perdido un poco de profundidad debido al metraje insuficiente pero que sintetiza muy bien todo el mensaje original de la obra de Moore) y luego, si quieren, vean la serie de 2019 de Damon Lindelof, que está también comentada en esta etiqueta y que es otra joya.

lunes, 18 de septiembre de 2023

NINJA TURTLES: CAOS MUTANTE. LA MEJOR PELÍCULA DE LAS TORTUGAS NINJA

NINJA TURTLES: CAOS MUTANTE de Jeff Rowe y Kyler Spears - 2023 - ("Teenage Mutant Ninja Turtles: Mutant Mayhem")

El reinicio este año, acertadísimo tras la horrible bilogía que empezó en 2014, de la saga de las Tortugas Ninja en el cine, me ha parecido una preciosidad de película con todas las letras y, hasta este momento, la mejor de todas las que se han hecho de los quelonios mutantes. 

Volvemos a la animación tras el filme "Ninja Turtles" de 2007 de la mano de Jeff Rowe, co-autor de "Los Mitchell contra las máquinas" (de la que me hablan maravillas y que aún tengo pendiente) y de Kyler Spears, que viene de la serie "Anfibilandia". En la producción está, a la cabeza, Seth Rogen. Se pueden imaginar lo que toca.

"Ninja Turtles: Caos Mutante", que es como se llama esta nueva cinta, le mete un giro radical a la franquicia y toma a la mayor parte de sus principales personajes y elementos para darles una vuelta de tuerca novedosa sin perder por ello su esencia general.

El estilo animado se vuelve aquí naif, casi Pixar o Dreamworks por momentos, y directamente está inspirado en la animación de las dos películas de Spider-Man del Spider-Verse (que van a tener, estoy seguro, una sombra muy alargada en los próximos años). Y se adecúa perfectamente al ambiente pulp de la saga: como anillo al dedo. Y es maravillosa esta animación, collage de influencias, de arte conceptual, de homenajes estéticos. Una delicia.

También son una maravilla las escenas de acción, los combates, las persecuciones. Y los diseños de los personajes, perfectamente reconocibles pero con toques novedosos (creo que los reinicios deben, esencialmente, marcar este tipo de pautas).

La trama es una trama de orígenes construida con tino, buen hacer y, sobre todo, cariño por los personajes y su mundo. Como he dicho, le da una vuelta a todo, pero sin alejarse de la esencia, y además elabora una fábula genial sobre el racismo, el especismo o el miedo a lo diferente seria, adulta y sin maniqueísmos. Hay además en ella drama, acción y un humor cachondísimo y lleno de referencias a partes iguales.

Los personajes tienen aristas (las tortugas por fin son todas diferentes de nuevo, con su propia forma de ser independiente del grupo) y son humanísimos, perfectamente reconocibles en sus conflictos, y el villano de la función tiene carisma y acciones que pueden llegar a resultar comprensibles.

En fin: "Ninja Turtles: Caos Mutante" es una joyita sentida, bella, con mensaje, hecha desde el amor más profundo a sus caracteres y a su universo y que además promete una saga (ojalá la siguiente sea tan buena por lo menos y, si es posible, mejor). No se la pierdan.

domingo, 17 de septiembre de 2023

NINJA TURTLES: FUERA DE LAS SOMBRAS. UNA SECUELA AÚN PEOR QUE SU ANTECESORA

NINJA TURTLES: FUERA DE LAS SOMBRAS de Dave Green - 2016 - ("Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows")

La primera parte era horrenda, pero todo se puede superar y esta primera y última secuela de esta exitosa saga fue todavía peor. Porque "Ninja Turtles: Fuera de las sombras" es uno de los mayores despropósitos de su año y de los adyacentes. 

Tenemos un guión diarreico que une escenas de acción pencas y que tuvo que ser escrito en una tarde por un niño jugando con muñecos. Es su antecesora elevada a la máxima potencia: todo pasa por la cara, los personajes apestan, los diálogos dan vergüenza ajena, el humor es infame, las lagunas de guión abundan y abundan, las escenas absurdas están a la orden del día y el tufazo americanito pro-familia es terrible. Amén de que se pasa el cómic y las series de televisión en los que se basa por el forro. 

