LA CIÉNAGA de Lucrecia Martel - 2001 - ("La ciénaga")
No deja de ser curioso que "La ciénaga", el debut de la argentina Lucrecia Martel en el largometraje, se estrenase en 2001, el terrible año del tristemente célebre "Corralito" que asoló a su país. Parecía desde luego una premonición, porque esa crisis económica de Argentina empezó a dar señales de vida ya en 1998 y la crisis de valores siempre está, de alguna u otra manera, relacionada con la mencionada crisis del dinero.
El inicio del filme ya lo dice todo: unos burgueses toman el sol en una piscina de agua estancada y arrastran sus sillas con una apatía sin miramientos. La apatía chirría en el espectador. Este es el punto de partida: el resto, es aún más descorazonador.
Se abre en la pantalla una Argentina profunda en plena crisis económica pero también moral. La gran casa de estilo colonial alrededor de la que gira la historia de "La ciénaga" es una morada decrépita que antaño fue esplendorosa: sus paredes están desconchadas, su escasa tecnología no funciona, sus muebles son antiguos y su piscina tiene las aguas podridas.
El pueblo en el que se encuentra esta casa no se queda atrás: lo poco que se ve del lugar destaca por ser tan decadente o más que la vieja morada, y en sus alrededores se encuentra la pestilente ciénaga que da nombre al filme (aunque esta ciénaga puede ser también la mencionada piscina, o, posiblemente, todo haga una referencia metafórica a las vidas de todos los seres que pueblan el filme).
Frente a este escenario, se encara la aburridísima existencia diaria del protagonista coral de la película, de toda clase y condición, vida diaria marcada por el clasismo, el egoísmo, el racismo, la sexualidad reprimida, la homosexualidad oculta a la sociedad, la hipocresía, la pobreza, el alcoholismo, la enfermedad, la violencia, y, también, el sentimiento de superioridad de la Sudamérica de países como Argentina frente a la Sudamérica de países como la vecina Bolivia.
En un estilo casi de documental de completa molicie (lo transmite sin problemas), Lucrecia Martel desgrana todas estas vidas aplastadas bajo un clima de bochorno que presagia una tormenta (real y simbólica), vidas que parecen no ir a ninguna parte y que dejan claro que el estancamiento no es sólo económico, sino vital.
Esta película de culto que inauguró una gran carrera cinematográfica que hasta ahora ha estado centrada en la exposición crítica de la Argentina de la crisis económica y de la post-crisis y en su historia.




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