BACKROOMS de Kane Parsons - 2026 - ("Backrooms")
Entiendo perfectamente que "Backrooms" se haya convertido instantáneamente en una película de culto. Es novedosa e innovadora de verdad, es terrorífica y angustiosa de verdad y consigue que le des vueltas al coco de verdad. Posiblemente, ya, recién estrenada, haya marcado a toda una generación y más allá de amantes del género.
Basada en una leyenda urbana de Internet, en un creepypasta, y dirigida por Kane Parsons, de sólo veinte años y creador de la serie "The Backrooms" en YouTube, que explota el mismo concepto, la película es una cinta de terror liminal (el concepto viene de "limen", "umbral" en latín), terror de corte borgiano que explota los espacios que están entre dos lugares sin pertenecer a ninguno de ellos.
"Backrooms" es una de esas obras de las que pienso que hay que saber poco o muy poco (o incluso mejor nada de nada) antes de lanzarse a verla. Es así cuando tiene más impacto, cuando es capaz de golpearte más con su propuesta. Por eso aquí acaban las referencias a su trama en esta reseña.
Sí voy a decir que el filme es una creación absolutamente rompedora, cargada de imaginación y de mal rollo, con unas escenas inquietantes verdaderamente pesadillescas, con unos sustos que se quedan grabados y con un uso del espacio y de los personajes que lo pueblan demoledor. Soñarás con dicho espacio, lo aseguro, y también con dichos personajes.
Le añadimos a todo esto una dosificación magnífica de la información dentro de una trama que avanza siendo interesante y con enigmas hasta el último minuto y unos personajes con profundidad, que no son en absoluto carne de cañón y que además están espléndidamente interpretados (Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve están geniales del todo) y tenemos una obra única que, aunque adolece de ser algo larga a veces y de tener un final coherente pero con algunos flecos, es ya un referente del terror de la década. Vayan a ver "Backrooms".



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