Las Tortugas Ninja son insoportables y no se diferencian unas de otras: las cuatro se comportan igual, y ya ni el habitualmente más oscuro Raphael tiene un segundo para hacer o decir algo mínimamente serio o adulto. April es una periodista pero realmente es más ninja que las propias tortugas: se cuela ella sola donde le da la gana, roba ropa en plena calle, baja un rascacielos en tres segundos y espía a una organización terrorista como si jugase al escondite (en parte porque esta organización es de juguete). El Despedazador no hace nada. Pero nada de nada. Por ponerse, ni se pone apenas su particular traje. El cámara Vern es imbécil, directamente. Ah, y el Maestro Splinter tampoco hace nada.

Los nuevos personajes son todavía peor: Krang es un villano sin carisma ninguno. Casey Jones no es Casey Jones: es un policía enrollado que se pone la máscara una vez y que no tiene nada que ver con el original. El Doctor Baxter es un tontaco que nadie se cree que sea científico. Y Karai no sabemos que es ella hasta que vemos los créditos (y es una maestra ninja que es derrotada por dos humanos normales y corrientes que se tiran de bomba contra ella).

Pero sobre todo, Rocksteady y Bebop, los nuevos aliados del Despedazador, son insoportables, todavía mucho más insoportables de lo que eran en la serie de dibujos animados de los ochenta. Aparte de no tener puta la gracia, son lo más irritante que uno se puede echar a la cara. En cada plano que aparecen ponen de los nervios. Pedos por un lado, chascarrillos por otro, frases hechas vergonzosas por otro. En serio: insoportables.

Terminamos el destripe (merecido) con varias escenas fantásticas: Raphael le quita la moto a los malos y mata a la mitad de ellos pero a la otra mitad la deja viva y deja la moto, April se infiltra en las guaridas del Foot Clan y sus ninjas pasan de ella; Rocksteady y Bebop escapan de la cárcel y se van de cervezas a su bar de barrio de toda la vida para que los pillen allí, Krang, que es un cerebro alienígena superdotado, se construye un robot en el que no cabe: las tortugas saltan de un avión a otro en pleno vuelo, la policía es directamente imbécil e inútil... 

En fin, festival de la vergüenza ajena o cómo convertir un excelente cómic underground en un circo de los horrores. 

sábado, 16 de septiembre de 2023

NINJA TURTLES. EL HORROROSO REINICIO DE LA SAGA DE LAS TORTUGAS DEL AÑO 2014

NINJA TURTLES de Jonathan Liebesman - 2014 - ("Teenage Mutant Ninja Turtles")

En 2014, con Michael Bay a la cabeza de la producción, se reiniciaron las aventuras de Las Tortugas Ninja con esta horrenda "Ninja Turtles". 

El desprecio de esta producción por el espíritu del material original de los cómics de los años ochenta es total y absoluto y, además, la trama da auténtica pena y hasta su zafio aspecto técnico deja mucho que desear. El director es Jonathan Liebesman, autor de películas como "Invasión a la Tierra" o "Ira de titanes". 

La historia de esto no puede tener más lagunas y no puede estar más mal hecha. Porque no basta con que los personajes sean meros moldes, ni con que los diálogos sean diarreicos, ni con que el humor sea de pura vergüenza ajena, ni con que los diseños de las Tortugas Ninja o el Maestro Splinter sean feísimos (qué feos son, madre mía, es que caen hasta antipáticos), ni con que el Despedazador sea un Transformer, ni con que las escenas de acción sean tan mediocres... No, no basta. Encima, los perpetradores parece que escribieron el guión en una tarde, porque no puede tener todo más incoherencias de las que tiene.

El Despedazador le da una paliza al Maestro Splinter y no se cerciora de que esté muerto. La escena la repite poco después con Raphael. Claro, así es normal que caiga derrotado. Luego hay también en la trama elementos maravillosos como una máquina hecha para atrapar a las tortugas con un botón que inyecta adrenalina a sus prisioneros... Para que puedan liberarse. Y un paraje nevado fuera de temporada a las afueras de Nueva York al que se llega en diez minutos. Y, además, los soldados del Foot Clan superan en inutilidad a los de la serie de los años ochenta, que ya es decir. Y también hay un villano secundario que le cuenta medio plan a April O'Neil por la cara. 

