viernes, 17 de abril de 2026

LOS AMIGOS DE PETER. LA PRECIOSA ODA A LA AMISTAD DE KENNETH BRANAGH

LOS AMIGOS DE PETER de Kenneth Branagh - 1992 - ("Peter's Friends")

Muchos la acusan de sensiblera e incluso de ñoña, pero yo pienso que "Los amigos de Peter", la tercera película de Kenneth Branagh como director, se ha convertido por méritos propios en uno de los grandes clásicos del cine sobre el asunto de la amistad. 

El filme narra la historia de un grupo de amigos que, aunque se ven poco, siguen manteniendo su mencionada amistad y que se reúne después de varios años en la mansión de la campiña inglesa de uno de ellos, el que da nombre a la obra, para celebrar la Nochevieja. 

Como es de esperar, vienen los grandes momentos que vienen con todos los reencuentros, pero también vienen los problemas que la vida ha creado en las existencias de todos los amigos y que la separación ha fortificado de una forma u otra. 

"Los amigos de Peter", de estilo muy teatral, como suele gustarle a Branagh (prácticamente toda la cinta se desarrolla en la mansión de Peter y además sus protagonistas están relacionados con el mundo del teatro o del cine), va enlazando los momentos aislados de cada amigo para construir un todo que les define como grupo unido a pesar de la adversidad: toca, además, multitud de asuntos; la muerte de un padre y la muerte de un hijo, la búsqueda del amor, el sexo como forma de escape, el fracaso laboral, el fracaso artístico, los matrimonios que se van a pique, el refugio en los tontos libros de auto-ayuda, el alcoholismo, la bulimia, el complejo físico y emocional o, lo cual en 1992 era hasta cierto punto novedoso en un filme "comercial", la bisexualidad y el SIDA, que puede que sean incluso el asunto central de la historia junto con la proximidad de la muerte y su papel en toda relación humana.

El filme, rodado con delicadeza y con una entrañable aura melancólica, es un canto a la amistad finalmente optimista (pocos chutes de optimismo se pueden encontrar más efectivos que el de películas como "Los amigos de Peter"), de mensaje sereno y delicado, que cuenta además con unos diálogos absolutamente espléndidos y, sobre todo, con unas actuaciones directamente maravillosas. 

El tercer filme de Kenneth Branagh no habría sido lo que es sin haber contado con la creme de la creme de su plantilla actoral inglesa y americana: el propio Branagh, Emma Thompson, Imelda Staunton, Phyllida Law, Hugh Laurie, Rita Rudner, Tony Slattery, Alex Lowe y Alphonsina Enmanuel. Pero, sobre todo, brilla un Stephen Fry en estado de gracia que transmite una fuerza magnífica y cuyo discurso final pone los pelos de punta. Maravilloso film de Branagh después de su fallida "Morir todavía".

No hay comentarios:

Publicar un comentario