Todo en "Ninja Turtles" es un horror. Todo. Hasta su estética: puro Michael Bay; es decir, pura explosión innecesaria, pura cámara desbocada sin sentido ni sensibilidad, pura pirotecnia de la más barata. No se salva nada en esta película, pero lo que es absolutamente nada. Lo peor es que fue un éxito y tuvo... Secuela.

viernes, 15 de septiembre de 2023

TORTUGAS NINJA JÓVENES MUTANTES. UNA MAGNÍFICA PELÍCULA ANIMADA DE LA SAGA

TORTUGAS NINJA JÓVENES MUTANTES de Kevin Munroe - 2007 - ("Teenage Mutant Ninja Turtles")

En 2007, casi quince años después de que se diese por cerrada la trilogía de “Las Tortugas Ninja” de los años noventa, va y se estrena una cuarta entrega tardía de esta saga (así aparece en varias webs que he consultado) realizada en el formato de animación en 3D que, por fin, y aunque no es en absoluto una película redonda, se toma medianamente en serio los cómics originales de Kevin Eastman y Peter Laird. 

La historia se sitúa mucho tiempo después de las narradas en aquella trilogía: los quelonios ninja se han separado y, cuando un nuevo enemigo hace acto de presencia en Nueva York, han de volver a unirse… Aunque no van a ser las cosas como fueron en el pasado. 

Si algo destaca de esta entrega es que la rivalidad que siempre ha existido entre Leonardo (el líder del grupo) y Raphael (el amargado, el sombrío y el ambiguo) vuelve a verse retratada para terminar estallando en una escena memorable que es, además, la mejor de la cinta, pienso.

Los demás personajes habituales de la saga repiten rol, aunque con mucha más madurez que en las anteriores entregas: Michelangelo sigue haciendo chistes constantes pero estos no resultan tan abundantes ni ridículos, April ha aprendido a luchar y vive con Casey Jones (el personaje que mejor se lleva con Raphael) y el Maestro Splinter hace su habitual papel pero sin pasarse con la verborrea filosófica barata. 

Hay, sin embargo, puntos negros: la tortuga Donatello apenas tiene protagonismo salvo para luchar en el combate final, y, de hecho, apenas tiene diálogo que aporte algo a la trama, mientras que los villanos de turno ofrecen poco carisma y quedan muy lejos del eterno Shreeder (ni el millonario Max Winters, ni los guerreros de piedra legendarios ni tampoco los restos del Clan del Pie al mando de Karai). 

La trama de esta película animada se sigue, sin embargo, con notable interés y está dirigida con una solvente agilidad y pulso narrativo por el animador Kevin Munroe. También se han aumentado las dosis de violencia (sin que lleguen a ser tampoco nada altas) y el lenguaje es más adulto y, como he comentado antes, los personajes mucho más serios en todos los aspectos. 

Por desgracia, estos aciertos parciales caen ligeramente en la parte final del filme (que además peca de corto: apenas 85 minutos), en la que todo se simplifica tremendamente para desembocar en un combate final bastante simplón y apresuradamente resuelto que cierra la historia casi de golpe. 

Es una verdadera lástima este hecho, ya que “Tortugas Ninja Jóvenes Mutantes” podría haber sido, con más metraje y con un mejor cierre, mucho más redonda. 

No obstante, no deja de ser un filme de animación más que digno (por cierto espléndidamente animado y con un acertado toque nostálgico pulp-naif muy divertido) y verdaderamente entretenido a pesar de su resultado irregular. 

jueves, 14 de septiembre de 2023

LAS TORTUGAS NINJA III. IDÉNTICO DESASTRE QUE LA SEGUNDA, CON VARIANTES

LAS TORTUGAS NINJA III de Stuart Gillard - 1993 - ("Teenage Mutant Ninja Turtles III. Turtles in time")

Si la segunda parte de la saga filmica de las Tortugas Ninja ofreció un espectáculo lamentable, la tercera ofreció algo por lo menos igual en calidad, es decir, otro inmenso bodrio. Stuart Gillard dirige en esta ocasión y Paige Turco repite papel como April O’Neall, mientras que Elias Koteas, que no apareció en la anterior entrega, vuelve a dar vida a Casey Jones en ésta y además a un personaje secundario que las tortugas encuentran en el Japón Feudal, que es a donde van a parar tras encontrar un cetro que tiene el poder de transportar a las personas a través del tiempo. 

La historia es lineal y muy simple de nuevo, y, aunque las escenas de acción mejoran ligeramente respecto a las de la anterior entrega no son imaginativas ni espectaculares. 

Mientras, y por desgracia, las tortugas siguen actuando como una unidad (no hay diferencias de carácter y comportamiento entre ellas) y la carga humorística sigue acaparando casi todo el metraje y resultando bastante insufrible (los chistes del filme, incluso para aquel año 1993, ya eran repetitivos y algunos hasta provocaban la vergüenza ajena –como ocurrió con muchos de los de las dos anteriores películas-). 

Los villanos de turno, un Señor de la Guerra japonés y un oportunista comerciante español interpretado por Stuart Wilson, tampoco aportan nada nuevo: no tienen el carisma del Shreeder de la primera entrega (el de la segunda mejor olvidarlo) y sus amenazas no son atractivas. 

La trama de la película, además, está pésimamente aprovechada: los nuevos personajes (los samuráis rebeldes) no le aportan prácticamente nada (apenas están hechos de apuntes argumentales), mientras que los del Maestro Splinter y Casey Jones están tremendamente desperdiciados (se quedan en Nueva York cuidando de cuatro samuráis a los que enseñan a jugar al hockey o llevan de juerga a una discoteca). 

Hay además una inexplicable laguna argumental: Elias Koteas, además de al mencionado Casey Jones, da vida a un español en el Japón Feudal que se une a las tortugas y a April de buenas a primeras y que después los traiciona para más tarde volver a unirse a ellos. A April le recuerda a Casey (por lo que suponemos que será un antepasado suyo), pero no se vuelve a decir nada más sobre él y nadie le pregunta siquiera. Un auténtico desastre. 

Para terminar, hay que señalar además que los trajes de esta tercera parte no fueron ya diseñados por la Jim Henson’s Creature Shop, sino por All Creature Effects con bastante poca fortuna: las tortugas e incluso Splinter son ahora marionetas toscas, con poca definición y menos movilidad. Una verdadera lástima. 

Con “Las Tortugas Ninja III” se cerró una de las trilogías de cine infantil más famosas y rentables de la década de los noventa. Quince años después, se estrenó una cuarta entrega animada de esta saga de la que hablaremos mañana.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

LAS TORTUGAS NINJA II. EL SECRETO DE LOS MOCOS VERDES. UN DESASTRE DE SECUELA


LAS TORTUGAS NINJA II. EL SECRETO DE LOS MOCOS VERDES de Michael Pressman - 1991 - ("Teenage Mutant Ninja Turtles II. The Secret of Ooze")

Tras el enormísimo éxito de “Las Tortugas Ninja” llegó “Las Tortugas Ninja II. El secreto de los mocos verdes”, escrita y rodada en menos de un año con el objetivo de ser inmediatamente estrenada. Aunque cumplió en las taquillas (de hecho, se grabó una tercera entrega a los dos años), fue un brutal desastre en el resto de los apartados. 

Prácticamente todo el equipo de la primera parte no participó en esta: Judith Hoag dejó de ser April O’Neall y la tarea de dar vida a este personaje recayó en Paige Turco, mientras que Elias Koteas tampoco continuó como Casey Jones, lo que propició que el carismático personaje no apareciese en esta secuela (no entiendo cómo no fue encarnado por otro actor) y, además, sin que se diese ninguna explicación de su ausencia (a pesar de este momentáneo abandono, Koteas volvería a interpretarlo en la tercera parte). 

“Las Tortugas Ninja II. El Secreto de los Mocos Verdes” es un desastre en todos los aspectos: la historia es predecible y lineal hasta decir basta, sus cuatro protagonistas actúan exactamente igual, como una unidad (no hay diferencia entre ninguna tortuga y el eterno conflicto de Raphael con Leonardo se ha perdido); los villanos resultan ridículos (especialmente el Shredder mutante), las escenas de acción son vulgares y repetitivas, el metraje es verdaderamente corto, fílmicamente está dirigida con notable torpeza (incluso se pierde la atmósfera pulp que Steve Barron otorgó a la anterior entrega) y el humor que desprende es verdaderamente vergonzante y, para colmo, se abusa de este elemento sin control (la película es ya una comedia en toda regla -por cierto que la escena del baile no me hace ninguna gracia-). 

La poca seriedad de la cinta aumenta además por el hecho de que, ante algunas críticas que se lanzaron contra la primera parte a causa de su supuesta violencia (no era violenta en absoluto), en esta segunda se limitó el uso de las armas de los protagonistas terriblemente.

“Las Tortugas Ninja II. El secreto de los mocos verdes” es un enormísimo despropósito que ni siquiera alcanza dignidad por el hecho estar dirigido a un público infantil. La siguiente entrega mantuvo, por desgracia, esta línea.